Favoritos de 1202 en Blogdecine http://www.blogdecine.com/usuario/ seleccionado por 1202 http://www.blogdecine.com <![CDATA['Gloria y hambre', de William A. Wellman]]> http://www.blogdecine.com/default/gloria-y-hambre-de-william-a-wellman http://www.blogdecine.com/default/gloria-y-hambre-de-william-a-wellman Tue, 26 May 2009 17:57:07 +0000 seleccionado por 1202 gloria-y-hambre-1.jpg

En el especial sobre Clint Eastwood que os estamos ofreciendo a lo largo de los últimos y venideros meses, nos paramos en una película muy influyente en la carrera del actor: ‘Incidente en Ox-Bow’, una de esas películas cuyo visionado no se olvida, porque es de los que dejan huella. El director de esa joya era William A. Wellman, nombre que a los que les gusta el cine no les dirá nada, pero a los cinéfilos sí. Wellman pertenece a una serie de realizadores ya perdidos, pero cuya huella ha quedado impresa con oro puro en la historia del cine.

Firmante de películas imprescindibles como ‘El enemigo público’ (en un excelente episodio de la tercera temporada de ‘Los Soprano’ rinden un sentido homenaje a este film), la mencionada ‘Incidente en Ox-Bow’ (cuya visión de la maldad del ser humano es insoportable), ‘Beau Geste’ (uno de los mejores relatos de aventuras jamás filmados, con un lirismo arrebatador) o ‘Fuego en la nieve’ (film antibélico, cumbre en el género), Wellman se caracterizó por una narración sencilla (que no simple), directa, y sus películas poseían un cierto regusto de denuncia que aún siguen vigentes. ‘Gloria y hambre’ es uno de sus trabajos menos conocidos, pero pueden apreciarse todas las cualidades de Wellman.

‘Gloria y hambre’, cuyo título original es ‘Heroes for sale’ (mucho más indicativo de por dónde van los tiros en la película) dura apenas una hora y cuarto, algo impensable hoy en día, sobre todo si se quisiera contar la misma historia que aquí. La capacidad de síntesis que Wellman (y otros realizadores coetáneos en aquella época) implanta en su relato, hace que no sea necesario utilizar más metraje del necesario. En tan sólo cinco minutos se presenta la siguiente situación: durante la Primera Guerra Mundial un grupo de soldados son enviados a una misión suicida en la que deberán apresar a un mando alemán para poder interrogarlo. El jefe del pelotón resulta ser un cobarde, siendo su mano derecha quien consiga al prisionero, entregándoselo a su jefe justo cuando cae herido y dado por muerto. Será el que se comportó como un cobarde el que vuelva a casa lleno de honores y gloria, mientras que el que ha sido dado por muerto es liberado al final de la Guerra, volviendo a casa sin ningún tipo de reconocimiento.

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A partir de ese momento Wellman no deja títere con cabeza en el retrato social, muy típico de la década de los 30, a través de la historia de un hombre que para lograr ser alguien en la vida tiene que ganárselo con el sudor de su frente, mientras que otros, cargados de falsos honores lo obtiene absolutamente todo. El mundo es de los falsos héroes, mientras que los hombres de verdad, el héroe anónimo, está a la merced de los tiburones de los negocios. Muchas serán las penurias que el personaje central del film tendrá que pasar hasta lograr ser alguien, mientras forma una familia y se gana el respeto y admiración de los suyos, gracías al tesón y trabajo duro.

Pero ‘Gloria y hambre’ no concede cesiones al espectador, que desea en todo momento ver triunfar al hombre normal y corriente, con el que se siente totalmente identificado. En su tramo final, Wellman centra las situaciones en el contexto histórico del crack de 1929, en el que el desastre es aún mayor. Todo el mundo, incluido aquel cobarde que se llenó de gloria a costa de su compañero y amigo, está al mismo nivel social que aquél. El orgullo se deja de lado, no hay escalas de poder, y el mal es un mal común a todos. Curiosamente Wellman comete, a mi juicio, un error de tono, cayendo en un innecesario subrayado. Cuando vemos que no hay solución posible a los problemas de uno (de todos) los personajes, y la esperanza si existe está bien lejos, se refuerza la figura central de la historia como un hombre que lo ha dado todo por los suyos, valeroso y comprensivo, y sobre todo, emprendedor. Esto ya queda muy claro en el resto de la película, por lo que esa repetición, en la que prácticamente se llega a insinuar cierto carácter mesiánico en el personaje central, agua un poco la extrema dureza del relato.

