Favoritos de 3305 en Blogdecine http://www.blogdecine.com/usuario/ seleccionado por 3305 http://www.blogdecine.com <![CDATA['Star Trek', nuevo trailer]]> http://www.blogdecine.com/trailers/star-trek-nuevo-trailer http://www.blogdecine.com/trailers/star-trek-nuevo-trailer Mon, 09 Mar 2009 14:58:08 +0000 seleccionado por 3305

Y el último. Como hemos ido viendo, se pensó que la semana pasada, con “todo el mundo” pendiente del estreno de ‘Watchmen’ (que al final no ha tenido la bestial recaudación que se esperaba), era la indicada para ir sacando nuevos trailers de las producciones más esperadas por el gran público. Vimos los de ‘Terminator Salvation’, ‘Public Enemies’, ‘Los abrazos rotos’, ‘X-Men Origins Wolverine’, ‘Harry Potter 6’, ‘Up’... y faltaba éste, que no lo puse antes para no saturar más el blog.

Aquí tenéis el último trailer de ‘Star Trek’, otro de esos títulos importantes de 2009, de los que esperan romper las taquillas de todo el mundo. Personalmente, no tenía demasiado interés en esta película, no soy fan de este producto, pero los avances que he visto (especialmente el primer trailer) me han hecho cambiar de opinión y la verdad es que ahora tengo muchas ganas de que llegue el día del estreno, puede ser una película muy espectacular. Si no estáis muy convencidos, echad un vistazo al trailer.

‘Star Trek’ ha sido dirigida por J.J. Abrams y está protagonizada por Chris Pine, Karl Urban, Zachary Quinto, Simon Pegg, Anton Yelchin, Zoe Saldana y Eric Bana entre otros. El estreno: 8 de mayo.

PD: La película pretende ser un “reinicio” de la saga, contando los orígenes de la tripulación del Enterprise.

Vía | TheMovieBox | ¡Gracias a Fox y a todos los demás por el aviso!

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<![CDATA['Max Payne', la bala lenta que no llega a su objetivo]]> http://www.blogdecine.com/criticas/max-payne-la-bala-lenta-que-no-llega-a-su-objetivo http://www.blogdecine.com/criticas/max-payne-la-bala-lenta-que-no-llega-a-su-objetivo Tue, 21 Oct 2008 13:13:23 +0000 seleccionado por 3305 payne

John Moore (responsable de los remakes de ‘El Vuelo del Fénix’ y ‘La Profecía’) no había mostrado ningún talento especial como para tener confianza en su nueva película, pero siendo éste un proyecto tan particular, y contando con el protagonismo de un Mark Wahlberg que se encuentra en el mejor momento de su aún joven carrera, me senté en la butaca del cine con la convicción de estar a punto de presenciar un producto diferente, un hijo de múltiples padres (el videojuego en el que se basa, la acción a lo Matrix, la estética de Sin City) con algo que ofrecer al género de acción actual, demasiado enfangado en los tópicos.

Tenía esperanzas puestas en esta película. Ninguna joya deslumbrante, por supuesto, sólo esperaba ver lo que los trailers habían prometido, un thriller policiaco con imágenes espectaculares. Durante gran parte del metraje, ‘Max Payne’ sorprende porque va a contracorriente. En lugar de planos cortos y cámara en constante movimiento, se apuesta por lo clásico, se huye del videoclip, se planifica con bastante inteligencia y se toma su tiempo para ir exponiendo la trama, sin prisas. Y cuando llega la hora de la verdad, se viene abajo.

Esta película me recuerda a un caso típico del fútbol (supongo que vale para más deportes). Estamos en una eliminatoria en la que dos equipos se juegan pasar a la siguiente ronda o irse a casita sin nada. John Moore dirige un equipo que empieza el partido con entusiasmo, haciendo bien las cosas, jugando tranquilo, cómodo, sabiendo que está todo bajo control. Llega el descanso y todo sigue igual, cero a cero, pero no pasa nada, porque es cuestión de tiempo que el balón acabe entrando, el juego está controlado. El segundo tiempo va consumiéndose y el equipo de Moore empieza a ponerse nervioso, no llega a ninguna parte, los delanteros no aciertan y el sistema empieza a hundirse. Cae el primer gol en contra. No pasa nada, Moore lanza a su equipo a una ofensiva desesperada, alocada, por intentar empatar. Pero de cara a portería son inofensivos, no tienen imaginación para romper esquemas convencionales, fracasan rematando la jugada. Y entonces reciben el segundo gol del equipo contrario, la sentencia del partido. A casa. Con la sensación, muy amarga, de que podrían haber hecho mucho más. Pero no supieron cómo.

