
Delmer Daves fue un especialista en western, género en el que nos ha dejado un buen puñado de películas inolvidables, como la que nos ocupa o ‘El árbol del ahorcado’, ‘Jubal’, Flecha rota’ y ‘La ley del talión’. Y aunque su nombre también figura en uno de los títulos clave del cine negro, ‘La senda tenebrosa’, o del cine bélico, ‘Destino Tokyo’, fue en el western donde Daves desarrolló y desplegó todo su talento, llevando al género a terrenos insólitos, aquellos que empezaron a plantearse con ‘El pistolero’, considerado el primer western psicológico.
‘El tren de las 3:10’ parte de un relato corto de Elmore Leonard, de cuya pluma se han adaptado historias de la más diversa índole convertidas en películas con un mayor o menor interés: ‘Joe Kidd’, ‘Un hombre’, ‘Jackie Brown’ o ‘Our of Sight’, por poner algunos ejemplos. Un relato que sirve a su guionista, Halsted Welles, y a su director, para plantear algo semejante a lo que Fred Zinnemann realizó cinco años antes en la magistral ‘Solo ante el peligro’.



