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		<title>Magazine - william-a-wellman</title>
		<link>http://www.blogdecine.com</link>
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Blog de cine, los trailers y críticas de películas de todos los estrenos. Información sobre futuros rodajes y todo sobre las estrellas.		</description>
		<pubDate>2012-02-11 06:34:31</pubDate>

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      <title><![CDATA[Harry Morgan nos ha dejado]]></title>
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      <pubDate>Wed, 07 Dec 2011 18:02:25 +0000</pubDate>

      <author>Alberto Abuín</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image42671" src="http://img.blogdecine.com/2011/12/harrymorgandead.jpg" class="centro" alt="harrymorgandead.jpg" /></p>

	<p>Según informa <a href="http://www.variety.com/article/VR1118047155?categoryid=14&cs=1&cmpid=RSS|News|LatestNews&utm_source=twitterfeed&utm_medium=twitter">Variety</a>, el actor <strong>Harry Morgan</strong> ha fallecido a los <strong>96 años</strong> de edad. Puede que los cinéfilos más jóvenes no conozcan el nombre de Morgan, pero en nuestro país se hizo enormemente popular en su momento cuando emitieron por televisión la serie <strong>&#8216;M.A.S.H.&#8217;</strong>, adaptación de la película homónima de <strong>Robert Altman</strong>. En la misma daba vida al entrañable y carismático Coronel Sherman T. Potter.</p>

	<p>Pero antes de ser conocido por sus papeles en la televisión, medio en el que se centró a partir de los años 60, su presencia se hace relevante en muchas películas clásicas de alta envergadura, en las que su nombre aparecía como <strong>Henry Morgan</strong>. Ahí están títulos imprescindibles como <a href="http://www.blogdecine.com/fichas/westerns/incidente-en-ox-bow">&#8216;Incidente en Ox-Bow&#8217;</a> (&#8216;The Ox-Bow Incident&#8217;, William A. Wellman, 1943), <strong>&#8216;El castillo de Dragonwyck&#8217;</strong> (&#8216;Dragonwyck&#8217;, Joseph Leo Mankiewicz, 1946), <strong>&#8216;Cielo amarillo&#8217;</strong> (&#8216;Yellow Sky&#8217;, William A. Wellman, 1948), <strong>&#8216;Horizontes lejanos&#8217;</strong> (&#8216;Bend of the River&#8217;, Anthony Mann, 1952), <strong>&#8216;Sólo ante el peligro&#8217;</strong> (&#8216;High Noon&#8217;, Fred Zinnemann, 1952), <strong>&#8216;Música y lágrimas&#8217;</strong> (&#8216;The Glenn Miller Story&#8217;, Anthony Mann, 1954) o <strong>&#8216;La herencia del viento&#8217;</strong> (&#8216;Inherit the Wind&#8217;, Stanley Kramer, 1960) son algunas de las muestras del hacer de Morgan con sus personajes.</p>

	<p>Casi siempre en roles de secundario, podía dar vida con la misma facilidad al mejor amigo del protagonista o al más grande enemigo del mismo, algo en lo que destacaba más precisamente por la amabilidad de su rostro que le hacía impensable para papeles de malvado. El último papel cinematográfico de este actor, nacido en Detroit, fue en la película <strong>&#8216;Acampa como puedas&#8217;</strong> (&#8216;Family Plan&#8217;, Fred Gerber, 1997).</p>

	<p>Hasta siempre Harry.</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA['Gloria y hambre', de William A. Wellman]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/cine-clasico/gloria-y-hambre-de-william-a-wellman</link>
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      <pubDate>Tue, 26 May 2009 17:57:07 +0000</pubDate>

      <author>Alberto Abuín</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image26084" src="http://img.blogdecine.com/2009/05/gloria-y-hambre-1.jpg" class="centro" alt="gloria-y-hambre-1.jpg" /></p>

