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		<title>Magazine - videodrome</title>
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		<description>
Blog de cine, los trailers y críticas de películas de todos los estrenos. Información sobre futuros rodajes y todo sobre las estrellas.		</description>
		<pubDate>2012-05-26 14:31:30</pubDate>

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      <title><![CDATA[David Cronenberg: 'Videodrome', la nueva carne]]></title>
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      <pubDate>Sun, 05 Sep 2010 15:14:27 +0000</pubDate>

      <author>Juan Luis Caviaro</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image34525" src="http://img.blogdecine.com/2010/09/videodrome-1983-cronenberg-critica.jpg" class="centro" alt="videodrome-1983" /></p>

	<p><object width="353" height="132"><embed src="http://www.goear.com/files/external.swf?file=b80e5fd" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" quality="high" width="353" height="132"></embed></object></p>

	<p><blockquote>Y ahora que eres el mundo del vídeo hecho carne, ya sabes lo que debes hacer. Oponerte a Videodrome. Usarás las armas que te han dado para destruirles. Muerte a Videodrome. ¡Larga vida a la nueva carne!</p>

	<p>(Bianca O´Blivion)<br />
</blockquote></p>

	<p>Seguimos analizando la carrera del director <strong>David Cronenberg</strong>. Tras finalizar el complicado rodaje de <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/david-cronenberg-scanners-su-solo-pensamiento-podia-matar-siniestro-superhombre">&#8216;Scanners&#8217;</a>, su película más comercial hasta el momento, pero no por ello menos personal e interesante, el canadiense se puso a trabajar enseguida en una historia más arriesgada, retorcida y elaborada que acabaría titulándose <strong>&#8216;Videodrome&#8217;</strong> (en un primer momento la llamó <em>&#8216;Network of Blood&#8217;</em>, &#8216;Canal de Sangre&#8217;, un título semejante al de sus primeros largometrajes). Para este proyecto contaría con el mayor presupuesto del que había dispuesto hasta entonces, en torno a seis millones de dólares, una cifra bastante alta si tenemos en cuenta que &#8216;Scanners&#8217;, su film más costoso, había requerido sólo tres y medio. Aun así, el director tuvo que abandonar varias ideas ambiciosas y realizar numerosas modificaciones en el guión antes de poder empezar a trabajar, si bien todos los cambios no se realizaron por motivos económicos.</p>

	<p>Al menos, no directamente. Universal Pictures se había comprometido a distribuir la nueva película de Cronenberg en Estados Unidos pero en el contrato se establecía que debía lograr una calificación &#8220;R&#8221; por parte de la conservadora Motion Picture Association of America (Asociación Cinematográfica de América); es decir, el montaje final debía ser considerado &#8220;apto&#8221; para adultos y menores acompañados por sus (un tanto irresponsables) padres o tutores. Esto se conseguiría tras no pocos tijeretazos pero fue un gran error, quedando una obra amorfa y desangelada que inevitablemente fue un <strong>rotundo fracaso</strong> comercial; también fue muy atacada por la crítica pero era no era ninguna novedad para el canadiense al principio de su carrera.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Cronenberg se encontraba en un gran momento, pleno de confianza, ansioso por seguir haciendo sus películas y ampliar su público (nunca ha sido de esos artistas que sólo parecen interesados en satisfacerse a sí mismos), así que no le importaron las condiciones de la poderosa compañía norteamericana y nunca sospechó las consecuencias, hasta ahora su trabajo había funcionado bastante bien en taquilla. No se dio cuenta que esta vez fue muy lejos, ni siquiera su equipo sabía qué estaban haciendo, y tuvo que cortar tanto que el conjunto ya no tenía sentido. Sin embargo, tras un triste paso por las carteleras (se estrenó el 4 de febrero de 1983), y con un nuevo montaje, <strong>&#8216;Videodrome&#8217;</strong> encontró su sitio en el mercado doméstico, se convirtió rápidamente en un título de culto y hoy está considerada justamente como <strong>un clásico del cine fantástico</strong>. </p>

	<p><img id="image34526" src="http://img.blogdecine.com/2010/09/videodrome-1983-dvd-transformacion.jpg" class="centro" alt="transformacion" /></p>

