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		<title>Blogdecine</title>
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		<description>
Blog de cine, los trailers y críticas de películas de todos los estrenos. Información sobre futuros rodajes y todo sobre las estrellas.		</description>
		<pubDate>Mon, 23 Nov 2009 18:04:13 +0000</pubDate>

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      <title><![CDATA['Titanic', la perfecta detectora de esnobs]]></title>
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      <pubDate>Thu, 27 Aug 2009 16:15:20 +0000</pubDate>

      <author>Adrián Massanet</author>
      <description><![CDATA[
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      <p><img id="image27804" src="http://img.blogdecine.com/2009/08/pdvd_053_500.jpg" class="centro" alt="pdvd_053.jpg" /></p>

	<p><blockquote><br />

Moravia me criticaba y Sartre me defendía. Leí el artículo de Moravia con gran interés. Destrozaba la película, pero lo hacía con sutileza. Sus ideas eran tan claras e interesantes, hasta el punto de que incluso me agradó que las críticas me llegasen de un modo tan profesional. La defensa de Sartre fue diferente, era demasiado filosófica y demasiado especulativa como para poder convencerme. </blockquote></p>

	<p>- Andrei Tarkovski</p>

	<p>Hace pocos días por fin nos ha llegado el primer avance del esperado regreso al cine de uno de los directores vivos más importantes. Por supuesto, me refiero a <strong>James Cameron</strong> y a su <strong>&#8216;Avatar&#8217;</strong>. <strong>Y ha habido reacciones para todos los gustos:</strong> a algunos les ha parecido un montaje espectacular de imágenes que comienza a confirmar la gran película que en teoría veremos en cines a finales de año (o principios del siguiente), a otros les ha decepcionado y están bastante seguros de que va a resultar un bluff total.</p>

	<p>Personalmente,<strong> me parece una idiotez emitir juicios de valor sobre algo que no hemos visto</strong>, por mucho que nos entreguen traileres o avances. Pero ocurre una cosa curiosa: estoy seguro de que muchos ya están construyendo su futura idea acerca de la película. Allá ellos. Y en muchos comentarios que he leído se repite un cierto esnobismo que, de forma irónica, no observaba yo desde <strong>&#8216;Titanic&#8217;</strong>. El caso de Cameron, con ciertos esnobs, es más sangrante incluso que el de Steven Spielberg: muchos espectadores se divierten volcándose en sus prejuicios.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Y el lector se estará preguntando: <strong>&#8220;¿Massanet, alma de cántaro, a qué viene la cita en la cabecera del texto?&#8221;</strong>. Pues muy sencillo. Tarkovski hablaba ahí sobre la recepción en Venecia de <strong>&#8216;La infancia de iván&#8217;</strong>, su debut como director. Y demostraba una ironía y una inteligencia superlativas, diciendo una gran verdad y revelándose como un artista de un coraje inédito. En esta ocasión tuvo más suerte que Cameron, ya que un escritor, un opinador, decía algo en su contra con sensibilidad y sensatez.</p>

<h2>¿Argumentos?</h2>

	<p>Lo que más me asombra es que mientras algunos lectores (esto es verídico) se sienten como si se hubieran meado en su alfombra, o le hubieran llamado furcia a su santa madre, porque el que firma este texto dijera en cierta ocasión que <strong>&#8216;True Lies&#8217;</strong> ni siquiera tiene unas secuencias de acción dignas de su director; un artista de la categoría de Tarkovski, con un par, rinde de esta forma pleitesía a un crítico que le demostró sabiduría y buen oficio. En cuanto a esos lectores tan ofendidos, <strong>ellos mismos dejan claro la pobreza de su personalidad y de su intelecto.</strong></p>

	<p>Yo, por mi parte, estoy deseando encontrar algún argumento en contra de la sexta realización de James Cameron que realmente valga la pena. Sólo leo, u oigo, ataques brutales con el colmillo bien afilado, y de ellos los más comedidos se refieren a ella como &#8220;esa puta basura&#8221;, &#8220;esa mierda infecta&#8221; o &#8220;la chorrada más denigrante que he visto en mi vida&#8221;. Como suele sucederme, <strong>los extremismos me hacen sospechar que su dueño no merece mucho respeto.</strong></p>

	<p><img id="image27805" src="http://img.blogdecine.com/2009/08/avatar12_500.jpg" class="centro" alt="avatar12.jpg" /></p>

	<p>Por supuesto que yo también pierdo a veces el norte, como cuando oigo alabanzas excesivas sobre Kubrick, a quien estoy hasta los mismísimos de que le llamen Dios (otro extremismo, dicho sea de paso) despreciando la labor de miles de cineastas más importantes, de lejos, que él. <strong>Y digo alguna burrada que otra</strong>. Pido disculpas, pero por lo menos no me dejo arrastrar por la opinión de la mayoría, más bien al contrario.</p>

	<p>Porque, ¡qué bien queda decir que &#8216;Titanic&#8217; es una porquería! ¿No es cierto? Ahí tenemos, por tanto, a los F.A.T (Fervorosos Anti Titanic), que basta que la nombres para que salte sobre tí uno de sus miembros con una andanada furiosa de ataques tendenciosos. Deben tener reuniones clandestinas en muchas ciudades, <strong>decidiendo conjuntamente sus débiles argumentos</strong>, porque da igual de donde sean, que siempre te dicen las mismas ideas tendenciosas. A saber:</p>

	<p>1. Que es una historia de amor sensiblera, ñoña, y mil veces vista, con la que Cameron abandona sus oscuros registros anteriores, ablandándose. (Ignoran estos F.A.T. que todas las películas de Cameron son una historia de amor, y si no me creen, revísenlas)</p>

	<p>2. Que está rematadamente mal hecha. (Siendo uno de los directores con más sentido visual de la actualidad, precisamente es un prodigio de puesta en escena sencilla y de elegancia, y si secuencias como la de la cena en primera clase, de soberbia planificación, o el crescendo del hundimiento no se lo demuestra, entonces es que no quieren ver, sencillamente, lo que hay en pantalla)</p>

	<p>3. Que es un guión paupérrimo y muy mal escrito. (Como si fuera cualquier cosa elaborar un guión, en solitario además, en el que se da cuenta del siniestro más famoso del siglo XX, con varias docenas de personajes perfectamente dibujados, y con un personaje central, Rose, que es un emblema de la búsqueda de la libertad para la mujer de principios de siglo).</p>

	<p>4. Que los actores están fatal. (Sin comentarios)</p>

	<p>5. Que la historia es demasiado sencilla. (Es cierto, como todas las de Cameron)</p>

	<p>Por lo tanto:</p>

<h2>Reto desenfadado al lector</h2>

	<p>Estoy deseando, y lo digo de buen rollo aunque algunos eso no lo entienden cuando el que firma es Adrián Massanet, que los lectores me indiquen lo equivocado que estoy, si son capaces, esgrimiendo una serie de argumentos perfectamente defendibles, <strong>dignos de figurar en la futura tumba de esta grandiosa y bellísima película</strong>, como el epitafio que según ellos merece. Y no se preocupen, no voy a pensar que se mearon en mi alfombra, sino que nos lee mucha peña con la cabeza bien amueblada.</p>

	<p>¿Quién sabe? Es muy posible que la perfecta detectora de esnobs, en un futuro próximo, sea &#8216;Avatar&#8217;. Pueden, de esta forma, entrenarse para no ser parte de la horda de esnobs que, sin ninguna duda, irán a por ella a degüello, como si Cameron les hubiera obligado a acudir al cine a punta de pistola.</p>