‘Max Payne’ llegó a los cines el pasado viernes 17 de octubre. Adaptación de un popular videojuego, la película se centra en Max, un policía cuya vida dejó de ser la misma tras el asesinato de su mujer e hijo. Hundido en la oscuridad, Max no olvida, y cuando le acusan de ser el responsable de la muerte de su ex-compañero, sabe que están jugando con él de nuevo, que los responsables del crimen que marcó su vida, están detrás de este nuevo suceso. Unas alas tatuadas y una droga experimental son las pistas que tiene a su disposición.

La historia es simple, es lo de menos, lo importante es cómo se va a narrar esa historia, qué ofrece esta película cuando todo, salvo la taquilla que ha comprado con efectiva publicidad, apunta en su contra. Y la respuesta es que se ha perdido la oportunidad de hacer algo de valor. Como he señalado, la película arranca con soltura, sabiendo a qué juega, sin fuegos artificiales, acercándose al cine negro clásico, con tranquilidad, sin perder de vista la modernidad en lo que a lo visual se refiere. Conforme van pasando los minutos, todo lo bueno se va quedando atrás, insuficientes para mantener el interés, mientras que los errores y los convencionalismos empiezan a ser evidentes.

Llegando a un último tramo realmente desastroso. Que tira por el retrete todo lo que se había logrado. Por un lado, hay una serie de giros tópicos que parecen de broma, como si el espectador no hubiese visto mil y un películas que ya han hecho lo mismo, y por otro lado, parece como si llegado a cierto punto, los responsables se hubiesen acordado de que esto era una adaptación de un videojuego y de que tenían dinero para invertir en efectos especiales. Así, tenemos un par de escenas donde, de forma totalmente gratuita, sin sentido, la acción se detiene para que veamos un tiroteo a cámara (super)lenta, y otras donde Max se le va la cabeza y se pone a gritar como loco mientras nosotros damos vueltas a su alrededor. Inevitablemente, perdido el rumbo, uno no deja de preguntarse de qué va todo esto.

Pero quizá lo más grave de todo es el recorte de violencia que ha sufrido ‘Max Payne’. Ojo a la última escena de la película, donde antes de que veamos nada ya ha terminado todo. No soy de los que disfrutan con un producto que se regodea en las escenas violentas, pero hay una cosa que se llama coherencia y otra que se llama riesgo. En este film no hay ni lo uno ni lo otro. Apunta alto con la cabeza agachada, pensando en el dinero de la taquilla y dejando de lado a un público que esperaba que las balas llegaran a su objetivo, destrozando todo lo que se pusiera en su camino. Nada de nada. ¿Pasará factura? Probablemente no, ahí está el DVD, la oportunidad de los estudios para intentar ganarse a los que menospreció en el momento del estreno. A veces, la fábrica de sueños da un poco de asco, pero es lo que hay.

Continuando con el ejemplo deportivo que os puse antes, Mark Wahlberg es la estrella del equipo que no sabe cómo ganar el partido, a pesar de seguir al pie de la letra las directrices del entrenador. Wahlberg lleva tiempo tratando de demostrar que es un actor a tener en cuenta, que no está donde está simplemente por su cara bonita o sus contactos, que sabe de qué va todo esto. Tras su nominación al Oscar por ‘Infiltrados’ ha ofrecido inspiradas interpretaciones en títulos como ‘La noche es nuestra’ o ‘El incidente’, y en hace lo que puede. No se le puede exigir más de lo que da, no se puede esperar que salve este producto a medio enterrar. Del resto del reparto, destacar la presencia de rostros conocidos en roles secundarios bastante desaprovechados: Amaury Nolasco (Sucre en ‘Prison Break’), Mila Kunis, Olga Kurylenko (apenas sale unos minutos, para hacer lo que ya suponéis), Donal Logue, Ludacris, Beau Bridges y Chris O´Donnell, que sorprende muy positivamente.