	<p>Según cuenta el director canadiense, la idea de la película se originó cuando siendo niño se quedaba hasta tarde viendo la televisión, y a veces encontraba señales piratas que no se recibían correctamente, dando lugar a imágenes distorsionadas e inconexas. No sabía de dónde venían ni qué era aquello, le resultaban un gran misterio, y trató de imprimir eso en el guión. Su protagonista es el cínico Max Renn (<strong>James Woods</strong>), directivo de Civic TV, una pequeña cadena de televisión cuya única vía para sobrevivir es ofrecer a la audiencia contenidos que no encuentran en otra parte. En su búsqueda de material diferente, Max, da con <strong>una señal pobre e inestable que lo único que emite son torturas, aparentemente reales</strong>; en un tosco escenario rojizo, un par de tipos encapuchados atan y golpean a una mujer. Se llama <strong>&#8216;Videodrome&#8217;</strong>.</p>

<h2>Violencia, sexo y televisión</h2>

	<p>Max queda fascinado por la emisión, por la sencillez y la capacidad de atracción de sus imágenes. Lo que no sospecha es que <strong>su mundo ha comenzado a transformarse desde que vio &#8216;Videodrome&#8217;</strong>. Las señales afectan a su forma de experimentar la realidad, empieza a no poder distinguir entre la vigilia y el sueño, a no diferenciar lo que ocurre con lo que imagina, y se ve <strong>incapaz de superar esta nueva adicción, tan dañina como placentera</strong>. Cronenberg dice que su film trata sobre la violencia y el sexo en nuestra sociedad, y más concretamente de <strong>cómo nos puede llegar a afectar ver determinados contenidos a través de la televisión</strong>, es decir, cómo influye en nuestra manera de entender y vivir la realidad. Se dice que el ojo es la ventana del alma, así que, ¿hasta qué punto estamos expuestos, hasta qué punto lo que vemos altera nuestro ser?</p>

	<p><img id="image34527" src="http://img.blogdecine.com/2010/09/videodrome-1983-dvd-cronenberg-cinta.jpg" class="centro" alt="cinta" /></p>

	<p>Esta interesante pregunta es la cuestión de fondo de un debate televisivo al que es invitado Max, para enfrentarse a los puntos de vista de Nicki Brand (<strong>Deborah Harry</strong>), la consejera estrella de un popular programa de radio, y Brian O´Blivion (<strong>Jack Creley</strong>), un teórico de los medios de comunicación (basado en Marshall McLuhan) que no está presente en el plató, pues ya sólo se deja ver a través de una pantalla. Evidentemente, Max defiende la idea de que no hay ningún problema en ver su canal, o cualquier otro cuya programación esté centrada en todo tipo de perversiones, que <strong>la violencia en televisión no engendra violencia en las calles; al contrario, al satisfacer esos deseos en la pequeña pantalla, imaginariamente, no se tendría necesidad de ejercerlos fuera, realmente</strong>. Por su parte, Nicki mantiene la posición opuesta, que sí influye, que el público queda afectado por lo que ve.</p>

	<p>El escéptico Max empezará a cambiar de idea cuando mantiene un breve romance con Nicki. Es muy interesante la relación que mantienen, pues vemos que ella no se resiste a sus impulsos, es consciente de sus deseos y sus perversiones, y no lo oculta, mientras que él, que públicamente vende un canal que escandaliza a la opinión pública, en su intimidad es mucho más tímido y convencional; esto queda de manifiesto muy claramente cuando ella se interesa por <strong>&#8216;Videodrome&#8217;</strong> y <strong>él dice que no es sexo, sólo violencia, a lo que ella responde que no es cierto, que ambas cosas están relacionadas</strong>. Nicki desea nuevos estímulos y decide que quiere participar de ese perturbador show. Max no la volverá a ver, al menos no de la misma forma; Nicki parece haberse mezclado con la televisión y vivir dentro de ella, arrastrando a Max al mismo destino.</p>

