'Siete Mesas de Billar Francés', siete razones para aplaudir

1. Porque se puede ofrecer un producto universal y al mismo tiempo autóctono, sin necesidad de copiar a otras filmografías para que nos alaben, como recientemente le ha pasado a un superexitoso film español de bastante peor calidad que éste que nos ocupa, el cual lamentablemente y a pesar de haber sido reconocido en San Sebastián recientemente, no ha tenido una agraciada compañía de marketing, por lo que mucha gente ni se ha enterado de que esta película se ha estrenado, o lo que es peor, ni de que existe.
2. La historia, e historias paralelas que se desarrollan de la principal en ‘Siete Mesas de Billar Francés’, son cautivadoras a más no poder. Todo empieza cuando Ángela vuelve a su ciudad natal porque su padre se está muriendo. Una vez allí y después de la muerte de éste, tratará de levantar el negocio familiar asociándose con la novia de su padre, Charo: un ya viejo salón de billar, contando para formar un equipo con los antiguos amigos del fallecido. Todos tienen una historia que contar, incluso la propia Ángela. Parece lo de siempre, y tal vez lo sea, pero esta vez es creíble y está bien escrito.