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		<title>Blogdecine</title>
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			Weblog colectivo dedicado a la actualidad relacionada con
			los gadgets y los dispositivos y cacharros más novedosos.
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		<pubDate>Fri, 05 Dec 2008 13:14:08 +0000</pubDate>

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      <title><![CDATA['Old Boy', compasión por la bestia]]></title>
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      <pubDate>Sun, 01 Apr 2007 11:44:58 +0000</pubDate>

      <author>Juan Luis Caviaro</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img alt="Poster de Old Boy" src="http://img.blogdecine.com/2007/03/old boy imagen 02 poster.jpg" class="derecha"/>Redactar la crítica de una de esas películas que calificas como favoritas es siempre difícil. Y cuando digo favoritas, me refiero a las que componen una lista cerrada que abarca unos diez títulos, poco más. Por un lado, te expones bastante, hablas de una obra que es importante para ti, pero que para mucha gente puede resultar una completa pérdida de tiempo (o peor); por otro, corres el riesgo de dejarte aspectos importantes en el tintero, cuando no debería (no debería porque has visto la película tantas veces y has leído tanto sobre ella&#8230;). Sin embargo, como dicen algunos refranes de una u otra forma, me parece estúpido no hacerlo porque el resultado no vaya a ser (el que considero) perfecto. Así que me decido a publicar aquí mi crítica de una de las películas que más veces he visto, una de mis indiscutibles favoritas, una maravilla que, como es obvio, es el origen de mi nick. Hablo, evidentemente, de <a href="http://www.uk.imdb.com/title/tt0364569/"><strong>&#8216;Old Boy&#8217;</strong></a>, la segunda parte de la conocida como Trilogía de la Venganza, de <a href="http://www.blogdecine.com/tag/park+chan-wook">Park Chan-Wook</a>, junto a <a href="http://www.blogdecine.com/2006/04/27-sympathy-for-mr-vengeance-el-inicio-de-la-trilogia-de-la-venganza">&#8216;Sympathy for Mr. Vengeance&#8217;</a> y <a href="http://www.blogdecine.com/2005/09/13-park-vuelve-con-una-venganza">&#8216;Sympathy for Lady Vengeance&#8217;</a>.</p>

	<p><strong>&#8216;Oldboy&#8217;</strong> comienza de forma impactante: un hombre está a punto de caer al vacío desde lo alto de un edificio, pero otro le tiene sujeto por la corbata. Éste dice que se llama Oh Daesu y entonces vemos lo que le ha ocurrido. Daesu es secuestrado una noche y al despertar se encuentra en una pequeña habitación. Gracias a un televisor se entera de que es sospechoso de haber asesinado a su mujer. Desconcertado, cada día va enloqueciendo un poco más y sufre alucinaciones debido a la soledad. Van pasando los años y la rabia y la falta de respuestas hacen que jure vengarse de quien le ha destrozado la vida. Un día, Daesu se duerme con el gas con el que todas las noches lo drogan, pero esta vez no despierta en la habitación donde ha permanecido 15 años, sino en una azotea, frente al sitio donde fue secuestrado. Es la hora de una salvaje venganza.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Desde ese vibrante comienzo donde el protagonista sostiene a un personaje de la corbata para impedir que se suicide (y poder contarle su historia), <strong>&#8216;Old Boy&#8217;</strong> te atrapa. Personalmente, valoro mucho los comienzos de las películas, quizá por eso un cineasta como Johnnie To me tiene ganado desde hace tiempo. Un buen principio te da muchas pistas de lo que verás a continuación, te predispone totalmente como espectador. Y no tiene que ser nada rompedor, pero si te has sentado para ver un thriller de acción y el comienzo es lento, dedicándose a mostrar pacientemente a los personajes, etc., es normal que la mente se dedique a revisar lo que tienes que hacer al día siguiente. La sutileza para narrar mucho en pocas imágenes o abrir de negro con un plano que dispone los elementos de forma original para contar algo, son también muy atractivos y el espectador (al menos yo) lo agradece. Park Chan-Wook muestra, de inicio, algo que rompe los esquemas en esta &#8216;Oldboy&#8217;, dejando al espectador aturdido y con deseos de saber más; te muestra los títulos de crédito para que te acomodes en la butaca durante unos segundos, acariciando tus sentidos auditivos con una suave melodía&#8230; para luego cegarte y mostrarte una imagen cuanto menos intrigante, ¿¿por qué un tío está a punto de caerse al vacío de no ser porque otro le está sujetando por la corbata?? Esta pregunta se verá contestada pronto, cuando el personaje principal le cuente la historia al tipo que está sosteniendo y, de paso, a nosotros, los espectadores. Finalizada la intensa presentación, Daesu, el &#8220;héroe&#8221; de la historia, se encaminará a cumplir su propósito, ése que ha nacido dentro de él durante 15 largos años, una terrible y sangrienta venganza.</p>