	<p>De nuevo nos encontramos con la habitual <strong>degradación y transformación</strong> que sufren los protagonistas de las películas de Cronenberg; unos personajes que sufren porque se resisten a aceptar lo inevitable. A través de las señales de <strong>&#8216;Videodrome&#8217;</strong>, el cuerpo y la mente de Max comienzan a mutar, a <strong>fundirse con el mundo del vídeo</strong>, hasta el punto de crear en su estómago una especie de reproductor, abriéndose para poder introducir cintas; u otros objetos, como una pistola, que más adelante llega a unirse a su mano, formando una nueva cosa. Max descubre, demasiado tarde, que está en el centro de una batalla entre corporaciones que funcionan en secreto (otro de los recursos habituales del canadiense), enfrentadas por el poder de unas fantásticas ondas catódicas creadas por O´Blivion (el clásico científico de Cronenberg, cuyos experimentos provocan efectos muy alejados de los deseados).</p>

	<p><img id="image34524" src="http://img.blogdecine.com/2010/09/videodrome-dvd-james-woods.jpg" class="centro" alt="videodrome-james-woods" /></p>

	<p><strong>La trama, en el fondo muy simple, y bastante similar a la de &#8216;Scanners&#8217;</strong> (el héroe marginado contra el villano que pretende dominar una nueva especie de humanidad), da pie a Cronenberg para explorar los temas que le interesan, y para ofrecer al público otra buena ración de <strong>poderosas imágenes</strong> que se quedan grabadas en las retinas, posibles gracias al formidable trabajo de <strong>Rick Baker</strong>, como la de <strong>Max introduciéndose en la pantalla del televisor (manteniendo algo así como relaciones sexuales con ella)</strong>, creando ese orificio en su barriga, o el sangriento asesinato de Barry Convex (<strong>Les Carlson</strong>), cuyo cuerpo es brutalmente destrozado por las balas de la pistola-mano de Max. Hay que destacar igualmente la <strong>impecable interpretación de James Woods</strong>, siendo imposible imaginarse a otro en la piel de Max Renn, y la <strong>inquietante composición musical de Howard Shore</strong>, imprescindible para adentrarnos en el turbador, enfermo, sucio relato de Cronenberg.</p>

	<ul>
		<li><strong>Especial David Cronenberg en Blogdecine:</strong></li>
	</ul>

	<p><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/david-cronenberg-stereo-telepatia-y-sexualidad">&#8216;Stereo&#8217;</a></p>

	<p><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/david-cronenberg-crimes-of-the-future-enfermedad-y-placer">&#8216;Crimes of the Future&#8217;</a></p>

	<p><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/david-cronenberg-vinieron-de-dentro-de-los-zombies-del-sexo">&#8216;Vinieron de dentro de&#8230;&#8217;</a></p>

	<p><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/david-cronenberg-rabia-la-mujer-mosquito">&#8216;Rabia&#8217;</a></p>

	<p><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/david-cronenberg-fast-company-adictos-a-la-velocidad">&#8216;Fast Company&#8217;</a></p>

	<p><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/david-cronenberg-cromosoma-3-la-pesadilla-de-un-padre">&#8216;Cromosoma 3&#8217;</a></p>

	<p><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/david-cronenberg-scanners-su-solo-pensamiento-podia-matar-siniestro-superhombre">&#8216;Scanners&#8230; su solo pensamiento podía matar&#8217;</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Philip K. Dick en el cine de los 80]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/reflexiones-de-cine/philip-k-dick-en-el-cine-de-los-80</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/reflexiones-de-cine/philip-k-dick-en-el-cine-de-los-80</guid>
      <pubDate>Tue, 08 Apr 2008 17:44:58 +0000</pubDate>

      <author>Luisfer Romero Calero</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image18217" src="http://img.blogdecine.com/2008/04/videodrome.jpg" class="derecha_sinmarco" alt="Videodrome" /></p>

	<p><strong>Philip K. Dick</strong>, después de saberse que había sido la mente creadora de las ideas expuestas en &#8216;<strong>Blade Runner</strong>&#8217;, comenzó a obtener popularidad póstuma y su obra empezó a considerarse interesantes para futuras adaptaciones al séptimo arte.</p>