<h2>En Blogdecine:</h2>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/james-cameron-ix-la-tumba-del-mar">James Cameron (IX): La tumba del mar</a></li>
	</ul>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/james-cameron-x-conclusion-hundimientos-y-avatares">James Cameron (X): Conclusión, hundimientos y avatares</a></li>
	</ul>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/trailers/avatar-trailer-y-primeras-imagenes-de-lo-nuevo-de-james-cameron">&#8216;Avatar&#8217;, tráiler y primeras imágenes de lo nuevo de James Cameron</a></li>
	</ul>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Anarquía y cine]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/hablando-de-cine/anarquia-y-cine</link>
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      <pubDate>Mon, 18 May 2009 19:47:17 +0000</pubDate>

      <author>Adrián Massanet</author>
      <description><![CDATA[
<img src="http://secure-uk.imrworldwide.com/cgi-bin/m?ci=es-rssweblogs&amp;cg=0&amp;si=http://www.blogdecine.com/index.xml" alt=""/> 
      <p>Seguro que todos recordamos momentos que nos sorprendieron por su poder de insumisión. Más que eso, por su carácter insumiso y liberador, algo así como una patada en el estómago. Y es que no sólo de imágenes o sonidos vive el cine, también de ideas. A mí las que más me emocionan, y supongo que habrá algún lector al que le suceda lo mismo, son aquellas en las que el cine es un instrumento de combate contra la modorra social. Repasemos algunas secuencias, y seguro que el lector puede añadir algunas de su propia cosecha.</p>

	<ul>
<li>Dante (Eusebio Poncela) en <strong>&#8216;Martin (Hache)&#8217;</strong>, de <strong>Adolfo Aristaráin</strong> (1997)</li></ul>

	<p><object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/vFOq_nXawyc&hl=es&fs=1"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/vFOq_nXawyc&hl=es&fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object></p>

	<p>Yo es que es ver esta secuencia y que se me pongan los pelos como escarpias. Cuántas veces habré deseado que pase esto mismo en alguna representación teatral, donde veo a los actores deseando desembarazarse del corsé de las paredes del teatro y lanzarse a hablar y a interactuar con el público. Momentos como este enardecen mi espíritu. Y claro está, tenemos la interpretación magnífica de un Eusebio Poncela en vena. Inolvidable.</p>

	<p><!--more-->	</p>

	<p><ul><br />
<li></p>

	<p>Joker (Heath Ledger) en <strong>&#8216;The Dark Knight&#8217;</strong>, de <strong>Christopher Nolan</strong> (2008)</li><br />
</ul></p>

	<p><img id="image25934" src="http://img.blogdecine.com/2009/05/joker1_500.JPG" class="centro" alt="joker1.JPG" /></p>

	<p>La magnífica película de Nolan tiene en su haber buenas escenas de acción, excelentes interpretaciones, un diseño de producción realmente único, y algunas ideas brutales. La más sorprendente de todas, la decisión del Joker de quemar todo el dinero (creo que trescientos millones de dólares) que le ha pagado la mafia con tal de librarse de Batman. Un momento que es la definición de la anarquía.</p>

	<p>¿Cómo vencer a un hombre al que le da lo mismo el dinero? Si no se le puede comprar, no se le puede combatir. Es casi indestructible. De todos los actos de la destrucción de las normas sociales, este es a mi entender el más importante que hace en toda la película.</p>

<ul>
	<li>
Rose (Kate Winslet) en <strong>&#8216;Titanic&#8217;</strong>, de <strong>James Cameron</strong> (1997)</li></ul>

	<p><img id="image25935" src="http://img.blogdecine.com/2009/05/titanic_500.JPG" class="centro" alt="titanic.JPG" /></p>

	<p>Donde otros ven una ñoña historia de amor, yo veo una trágica y lírica relación. Pero veo más cosas, veo un relato feminista como muy pocos nos ha regalado el cine. Es increíble todo lo que tiene que sufrir Rose, y ya convencida de que no quiere la vida que le han (pre)fabricado, se vuelve hacia su ex-prometido, y le espeta: &#8220;prefiero ser su puta que tu esposa&#8221;. Y con esa mirada de desprecio que le suelta, y para librarse de él le escupe en un ojo.</p>

	<p>¿Quién con una (seria) conciencia social no puede sentirse enardecido viendo como una muchacha escupe a su ricachón prometido, asegurándole que prefiere ser la puta de otro a su esposa? Yo, personalmente, no puedo dejar de ver ese momento una y otra vez.</p>

	<ul>
<li>Alexander (Erland Josephson) en <strong>&#8216;Sacrificio&#8217;</strong>, de <strong>Andrei Tarkovski</strong> (1986)</li>
</ul>

	<p><img id="image25936" src="http://img.blogdecine.com/2009/05/sacrificio_500.JPG" class="centro" alt="sacrificio.JPG" /></p>

	<p>En la excepcional obra maestra de <strong>Andrei Tarkovski</strong> (el séptimo y último de sus largometrajes) Alexander tiene que purgar su interior, purificarlo de alguna manera, y la única manera de lograrlo, para él, es librarse de sus fantasmas y de todo aquello que le ata a una vida terrenal, por mucho que sufra su familia. ¿Egoísta o mártir? Vean la película. El plano es conmocionador. Y además viene a asentar la idea de Tarkovski de que si nos libramos de lo material nuestro espíritu se verá más libre. ¿Hay algo más anárquico que eso?</p>

	<ul>
<li>
Todos los esclavos en <strong>&#8216;Espartaco&#8217;</strong>, de <strong>Stanley Kubrick</strong> (1960)</li></ul>

	<p><img id="image25937" src="http://img.blogdecine.com/2009/05/espartaco_500.JPG" class="centro" alt="espartaco.JPG" /></p>

	<p>Algunos dicen que es el momento más rojo del cine norteamericano (teniendo en cuenta, además, quién la escribió), pero lo cierto es que es un momento realmente lleno de espíritu anarquico. Todos somos Espartaco en la lucha contra el poder, ninguno más importante que otro, viene a decir esta hermosa secuencia. Ah, ese Kirk Douglas llorando, pues sabe que todos morirán por defenderle. Inconmensurable.</p>

	<p>Me parece el momento más importante de todo el cine del endiosado y sobrevalorado Kubrick. El más emocionante y el más auténtico.</p>

	<p>Seguro que los lectores tienen escenas que les rebelan contra el mundo que les ha tocado vivir. No os cortéis, si tenéis alguna.</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[La transformación del cine norteamericano en los años 90]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/reflexiones-de-cine/la-transformacion-del-cine-norteamericano-en-los-anos-90</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/reflexiones-de-cine/la-transformacion-del-cine-norteamericano-en-los-anos-90</guid>
      <pubDate>Wed, 29 Apr 2009 07:36:31 +0000</pubDate>

      <author>Adrián Massanet</author>
      <description><![CDATA[
<img src="http://secure-uk.imrworldwide.com/cgi-bin/m?ci=es-rssweblogs&amp;cg=0&amp;si=http://www.blogdecine.com/index.xml" alt=""/> 
      <p><img id="image25553" src="http://img.blogdecine.com/2009/04/losthighway_500.jpg" class="centro" alt="losthighway.jpg" /></p>

	<p>Sí, el cine norteamericano ha cambiado. Y bajo mi punto de vista para mejor. Que no se quede el lector con cara de pasmo, porque pienso razonarlo, y a lo mejor más de uno, al terminar, me da la razón. Quién sabe, a lo mejor más de diez lectores. Echando un vistazo a las propias categorías de este blog, veo que no hay ninguna disponible que rece &#8220;cine norteamericano&#8221;, y sí otras que son &#8220;cine asiático&#8221;, o &#8220;cine europeo&#8221;. Nos pasamos la vida hablando de las películas norteamericanas. Yo mismo, aunque preferiría hablar también de otras cinematografías, he centrado mis esfuerzos en análisis de las carreras de <strong>James Cameron</strong>, <strong>David Fincher</strong> y actualmente <strong>Francis Ford Coppola</strong>. </p>

