
‘El otro lado del espejo’ es un film coreano que ha conocido distribución en nuestro país únicamente en el marcado del dvd, en el cual digamos que no se ha hecho muy popular. Tal vez haya tenido que ver el hecho de que, de un tiempo a esta parte, el espectador se ha cansado bastante de los films de terror orientales, pues las distribuidoras españolas parecían no querer traernos películas de otros géneros, al menos de cara a las grandes masas consumistas. Y dado que el género de terror en estas cinematografías estaba cayendo en la más aburrida de la repetición de esquemas, no es de extrañar ese abandono hacia films cono el que nos ocupa.
No es ‘El otro lado del espejo’ una excepción al actual (entendiendo por actual los últimos cinco años más o menos) estado del género de terror proveniente de aquellas tierras. Son sus fórmulas las mismas que en otros títulos que bien podrían entremezclarse entre sí y nadie lo notaría jamás. Y aunque al final uno tiene la sensación de haber visto lo de siempre, al menos en esta ocasión, la idea base de la que parte la película tiene un atractivo innegable.