	<p>Sin embargo, ya hemos mencionado que &#8216;Blade Runner&#8217; fue un fracaso de taquilla, y sí, también de crítica. Un tal Diego Galán, a la sazón crítico de cine en El País, dijo en febrero de 1983:</p>

	<p><blockquote>Una historieta pretenciosa (...) el edulcoramiento de la vulgar peripecia del protagonista y la confusión con que está rodada convierte en monótono cartón-piedra lo que quizá estuviera concebido como estrella de la película (...) Blade Runner más parece en ocasiones un spot televisivo que una película hecha seriamente. Debería costar menos la entrada. (...) fueron escasos los críticos que no supieron apreciar la dificultad que tiene Scott para narrar con sencillez una historieta tan simple.</blockquote></p>

	<p>Además, Sheila Benson la llamó, despectivamente, <em>Blade Crawler</em> debido a su lentitud narrativa; Pat Berman la tachó de ciencia-ficción pornográfica; y el célebre Roger Ebert dijo que, a pesar de su fascinante ambientación, era una floja película con una historia incoherente e insuficiente. Es decir, que &#8216;Blade Runner&#8217; fue vapuleada en su momento, y con el tiempo se ha convertido en un clásico. Aún hoy es considerado el mayor acierto del irregular Ridley Scott, que es capaz de lindezas como la que nos ocupa, &#8216;<strong>Alien</strong>&#8217; o &#8216;<strong>Los Impostores</strong>&#8217;, y de engendros como &#8216;<strong>Legend</strong>&#8217; o &#8216;<strong>1492</strong>&#8217;.<!--more--></p>

	<p>Mientras tanto, en la década de los 80, hay dos películas que merece la pena comentar en el contexto de la obra de Philip K. Dick. Son &#8216;<strong>Videodrome</strong>&#8217; (1983), de <strong>David Cronenberg</strong>, y &#8216;<strong>Brazil</strong>&#8217; (1985), de <strong>Terry Gilliam</strong>. No será la última vez que Cronenberg y Gilliam se fijen en Dick para hacer una buena película, como veremos. De hecho, durante años se habló (y ahora se empieza a rumorear de nuevo) que Terry Gilliam sería el director perfecto para adaptar la obra maestra de Philip K. Dick, &#8216;<strong>Ubik</strong>&#8217;. Pero también hablaremos de eso más adelante.</p>

	<p>En cuanto a &#8216;Videodrome&#8217;, lo primero que llama la atención es su profunda reflexión sobre las consecuencias/peligros de la realidad virtual y el ciberespacio. El aburrido Max Renn (James Woods) descubre por casualidad una televisión con violencia real llamada Videodrome. A sabiendas de que lo que se ve en Videodrome es absolutamente real, sin artificios, se va volviendo adicto a este nuevo sistema con su amante Nicki (Deborah Harry).</p>

	<p>El hecho de que, a partir de cierto momento, la realidad y la alucinación se empiezan a confundir, podemos hablar de una atmósfera totalmente <em>dickiana</em>. Lo real y lo onírico parecen converger hasta fundirse en un clímax que causa estragos en la percepción de Renn, en la misma medida que algunas novelas y cuentos de Philip K. Dick. En concreto, recuerda mucho al libro &#8216;<strong>Los Tres Estigmas de Palmer Eldritch</strong>&#8217;, donde un ser biónico trae a la Tierra la droga definitiva, siendo imposible distinguir entre sueño y realidad. Asimismo, la creciente sensación del protagonista de estar bajo los efectos de una pesadillesca esquizofrenia, es también una evidente señal de encontrarnos ante una historia inspirada en las ideas de Dick. Sea como fuere, &#8216;Videodrome&#8217; es una gran representante de la influencia del novelista estadounidense en el cine. Más tarde, Cronenberg volverá a retomar ideas de Dick con la película &#8216;<strong>eXistenZ</strong>&#8217;. En ambas ocasiones, no se hace alusión alguna al autor en los créditos de la película, cosa que puede causar indignación a los que somos más seguidores de Dick.</p>