	<p><strong>&#8216;Old Boy&#8217;</strong> es, precisamente, el segundo de los tres títulos que componen la &#8216;Trilogía de la Venganza&#8217; de Park Chan-Wook, junto a las mencionadas en el primer párrafo, &#8216;Sympathy for Mr. Vengeance&#8217; y &#8216;Sympathy for Lady Vengeance&#8217;. De la venganza y del secuestro, podríamos añadir, aunque lo segundo es más bien el necesario <em>macguffin</em>. El título de esta crítica guarda relación con los de las otras de la trilogía, ya que &#8216;Old Boy&#8217; no lleva el &#8216;Sympathy&#8217;, compasión, traducido al gusto de Chan-Wook. Una trilogía compuesta por tres cintas que no guardan relación argumental entre sí, pero donde sus protagonistas (¡y los que no lo son!) se mueven por ese deseo tan humano como trágico que el séptimo arte ha visto siempre con buenos ojos. La venganza en el cine es un recurso muy utilizado y que ha dado pie a grandes películas, porque permite una gran variedad de consecuencias dramáticas y un acercamiento casi automático del espectador hacia el personaje, al que comprende con un par de destellos (comprende, que no justifica). Con mostrar a un personaje cuya esposa ha sido asesinada y cuya meta es buscar al criminal y ajustarle cuentas, ya tienes al espectador identificado con el &#8220;vengador&#8221; y un punto de partida para una ración de celuloide. Chan-Wook muestra en &#8216;Mr. Vengeance&#8217; a un hombre que pierde a su hija, accidentalmente (no era la intención de los torpes secuestradores), por lo que busca castigar a los culpables; en &#8216;Lady Vengeance&#8217; le toca el turno a una mujer que decide asesinar al hombre que se aprovechó de ella y le destrozó la vida; y en &#8216;Oldboy&#8217;, el realizador nos pone en la piel de un hombre que se comporta, en más de una ocasión, como un animal, un ser irracional que funciona a través de estímulos y que no piensa lo que hace, su venganza, su objetivo, está en su mente porque es la respuesta que su organismo le obliga a cumplir. De hecho, el mismo Daesu se llega a proclamar como una bestia en un momento de la película; algo a lo que el espectador ya ha llegado mucho antes, desde un sentimiento de comprensión e, incluso, de identificación. La violencia se muestra así, en la película, como algo inherente al ser humano, que si no controlas, te puede llevar a la más absoluta destrucción, tanto externa como interna. Todos podemos ser esa bestia en la que se transforma Daesu.</p>