Richard Barthelmess y Loretta Young encabezan un excelente reparto en el que incluso podemos encontrarnos con James Murray (protagonista de una de las películas más pesimistas de toda la historia, ‘Y el mundo marcha’) dando vida a un soldado ciego. Un plantel perfecto para una película que no alcanza la grandeza de otros títulos de Wellman, pero deja ese excelente sabor que las obras de los grandes clásicos dejan, y más aún cuando 76 años después de la realización de ‘Gloria y hambre’, ésta tiene si cabe más vigencia en el momento actual.

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<![CDATA[Cannes 2009: Michael Haneke presenta seria candidatura a la Palma de Oro]]> http://www.blogdecine.com/default/cannes-2009-michael-haneke-presenta-seria-candidatura-a-la-palma-de-oro http://www.blogdecine.com/default/cannes-2009-michael-haneke-presenta-seria-candidatura-a-la-palma-de-oro Fri, 22 May 2009 03:53:31 +0000 seleccionado por 1202

michael haneke en cannes

Según se aproxima la recta final de festival, cada vez quedan menos títulos con posibilidades de alzarse con la codiciada Palma de Oro. Ha llegado el mejor remueveconciencias de Michael Haneke y ha dado muestras de su mejor cara con una propuesta bastante seria a ganar en Cannes. Se titula ‘The white ribbon’ (‘Le ruban blanc’ o algo así en español como ‘La cinta blanca’), una película profunda, en blanco y negro, que versa sobre las rarezas acaecidas en los prolegómenos a la primera guerra mundial en una pequeña población alemana protestante, que desencadenan un extraño ritual de odios, crímenes, castigos y penitencias.

Le hacía falta al austríaco Haneke retomar el pulso de su cine duro, directo y sin concesiones que nos había demostrado con sus títulos más emblemáticos (‘La pianista’ ya ganó el Gran Premio del Jurado en Cannes), y a la vez polémicos. Y todo hace indicar que con ‘The white ribbon’ retoma su inspiración visual y narrativa con una crónica densa y perturbadora, que produce más miedo sugerido que mostrado.

La película de Michael Haneke es contundente, dramática y hasta cruel, con interpretaciones ajustadas y convulsiona al espectador, generando inquietud y verdadero mal rollo. Tal ha sido la acogida que la han calificado algunos como verdadera obra maestra. Y en líneas generales ha impactado sobremanera a casi todos, por lo que parece Haneke está en las quinielas como uno de los más claros favoritos. Aquí un clip de avance de la película:

El otro título a competición ha quedado algo ensombrecido, aunque también ha dejado buen regusto entre la crítica. Se trata de la producción francesa ‘En el origen’ (‘A l’origine’) de Xavier Giannoli, una interesante observación de la actualidad sobre un un delincuente de medio pelo que tras salir de la cárcel intenta buscarse la vida y llega casualmente a la paralizada construcción de una autovía y es confundido por la gente del pueblo como el ángel salvador. Al pobre no le queda otra que asumir su nueva identidad. Está magníficamente interpretada por François Cluzet, que también se coloca como gran candidato a ganar como mejor actor.

Por último, mencionar que Sam Raimi presentó fuera de concurso su última y terrorífica obra ‘Drag Me to Hell’, una revisión al más puro estilo comercial del horror que ya mostrara con la mítica ‘Posesión infernal’, pero sin llegar a esas altas cotas de calidad.

Vía | Allocine

Cannes 2009 en Blogdecine:

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