	<p>También nos pasamos media vida quejándonos del cine que viene de Estados Unidos, por su zafiedad, su comercialidad, su infantilismo. Vale, todo eso es cierto, pero el cine norteamericano sigue estando entre los mejores del mundo. Ahora bien, yo me refiero, claro está, a su &#8220;cine de autor&#8221; (ese que por fin muestra desnudos, violencia descarnada, sexo perturbador a veces, pero de todo eso hablaremos en un futuro post). Porque si nos referimos a su cine industrial, no pienso discutirle a nadie que muy poco de él se puede salvar (aunque lo hay salvable, e incluso brillante), y de que el cine industrial de la llamada &#8220;edad de oro&#8221; de Hollywood era, en ese sentido, muy superior al actual, realizado por artesanos mucho más talentosos, con productores (el quiz de la cuestión, sin duda) mucho más audaces, y con un respeto por el espectador mucho mayor.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Muchos lloran ese cine perdido de los años treinta, cuarenta y cincuenta. Como si fuera el cine, digamos, en su plenitud. Como si la evolución del cine, desde ese mal llamado clasicismo, hasta nuestros días, fuera un mal lamentable. A mi modo de ver, esta forma de pensar es bastante ingenua. El cine evoluciona, le pese a quien le pese. Y no, no van a volver John Ford, Alfred Hitchcock, Otto Preminger, Howard Hawks, Ernst Lubitsch, Billy Wilder, Orson Welles, Robert Rossen, Stanley Donen, Cecil B. De Mille, Robert Wise, Elia Kazan, Joseph Leo Mankiewicz, William Wyler, Victor Fleming. Porque, por suerte, el pasado no retorna. Todo lo que estos hombres de cine, lo bueno y lo malo (todo ello importantísimo), que aportaron a este medio de expresión, ahí quedó. Nadie puede deshacerlo. </p>

	<p>Ahora bien, de la misma forma que tantos millones de cinéfilos aprecian el legado de estos artistas (alguno de ellos, debo confesar, a mí no me parece un gran artista, ni mucho menos), se relativiza la importancia de los artistas que han tomado ese testigo, y han continuado indagando en el lenguaje cinematográfico. Recientemente leí en una magnífica revista de cine sobre ciertas películas que cambiaron para siempre el panorama norteamericano. Yo sólo estoy de acuerdo en dos de las que nombraban. Añadiría otras. Son <strong>&#8216;Bram Stoker&#8217;s Dracula&#8217;</strong> (Coppola, 1992), <strong>&#8216;Pulp Fiction&#8217;</strong> (Tarantino, 1994), <strong>&#8216;Lost Highway&#8217;</strong> (Lynch, 1996), <strong>&#8216;Titanic&#8217;</strong> (Cameron, 1997) y <strong>&#8216;La delgada línea roja&#8217;</strong> (Malick, 1998).</p>

	<p>Hay otras, como las sublimes <strong>&#8216;El silencio de los corderos&#8217;</strong> (Demme, 1991), <strong>&#8216;Terminator 2&#8217;</strong> (Cameron, 1991), <strong>&#8216;Sin Perdón&#8217;</strong> (Eastwood, 1992), <strong>&#8216;Magnolia&#8217;</strong> (P.T Anderson, 1999) pues cada una a su manera representa parte de lo mejor de sus autores a la hora de dejar una huella que transforma irremisiblemente el cine de su país. Pero a mi modo de ver el quinteto de películas nombradas son las más importantes (no digo las mejores, aunque quizá también) y a continuación vamos a intentar explicar por qué.</p>

	<p><img id="image25556" src="http://img.blogdecine.com/2009/04/pfblood4_500.jpg" class="centro" alt="pfblood4.jpg" /></p>

	<p>La fantasía barroca y ultraromántica de Coppola (de la que hablaremos en profundidad, claro está, en su momento) es, sencillamente, la precursora de prácticamente todo el cine de fantasía norteamericano de los últimos lustros. Ni más ni menos. Y en ese enorme saco a menudo comercial y pocas veces estimulante, entran el Burton más desatado, el Jackson más comiquero, e incluso la animación más accesible a todos los públicos. No creo exagerar. El diseño de producción de la película, verdaderamente único, traza el rumbo de docenas de producciones capaces de aunar talentos de muy diversas partes del mundo (nadie puede olvidar el vestuario de <strong>Eiko Ishioka</strong>) en collages que aúnan diversas técnicas (animación, maquetas, sombras chinescas, cgi), en intentos más o menos logrados de reverdecer viejos mitos. Y no sólo eso, la estructura libérrima y la excéntrica relectura de una novela famosa calan hondo en cineastas como el propio Burton, Cuarón, Del Toro&#8230;</p>

	<p>De muy distinto y variado calado son las ramificaciones que se obtienen de la explosión de talento de <strong>&#8216;Pulp Fiction&#8217;</strong>, que con una recepción mucho más global que <strong>&#8216;Reservoir Dogs&#8217;</strong>, eleva al estrellato (como una estrella del rock) a Tarantino. Si digo que el cine negro no volvió a ser el mismo desde entonces, no creo pasarme ningún pueblo. Pero no hablo ya del tarantinismo, que produjo más memeces que títulos de valor, sino sobre todo de una energía de la que se apropiaron una serie de cineastas que, a la estela de la audacia afrancesada de Tarantino, se armaron de coraje para traicionar ese tono serio y cadencioso del cine negro, para otorgarle juventud, dinamismo, cachondeo, desvergüenza. Ahí están Singer con su <strong>&#8216;The usual suspects&#8217;</strong>, <strong>Paul McGuigan</strong> con su <strong>&#8216;Lucky Number Slevin&#8217;</strong>, <strong>Richard Shepard</strong> y su <strong>&#8216;The Matador&#8217;</strong>, <strong>Antoine Fuqua</strong> y su <strong>&#8216;Training Day&#8217;</strong>, Christopher Nolan y su <strong>&#8216;Memento&#8217;</strong>, y otros directores capaces de arrollar con relatos de poderosa distinción que no tienen intención de considerar sagrado ningún género.</p>

	<p>En lo que respecta tanto a &#8216;Lost Highway&#8217; como a &#8216;La delgada línea roja&#8217;, dos realizaciones inclasificables, inolvidables, su valor es algo más que el de la rareza. En realidad mucho más. Su carácter dinamitero de las convenciones de sus respectivos géneros (el bélico y el thriller) no puede ser tomado a la ligera, pues responde a la riquísima sensibilidad de los artistas, Lynch y Malick, que las direron forma, no tanto como una respuesta consciente a los arquetipos, sino como un rayo de luz que confirma que el cine es mucho más que una forma narrativa preestablecida. Estas dos obras maestras incomparables no tienen herederos posibles, porque no se puede llegar más lejos, sencillamente. Son géneros en sí mismas, al igual que sus directores. Niegan el cine al mismo tiempo que lo reinventan.</p>

	<p>Para terminar, &#8216;Titanic&#8217;, la siempre vilipendiada por los snobs, la gran narración épica de nuestro tiempo, nos devuelve el espejo del clasicismo, pero entendido este como un ente muerto, suspendido en el tiempo. Cameron se mira en ese espejo, y le responde con la vida y la emoción del que a menudo carecía ese cine. De alguna forma extraña, su &#8216;Titanic&#8217; es un falso aparato clásico. Más bien la certificación de que las historias clásicas funcionan pero sólo desde la óptica de una personalidad crítica e independiente. El alcance de esta obra maestra no es pequeño, ni lo es su carácter de carísimo cine de autor, de espectáculo globalizador capaz de reventar las taquillas del mundo entero, de conmover tantas sensilibidades opuestas. </p>