	<p>Volviendo a la obra del director coreano, considero <strong>&#8216;Old Boy&#8217;</strong> (también escrito junto, <strong>&#8216;Oldboy&#8217;</strong>) su película más lograda, más perfecta, habiendo visto casi toda su filmografía, salvo los dos primeros títulos, <a href="http://www.uk.imdb.com/title/tt0471268/">&#8216;Moon is the Sun´s dream&#8217;</a> (1992) y <a href="http://www.uk.imdb.com/title/tt0471369/">&#8216;Saminjo&#8217;</a> (1997), que, según tengo entendido, no guardan demasiada relación con el trabajo posterior de Park Chan-Wook (lo cual no es excusa para no verlos, desde luego). Por tanto, mi valoración está condicionada por el visionado de <a href="http://www.uk.imdb.com/title/tt0420906/">&#8216;Judgement&#8217;</a> (1999), estupendo cortometraje con un desenlace brillante, <a href="http://www.lacoctelera.com/chicoviejo/post/2005/08/24/joint-security-area-jsa-">&#8216;JSA: Joint Security Area&#8217;</a> (2000), notable thriller militar (nuevamente, con un final fantástico, de esos que te hacen volver a ver la película), &#8216;Sympathy for Mr. Vengeance&#8217; (2000), brutal tragicomedia que inicia el gusto del director por la tan recurrida venganza, su experimental (y soso) segmento <a href="http://www.uk.imdb.com/title/tt0391539/">&#8216;If you were me&#8217;</a> (2003), su (floja) aportación para <a href="http://www.uk.imdb.com/title/tt0420251/">&#8216;Three&#8230; Extremes&#8217;</a> (2004), titulada &#8216;Cut&#8217;, y &#8216;Sympathy for Lady Vengeance&#8217;. Chan-Wook alcanza con &#8216;Old Boy&#8217; lo que, hasta el momento, es su plenitud como realizador, su techo; hecho que se constata al ver su siguiente largometraje, &#8216;Lady Vengeance&#8217; (y a falta, por supuesto, de paladear su nueva obra, <a href="http://www.blogdecine.com/2007/01/12-nuevo-trailer-y-posters-de-im-a-cyborg-but-thats-ok-lo-ultimo-de-park-chan-wook">&#8216;I´m a cyborg but that´s ok&#8217;</a>). En ella disfrutamos nuevamente de un estilo preciosista, perfeccionista, donde cada plano tiene sentido por sí mismo, en comunión con la escena a la que pertenece, con la secuencia en que se engloba ésta y con la película en su conjunto. El cineasta coreano consigue sumergirnos en un mundo fascinante donde él ejerce de un Dios caprichoso que maneja, entre divertida y sádicamente, el destino de sus personajes, almas atormentadas en busca de redención o de paz interior. Sin embargo, lo que en &#8216;Old Boy&#8217; tiene sentido, en &#8216;Lady Vengeance&#8217; es juego, lo que en la primera es riesgo y valentía, en la segunda es acomodo y repetición. Dicho esto, soy el primero en ver grandes momentos en &#8216;Lady Vengeance&#8217;, como la violenta puesta en común del sangiento deseo por ajusticiar al criminal o la secuencia en la que vemos cómo la protagonista repite (supuestamente) ante las cámaras lo que hizo con la niña; pero son islotes (extraordinarios) dentro de un film, en general, decepcionante. Decepcionante para los que lo esperábamos todo de Chan-Wook, por supuesto. Como digo, creo que su cima la alcanzó en 2003. Pero es una distancia al alcance de unos poquitos elegidos, más aún viendo el panorama actual, negrísimo.</p>

	<p><img alt="Una imagen de Old Boy" src="http://img.blogdecine.com/2007/03/old boy imagen 01 martillo.jpg" class="centro"/></p>

	<p>Como decía antes, si algo destaca de <strong>&#8216;Old Boy&#8217;</strong> es su estética, su inmejorable estética. La película goza de una apabullante fuerza visual que consigue arrastrar al espectador al mismo infierno/cielo que vive Daesu en todo momento, disfrutando de unas imágenes bellísimas (por mucho que la mayoría impliquen tragedia). Estamos ante una de esas cintas en las que independientemente de cuándo pulses &#8220;pausa&#8221;, te queda un fotograma digno de enmarcar. Y es que Chan-Wook exprime al máximo cada fotograma, resultando absolutamente delicioso para el espectador y, al menos en esta ocasión (a diferencia de lo que ocurre en &#8216;Cut&#8217; y en &#8216;Lady Vengeance&#8217;), nada recargado, nada (llamativamente) artificial, al contrario, queda la sensación de estar presenciando algo perfecto (imposiblemente perfecto). A todo esto hay que añadir algo fundamental, y es una banda sonora increíble, de adquisición totalmente recomendable. No sólo forma parte inseparable de la historia, parte de ella, sino que acompaña y guía en todo momento, con sutileza, las sensaciones del espectador. El montaje también resulta clave en la película, siendo la película una especie de puzzle donde hasta que no pongas piezas importantes en su sitio, no vas a comprender el conjunto; igualmente, resultan llamativas secuencias donde se juega partiendo la pantalla, mostrando dos caras de la misma realidad. Recuerdo que una vez tuve que explicar en pocas palabras a una persona porqué tenía que ver, a mi juicio, &#8216;Oldboy&#8217;, y mi respuesta fue: es como si mezclas a David Fincher con Jean Pierre Jeunet, o, &#8216;El Club de la Lucha&#8217; con &#8216;Amelie&#8217;. Guardando las debidas distancias, claro. ¿En tres palabras? Violenta tragicomedia preciosista.</p>

