'Una Chica Cortada en Dos', lo que nos sugieren y lo que no

‘Una Chica Cortada en Dos’ es un maravillo título para lo que nos cuenta la última película dirigida por el veterano Claude Chabrol. Y una vez más, y como es habitual en su cine, lo hace sugiriendo más que mostrando. En el cine es mejor sugerir que mostrar, aunque evidentemente hay que hacerlo bien (Ford o Eastwood son auténticos maestros en eso), pero ¿qué ocurre cuando nos muestran más de lo debido y no hay explicación para ello? En la película de Chabrol hay que dar por sentadas algunas cosas sólo porque nos lo dicen, las aceptamos porque vemos a sus personajes actuar en base a esas cosas, pero el camino seguido hasta llegar ahí es algo que se han olvidado de mostrar, o sugerir.
‘Una Chica Cortada en Dos’ narra la historia de una bella joven que vive en Lyon con su madre, la cual regenta una librería. La chica trabaja como presentadora del tiempo, y mientras va recibiendop ofertas para ir escalando en la cadena de televisión, conoce a un hombre mayor, un escritor famoso, del que se enamora perdidamente. Con él, que está casado, comenzará una tormentosa relación en la que hay cabida para todo tipo de cosas, algunas de ellas innombrables. Ella está dispuesta a todo por él, sólo por amor. Mientras, un apuesto y rico joven se enamora de ella, y también está dispuesto a todo por ella.