	<p>En el especial sobre <a href="http://www.blogdecine.com/tag/clint+eastwood">Clint Eastwood</a> que os estamos ofreciendo a lo largo de los últimos y venideros meses, nos paramos en una película muy influyente en la carrera del actor: <a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/clint-eastwood-la-influencia-de-incidente-en-ox-bow">&#8216;Incidente en Ox-Bow&#8217;</a>, una de esas películas cuyo visionado no se olvida, porque es de los que dejan huella. El director de esa joya era <strong>William A. Wellman</strong>, nombre que a los que les gusta el cine no les dirá nada, pero a los cinéfilos sí. Wellman pertenece a una serie de realizadores ya perdidos, pero cuya huella ha quedado impresa con oro puro en la historia del cine.</p>

	<p>Firmante de películas imprescindibles como &#8216;El enemigo público&#8217; (en un excelente episodio de la tercera temporada de &#8216;Los Soprano&#8217; rinden un sentido homenaje a este film), la mencionada &#8216;Incidente en Ox-Bow&#8217; (cuya visión de la maldad del ser humano es insoportable), &#8216;Beau Geste&#8217; (uno de los mejores relatos de aventuras jamás filmados, con un lirismo arrebatador) o &#8216;Fuego en la nieve&#8217; (film antibélico, cumbre en el género), Wellman se caracterizó por una narración sencilla (que no simple), directa, y sus películas poseían un cierto regusto de denuncia que aún siguen vigentes. <strong>&#8216;Gloria y hambre&#8217;</strong> es uno de sus trabajos menos conocidos, pero pueden apreciarse todas las cualidades de Wellman.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p><strong>&#8216;Gloria y hambre&#8217;</strong>, cuyo título original es <strong>&#8216;Heroes for sale&#8217;</strong> (mucho más indicativo de por dónde van los tiros en la película) dura apenas una hora y cuarto, algo impensable hoy en día, sobre todo si se quisiera contar la misma historia que aquí. La capacidad de síntesis que Wellman (y otros realizadores coetáneos en aquella época) implanta en su relato, hace que no sea necesario utilizar más metraje del necesario. En tan sólo cinco minutos se presenta la siguiente situación: durante la Primera Guerra Mundial un grupo de soldados son enviados a una misión suicida en la que deberán apresar a un mando alemán para poder interrogarlo. El jefe del pelotón resulta ser un cobarde, siendo su mano derecha quien consiga al prisionero, entregándoselo a su jefe justo cuando cae herido y dado por muerto. Será el que se comportó como un cobarde el que vuelva a casa lleno de honores y gloria, mientras que el que ha sido dado por muerto es liberado al final de la Guerra, volviendo a casa sin ningún tipo de reconocimiento.</p>

	<p><img id="image26086" src="http://img.blogdecine.com/2009/05/gloria-y-hambre-2.jpg" class="centro" alt="gloria-y-hambre-2.jpg" /></p>

	<p>A partir de ese momento <strong>Wellman no deja títere con cabeza en el retrato social</strong>, muy típico de la década de los 30, a través de la historia de un hombre que para lograr ser alguien en la vida tiene que ganárselo con el sudor de su frente, mientras que otros, cargados de falsos honores lo obtiene absolutamente todo. El mundo es de los falsos héroes, mientras que los hombres de verdad, el héroe anónimo, está a la merced de los tiburones de los negocios. Muchas serán las penurias que el personaje central del film tendrá que pasar hasta lograr ser alguien, mientras forma una familia y se gana el respeto y admiración de los suyos, gracías al tesón y trabajo duro.</p>

	<p>Pero <strong>&#8216;Gloria y hambre&#8217; no concede cesiones al espectador</strong>, que desea en todo momento ver triunfar al hombre normal y corriente, con el que se siente totalmente identificado. En su tramo final, Wellman centra las situaciones en el contexto histórico del crack de 1929, en el que el desastre es aún mayor. Todo el mundo, incluido aquel cobarde que se llenó de gloria a costa de su compañero y amigo, está al mismo nivel social que aquél. El orgullo se deja de lado, no hay escalas de poder, y el mal es un mal común a todos. Curiosamente Wellman comete, a mi juicio, un error de tono, cayendo en un innecesario subrayado. Cuando vemos que no hay solución posible a los problemas de uno (de todos) los personajes, y la esperanza si existe está bien lejos, se refuerza la figura central de la historia como un hombre que lo ha dado todo por los suyos, valeroso y comprensivo, y sobre todo, emprendedor. Esto ya queda muy claro en el resto de la película, por lo que esa repetición, en la que prácticamente se llega a insinuar cierto carácter mesiánico en el personaje central, agua un poco la extrema dureza del relato.</p>