	<p>Otro de los elementos de atracción irresistible de la película es que, a priori, tienes una historia simple, que daría para un montón de películas con múltiples tiros y patadas como base central, pero que, en este caso, va haciéndose cada vez más compleja, convirtiéndose en una estimulante telaraña de emociones que se llevan al límite, llegando a un final de infarto, uno de los mejores desenlaces de la Historia del Cine, sin ninguna duda. Si bien la película está basada en el manga de Nobuaki Minegishi, al parecer éste ni siquiera había terminado cuando el film ya estaba filmado, lo cual nos permite vislumbrar la poca fidelidad de la adaptación. Aparte del final, no son menos impactantes algunas escenas que ya forman parte de la memoria cinéfila/cinéfaga de todo aquel que ha dejado pasar &#8216;Old Boy&#8217; por sus retinas, como cuando Daesu pide comida viva y se come un pulpo (o calamar, no soy experto en estos simpáticos bichejos), dejando que los tentáculos se retuerzan por su rostro; no menos espectacular resulta la secuencia de &#8220;la pelea en el pasillo&#8221; (como se la conoce habitualmente), un enfrentamiento brutal entre el protagonista y un grupo de (un tanto torpes) maleantes resuelto con un esplendoroso travelling que se mueve con soltura siguiendo a Daesu en su intento por tumbar a todo el que se ponga por delante.</p>

	<p>No es justo terminar esta (extensa) crítica sin hacer mención a los actores principales, parte fundamental del éxito de la película. En primer lugar, tenemos a <a href="http://www.uk.imdb.com/name/nm0158856/">Choi Min-sik</a>, que interpreta a Oh Daesu, el protagonista de la historia; su labor es impecable, se le ve totalmente entregado. Si tenéis la oportunidad de ver algún reportaje del rodaje, veréis el duro entrenamiento que acompañó el trabajo previo del actor para ponerse en la piel de Daesu, un personaje que necesitaba de una transformación física creíble para el desarrollo de la trama, algo que logra a la perfección el carismático Min-sik. Voy a soltar una obviedad, porque en este caso la veo muy necesaria: ¡ved la película en versión original subtitulada! Si la véis doblada al español, os encontraréis no sólo con que os perdéis matices valiosísimos que el actor coreano (él y los demás, por supuesto) aporta a su personaje, es que, para colmo, aquí se ha tenido la &#8220;excelente&#8221; idea de que el actor que le dobla al castellano sea el mismo que pone la voz a Homer Simpson, con lo cual&#8230; en fin, ahí queda el aviso. Frente a Min-sik, tenemos a <a href="http://www.uk.imdb.com/name/nm0949167/">Yoo Ji-tae</a>, el rival, el cerebro detrás del secuestro del protagonista y de toda la genial operación con final insospechado (para Daesu y para el espectador). El actor está espléndido interpretando a Woo-jin, aportando una presencia difícil de calibrar, perfecta para un personaje diabólico. Woo-jin es malvado, divertido, brillante y esconde mucho más de lo que parece a primera vista; me cautivó desde su primera aparición (primero disimula, luego se descubre ante Daesu), y aún es la imagen que encabeza mi (abandonado) blog &#8220;personal&#8221;. Por último, destacar también a la preciosa <a href="http://www.uk.imdb.com/name/nm1367246/">Gang Hye-jung</a>, en el papel de Mido, el objeto de deseo de Daesu tras su liberación, que, al igual que Woo-jin, guarda más de un inesperado secreto que se van desvelando conforme avanza el metraje. La actriz también borda su personaje y derrocha encanto en todo momento, haciendo creíble su estrecha y particular relación con el protagonista.</p>

