
Todo se puede empeorar. Una conclusión a la que uno vuelve a llegar inevitablemente tras haber tenido la mala fortuna de ver ‘Legión’, una película estadounidense que llega a los cines españoles el próximo viernes. El cartel, que seguro que ya habréis visto por ahí, nos habla de un ángel y el apocalipsis; muestra a Paul Bettanny mirando al horizonte mientras aprieta sus entrenados abdominales, con alas en su espalda y armas en sus manos (un cuchillo y una ametralladora). Una grotesca imagen que el propio actor declaró que le estaba provocando pesadillas, que sentía vergüenza cada vez que paseaba por la calle y se daba cuenta que sus hijos habían visto el póster. No es para menos, pero también debería sentirse abochornado el hombre por haber protagonizado una de las peores películas de los últimos años.
Peter Schink y Scott Stewart, que además debuta como director, son los autores de un delirante guión que nos traslada a un futuro cercano en el que Dios se ha cansado de la raza humana y ha decidido enviar a su legión de ángeles (de ahí el título) para eliminarla. Sin embargo, claro está, porque si no se acabaría la película a los dos minutos, uno de esos ángeles se rebela y decide proteger a la humanidad a toda costa. La batalla se librará en una vieja cafetería situada en ninguna parte y llamada “Paradise Falls” (“La caída del paraíso”). Suena a broma, pero no lo es.



