
En los tiempos que corren, el cine de animación es quizás el que más alegría nos está dejando. No hace falta mucha memoria para recordar enseguida algunos maravillosos títulos del cine reciente. En ‘The Secret of Kells’ encontramos otra buena razón para confirmar el excelente estado de la animación. Una película al estilo tradicional, visualmente maravillosa y que con una historia sencilla, que engarza con precisión un mensaje universal apoyado en la mitología, la religión, la leyenda, la magia, la historia y, sobre todo, en una iconografía que es la pura esencia del film.
Dibujada a mano en su mayor parte, ‘The Secret of Kells’ posee momentos de virtuosismo sorprendente, alejándose de los patrones a los que estamos tan acostumbrados, dictados por Disney pero también por Miyazaki. Aquí tenemos dibujos nada realistas, con espacios y escenarios casi abstractos, pero siempre sumamente detallistas y bellos. Y la historia, tan sencilla, tan conmovedora que no queda sino de alegrarse que su nominación a los Oscars nos haya permitido disfrutar de su distribución.