	<p>En definitiva, <strong>&#8216;Old Boy&#8217;</strong> es una fascinante mezcla de violentas reacciones humanas y preciosa factura técnica, un thriller magistral que bebe de la tragedia griega para componer una retorcida historia de venganza y redención, abundante en momentos y secuencias inolvidables. Dirigida de forma impecable por un cineasta situado, desde este film, en el mapa de los realizadores más interesantes del panorama internacional actual. Una obra imprescindible que es posible que os provoque tanta admiración como odio (en este último caso, lo lamento y recomiendo la revisión). Sólo tiene un grave defecto: se acaba a los 120 minutos.</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA['Natural City', espectacular intento de emular a 'Blade Runner']]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/2006/08/16-natural-city-espectacular-intento-de-emular-a-blade-runner</link>
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      <pubDate>Tue, 15 Aug 2006 20:57:05 +0000</pubDate>

      <author>Juan Luis Caviaro</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img alt="Natural City bebe de Blade Runner" src="http://img.blogdecine.com/photonaturalcity2.jpg" width="400" height="173" class="centro" /></p>

	<p>Es curioso como una película que, en su momento, fue tan maltratada, ha llegado a convertirse en todo un referente cultural y en un título imprescindible, no ya dentro de su propio género, sino de la cinematografía en su globalidad. Efectivamente, <strong>&#8216;Blade Runner&#8217;</strong>, la segunda y última obra maestra de <strong>Ridley Scott</strong>, no deja de ser una obra capital en el, casi siempre, menospreciado género de la ciencia ficción. Un género que sólo es un complemento y un recurso para burlar la lógica, y, por eso, necesita de un buen soporte dramático (el cómico también vale, pero suele ser mucho menos efectivo) para levantar el vuelo como obra artística.</p>

	<p>En cualquier caso, no es sólo por la comodidad de comparar cualquier película con temática robótica con <strong>&#8216;Blade Runner&#8217;</strong>, lo cierto es que <a href="http://www.imdb.com/title/tt0378428/"><strong>&#8216;Natural City&#8217;</strong></a>, <del datetime="2007-06-05T13:56:11+00:00">debut</del> de <strong>Min Byung-Chun</strong>, utiliza la obra de Scott como auténtica fuente, tanto argumental como, sobre todo, estéticamente. Quizá pueda ser considerado como un recurso fácil, pero yo lo veo más bien como el reconocimiento hacia una obra maestra insuperable y un intento de partir de ella para contar otra historia con los mismos (o similares) elementos. Sin embargo, ya podía haberse fijado Byung-Chun en la sutileza de la dirección de Scott y no recargar tanto la película con efectismos visuales, llegando incluso a echar por tierra parte de los muchos aciertos del film. Es, sin duda, el gran defecto de <strong>&#8216;Natural City&#8217;</strong>, una maravilla en su primera mitad y un despropósito en su segunda.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p><strong>&#8216;Natural City&#8217;</strong> se sitúa en el año 2080, en un mundo reconstruido tras una devastadora guerra y que ha desarrollado avanzadas tecnologías que incluyen la creación de cyborgs. Con Inteligencia Artificial, emociones casi humanas y una gran fortaleza, los robots humanoides sirven a una persona durante toda su &#8216;vida&#8217;. Cuando un grupo de cyborgs se rebelan, entra en acción una unidad militar de élite, capitaneada por R y Noma. R oculta que está enamorado de Ria, una cyborg a la que le queda poco tiempo. Para salvarla, comercia ilegalmente con chips de cyborgs &#8216;muertos&#8217;. Un científico que parece haber encontrado una fórmula para extender la vida de un robot permite la esperanza de R, sin embargo, Noma y los rebeldes también parecen estar interesados en el descubrimiento. El tiempo corre en contra de R&#8230;</p>