‘Max Payne’ es un fallido intento de maquillar como especial un producto que finalmente es más de lo mismo, un thriller de tiros que se revela lleno de tópicos, cuyo mayor interés reside en ver a Mark Wahlberg entregado con convicción a una causa perdida. Tan posible es que la película os entretenga como que os desespere, pero en todo caso me parece una oportunidad desgraciadamente desperdiciada, por culpa de un guión sin imaginación y un director sin ambición ni talento. Por cierto, hay una escena después de los créditos finales, no es que aporte nada, pero que os conste por si tenéis curiosidad.

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<![CDATA['Watchmen', duraciones para todos los gustos]]> http://www.blogdecine.com/otros/watchmen-duraciones-para-todos-los-gustos http://www.blogdecine.com/otros/watchmen-duraciones-para-todos-los-gustos Fri, 05 Dec 2008 23:11:53 +0000 seleccionado por 3305 watchmendura.jpg

Odio el término Director´s cut. Gracias a Ridley Scott, que fue quien lo inventó y puso de moda (sobre todo por su manía de querer perfeccionar una película que ya era perfecta desde su primer montaje, ‘Blade Runner’). Varias son las películas que, desde entonces, tienen varios montajes, con finales alternativos o escenas suprimidas para su estreno comercial. El mercado del dvd es lugar idóneo para que los famosos director´s cut naveguen a sus anchas para desespero de muchos aficionados. Muchas veces, los nuevos montajes no añaden nada interesante al producto (‘Zodiac’), y otras cambia considerablemente (‘Aliens’ o ‘La puerta del cielo’). Eso siempre y cuando estemos todos al alcance de dichos montajes. Siempre nombro los casos de ‘El resplandor’ y ‘Legend’, cuyos montajes definitivos nunca han pisado suelo español.

Luego existen un tipo de operaciones comerciales de lo más rentable. Se trata de avisar con antelación al espectador de que éste podrá disfrutar de al menos dos montajes distintos de tal o cual película. Uno será el que vea en su estreno en salas de cine, y el otro evidentemente en su futura edición en dvd.

‘Watchmen’ será una de esas películas. Con estreno el próximo 20 de Marzo, ya sabemos las duraciones de las distintas versiones que estarán a nuestro alcance con el paso del tiempo. En estos momentos, el montaje de Snyder para su estreno es de 165 minutos. Se prevé que el corte final dure unos 150 minutos. Más adelante habrá dos ediciones para dvd: el director´s cut de 195 minutos; y otra que contenga ese corte más el posible añadido de escenas aminadas que adaptarían ‘La fragata negra’ (el cómic dentro de ‘Watchmen’) que llegará hasta los 220 minutos.

Los beneficios de ‘Watchmen’ serán brutales.

Vía | Las horas Perdidas

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<![CDATA['Ultimátum a la Tierra', Klaatu barada nikto!]]> http://www.blogdecine.com/default/ultimatum-a-la-tierra-klaatu-barada-nikto http://www.blogdecine.com/default/ultimatum-a-la-tierra-klaatu-barada-nikto Tue, 09 Dec 2008 23:32:54 +0000 seleccionado por 3305 ultimatumaltierra1.jpg

Es increíble que una de las frase de diálogo más recordadas de la historia del cine sea “Klaatu barada nikto!”, la cual se pronuncia en cierto instante de ‘Ultimátum a la Tierra’, un clásico de la Sci-Fi, dirigido por el insigne Robert Wise. Película ésta que ha influido con poder en mucho del cine que se hizo posteriormente, sobre todo en aquellas películas que han especulado sobre encuentros con extraterrestres. Títulos como ‘Independence Day’ o ‘Abyss’ han bebido de sobra de este film, la primera porque empieza exactamente igual, y la segunda por su peligrosa ideología (suprimida inteligentemente por Cameron en su montaje para cines). Hasta Michael Bay se ha inspirado, por decirlo suavemente, en ella, al filmar secuencias idénticas en su ‘Armageddon’, con esos momentos en los que los pueblos del mundo entero escuchan por la radio el mensaje sobre algo que viene del espacio. Por cierto, comparar ambas secuencias es una delicia, ya que mientras una es una muestra de sobriedad narrativa, causando en el espectador incluso temor, la otra es una muestra de ñoñería de postal.

