
Hace poco más de un año moría asesinada Adrienne Shelly, directora, guionista y sobre todo actriz, que había empezado de la mano de Hart Harley a finales de los 80. Antes de su desaparición nos había dejado lista su última película como directora, y que en nuestro país se estrenó con cierto retraso hace casi un mes, llevando consigo la etiqueta de película pequeña independiente, con buena acogida en ciertos circuitos críticos, y que una vez más ha servido para mostrar la lamentable distribución que algunas películas tienen entre nosotros.
No estamos hablando de ninguna maravilla, ni muchísimo menos, pero desde luego ‘La Camarera’ (‘Waitress’, 2006) es, dentro de sus limitaciones, un film que está por encima de la media de lo que nos suele venir del otro lado del charco. La película narra las vivencias de Jenna, una camarera en un bar de comida rápida, que además es una experta haciendo pasteles, algo que heredó de su madre. Dependiendo de su estado de ánimo, cocina un determinado tipo de pastel, siempre con receta propia. Casada con un imbécil de mucho cuidado que la tiene controlada a todas horas, un día descubre que está embarazada de ese imbécil, y cree que el mundo se le viene encima.