	<p><strong>Richard Barthelmess</strong> y <strong>Loretta Young</strong> encabezan un excelente reparto en el que incluso podemos encontrarnos con <strong>James Murray</strong> (protagonista de una de las películas más pesimistas de toda la historia, &#8216;Y el mundo marcha&#8217;) dando vida a un soldado ciego. Un plantel perfecto para una película que no alcanza la grandeza de otros títulos de Wellman, pero deja ese excelente sabor que las obras de los grandes clásicos dejan, y más aún cuando 76 años después de la realización de <strong>&#8216;Gloria y hambre&#8217;</strong>, ésta tiene si cabe más vigencia en el momento actual.</p>

<h2>Más cine de William A. Wellman en Blogdecine:</h2>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/good-bye-my-lady-un-wellman-desconocido">&#8216;Good-bye, my Lady&#8217;, un Wellman desconocido</a></li>
	</ul>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Clint Eastwood: la influencia de 'Incidente en Ox-Bow']]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/cine-clasico/clint-eastwood-la-influencia-de-incidente-en-ox-bow</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/cine-clasico/clint-eastwood-la-influencia-de-incidente-en-ox-bow</guid>
      <pubDate>Mon, 04 May 2009 01:16:12 +0000</pubDate>

      <author>Alberto Abuín</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image25606" src="http://img.blogdecine.com/2009/05/the-ox-bow-1.jpg" class="centro" alt="the-ox-bow-1.jpg" /></p>

	<p>Antes de hablar de &#8216;Infierno de cobardes&#8217;, la siguiente película en el especial que le estamos dedicando a <strong>Clint Eastwood</strong>, he creído conveniente hablar de <strong>&#8216;Incidente en Ox-Bow&#8217;</strong>, una de las películas favoritas del director de &#8216;Sin perdón&#8217;, cuya influencia es probablemente la que más se nota en su cine. Este film, dirigido por <strong>William A. Wellman</strong> en <strong>1943</strong>, tiene en la obra de Eastwood director una presencia mucho más notable que las maneras heredadas de Sergio Leone o sus homenajes a John Ford. Eso puede verse sobre todo en los cuatro westerns que dirigió, en &#8216;Mystic River&#8217; y en &#8216;Cartas desde Iwo Jima&#8217;.</p>

	<p>Si el protagonista de &#8216;Harry el sucio&#8217; mereció alguna vez la etiqueta de director clásico fue por tener presente esta película más que por otra cosa. En ella están reunidos algunos de los temas que más han interesado a Eastwood a lo largo de su trayectoria cinematográfica. El equivocado sentido de la justicia, el crimen sin castigo, o la apatía del ciudadano al no impedir un hecho abominable sobre el que no habrá marcha atrás posible, es de lo que habla <strong>&#8216;Incidente en Ox-Bow&#8217;</strong>.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p><strong>&#8216;Incidente en Ox-Bow&#8217;</strong> narra la historia de un linchamiento. En un pueblo en el que la oleada de robo de ganado se ha incrementado hasta límites insospechados, se corre la voz de que un importante ganadero ha sido asesinado. Pronto se organiza una partida de hombres para ir en busca de los asesinos y aplicar la justicia que la ley tarda tanto en aplicar.</p>

	<p>Esta premisa argumental recuerda con creces a varios de los films de Eastwood. Sus continuas críticas hacia el sistema judicial (las tardanzas y las argucias legales con las que peligrosos delincuentes pueden salir en libertad), hacia la aplicación de la ley (casi siempre con retraso), y sobre todo a la vagancia popular y administrativa, no haciendo nada por impedirlo, tienen su origen en esta poderosa película, cuyo visionado es de los que no se olvidan. <strong>&#8216;Incidente en Ox-Bow&#8217;</strong> no sólo narra una historia, además invita a la reflexión, remueve conciencias, y deja ese mal sabor que dejan las grandes obras, al estamparnos delante de nuestras narices lo mísero, débil y cobarde que puede llegar a ser el ser humano. <strong>William A. Wellman</strong> nos abofetea con la verdad, y eso es algo que siempre le ha gustado hacer al director de &#8216;Million Dollar Baby&#8217;, contarnos historias tan humanas que duelen.</p>