Pero no quiero ser malinterpretado con lo que acabo de decir, además Michael Bay ya se basta él solito para ponerse a parir. ‘Ultimátum a la Tierra’ es un clásico, sí. También es una de esas películas víctimas del paso del tiempo, y aunque éste no le haya hecho demasiado daño, sí el suficiente para poder ver sus deficiencias. Su mensaje es lo más desfasado de todo. La energía atómica era algo a descubrir y experimentar en los años 50, y la posibilidad de que otros planetas se pudiesen ver afectados por ella, suena hoy tan ridícula que no puede pasarse por alto. Al mismo tiempo, la advertencia final de Klaatu puede tomarse como una amenaza de peligrosa ideología. Que el planeta entero pague por lo que unos pocos deciden hacer con la energía, es algo que se asemeja más a un “o estás conmigo o estás contra mí” (James Cameron realizó algo muy parecido en la mencionada ‘Abyss’). Pero eran tiempos de la Guerra Fría y la paranoia de los americanos por pensar que tenían un enemigo en todos lados, está latente en films como éste. Darle la vuelta, y ponerse como víctimas es incluso pretencioso.

Podríamos hablar también de la economía de medios, sobre todo en lo que respecta al robot que acompaña a Klaatu. Evidentemente, hay que ver la película en su contexto histórico, y en 1951 no se realizaban buenos efectos especiales, campo en el que se ha evolucionado de forma asombrosa. Aún así, el número de películas antiguas que han sobrellevado muy bien el paso del tiempo, es bastante elevado, fijándonos sólo en los efectos visuales. El encanto es su mayor baza, y ‘Ultimátum a la Tierra’, en este aspecto, lo conserva en parte. Ver al imponente robot totalmente quieto llega a impresionar, pero cuando echa a andar, sólo falta que le veamos la cremallera al traje. Curiosa sensación, realmente desconcertante.

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Afortunadamente, detrás de la cámara tenemos a alguien tan solvente como Robert Wise. El director de musicales tan famosos como ‘West Side Story’ o ‘Sonrisas y lágrimas’ fue uno de esos realizadores todoterreno, que lo mismo filmaba un drama pugilístico (‘Marcado por el odio’), como una cinta de cine negro (‘Born to Kill’), terror (‘The Haunting’), se iba al espacio (‘Star Trek’), western (‘Sangre en la Luna’), thriller (‘Odd Against Tomorrow’)etc. Su sobria puesta en escena, y un dominio del suspense envidiable, apoyado por un excelente montaje, consiguen empalidecer en buena parte sus posibles fallos. Wise maneja cada momento de su película como si se tratase del más importante. Tras el acercamiento de la nave (en la que la impactante aparición del robot se consigue desviando la atención del público de forma prodigiosa), nos introduce el director en una habitación donde se nos suelta una información que será el eje alrededor del que gire todo lo narrado a continuación, no sabiendo jamás qué va a ocurrir. Las escenas en las que Klaatu se mezcla con los humanos es un perfecto puente para el clímax final, lleno de tensión. Y cómo no, todo en 89 minutos.

Patricia Neal, actriz a la que soy capaz de amar y odiar al mismo tiempo, Sam Jaffe, Hugh Marlowe y Billy Gray secundan muy bien al verdadero alma de la película: Michael Rennie, un acierto de casting al tratarse de un actor desconocido para el gran público, quien soporta todo el peso del film. Su interpretación abarca desde la impavidez con la que su personaje trata a altas autoridades, hasta lo sorpresivo y afectuoso que resulta con un niño. Y siempre con una serenidad asombrosa, rayando con la inexpresividad, pero sin caer jamás en ella. Será curioso comprobar cómo se enfrenta alguien como Keanu Reeves a este personaje en el remake que nos llega este viernes.

‘Ultimátum a la Tierra’ es una estupenda película de Sci-Fi, un entretenimiento en toda regla, que se permite ser también un alegato antimilitarista (uno de los aspectos que sedujeron a Robert Wise para dirigirla), que termina un poco dañado por el mensaje antes citado. El resto es con justicia recordado.