	<p>Aceptando que un cine nacional (norteamericano, español, japonés&#8230;) cada vez tiene menos sentido, porque cada vez el cine es más transnacional (¿y acaso el mal llamado cine clásico no era un cine que bebía de talentos extranjeros, es decir, era el primer cine transnacional?), y que el cine norteamericano se encuentra, pese a todo, en una encrucijada cuya salida todavía es una incógnita, no hay duda de que algo se mueve en el subsuelo. Otro día hablamos más a fondo de cómo el cine negro ha cambiado, de nuevo, para mejor. Y buena culpa de ello la tiene, como decíamos, que la falsa moralidad ya no campa a sus anchas por las pantallas. Al menos, no siempre&#8230;</p>

	<p><img id="image25557" src="http://img.blogdecine.com/2009/04/the-thin-red-line05_500.jpg" class="centro" alt="the-thin-red-line05.jpg" /></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[James Cameron (X): Conclusión, hundimientos y avatares]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/james-cameron-x-conclusion-hundimientos-y-avatares</link>
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      <pubDate>Mon, 24 Nov 2008 08:04:03 +0000</pubDate>

      <author>Adrián Massanet</author>
      <description><![CDATA[
<img src="http://secure-uk.imrworldwide.com/cgi-bin/m?ci=es-rssweblogs&amp;cg=0&amp;si=http://www.blogdecine.com/index.xml" alt=""/> 
      <p><img id="image22627" src="http://www.blogdecine.com/images/2008/11/pdvd_233.jpg" class="centro" alt="pdvd_233.jpg" /></p>

	<p>En el penúltimo capítulo de este estudio sobre <strong>James Cameron</strong> habíamos dejado constancia (en la medida en que se puede dentro de un post, sin aburrir al personal) de la coherencia y la entrega total de Cameron a sus personajes en <strong>&#8216;Titanic&#8217;</strong>. Con dos mitades bien diferenciadas, la segunda está dedicada casi enteramente a la tragedia del hundimiento, después de que en la primera se consolidara la relación de amor de Jack y Rose, y el enfrentamiento de esta a una vida que la reduce a menos que una persona. Y es que la lucha de Rose en esta película parece interminable. Por eso el largo y tortuoso hundimiento, además de encerrar una visión despiadada del mundo, es la parábola feminista más importante en una película vista en muchos años.</p>

	<p>Al contrario de lo que muchos piensan, <strong>&#8216;Titanic&#8217;</strong> no se convirtió en un fenónemo social sin precedentes por sus (mejorables) efectos visuales (que son magníficos en maquetas, pero irregulares por ejemplo en integración <span class="caps">CGI</span>), ni por la historia de amor protagonizada por un ídolo de quinceañeras. Si así fuera, películas de mucha menor valía arrasarían también en el mundo entero&#8230;y no lo hacen. El poderoso contagio emocional de <strong>&#8216;Titanic&#8217;</strong>, su escalofriante retrato de la mezquina condición humana, pero también de la dignidad y el coraje que nacen en momentos límite o en los instantes previos de la muerte, esas son, a mi parecer, las razones de la hipnosis que provoca esta película. </p>

	<p><!--more--></p>

	<p>El cataclismo del buque (que no es más que otro apocalipsis, como los vistos en todas las películas de Cameron) está estructurado de manera insuperable. No hay reiteración ni barullo en el perfecto crescendo dividido en tres partes diferenciadas (primeros instantes&#8230;caos total&#8230;muerte del buque), que poco a poco nos hacen testigos de la ilimitada estupidez de los poderosos, y de la infinita capacidad de sufrimiento del ser humano. A la magnífica secuencia del choque contra el iceberg (con un montaje soberbio), le siguen unos momentos de calma muy calculada por Cameron, que preceden a la aterradora tormenta que supondrá la muerte de 1.500 personas. A continuación, poco a poco, se disponen las piezas&#8230;comienzan a descender los primeros botes. En esos primeros compases, no parece que se desate una gran tragedia. Qué contraste con los últimos momentos, con los pasajeros enloquecidos luchando por vivir. La habilidad de Cameron es tal, que es capaz de electrificar lentamente la tensión del espectador hasta alcanzar un paroxismo inigualable, mientras deja caer una feroz reflexión sobre la voracidad humana y su fragilidad frente a la fuerza de la naturaleza.</p>

	<p>El objetivo fundamental del arte es conmovernos en nuestra interioridad más profunda. Prepararnos para la muerte. De ahí proviene la profundísima verdad de <strong>&#8216;Titanic&#8217;</strong>, como experiencia sensorial y emocional, como espectáculo noble y humilde. Cameron nos provee de dignidad, colocando un espejo delante de nosotros, pero dándonos la oportunidad de redimirnos. La aventura inolvidable que es esta película, su carácter de viaje físico, valdría para directores de menor valía que Cameron. Pero existe algo más, inherente a la originalidad de su mirada, que nos exige observarnos a nosotros mismos.</p>

	<p><img id="image22638" src="http://www.blogdecine.com/images/2008/11/pdvd_225.jpg" class="centro" alt="pdvd_225.jpg" /></p>

	<p>Una obra artística sólo puede juzgarse en relación con ella misma, ni siquiera con otras de su autor, y pocas veces con el autor mismo. Lo mismo pasa con un artista: sólo puede juzgarse su trabajo en coherencia consigo mismo. Una vez establecidas sus normas internas, no deben traicionarse. Hay que llegar con ellas hasta el final. Por eso por ejemplo <strong>&#8216;True Lies&#8217;</strong> o <strong>&#8216;The Abyss&#8217;</strong> no merecen la misma consideración que <strong>&#8216;Titanic&#8217;</strong>. No las comparo entre sí, porque no hay comparación posible ni justa. En aquellas Cameron no pudo ser totalmente cabal o coherente con sus propias ideas artísticas, mientras que en esta su sinceridad y clarividencia asustan, son casi peligrosas para el equilibrio formal de su película, que sin embargo se sostiene sin aparente esfuerzo.</p>

	<p>El mejor cine de Cameron es el que aúna un dinamismo vibrante con un juicio sobre la naturaleza del ser humano que le sale casi sin proponérselo, aunque seguramente lo tenga muy pensado. Pero cuando esas reflexiones son evidentes, o no consiguen fundirse en un todo narrativo, como en <strong>&#8216;The Abyss&#8217;</strong>, o son traicionadas, como en <strong>&#8216;True Lies&#8217;</strong>, al menos nos queda su exploración de mundos o formas nunca antes transitados, y el cariño sincero que siente hacia todos sus personajes. </p>

	<p>Más de una década después, este gran hombre de cine sale de su silencio (al menos, en largometrajes de ficción&#8230;) y anuncia una nueva película de sci-fi (en realidad dos, si finalmente su adaptación del manga <strong>&#8216;Battle Angel&#8217;</strong> se consuma) titulada <strong>&#8216;Avatar&#8217;</strong>, que él mismo asegura que va a resultar una revolución en el género y en la técnica cinematográfica, con su ego y seguridad en sí mismo tan conocidos por todos. Al final del año que viene podremos por fin verla, doce años después de <strong>&#8216;Titanic&#8217;</strong>, y podremos comprobar si su percepción de la ficción científica continúa cautivándonos, o si los años pesan en su creatividad. De momento el secretismo es casi absoluto. En cuanto al manga de <strong>Yukito Kishiro</strong>, parece &#8216;a priori&#8217; un material apto para que el canadiense lo convierta en una película de imagen real. </p>