	<p>Wellman, con su cámara casi invisible, pero sutilmente utilizada (otra de las características de Eastwood director), nos acerca a una galería de personajes de la más diversa índole, realizando <strong>un excelente estudio del ser humano</strong> en prácticamente todas sus facetas, y como éste responde a situaciones límite. La película rompe esquemas desde el momento en el que no ofrece una sola concesión al sufrido espectador, el cual tiene un nudo en la garganta casi desde el inicio. <strong>Henry Fonda</strong>, que había presenciado de niño las consecuencias de un linchamiento, se aseguró de que cierta frase que le dijo su padre se introdujese en el guión. &#8220;El linchamiento es el negocio de cualquier hombre que hay alrededor&#8221;, sentencia en cierto momento el personaje al que da vida Fonda. Con ello expresa lo cotidiano del hecho en sí, lo que lo hace aún más terrible.</p>

	<p>Las razones que llevan a los hombres a cometer un acto tan brutal son de una enorme variedad. Desde la pura diversión (atención al personaje que está todo el tiempo bromeando con una soga), hasta los deseos de venganza (la mayor parte de los personajes desean vengar la muerte de un hombre muy querido en el pueblo, y esto es utilizado de excusa para paliar la impotencia que sienten por ser víctimas de continuos robo de ganado, el principal medio de subsistencia de la zona), pasando por los meramente racistas (uno de los tres hombres apresados es un mexicano de turbio pasado, por lo que todas las miradas están concentradas en él), los de demostrar la fuerza sólo porque se posee (el oficial que no quiere que su único hijo tenga sensibilidad, y decide hacerle un hombre obligándole a tomar parte en el linchamiento), hasta los del temor a ser inculpado (el amigo del personaje central teme por esa mala suerte durante todo momento). Los bajos instintos hace presencia en ciudadanos respetables convirtiéndolos en algo tan abominable que ni siquiera hay palabras para describirlo.</p>

	<p><img id="image25607" src="http://img.blogdecine.com/2009/05/the-ox-bow-2.jpg" class="centro" alt="the-ox-bow-2.jpg" /></p>

	<p><strong>Henry Fonda</strong> (actor interpretativamente hablando muy parecido a Eastwood), <strong>Harry Morgan</strong>, <strong>Dana Andrews</strong> (que al año siguiente interpretaría la inolvidable &#8216;Laura&#8217; de Otto Preminger), <strong>Anthony Quinn</strong>, <strong>Frank Conroy</strong>, <strong>Jane Darwell</strong>, <strong>William Eythe</strong> y <strong>Harry Davenport</strong>, entre otros, realizan apasionadas interpretaciones que terminan de redondear el producto. Andrews, que da vida a uno de los tres inculpados por el furioso populacho, ofrece uno de los momentos más inolvidables de la película; aquél en el que le dejan escribir una carta para su mujer, la cual quedará viuda por culpa de un estúpido malentendido. Dicha carta estará presente en el último tercio del film como un elemento secundario, hasta que Fonda la lee en presencia de todos los que han cometido la barbarie (Eastwood hace algo parecido en &#8216;Cartas desde Iwo Jima&#8217;, cambiando de contexto la situación, pero con idéntica intención). En ese instante, la planificación de Wellman alcanza momentos sublimes, enfocando los rostros, y con ellos los pensamientos, de todos los presentes. Incluso cuando tiene que enfocar a Fonda, le oculta los ojos (esos que se negaron a ver lo evidente) con el ala del sombrero de su compañero. Nunca un plano fue tan sutil y expresivo.</p>