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<![CDATA['Terminator Salvation', trailer]]> http://www.blogdecine.com/trailers/terminator-salvation-trailer http://www.blogdecine.com/trailers/terminator-salvation-trailer Wed, 10 Dec 2008 08:45:29 +0000 seleccionado por 3305 T4

Por fin contamos con el esperado primer trailer completo de una de las producciones más importantes del próximo año 2009. Un trailer que, al igual que el teaser, personalmente encuentro sensacional. Dos minutos escasos de lo que será ‘Terminator Salvation’, la nueva entrega de la saga iniciada por James Cameron en 1984, con aquel film protagonizado por Arnold Schwarzennegger, Linda Hamilton y Michael Biehn.

Ninguno de los tres aparecerán en esta ‘Terminator 4’ (lo de poner números es una cosa que parece que ya no se lleva, mejor poner dos puntos y/o un subtítulo, se vende mejor), aunque su memoria sigue viva, tanto en los espectadores como en el propia producción que ha dirigido McG, quien a pesar de no contar con Cameron para el desarrollo de la película, ha tenido muy en cuenta los títulos anteriores, con el fin de no decepcionar a los fans y mantener un mínimo de coherencia.

De este modo, cómo podemos comprobar hacia el final del trailer, se nos va a recordar qué ocurrió con la madre y el padre de John Connor, al igual que veremos el clásico cráneo mecánico que se popularizó con el trabajo de Cameron y Schwarzenegger. El público no olvida y Connor tampoco. Un Connor que, según se dijo, debe liderar a la raza humana contra las máquinas, levantadas en rebeldía por Skynet, la inteligencia artificial que declara la guerra a los hombres. En el mismo avance se vuelve a repetir también esto, cuando se anima a Connor a seguir, recordándole que si salvó a la humanidad en un futuro, también puede salvarla en el “futuro” en el que transcurre el film.

Y es que ‘Terminator Salvation’ nos propone un “futuro presente”. Nos sitúa en el año 2018, en ese tiempo que nos adelantaba Kyle Reese (el personaje de Biehn) en la primera película, cuando la batalla entre hombre y máquina ya se está produciendo. Esto, al margen de otras consideraciones, es realmente interesante, ya que se produce una elipsis entre el final de ‘Terminator 3’ y el inicio de esta nueva secuela, ahorrándonos el presenciar una serie de acontecimientos que no aportarían demasiado (efectos especiales por un tubo y batallas, pero de eso ya tendremos aquí, de sobra).

El famoso y versátil Christian Bale es el principal protagonista de la película, como queda claro en el trailer, donde creo que incluso se abusa de mostrar su rostro, quedando los demás actores en un lejano segundo plano. Y tampoco es que el resto del reparto esté integrado por rostros desconocidos para el público. Ahí tenemos a Bryce Dallas Howard, Sam Worthington, Helena Bonham Carter, Anton Yelchin y Common, entre otros.

Recordemos que Yelchin interpreta al ahora joven Reese; de este modo, el padre de John, por esa cosa tan maravillosa de los viajes en el tiempo, combatirá junto a su hijo siendo más joven que él. El musculoso Roland Kickinger será quien interprete al Terminator que debería encarnar Schwarzenegger, quien a pesar de dejar el cine por su cargo político, se rumoreó que podría estar implicado en la película, quizá con su voz. Ya lo comprobaremos.

22 de mayo de 2009. Ésa es la fecha en la que ‘Terminator Salvation’ aterrizará en los cines. Un estreno que personalmente no pienso perderme. ¿Os interesa también a vosotros o es una película que os resulta, a priori, indiferente?

Podéis ver el trailer en alta definición, haciendo click aquí (cosa que recomiendo). Si no podéis esperar, a continuación el trailer, versión youtube, con subtítulos en castellano:

También apareció ayer un trailer internacional, con subtítulos en japonés, con montaje y escenas diferentes. Podéis comprobarlo en el siguiente vídeo:

Pd: ¿¿Se les ha colado al final una escena de ‘Transformers 2’??

Vía | TheMovieBox | ¡Gracias a todos los lectores que nos habéis avisado!