	<p><img id="image22639" src="http://www.blogdecine.com/images/2008/11/alita02.jpg" class="centro" alt="alita02.jpg" /></p>

	<p>Concluimos así este análisis sobre la carrera (de ficción, la más interesante) del director canadiense. Un cine que yo calificaría como de miradas y luchas vibrantes. Esperamos, desde <strong>Blog de cine</strong>, haber ofrecido con esta serie unas claves sobre su obra originales y satisfactorias, que pongan en su justo lugar el trabajo de Cameron, y que profundice en las razones y claves de sus películas. Dentro de poco más de doce meses volveremos a hablar de una película suya. El mes que viene cambiamos de director. Haremos un repaso por la carrera del realizador norteamericano David Fincher.</p>

	<p>Hasta entonces.</p>

<h2>En Blogdecine:</h2>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/2008/11/03-james-cameron-i-el-futuro-es-ahora">James Cameron (I): El futuro es ahora</a></li>
	</ul>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/2008/11/05-james-cameron-ii-universo-terminator">James Cameron (II): Universo Terminator</a></li>
	</ul>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/2008/11/07-james-cameron-iii-huir-o-morir">James Cameron (<span class="caps">III</span>): Huir o morir</a></li>
	</ul>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/2008/11/10-james-cameron-iv-el-exterminador-liquido">James Cameron (IV): El exterminador líquido</a></li>
	</ul>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/2008/11/12-james-cameron-v-el-legado-de-ridley-scott">James Cameron (V): El legado de Ridley Scott</a></li>
	</ul>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/2008/11/14-james-cameron-vi-la-madre-de-todos-los-monstruos">James Cameron (VI): La madre de todos los monstruos</a></li>
	</ul>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/2008/11/17-james-cameron-vii-abismos-impersonales">James Cameron (<span class="caps">VII</span>): Abismos impersonales</a></li>
	</ul>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/2008/11/19-james-cameron-viii-mentiras-y-vulgaridades">James Cameron (<span class="caps">VIII</span>): Mentiras y vulgaridades</a></li>
	</ul>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/2008/11/21-james-cameron-ix-la-tumba-del-mar">James Cameron (IX): La tumba del mar</a></li>
	</ul>

	<p>Toda la información, vídeos, imágenes, trailer y estreno en: <a href="http://www.blogdecine.com/tag/avatar">Avatar, la nueva película de Cameron</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[James Cameron (IX): La tumba del mar]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/james-cameron-ix-la-tumba-del-mar</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/criticas/james-cameron-ix-la-tumba-del-mar</guid>
      <pubDate>Fri, 21 Nov 2008 08:00:43 +0000</pubDate>

      <author>Adrián Massanet</author>
      <description><![CDATA[
<img src="http://secure-uk.imrworldwide.com/cgi-bin/m?ci=es-rssweblogs&amp;cg=0&amp;si=http://www.blogdecine.com/index.xml" alt=""/> 
      <p><img id="image22576" src="http://www.blogdecine.com/images/2008/11/pdvd_194.jpg" class="centro" alt="pdvd_194.jpg" /></p>

	<p>Resulta muy difícil hablar o escribir sobre esta película. Y no precisamente porque se haya hablado en profundidad sobre ella, sin prejuicios; ni porque lo que se haya escrito le pueda hacer justicia. En realidad, es difícil porque al ser una de las películas más famosas de la historia del cine, es también una de las más odiadas, y una de las más incomprendidas. Esto resulta chocante, por cuanto cualquier persona en este planeta puede comprenderla, sin ni siquiera entender u oír los diálogos, y cualquier persona en el mundo puede sentirse identificado con esta tragedia (que para su director tiene aires bíblicos), y eso es mucho decir.</p>

	<p>Después de la casi desconocida versión de 1943 dirigida por <strong>Klingler</strong> y <strong>Selpin</strong>, y de la muy famosa de <strong>Jean Negulesco</strong> de 1953, sin olvidar que <strong>Hitchcock</strong> estuvo a punto de dirigir su versión en los años 40, llegó la más ambiciosa producción sobre el evento. Unas quinientas personas reconstruyeron fielmente, en cien días la carcasa exterior del barco, en los estudios de la Fox de Rosarito en Baja California, México. Cameron estaba dispuesto a jugárselo todo con la que sería la película (la primera suya que no es Sci-Fi) más ambiciosa y sincera de su carrera. La más personal y arriesgada.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>En primer lugar conviene insistir en algo que a mucha gente le pareció un error mayúsculo de su realizador, pero que al responsable de éste análisis le parece precisamente uno de sus primeros aciertos a la hora de afrontar su estrategia narrativa: la decisión de enfocar ésta historia desde un tono abiertamente melodramático. El elemento máximo que destaca en ésta decisión es la creación de un romance que pudo haber existido pero que no es más que una invención de Cameron incrustada en un hecho real. Antes del estreno comenzaron a oírse las voces que clamaban que no era más que un &#8216;Romeo y Julieta&#8217; marino. En realidad, esta es una de las constantes del folletín dieciochesco, aquella forma narrativa que acercaba eventos históricos ayudado por historias ficticias. Por eso asombra aún más la extrema sobriedad y la ausencia absoluta de divismo en la puesta en escena y el acercamiento a los personajes y a las personas que allí sufrieron y murieron. Decía Cameron en los comentarios del <span class="caps">DVD</span> que sintió una conexión especial con esa gente y esa historia, algo que le pedía ser extremadamente honesto. Ya de inicio la forma de afrontar la película está en las antípodas de la irresponsable <strong>&#8216;True Lies&#8217;.</strong></p>

	<p>En cuanto a lo de &#8216;Romeo y Julieta&#8217;, no deja de ser un argumento pueril, pues todas las historias de amor cuentan los problemas de dos amantes para poder estar juntos. Problemas provocados por su diferencia social o procedencia geográfica, entre otros. Sin embargo, tanto el hundimiento del barco más famoso del mundo, como la historia de amor, armada como excusa emocional que arrastre al espectador, terminan resultando secundarios ante la metáfora del mundo que es el <strong><span class="caps">RMS</span> Titanic</strong> para <strong>James Cameron</strong>. El buque, ahora una tumba marina y lo que representa su destino son el verdadero protagonista, la razón primera y última, y con él sus moradores, las personas que compartieron su final y las que le sobrevivieron. El misterio de la suprema conmoción que es <strong>&#8216;Titanic&#8217;</strong> seguramente habita en el mezquino corazón humano, y en su capacidad de sufrimiento.</p>

	<p><img id="image22592" src="http://www.blogdecine.com/images/2008/11/pdvd_021.jpg" class="centro" alt="pdvd_021.jpg" /></p>

	<p>Ya desde los títulos de crédito queda bien claro que el centro del relato de Cameron no son <strong>Kate Winslet</strong> ni <strong>Leonardo DiCaprio</strong>. Sino un mundo en pequeñito, reflejo del mundo en su totalidad: el buque y sus tres clases sociales. Un cántico sombrío, fúnebre, acompaña el cartel del título de la película, con las aguas nocturnas (negras, siniestras) del océano al fondo. Seguidamente, varias focos de luz rompen la oscuridad y descienden a un abismo insondable. Son los sumergibles comandados por Brock Lovett (un excelente <strong>Bill Paxton</strong>), un tipo que va de arqueólogo e historiador, pero que no es más que un arribista sin escrúpulos, un cazatesoros, incapaz de comprender lo que significa el <strong><span class="caps">RMS</span> Titanic</strong>. Su viaje es parcialmente el viaje del propio Cameron, desde la posición de un director quizá más interesado en lucirse con una gran historia, hasta la de un artista comprometido con lo que cuenta. Su búsqueda es creíble: la de un diamante que pudo haber estado a bordo del buque. El diamante será, al mismo tiempo, símbolo y significado de varios elementos dla historia.</p>