	<p>La película comienza con un sueño. O eso es lo que parece cuando lo estás viendo. Una pareja descansa en un paisaje tranquilo y hermoso. Sin embargo, todo es una ilusión. Con la llamada de alarma, el sueño se desvanece. La pareja se encuentran, automáticamente, sentados en medio de una gran estación iluminada y llena de gente. La ilusión, el sueño, desaparece para dase de lleno con la realidad. Evidentemente, la película está situada en el futuro (uno no muy lejano) y la realidad virtual se descubre como una forma de entretenimiento evolucionada a partir de los ordenadores o las videoconsolas, un entretenimiento que mantenga la mente ocupada en distracciones ficticias. Esta dualidad, ficción deseable y realidad amarga, no se va a quedar en este primer y simple juego visual, sino que más adelante, <strong>&#8216;Natural City&#8217;</strong> volverá a recurrir a ella. Lo siguiente, tras esa primera escena, es una impactante cadena de montaje que va acompañando los títulos de crédito y que revela al espectador, de una forma más directa, gran parte de lo que va a ver a partir de ese momento: un diseño de producción excelente, unos efectos especiales increíbles y una trama centrada en la robótica.</p>

	<p><img alt="El paisaje desolado de Natural City" src="http://img.blogdecine.com/photonaturalcity3.jpg" width="400" height="179" class="centro" /></p>

	<p><em><strong>&#8216;Blade Runner&#8217;</strong> mezclada con <strong>&#8216;Matrix&#8217;</strong></em>, reza algún eslogan publicitario (o usado como tal) referido a esta película coreana. Lo cierto es que hay elementos de ambas obras maestras del género de la ciencia ficción (siendo la primera la madre de la segunda) en esta película coreana. Desde la estética (de <strong>&#8216;Blade Runner&#8217;</strong>) a las espectaculares escenas de acción (de <strong>&#8216;Matrix&#8217;</strong>) hasta los temas existenciales (de ambas, y en casi toda aquella película del género). Afortunadamente, el debutante  ha sabido escoger sus referentes y se nota. Desafortunadamente, se deja llevar más por la película de los Wachowski que por la de Scott y la jugada le sale mal. Si bien en un principio, quizá por la espectacularidad, la película navega con gran firmeza por aguas peligrosas, las absurdas pretensiones estilísticas de Byung-Chun van desgastando la barrera del cine y dejando al descubierto un esqueleto de colorista videoclip. Esto ya queda en evidencia en la primera escena de acción, pero se pasa por alto por la velocidad en que se produce (lo cual se agradece). Sin embargo, más adelante, y, sobre todo, hacia el final, la acción se agarra con fuerza a la moda actual de mucho salto y mucha cámara lenta, para hacer perder completamente la concentración del espectador y provocarle incluso ese sentimiento, que puede tomar muchas formas verbales, de rechazo y decepción. Eso sí, aviso, porque siempre puede malinterpretarse el describir las flaquezas de un film, hay momentos muy intensos y logrados en el terreno de la acción, sobre todo al principio. Las escenas de lucha sólo resultan forzadas ya hacia el final, no antes. Aún así, es muy posible que este aspecto no chirríe más que a los espectadores más exigentes, por lo que no me extrañaría comprobar como alguien lo convierte en el aspecto más destacado de todo el metraje.</p>

	<p>Dentro de lo que ya parece una plaga temática en Corea, <strong>&#8216;Natural City&#8217;</strong>, aunque sea más evidente conforme se avanza el visionado, centra gran parte de sus esfuerzos en lo romántico de la trama. Como ya ocurriera en <strong>&#8216;Blade Runner&#8217;</strong>, el protagonista se enamora de una cyborg (o &#8216;replicante&#8217;) con tiempo de caducidad. Esto provoca un grave conflicto en el personaje humano, ya que el período de finalización de la máquina es muy breve y eso supondrá perder a su amada. Este apasionante giro argumental, que en la magistral obra de Scott se desarrolla de forma extraordinaria, huyendo de lo efectista y concentrándose en la emoción sutil, aquí, en la obra de Min Byung-Chun, significa el principio del fin de la magia. No comienza nada mal, cuando parece más preocupado por presentar la trama y los personajes, así como dejar atónito al espectador con unos efectos visuales que nada tienen que envidiar a los que lucen en Hollywood las grandes superproducciones. Pero, más adelante, con la confianza que da el tener ya atado al público, el director coreano se dedica, innecesariamente, a recargar la imagen con efectismos formales lamentables, más propios de un videoclip de un tema romántico que de una obra cinematográfica. El titubeante Byung-Chun, en lugar de aprovechar todo el entramado dramático que tiene entre manos, lo despoja de fuerza para acercarlo a los cánones actuales más absurdos de belleza visual. Es en casos como éste cuando mi pasión por el cine de otro realizador asiático, el multiplagiado <strong>Wong Kar-Wai</strong>, se fortalece. Porque es comparando como uno se da cuenta de que, con los mismos recursos, un cineasta es capaz de transmitir emociones y sentimientos tan indescriptibles como el amor y otro se queda en el torpe intento. No es que yo pensara que el coreano podría alcanzar el nivel del hongkonés, pero ya que él mismo se lo ha propuesto (como tantos otros), hay que darle el mal resultado del experimento (como a tantos otros).</p>