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<![CDATA[Las canciones que optan al Oscar 2009]]> http://www.blogdecine.com/default/las-canciones-que-optan-al-oscar-2009 http://www.blogdecine.com/default/las-canciones-que-optan-al-oscar-2009 Wed, 17 Dec 2008 12:43:30 +0000 seleccionado por 3305 oscar 2009 canciones
Al igual que comentábamos sobre las cintas preseleccionadas para optar al Oscar a los mejores efectos visuales, ahora recopilamos el listado de los 49 temas musicales que optan al Oscar 2009 a la mejor canción originial (tienen que tener letra y música compuesta específicamente para la película). Es un listado amplio, pero de ahí deben salir las cinco nominadas y las opciones resultan curiosas y hasta provocan pavor. Está claro que las películas musicales cuentan con más opciones, como es lógico y viene siendo habitual en la ceremonia de la Academia de Hollywood, y este año hay una que sobresale: ‘High School Musical 3: Fin de Curso’. Para regocijo de unos y dolor de oidos para otros, la cinta de Disney, que explota el lado adolescente de la vida hasta el límite, parte como clara favorita con once temas (¿todos?) preseleccionados.

Esto no quiere decir que vaya a estar con seguridad entre las cinco candidatas, pero aunque sea por probabilidad, tiene muchas, muchísimas opciones de entrar en la terna final, incluso con más de un tema (se permiten un máximo de dos por película). El próximo 6 de enero, los miembros del subcomité correspondiente de la Academia tendrán que votar para hacer la selección (en una sesión donde se proyectarán en orden aleatorio). Desconozco si el criterio musical (de calidad en la composición de letra y música principalmente) imperará por encima del peso del éxito y popularidad alcanzado (y de su posibilidad como número coreografiado adecuado para la ceremonia), pero todo hace indicar que Zac Efron, Vanessa Hudgens y compañía estarán en el escenario y en las gradas del Teatro Kodak la noche del 22 de febrero.

También cabe destacar que aparecen dos temas de la elogiada ‘Slumdog Millonaire’ y de ‘Bolt’, la última propuesta de Disney/Pixar aún en nuestras carteleras. Otra de las candidatas con varias opciones es ‘Repo! The Genetic Opera’, un musical de terror con muchos fans entusiastas.

A continuación el listado completo, por orden alfabético:

  • Another Way to Die de ‘Quantum of Solace’
  • Barking at the Moon de ‘Bolt’
  • The Boys Are Back de ‘High School Musical 3: Fin de Curso’
  • Broken and Bent de ‘Role Models’
  • By the Boab Tree de ‘Australia’
  • The Call de ‘Las Crónicas de Narnia: El Príncipe Caspian”
  • Can I Have This Dance de ‘High School Musical 3: Fin de Curso’
  • Chase the Morning de ‘Repo! The Genetic Opera’
  • Chromaggia de ‘Repo! The Genetic Opera’
  • The Code of Life de ‘My Dream’
  • Code of Silence de ‘Save Me’
  • Count on Me de ‘The Women’
  • Di Notte de ‘The Lodger’
  • Djoyigbe de ‘Pray the Devil Back to Hell’
  • Down to Earth de ‘WALL-E’
  • Dracula’s Lament de ‘Forgetting Sarah Marshall’
  • Drive de ‘Fuel’
  • Forever de ‘They Killed Sister Dorothy’
  • High School Musical de ‘High School Musical 3: Fin de Curso’
  • Gran Torino de ‘Gran Torino’
  • I Thought I Lost You de ‘Bolt’
  • I Want It All de ‘High School Musical 3: Fin de Curso’
  • In Rodanthe de ‘Nights in Rodanthe’
  • It Ain’t Right de ‘Dark Streets’
  • Jai Ho de ‘Slumdog Millionaire’
  • Just Getting Started de ‘High School Musical 3: Fin de Curso’
  • Just Wanna Be with You de ‘High School Musical 3: Fin de Curso’
  • Little Person de ‘Synecdoche, New York’
  • The Little Things de ‘Wanted’
  • A Night to Remember de ‘High School Musical 3: Fin de Curso’
  • Nothing but the Truth de ‘Nothing but the Truth’
  • Now or Never de ‘High School Musical 3: Fin de Curso’
  • O Saya de ‘Slumdog Millionaire’
  • Once in a Lifetime de ‘Cadillac Records’
  • Right Here Right Now de ‘High School Musical 3: Fin de Curso’
  • Right to Dream de ‘Tennesee’
  • Rock Me Sexy Jesus de ‘Hamlet 2’
  • Scream de ‘High School Musical 3: Fin de Curso’
  • The Story de ‘My Blueberry Nights’
  • Sweet Ballad de ‘Yes Man’
  • Too Much Juice de ‘Dark Streets’
  • The Traveling Song de ‘Madagascar: Escape 2 Africa’
  • Trouble the Water de ‘Trouble the Water’
  • Up to Our Nex de ‘La boda de Rachel’
  • Walk Away de ‘High School Musical 3: Fin de Curso’
  • Waterline de ‘Pride and Glory’
  • The Wrestler de ‘The Wrestler’
  • Yes Man de ‘Yes Man’
  • Zydrate Anatomy de ‘Repo! The Genetic Opera’

