'Bram Stoker's Dracula', el amor lo puede todo
Nos hemos convertido en locos de Dios-Doctor Van Helsing
La secuencia con los hombres destruyendo la guarida de Dracula se acerca mucho a cómo la imaginábamos en el libro, por lo menos en atmósfera. Y está contada en paralelo al propio Drácula colándose en el sanatorio de Carfax, convertido en niebla. Primero golpea a Renfield (Tom Waits formidable, no nos cansaremos de decirlo) hasta dejarle casi muerto, y luego se cuela en la cama de Mina, en una secuencia que rezuma sensualidad, sexualidad y romanticismo en cada uno de sus fotogramas.
El efecto de la niebla verde, aunque pueda parecer lo contrario, es un efecto a cámara, como todos los demás efectos, tal como hemos explicado anteriormente. En realidad se consigue de manera muy sencilla, rodando la niebla en un plano a parte y luego uniendo los planos. La imagen de la muchacha anhelante, subyugada por el bestial príncipe de las tinieblas, no sólo remite a los primeros tiempos del cinematógrafo, sino que posee una belleza intrínseca como parábola romántica, como algo meramente visual, y como metáfora sexual.