	<p><img id="image18218" src="http://img.blogdecine.com/2008/04/Brazil.jpg" class="izquierda_sinmarco" alt="Brazil" /></p>

	<p>Dos años después, viene &#8216;Brazil&#8217;, una película maravillosa se mire por donde se mire. Un derroche de imaginación visual y un compendio insuperable de los mundos de <strong>George Orwell</strong>, Philip K. Dick, <strong>William Borroughs</strong>, el humor ácido de <strong>Monty Python</strong> (grupo humorístico al que perteneció el autor). &#8216;Brazil&#8217; marcó tendencia en todas sus escenas, resultó ser un canto a las películas de futuro apocalíptico, la burocracia, los sistemas totalitarios, la realización de los sueños, la ingeniería genética&#8230;</p>

	<p>Pero vamos a lo que nos interesa. ¿Qué podemos ver de Philip K. Dick en &#8216;Brazil&#8217;? Para empezar, la estética de la película es muy de Dick. Ese desequilibrio entre el minimalismo decorativo (véase la oficina que dan al protagonista en el Departamento de Información) y el barroquismo sucio y desordenado (la casa del protagonista, el lugar de trabajo de la escena inicial, el restaurante) es en cierto modo una percepción futurista típica no sólo de Dick, sino de la corriente generada por la ciencia-ficción de la época. Es un futuro con una perspectiva tecnológica hortera, retro y hasta cutre. En &#8216;Ubik&#8217;, la novela más representativa de Dick, se habla de proezas tecnológicas, y sin embargo la gente viste con unas ropas de colores chillones y todavía se usa máquina de escribir. Bueno. De hecho, ningún autor de ciencia-ficción consiguió predecir la informática. <strong>Julio Verne</strong> estuvo un poco más cerca, y es no obstante uno de los pioneros del género. Es como si &#8216;Brazil&#8217; materializase una visión del futuro tal y como se veía en los años 30 o 40.</p>

	<p>El hilarante y terrible sistema burocrático de &#8216;Brazil&#8217; calca ciertas características del de la novela &#8216;<strong>Fluyan mis Lágrimas, dijo el Policía</strong>&#8217;. En &#8216;Brazil&#8217;, se confunde a Harry Buttle con Harry Tuttle. En la novela de Dick, el protagonista Jason Taverner, se hace pasar por Jason Tavern, para salir impune de la opresión policial. El final, que no pienso desvelar, es el que más hace pensar en una influencia de Dick, en cuanto a que varios (bastantes) minutos de metraje son una intersección entre sueño y realidad muy dickiana, con un pesimismo inherente muy propio de su obra. El guión de &#8216;Brazil&#8217;, de <strong>Tom Stoppard</strong>, con correcciones de <strong>Charles McKeown</strong> y posteriormente del propio Terry Gilliam, bebe mucho del &#8216;<strong>1984</strong>&#8217; de George Orwell, pero también del universo de Philip K. Dick. Veamos una secuencia de &#8216;Brazil&#8217;, para mi gusto una de las mejores de la historia del cine, con una impresionante orquestación de <strong>Michael Kamen</strong> de la canción que da título a la película como música de fondo.</p>

	<p><object width="425" height="355"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/7xNnRBksvOU&#38;hl=en"></param><param name="wmode" value="transparent"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/7xNnRBksvOU&#38;hl=en" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" width="425" height="355"></embed></object></p>

	<p>Seguiremos hablando del cine inspirado por Philip K. Dick en los años 90, con un repertorio mucho más amplio y con algunas sorpresas.   </p>

	<p>Especial Philip K. Dick en Blog de Cine:<br />
<ol><li><a href="http://www.blogdecine.com/2008/04/02-philip-k-dick-guionista-de-cine">Philip K. Dick, guionista de cine</a></li><li><a href="http://www.blogdecine.com/2008/04/03-philip-k-dick-y-blade-runner-i">Philip K. Dick y Blade Runner (I)</a></li><li><a href="http://www.blogdecine.com/2008/04/04-philip-k-dick-y-blade-runner-ii">Philip K. Dick y Blade Runner (II)</a></li></ol></p>      ]]></description>
      </item>
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