Vía | Coming Soon y Variety

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<![CDATA['Pitch Black', reconciliarse con la especie humana]]> http://www.blogdecine.com/default/pitch-black-reconciliarse-con-la-especie-humana http://www.blogdecine.com/default/pitch-black-reconciliarse-con-la-especie-humana Mon, 22 Dec 2008 07:51:49 +0000 seleccionado por 3305 pb0.jpg

En el año 2000 llegaba a las pantallas uno de esos filmes de relleno de las majors estadounidenses, que les hacen ganar un cierto dinero en taquilla, y otro cierto dinero en la venta de Dvd’s, y que luego es olvidado, porque tampoco tiene nada de especial. Y así sucedió con ‘Pitch Black’, que recuperó el dinero invertido, e incluso más, y que llegó a conocer una secuela. No, no vamos a decir ahora que ‘Pitch Black’ es una maravillosa joya escondida. No lo es. Y esto salta a la vista. Tampoco es un buen ejemplo de Sci-Fi. Pero esta película tiene algo potente, y a continuación vamos a hablar de eso.

De modo que el que no la haya visto, que no siga leyendo, porque ahora vamos a cometer eso que ha venido a llamarse en los últimos años ‘espoilerazo’, dicho malamente. Y lo vamos a cometer porque nos gusta hablar de películas (sobre todo de aquellas que tienen varios años, pues en una crítica de un estreno no debería contarse nada de la historia, ni siquiera poniendo delante y detrás spoiler), y no sólo decir si son buenas o malas, sino hablar de lo que late dentro de ellas. En el caso que nos ocupa, lo que late es algo que le ocurre a un personaje tremendamente interesante, aunque quizá a algunos no les parezca nada interesante en un principio. Pero Riddick tiene un serio problema con la raza humana. Vayamos por partes.

Esta es la tercera realización de David Twohy, un tipo que sin ser un genio, tampoco es un completo inútil. Sus dos primeras películas no eran nada del otro mundo pero tampoco nada desdeñables. Todas Sci-Fi, por cierto. Las he visto peores. La de ‘The Arrival’ (1996), con un curioso Charlie Sheen, se veía bastante bien. ‘Pitch Black’ es, con toda probabilidad, su película más lograda. Sin embargo, está lejos de la excelencia.

El comienzo es bastante potente, con la tremenda decisión que toma el personaje co-principal Carolyn (interpretado con más que simple convicción por Radha Mitchell), de dejar o no vivir a la tripulación superviviente de una colisión con un meteorito. Y es que el transporte espacial que pilota se viene abajo, estrellándose contra un planeta desconocido. Entre los supervivientes, un mercenario (al que en un principio creemos una especie de policía interestelar, interpretado por Cole Hauser) y su presa, el fugitivo Riddick (al que da vida un más cachas imposible Vin Diesel). El comienzo, la culpa que siente, marcará a Carolyn y tendrá mucho que ver con la conclusión.

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El guión, firmado por Twohy y los hermanos Wheat (sí, vaya nombres…), la verdad que no está mal. Se toma su tiempo en ir presentando a los personajes, sin prisas. Lo malo es que los caracteres, salvo Carolyn y Riddick, pues no son gran cosa, y que a Twohy se le olvida que no está dirigiendo una superproducción, sino una película de serie B, con suerte. Su escritura se resiente de decisiones, como poco, erradas. Ese color azul, esos planos distorsionados dignos de un estudiante poco aplicado de la escuela de cine, te sacan completamente de una puesta en escena que pedía más sobriedad. Sin embargo, está claro que el director no confiaba lo suficiente en su historia.