	<p>El cazatesoros no da con el tesoro esperado, pero sí con otro: la memoria de una anciana que vivió el hundimiento. La anciana Rose es la catalizadora, la transformadora y la transformada. Porque <strong>&#8216;Titanic&#8217;</strong> no es sólo un homenaje a las víctimas y al evento real, también una historia feminista de lucha y de coraje. La de una mujer que ha de mover montañas para ser libre. Rose, desde un principio, es asociada de forma sutil con el agua y el mar. No es casual que la primera escena de la anciana, aparezca justo detrás de una pecera en primer término. Está modelando con barro y arcilla, lo que la predestina a compartir su memoria con el que no respeta la memoria, Lovett, y que también hace pocos minutos vio sus manos encharcadas en el barro y la loza de la rescatada caja fuerte de Lovett, encontrando al azar un dibujo de ella. Ya en el Keldysh, el barco científico, la anciana Rose observa su retrato sumergido en un líquido protector transparente. El contraplano es el rostro de Rose detrás de ese mismo líquido, hermanándola de nuevo con el agua y el mar. En ese momento, la centenaria mujer cierra los ojos y obtenemos un afilado y hermoso plano-inserto de los ojos azules de Jack Dawson. Las aguas del tiempo comienzan a hacer cobrar vida al relato al que asistiremos.</p>

	<p>Porque de cobrar vida se trata. Durante las perturbadoras imágenes del pecio, observamos un piano desvencijado, mientras oímos unas notas lejanas. El relato reclama un narrador que vuelva a la vida al barco y a sus espectrales moradores. Que lo haga real, dolorosamente cercano. Tambien mientras Rose recorre sus antiguos objetos, como el espejo mohoso, el pasado reclama regresar con fuerza. Pero sobre todo con el pasador de pelo, en forma de mariposa, que simboliza el cambio, la transformación, de gusano a bella criatura alada. Ya identificada con el elemento líquido, Rose se dispondrá a hacer presente el pasado. Y lo hará delante de unos monitores en los que se proyectan unas imágenes del pecio. La misma figura narrativa de <strong>&#8216;Aliens&#8217;</strong> se hace ahora lírica. Lo que las pantallas (recordemos los monitores reproduciendo lo que captan las cámaras alojadas en los cascos de los marines), situadas detrás de Rose, ofrecen es una imagen muerta del buque. Con el relato de la protagonista (comienza de forma también lírica: &#8220;It&#8217;s been 84 years, and I can still smell the fresh paint. The china had never been used. The sheets had never been slept in. Titanic was called the Ship of Dreams, and it was. It really was&#8221;) el pasado se hace presente.</p>

	<p>Con uno de los planos más emocionantes de la entera historia del cine, el monitor de video que muestra una imagen real/falsa, se transforma en una pantalla de cine que muestra una representación ficticia/verdadera. Hemos viajado 80 años y está a punto de zarpar el <span class="caps">RMS</span> Titanic. Miles de personas acuden a despedirlo en su viaje inaugural en Southampton. La energía y la vitalidad que transmiten las imágenes es indescriptible. Por fin, vemos a Rose de joven (interpretada con grandísima verdad por Winslet), una aristócrata de familia venida a menos que necesita de un matrimonio de conveniencia para sobrevivir. Desde su primer plano el drama interior de Rose es patente: no sólo no ama a su futuro marido, sino que vive una vida que la reduce a mera comparsa, a objeto, y que le roba toda dignidad.</p>

	<p><img id="image22603" src="http://www.blogdecine.com/images/2008/11/pdvd_045.jpg" class="centro" alt="pdvd_045.jpg" /></p>

	<p>Ya en la primera secuencia se identifica al buque como metáfora emocional de Rose (también del resto de personajes, pero sobre todo de ella&#8230;), pues nada más contarnos la voz en off que en su exterior estaba serena, pero en su interior gritaba, una sirena resuena aguda, expresando ese estado interior. De ahí pasamos a Jack (un luminoso Leonardo DiCaprio). Este relato no va a guardar una coherencia en el punto de vista. Hubiera sido un tremendo error limitarse a las experiencias de Rose, pues la tragedia es global e infinita. A la oscuridad anímica de Rose se opone la vitalidad y optimismo inagotables de Jack. El dibujo del personaje no es especialmente complicado. Pero tiene su lógica. A fin de cuentas, es un hombre sin nada en el mundo, y por lo tanto sin nada que perder. A la complejidad psicológica de Rose también opone él su sencillez.</p>

	<p>Winslet y DiCaprio son sólo el mascarón de proa de un reparto deslumbrante y en estado de gracia, en el que todos (hasta los que tienen unas pocas frases) tienen su momento de lucimiento, propiciado por un guión que es un prodigio de inventiva, de capacidad de crear momentos y diálogos memorables y plausibles, de evocar, en definitiva, un pasado con total credibilidad y verdad. Y esto lo logra el Cameron guionista con una facilidad y prontitud que hay que verlo para creerlo. El cosmos de personajes que se entrecruzan sin cesar en esta película es un mosaico sublime de rostros, miradas, réplicas, gestos y sonidos. El director alcanza la excelencia en la elaboración de sus ritmos internos. Y esto nace de la profunda identficación y proximidad que siente Cameron por esta tragedia y sus víctimas.</p>

	<p>De pronto, nos hemos olvidado de que el barco va a hundirse. El pasado es presente en verdad. Lo vivimos cada vez como si pasara por primera. El espectador es ya, a la primera hora de metraje, pasajero del <span class="caps">RMS</span> Titanic. Algo enigmático ha encerrado su imaginación entre sus camarotes y pasillos. El artista no recrea la vida, o la imagina, la crea. Y Cameron ha logrado su objetivo: la vida ha vuelto al Titanic.</p>

	<p><img id="image22607" src="http://www.blogdecine.com/images/2008/11/pdvd_053.jpg" class="centro" alt="pdvd_053.jpg" /></p>

<h2>En Blogdecine:</h2>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/2008/11/03-james-cameron-i-el-futuro-es-ahora">James Cameron (I): El futuro es ahora</a></li>
	</ul>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/2008/11/05-james-cameron-ii-universo-terminator">James Cameron (II): Universo Terminator</a></li>
	</ul>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/2008/11/07-james-cameron-iii-huir-o-morir">James Cameron (<span class="caps">III</span>): Huir o morir</a></li>
	</ul>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/2008/11/10-james-cameron-iv-el-exterminador-liquido">James Cameron (IV): El exterminador líquido</a></li>
	</ul>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/2008/11/12-james-cameron-v-el-legado-de-ridley-scott">James Cameron (V): El legado de Ridley Scott</a></li>
	</ul>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/2008/11/14-james-cameron-vi-la-madre-de-todos-los-monstruos">James Cameron (VI): La madre de todos los monstruos</a></li>
	</ul>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/2008/11/17-james-cameron-vii-abismos-impersonales">James Cameron (<span class="caps">VII</span>): Abismos impersonales</a></li>
	</ul>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/2008/11/19-james-cameron-viii-mentiras-y-vulgaridades">James Cameron (<span class="caps">VIII</span>): Mentiras y vulgaridades</a></li>
	</ul>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[James Cameron (I): El futuro es ahora]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/reflexiones-de-cine/james-cameron-i-el-futuro-es-ahora</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/reflexiones-de-cine/james-cameron-i-el-futuro-es-ahora</guid>
      <pubDate>Mon, 03 Nov 2008 09:58:26 +0000</pubDate>

