Hace una semana se conocieron los finalistas de los 550 cortometrajes presentados a la edición de este año de Fotogramas en corto. A principios de esta semana ya se ha conocido el veredicto del jurado. El fallo dio como ganador a ‘Paseo’ de Arturo Ruiz Serrano, trabajo apoyado dentro de Kimuak, la iniciativa del gobierno vasco para fomentar y dar a conocer cortometrajes (de la que hablaremos próximamente y un oasis en el sector), y como segundo clasificado a ‘Traumalogía’ de Daniel Sánchez Arévalo. Ese es el resultado, pero lo que sí se puede decir este año, a diferencia de lo que muchos puedan pensar, que el nivel del cortometraje en España es muy alto, y que en esa muestra de 550 trabajos presentados, había muy buenas obras.
Esto en lo que respecta a la parte de la noticia del fallo del jurado. Comenté hace tiempo que este Fotogramas en corto era todo un acierto de la revista, y que ese era el camino a seguir. Lo cierto es que el concurso servía de plataforma, utilizando las nuevas tecnologías, para solucionar ese gran problema que tienen estos trabajos aquí, y que en palabras de Txema Muñoz, responsable de Kimuak, se resume en la siguiente denuncia: “Si no tiene público, es porque no llega a ese público, no sabe ni que existe”. Mal endémico en general en toda la cinematografía española, no solo de los cortos.