	<p><strong>&#8216;Incidente en Ox-Bow&#8217;</strong> no deja lugar para la esperanza, por mucho que veamos a Fonda partir hacia el horizonte en busca de la mujer de uno de los ahorcados para entregarle la carta de su difunto esposo. Nos ha sacudido tan brutalmente que esa mera anécdota nos sabe a poco, ni siquiera nos importa y mucho menos nos consuela. El arrebatador lirismo con el que Wellman nos lo relata todo queda impreso en nuestras retinas durante sus 75 minutos de duración (otro ejemplo de cómo contar una historia llena de matices en tan sólo una hora y cuarto, sin dejarse nada en el tintero).</p>

	<p><strong>Clint Eastwood</strong> no se cansa de citar esta película en numerosas entrevistas. Ha sabido asimilar su influencia, y adaptarla a su estilo, y rendirle tributo como sólo las obras maestras se merecen. Tomando el testigo, en cierto modo, para seguir haciendo que el cine sirva como catalizador de las grandes historias nacidas del hombre corriente.</p>

<h2>DVD:</h2>

	<p><strong>&#8216;Incidente en Ox-Bow&#8217;</strong> está editado en <span class="caps">DVD</span> por la Fnac. No trae extras de importancia. No así la copia que puede adquirirse en Amazon, la cual trae un extensísimo documental sobre Henry Fonda, y un audiocomentario del hijo de Wellman.</p>

<h2>Especial Clint Eastwood en Blogdecine:</h2>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/actores/clint-eastwood-los-comienzos">Los comienzos</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/clint-eastwood-por-un-punado-de-dolares">&#8216;Por un puñado de dólares&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/clint-eastwood-la-muerte-tenia-un-precio">&#8216;La muerte tenía un precio&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/clint-eastwood-el-final-de-la-trilogia-con-sergio-leone">El final de la trilogía con Sergio Leone</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/clint-eastwood-la-malpaso-y-dos-errores">La Malpaso y dos errores</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/clint-eastwood-el-encuentro-con-don-siegel">El encuentro con Don Siegel</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/clint-eastwood-el-desafio-de-las-aguilas">&#8216;El desafío de las águilas&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/clint-eastwood-la-leyenda-de-la-ciudad-sin-nombre">&#8216;La leyenda de la ciudad sin nombre&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/clint-eastwood-dos-mulas-y-una-mujer">&#8216;Dos mulas y una mujer&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/clint-eastwood-los-violentos-de-kelly">&#8216;Los violentos de Kelly&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/clint-eastwood-el-seductor">&#8216;El seductor&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/clint-eastwood-el-debut-en-la-direccion">El debut en la dirección</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/clint-eastwood-harry-el-sucio">&#8216;Harry el sucio&#8217;</a></li>
	</ul>
	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/cine-clasico/clint-eastwood-joe-kidd">&#8216;Joe Kidd&#8217;</a></li>
	</ul>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA['Good-bye, my Lady', un Wellman desconocido]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/good-bye-my-lady-un-wellman-desconocido</link>
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      <pubDate>Tue, 22 Apr 2008 09:36:20 +0000</pubDate>

      <author>Alberto Abuín</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image18450" src="http://img.blogdecine.com/2008/04/goodbyemylady.jpg" class="centro" alt="goodbyemylady.jpg" /></p>

	<p>El nombre de <strong>William A. Wellman</strong> no le dirá absolutamente nada a las nuevas generaciones de cinéfilos. A los de anteriores generaciones por supuesto que sí, y son bastantes los títulos de su fructífera trayectoria como para considerarlo uno de los grandes. Películas como &#8216;Alas&#8217;, &#8216;El Enemigo Público&#8217;, &#8216;Caravana de Mujeres&#8217; (de impresionante éxito en nuestro país en sus pases televisivos, llegando hasta el punto de poner en práctica lo que la película cuenta), o &#8216;Beau Geste&#8217; visten una filmografía llena de joyas, algunas de ellas a redescubrir urgentemente.</p>