      <author>Adrián Massanet</author>
      <description><![CDATA[
<img src="http://secure-uk.imrworldwide.com/cgi-bin/m?ci=es-rssweblogs&amp;cg=0&amp;si=http://www.blogdecine.com/index.xml" alt=""/> 
      <p><img id="image22092" src="http://img.blogdecine.com/2008/10/t-1000-robot.jpg" class="centro" alt="t-1000-robot.jpg" /></p>

	<p>Uno de los directores más famosos del mundo es el realizador canadiense <strong>James Cameron</strong>. Este grado de conocimiento, de sus películas y su nombre, por parte del gran público, no va exactamente parejo con el grado de conocimiento acerca de las razones que impulsan su obra. Tampoco se le concede, por lo general, el grado de &#8220;autoría cinematográfica&#8221; que ostentan otros creadores, aunque estos no firmen todos sus guiones, o aunque no produzcan ni una sola de sus películas. Es por tanto, a juicio de quien esto escribe, víctima de cierto elitismo crítico, que incluso ha visto justificada su postura tras una película tan de prestigio, en teoría, como <strong>&#8216;Titanic&#8217;</strong>.</p>

	<p>Es un caso parecido al de <strong>Steven Spielberg</strong>, si bien el director de <strong>&#8216;Saving Private Ryan&#8217;</strong> ha desarrollado una carrera con más puntos débiles (también por el hecho de haber dirigido cuatro veces más películas), mientras que, de nuevo a juicio de quien esto escribe, Cameron es probablemente <strong>el más grande, complejo y poderoso director de Sci-fi de la Historia del Cine</strong>, y con una única película fuera de ese género, la ya nombrada tragedia marina, que es una joya pocas veces valorada sin prejuicios o ideas preconcebidas.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Tampoco es que las características superficiales de su carrera ayuden mucho: cada película suya ha costado, sistemáticamente, más dinero que la anterior (su futura <strong>&#8216;Avatar&#8217;</strong> no va a ser una excepción); es notoria su ilimitada exigencia hacia los actores, hasta el punto de que muchos no se hablan con él; es un pionero en los efectos visuales de sus películas, lo que ofrece carnaza a los puristas que le acusan de no tener sustancia; en todas sus películas hay profusión de armas y tiros (incluso en <strong>&#8216;Titanic&#8217;</strong>, donde el barco puede considerarse un arma tecnológica y tienen lugar varios famosos tiroteos) lo que da carnaza a los progres que le acusan de ultraderechista; es considerado un gran director de escenas de acción (muchas de ellas grandes espectáculos), un inoculador de testosterona, lo que para muchos es síntoma de comercialidad extrema y simpleza mental y su relación con <strong>Arnold Schwarzenegger</strong> en la mitad de las películas que ha dirigido hasta ahora termina por completar el cuadro.</p>

	<p>Pero si no nos limitamos a lo superficial, sino que profundizamos un poco (que para eso estamos escribiendo estas líneas), observamos que Cameron supo crear una obra imperecedera con cuatro chavos, <strong>‘The terminator’</strong>, y que el presupuesto elevado (o elevadísimo) del resto de sus producciones, esta plenamente justificado por la historia que pretende contar y por la investigación técnica que requiere dar vida a futuros sombríos o trágicos eventos del pasado; que aunque suele ser muy duro con sus actores a menudo arranca de estos interpretaciones memorables, algo inusual en un director de superproducciones; que sus proverbiales magníficos efectos visuales son para él (casi)siempre una herramienta para hacer más creíble la película y no una razón para contar determinada historia; que la profusión de armas en sus películas resultan de su conocimiento de estas pero también de su interés por criticar un mundo que es peor gracias a ellas.</p>

	<p><img id="image22074" src="http://img.blogdecine.com/2008/10/james%20cameron.jpg" class="centro" alt="Cameron en pleno rodaje de 'Titanic'" /></p>

	<p>Pero es su pericia y su talento para el cine de acción lo que le sitúan en el punto de mira. <strong>François Truffaut</strong> escribía a propósito de su admirado Alfred en el imprescindible &#8216;El cine según Hitchcock&#8217; que muchos desdeñan el suspense, pero que este es en verdad el núcleo del cine. Yo añadiría que la acción, y no sólo los tiros y persecuciones, son junto al suspense el núcleo y el corazón del cine. Muchos quizás ignoren que drama proviene del griego dram, que significa acción. Y esa es la primera palabra que el director grita para que comience eso, la acción. Como iremos demostrando y analizando sucesivamente, no es que Cameron sea un gran director de secuencias de acción y por eso es un gran director, sino que es un gran director y por eso tiene grandes secuencias de acción.</p>

	<p>Cameron tiene mucho en común con Hitchcock. Sobre todo en lo concerniente a su efectividad narrativa, a su dominio de la acción y el suspense como herramientas absolutas del cineasta de raza, y como objetivo final de la puesta en escena. <strong>El cine, más que una coda de la literatura, es con directores como Hitchcock y Cameron un soporte dinámico de emociones e imágenes vibrantes, llenas de vida.</strong> Si con el tiempo se ha comprendido la profunda compasión y melancolía de Hitchcock tras décadas de ser tachado de gélido y cerebral, algo parecido creemos que ocurrirá con el canadiense.</p>

	<p>No se trata de proponer a Cameron como dueño de una carrera sin falla ninguna y perfecto en todo. Nada más lejos. Se trata de situarle apropiadamente, siempre a juicio del que firma, entre los mejores directores de la historia. Así de sencillo. Pero vamos a profundizar lo más posible en su carrera, con sus luces y sus sombras, lus logros, sus hazañas y sus decepciones; sus constantes y sus incoherencias (que las tiene); su evolución y su compleja personalidad. Cameron dirige, escribe, produce, monta, lleva la cámara, hace maquetas, sabe de maquillaje. No hay muchos directores tan completos y que dominen tantas disciplinas cinematográficas como él, y que hayan dejado una huella tan profunda en la Sci-Fi, y vamos a encargarnos de demostrarlo.</p>

	<p><strong>Seis películas. Ochocientos cincuenta y cinco minutos de cine.</strong> Seiscientos sesenta y uno de ellos dedicados a una Sci-Fi que oscila entre lo mejor, como <strong>&#8216;Aliens&#8217;</strong>, y lo peor, como <strong>&#8216;True Lies&#8217;</strong>. Ciento noventa y cuatro dedicados al melodrama histórico, ese feo género despreciado por manipulador y folletinesco. Eso sin contar los doscientos cincuenta y uno que son cine documental, y su serie de televisión, dicen que de culto pero que significó prácticamente un rotundo fracaso, <strong>&#8216;Dark Angel&#8217;</strong>. Una filmografía corta. Seis ficciones, tres documentales, una serie de la que dirigió un episodio, un par de cortometrajes (<strong>&#8216;Xenogénesis&#8217;</strong> y <strong>&#8216;T2:3D&#8217;</strong>), algunos pocos guiones para terceros, parecen poco para treinta y un años de carrera. Pero sin duda han cambiado el cine.</p>

	<p><img id="image22200" src="http://www.blogdecine.com/images/2008/11/terminatorll9.jpg" class="centro" alt="terminatorll9.jpg" /></p>

	<p><strong>La Sci-fi es un género resbaladizo, inasequible para la mayoría de los cineastas. Muchos grandes creadores que aportan su granito de arena al género, sino fracasan (o firman películas que rápidamente se quedan obsoletas) acaban cayendo en una Sci-Fi con trazas de fantasía, lo que significa aguar las posibilidades del género cinematográfico, después del documental, con más posiblidades de alcanzar lo que sólo el gran arte logra: un carácter visionario, profético casi.</strong> Dicen que la Sci-Fi, en el mundo en que vivimos, se ha quedado sin argumentos, y que la gran mayoría de ideas y títulos comienzan a quedarse atrás. Sin embargo el mundo descrito en el díptico &#8216;Terminator&#8217; está ahora más vigente que nunca.</p>

