El cine lleva semanas de pobreza en España. La taquilla ofrece unas cifras miserables y no parece que vaya a cambiar próximamente. En lugar de animar la cosa con grandes novedades, títulos interesantes o llamativos, las distribuidoras siguen trayendo a nuestras carteleras lo que parecen ser restos, productos que no sabían cuándo estrenar. No obstante, siempre se puede rescatar algo, y si uno es un fanático de esta costumbre con fecha de caducidad que es ir al cine, no le queda más remedio que buscarlo. Éstas son las novedades del fin de semana:

‘El retrato de Dorian Gray’
Título original: Dorian Gray. Dirección: Oliver Parker. País: Reino Unido. Año: 2009. Duración: 112 min. Género: Drama, fantástico. Interpretación: Ben Barnes (Dorian Gray), Colin Firth (lord Henry Wotton), Ben Chaplin (Basil Hallward), Rebecca Hall (Emily Wotton), Rachel Hurd-Wood (Sybil Vane), Emilia Fox (Victoria Wotton), Fiona Shaw (Agatha). Guión: Toby Finlay; basado en la novela “El retrato de Dorian Gray” de Oscar Wilde. Producción: Barnaby Thompson. Montaje: Guy Bensley. Música: Charlie Mole. Fotografía: Roger Pratt. Diseño de producción: John Beard. Vestuario: Ruth Myers.
Sinopsis: La película es la última adaptación llevada a la gran pantalla de la novela El Retrato de Dorian Gray, escrita por Oscar Wilde. Dorian Gray es un atractivo aristócrata que regresa a su Londres natal tras pasar la adolescencia aislado en el campo. Abrumado por la vida nocturna londinense, Dorian se sumerge en ella de la mano de Lord Henry Wottom, quien le muestra los lugares más recónditos y peculiares de la capital inglesa. Dorian pronto comienza a obsesionarse con alcanzar la eterna juventud. Un retrato suyo pintado por Basil Hallward se convertirá en un recordatorio palpable de sus graves faltas con el paso del tiempo. A diferencia del resto de los mortales, el apuesto Dorian permanece impasible al sucederse los años, mientras que es el retrato el que envejece y asume su degradación física y moral.
¿Qué podéis esperar? Un entretenimiento básico y efectivo, a mi parecer. La vi en Sitges el año pasado y aún recuerdo que me sorprendieron gratamente algunas escenas, así como el carisma y el buen hacer de ese gentleman llamado Colin Firth. Ben Barnes lo intenta, que no es poco, y el diseño de producción ayuda a meternos en la historia. Claro que no hay que engañarse, esta nueva versión del relato de Oscar Wilde está destinado a las “nuevas generaciones”, Parker dirige como si esto fuera un videoclip, y salvo Firth, todos los demás actores podrían haber sido intercambiados, pero repito, con exigencias mínimas, esta cosa sirve para pasar el rato. Alberto, sin embargo, cree que no, y la ha calificado de muy mala.