	<p>En la actualidad, el único director que rememora, y más de una vez, al cine del viejo Wellman es don <a href="http://www.blogdecine.com/tag/clint+eastwood">Clint Eastwood</a>, quien no deja de homenajear, tanto en forma como en fondo, una de las obras maestras del director: &#8216;Incidente en Ox-Bow&#8217;, un western insólito, como muchos de los que firmó Wellman, en el que se hacía un incisivo análisis sobre el ser humano. Curiosamente, en <strong>&#8216;Good-bye, my Lady&#8217;</strong> se encuentra otro paralelismo con la obra de Eastwood, aunque de menor grado. <strong>Laurindo Almeida</strong>, uno de los dos compositores de la banda sonora, fue un excepcional guitarrista que terminó interpretando los fantásticos solos del score de &#8216;Sin Perdón&#8217;, en una operación similar a la que realizó con el mítico Marty Robbins cuando lo puso a cantar en &#8216;El Aventurero de Medianoche&#8217;. Un pequeño ejercicio de nostalgia.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p><strong>SPOILERS</strong></p>

	<p>Y es que la sensible música de Almeida, acompañado de <strong>George Fields</strong>, es un acompañamiento perfecto a la sencilla historia que nos narra <strong>&#8216;Good-bye, my Lady&#8217;</strong>. En los pantanos de Georgia vive Skeeter, un niño, con su tío, ya mayor. Un día descubren por los alrededores, un perro perdido de lo más curioso. Resulta que se ríe casi igual que las personas, y para su asombro comprueban que es probablemente el mejor perro de caza jamás visto. Entre el can y el niño se establecerá una de esas historias de amistad inmortales.</p>

	<p>Y aunque todo lo expuesto pueda caer en la sensiblería más repugnante, ya sabéis, fórmula de niño+perro=caca ñoña, lo cierto es que Wellman conoce muy bien los límites y nunca cae en eso. Todo lo contrario. A través de una historia, si queréis, tan tópica como ésta, <strong>el director nos habla de la madurez</strong>, de ese paso tan difícil que todos damos de niño a adulto. En este caso se trata de superar a lo largo de un proceso de encariñamiento, y luego de despedida, en el que nuestro joven protagonista, primero tomará una actitud de responsabilidad con el perro, y luego el tener que soportar su total y absoluta falta. Todo ello muy bien condensado en los 90 minutos que dura el film, y filmado por la cámara tranquila y sosegada de Wellman. Porque lo que queda muy claro, es que ésta es una de las películas más apaciguadas, por decirlo de alguna manera, de su director. Una mirada tranquila hacia el crecimiento de una persona que tendrá que hacerse mayor en un marco no demasiado fácil.</p>

	<p>Al respecto resulta curioso como la extrema pobreza en la que viven la mayor parte de sus personajes, queda retratada como algo cercano y nada incómodo. El espectador sigue muy de cerca los avatares del niño y su excelente perro, deseando incluso en algún momento, estar allí con ellos. <strong>Una empatía perfecta con el espectador</strong>, a quien quizá le sobre el ver ciertas escenas, quizá metidas a calzador, y para subrayar cierto detalle fundamental de la trama, protagonizadas por un primerizo <strong>Sidney Poitier</strong>, en el papel de un vecino que conoce de sobra la procedencia del perro pero no dice nada. Tal y como se desarrolla el film, no era necesario incluir dichas escenas.</p>

	<p><strong>Walter Brennan</strong> (el actor con más Oscars junto con <a href="http://www.blogdecine.com/tag/jack+nicholson">Jack Nicholson</a>) y <strong>Brandon De Wilde</strong> (el niño de &#8216;Raíces Profundas&#8217;) se compenetran a la perfección, transmitiendo el feeling que ambos poseen, y que está claramente expuesto en escenas como las del café, o en una sorprendente conversación que tienen cada uno desde su respectiva cama, de espaldas. Realmente increíble esta escena en la que Wellman se corona, y que sirve para profundizar de forma muy natural en la relación de ambos personajes.</p>

	<p><strong>Una película estupenda</strong>, llena de matices y detalles, servidos con una gran naturalidad por un director al que le faltaban dos películas para dejar de hacer cine. <strong>&#8216;Good-bye, my Lady&#8217;</strong> es de las menos conocidas de su larga filmografía, y no merece caer en el injusto olvido en el que caen muchas películas. No existe una edición en dvd de esta película, aunque sí hay un vhs por ahí, y también el libro de James Street en el que está basado el film. También podéis recurrir a ese animal de carga al que hay que agradecerle tantas y tantas cosas&#8230;</p>      ]]></description>
      </item>
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