	<p>Este director, al que dedicaremos un análisis de su obra cada dos días, nos habla de la miserable condición humana en su mejor cine, tanto en <strong>&#8216;Titanic&#8217;</strong> como en <strong>&#8216;The Terminator&#8217;</strong>, y nos propone un futuro desolador, el de ahora mismo, o el de pasado mañana, proponiendo un espejo donde reconocernos. Analizaremos sus seis largometrajes con rigor y con sobriedad. Su fallida serie <strong>&#8216;Dark Angel&#8217;</strong>, que podría haber resultado un estimulante título que se implementara a su discurso, tiene realmente muy poco de la densidad del gran Cameron. Su primera película oficial (de la que fue despedido), <strong>&#8216;Piranha II: The Spawning&#8217;</strong>, no aporta realmente nada a su carrera más que hablar de su tenacidad (se colaba en la sala de montaje para intentar arreglar a escondidas el desaguisado del productor), y aunque su director afirma con sorna que es &#8220;la mejor película de pirañas voladoras que se ha hecho&#8221; (algo que estamos dispuestos a creer) no hay nada suyo en ella, salvo ese pecio escondido que 16 años más tarde se convertiría en el <strong>&#8216;Titanic&#8217;</strong>.</p>

	<p>En el próximo capítulo hablaremos de la génesis del universo &#8216;Terminator&#8217; (con <strong>&#8216;Xenogénesis&#8217;</strong>) y comenzaremos a hablar de ese díptico extraordinario.</p>      ]]></description>
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      <title><![CDATA['Revolutionary Road', póster]]></title>
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      <pubDate>Sat, 20 Sep 2008 14:18:19 +0000</pubDate>

      <author>Juan Luis Caviaro</author>
      <description><![CDATA[
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      <p><img id="image21313" src="http://img.blogdecine.com/2008/09/titanicroad.jpg" class="centro_sinmarco" alt="Titanic Road" /></p>

	<p>Después de ver <a href="http://www.blogdecine.com/2008/09/13-revolutionary-road-primer-avance-del-regreso-de-la-pareja-leonardo-dicaprio-y-kate-winslet">un primer avance</a> de la película, y a la espera de que salga el primer trailer oficial, ya podemos echar un vistazo al póster de <strong>&#8216;Revolutionary Road&#8217;</strong>. Como sabéis, y como podéis ver en la imagen, este film supone el reencuentro de <strong>Leonardo DiCaprio y Kate Winslet</strong>, repitiendo la pareja que tanto éxito tuvo en &#8216;Titanic&#8217;. A mí no me parece que los dos encajen demasiado bien, pero el público manda y quizá cambie de idea cuando vea esta nueva película; por cierto, comprobé las edades de cada uno y aún me cuesta creer que DiCaprio sea un año mayor que Winslet.</p>

	<p>Dirigida por el ganador de un Oscar <strong>Sam Mendes</strong>, <strong>&#8216;Revolutionary Road&#8217;</strong> es la historia de un joven matrimonio que vive en los suburbios de Conneticut durante mediados de la década de los 50, centrándose en las dificultades que comienzan a aparecer durante la convivencia y con el nacimiento sus dos hijos. El estreno, en los Estados Unidos, es el próximo 26 de diciembre. 30 de enero, estreno en España.</p>

	<p>Vía | <a href="http://www.worstpreviews.com/headline.php?id=10170&#38;count=0">Worstpreviews</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA['El Caballero Oscuro' no superará a 'Titanic']]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/noticias/el-caballero-oscuro-no-superara-a-titanic</link>
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      <pubDate>Tue, 02 Sep 2008 17:40:34 +0000</pubDate>

      <author>Juan Luis Caviaro</author>
      <description><![CDATA[
<img src="http://secure-uk.imrworldwide.com/cgi-bin/m?ci=es-rssweblogs&amp;cg=0&amp;si=http://www.blogdecine.com/index.xml" alt=""/> 
      <p><img id="image20955" src="http://img.blogdecine.com/2008/09/el%20caballero%20del%20titanic.jpg" class="centro" alt="El Caballero Oscuro y Titanic" /></p>

	<p>Desde que <strong>&#8216;El Caballero Oscuro&#8217;</strong> empezó a <a href="http://www.blogdecine.com/2008/07/19-the-dark-knight-el-caballero-oscuro-la-tercera-mejor-pelicula-de-la-historia-consigue-batir-el-primer-record-de-taquilla">destrozar récords de recaudación</a>, todos pusimos la mirada en <strong>&#8216;Titanic&#8217;</strong>, hasta ahora la película más taquillera en Estados Unidos. Porque somos así, porque nos gusta apostar, porque los datos son estupendos para apoyar un argumento, porque nos encanta presenciar cómo las cosas estáticas, establecidas, se derrumban para dejar paso a algo nuevo. Y ya si tenemos en cuenta los sentimientos que despiertan ambos títulos, la cosa se pone más interesante.</p>

	<p>Siempre me ha resultado curioso cómo las personas utilizamos la carta de la taquilla. Igual se usa para defender la calidad de la misma, una obra que es tan buena que funciona para cualquier persona, como para poner al film en el suelo del cine comercial, desprestigiando la profundidad de la historia o los diálogos. Es el comodín que usamos según la mano que tengamos en cada momento.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Pero vayamos ya a los datos. El pasado fin de semana, la secuela de <a href="http://www.blogdecine.com/2008/08/12-batman-begins-descubriendo-a-bruce-wayne">&#8216;Batman Begins&#8217;</a> sobrepasó los 500 millones de dólares, alcanzando un total de <strong>502,4</strong>. Esta burrada era sin embargo algo que se esperaba, viendo el ritmo de recaudación que llevaba la película de Christopher Nolan. La gente sale tan encantada que repite y mueve a otros a ir al cine, y eso es algo que se nota. Así nos encontramos con que  rompe otro récord. Es la película que más rápido ha logrado la cifra de 500 millones, superando a <strong>&#8216;Titanic&#8217;</strong>. Y ojo, lo ha conseguido en la mitad de tiempo. Sólo ha necesitado 45 días, mientras que la película de James Cameron tuvo que permanecer 90 para obtener el mismo resultado</p>

	<p>Y ahí estamos, ¿no? En el horizonte los <strong>600,8</strong> millones, el gran récord de <strong>&#8216;Titanic&#8217;</strong>, la película que más dinero ha recaudado en los Estados Unidos, está a tiro&#8230; Pero no. Sorprendentemente, he encontrado unas declaraciones de Dan Fellman, máximo responsable de la distribución en Warner Bros., que estima que  tendrá una recaudación final de 530 millones, quizá 550 si las cosas siguen como hasta ahora&#8230; ¿Perdón? ¿Por qué sólo eso? ¿Qué hay de la marca de <strong>&#8216;Titanic&#8217;</strong>? ¿Dónde está el famoso espíritu competitivo norteamericano? ¿Hay algo que impide quitarle el récord a la película protagonizada por Leonardo DiCaprio y Kate Winslet?</p>

	<p>Aaah, bueeeno&#8230; quizá están demasiado recientes las olimpiadas y me dejo llevar&#8230; Me hacía ilusión ver romperse el reinado del gigantesco barco a manos del payaso anarquista. Otra vez será. ¿La tercera de Nolan sobre Batman? ¿Watchmen? ¿Titanic 2?</p>

	<p>Vía | <a href="http://www.comingsoon.net/news/movienews.php?id=48415">Coming Soon</a> y  <a href="http://www.darkhorizons.com/news08/080901f.php">Dark Horizons</a></p>      ]]></description>
      </item>
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