
‘Seven’, a pesar de no ser el colmo de la originalidad, creó escuela. A partir del estupendo film de David Fincher casi todos los thrillers que se hacían intentaban de una u otra forma copiar alguno de sus elementos. Por supuesto, y como ocurre siempre, no conseguían si quiera llegarle a la altura de los zapatos a esa película que por derecho propio forma parte de los títulos más famosos de la década de los 90 (y eso que tiene graves deficiencias en las escenas íntimas, para las que por aquel entonces Fincher aún estaba muy verde). Doce años después, los thrillers sobre asesinos psicópatas siguen tomando como ejemplo aquella película.
‘WAZ’ es una de ellas. La película narra las andanzas de un veterano detective, que ha vivido de todo y está muy harto de muchas cosas, que junto con su joven compañera investigan una serie de brutales asesinatos que tienen como víctimas a los miembros de una peligrosa banda local. El asesino les somete a un juego cruel en el que son torturados de forma salvaje. El dolor parará si aprietan un interruptor, el cual hará que un ser querido muera electrocutado.