	<p><img alt="Yoo Ji-Tae en Natural City" src="http://img.blogdecine.com/photonaturalcity1.jpg" width="400" height="177" class="centro" /></p>

	<p>Sería injusto, y por eso no lo haré, dejar pasar el apartado interpretativo, un aspecto que no deja de sorprenderme en el cine coreano, donde hay actores maravillosos y muy poca oveja negra. El protagonista de <strong>&#8216;Natural City&#8217;</strong> es, nada más y nada menos, que <strong>Yoo Ji-Tae</strong>, al que, personalmente, tengo especial cariño por interpretar a Woo-Jin, el genial villano de la extraordinaria y oscura <a href="http://www.lacoctelera.com/chicoviejo/post/2005/12/18/old-boy">&#8216;Old Boy&#8217;</a>, personaje cuya imagen he usado en <a href="http://www.lacoctelera.com/chicoviejo">mi blog personal</a> desde sus inicios (también como avatar en <a href="http://www.lacoctelera.com/cinefagos">otro gran espacio dedicado al cine</a>). <a href="http://www.imdb.com/name/nm0949167/">Ji-Tae</a> se mete en la piel de R, el personaje principal de la película, ágil en el combate cuerpo a cuerpo (no en vano pertenece a un cuerpo especialmente preparado de la policía para ocasionales conflictos con las máquinas) pero roto emocionalmente, amargado por culpa de la inminente &#8216;muerte&#8217; de su amada, una humanoide robótica que parecer haberle olvidado y que ya comienza a mostrar evidentes signos de deterioro. El actor coreano está espléndido en todo momento, pero destaca en las escenas más dramáticas y sorprende por su habilidad en las escenas de acción, donde no desentona en absoluto. A su lado, podemos ver a un excelente <a href="http://www.imdb.com/name/nm1695423/">Yoon Chan</a>, en el papel de Noma (amigo personal de R, así como su superior directo), con escenas de gran nivel en las que se encara al protagonista, a <a href="http://www.imdb.com/name/nm1046736/">Seo Rin</a>, que interpreta a la guapa androide de la que se enamora R, a <a href="http://www.imdb.com/name/nm0432528/">Jong Doo-Hong</a>, como el malo de la función, un cyborg extraordinariamente poderoso con un retorcido plan entre manos, y a la no menos atractiva <a href="http://www.imdb.com/name/nm0497454/">Lee Jae-Eun</a>, una chica pobre y triste, que no duda incluso en prostituirse, con gran importancia en la trama.</p>

	<p>En definitiva, <strong>&#8216;Natural City&#8217;</strong> es un espectacular intento (sólo intento) de usar los logros de <strong>&#8216;Blade Runner&#8217;</strong> y llevarlos a un terreno menos oscuro y más evidente, quizá más comercial. Una historia interesante, visualmente extraordinaria, que se pierde a partir del regodeo de sus propios aciertos y un incomprensible afán de estirar al máximo la credibilidad de las escenas de acción (hasta el punto de romperse ya hacia el final). Es muy posible que sea una de estas películas que alcanzan el estatus de obra de culto, por la impresionante factura técnica y porque no viene de los grandes estudios de Hollywood (donde ya están tardando en realizar un remake), pero lo cierto es que puede desesperar a la mayoría, por su lentitud y efectismos visuales. Una verdadera lástima que esta historia no la haya firmado un director más personal y arriesgado. Una apuesta que no deja de ser interesante, pero que podría haber dado lugar a la última maravilla de la ciencia ficción.</p>      ]]></description>
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