El progresivo desvelamiento de la desesperada situación del grupo, que no puede imaginarse lo que le espera en cuanto se ponga la luz de los tres astros que iluminan el planeta, tampoco está mal hecho. Pero una vez que por fin llega la oscuridad, las limitaciones de los guionistas y el director se hacen más que evidentes. Y no tienen nada que ver con el poco dinero que ha costado el producto (recordemos que ‘Aliens’ es una película de bajo presupuesto, aunque no lo parezca, y es una obra maestra), sino con la falta de ingenio. Una vez el reducido grupo decide hacer acopio de todas las fuentes de luz disponibles e intentar un desesperado regreso a la nave de salvamento rodeados por los alienígenas (cuya presentación y diseño recuerdan demasiado a otros…), el espectador tiene que hacer acopio de gran parte de su voluntad para creerse lo que le están contando.

¿Por qué una vez que se dispersan y se quedan sin luz unos segundos, no mueren, todos, devorados al instante? Pues porque los cineastas no quieren, y punto. ¿Por qué Riddick parece capaz de desaparecer y ser casi inaccesible a los alienígenas en la oscuridad, a pesar de que ellos son miles? Pues porque los cineastas quieren, y punto. Ahora bien. Esta peliculita tiene algo más que una aventura física de fin de semana. Y ese algo más es Riddick. Un personaje que está muy bien escrito. Quizá por azar, pero lo está. Y es que Riddick es un superviviente, y al final lo que más nos importa es su viaje interior. De pronto, nos creemos esas trampas de guión que cantan ópera: qué casualidad que el personaje interpretado con gran coraje por Vin Diesel tenga los ojos preparados para la oscuridad de ese planeta; qué casualidad que el crío sea una cría, y que comience su periodo menstrual mientras les rodea la oscuridadad…

Riddick será lo que sea, pero tiene sus códigos, y no los traiciona. Al contrario que Johns, que es un falso de los pies a la cabeza, y un traidor al grupo. Es decir, tenemos un malo-bueno, y un bueno-malo.

“Por supuesto que creo en Dios, y odio a ese cabrón a muerte”, dice en cierto momento al más creyente del grupo, interpretado por Keith David, y que le pregunta si quiere rezar con él antes de morir. En realidad Riddick en lo que no cree es en el género humano. Le pregunta Carolyn: “¿Querrás volver a ser parte de la raza humana?”, a lo que él contesta: “Sinceramente, no sé cómo”. Se trata de un hombre que conoce, porque la ha experimentado en sus carnes, lo cruel que puede ser la vida. Y que pese a todo ha salido adelante. Para él, las posibilidades de creer en un ser humano no son ya remotas, sino utópicas.

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Pero hete aquí que se ve inmerso en una aventura que no sólo pone al límite su instinto de supervivencia, sino que le obliga a replantearse cosas. Finalmente, es el único que alcanza la nave de salvamento, arrastrando con su gran fuerza las células de energía imprescindibles para hacerla volar. No tiene intención de volver a por Carolyn y los otros dos supervivientes. Lo ha logrado una vez, y sabe que arriesgarse por ellos es muerte casi segura. Es más, está convencido de que ellos, en su posición, harían lo mismo: le dejarían atrás. Sin embargo Carolyn sale del escondite a por él, y antes de que se largue le alcanza en la nave. Y por supuesto le pide que le ayude a volver a por los otros. Él se niega, mejor que se vaya ella con él.

En este punto, la identificación es muy alta con ambos personajes. ¿Qué haríamos? Seguramente largarnos. Y no porque seamos malas personas, sino porque si volvemos a rescatar a los otros, igual morimos todos. Pero ella, que comienza a subir, entre lágrimas, a la nave, se siente culpable por lo sucedido al comienzo de la historia, y en un arrebato de furia totalmente creíble, se lanza a por Riddick y le ordena regresar. Él le pone el cuchillo en el cuello, pero en vez de matarla, le pregunta “¿Morirías por ellos?”, a lo que ella responde “Sí”. Lo que son las cosas, tener que estrellarse en un planeta maldito para encontrar a una persona (quizá entre varios millones) capaz de entregar su vida por otra. Riddick, que tan claras tenía sus ideas sobre la gente, ha dado con alguien que vale la pena. Y está dispuesto a regresar.

¿No me digáis que la historia no es potente? La interior, claro. Es decir, lo que le sucede al personaje de Riddick. La secuela fracasa porque Twohy cree que lo difícil está en hacer secuencias faraónicas, aunque lo difícil es que a un personaje de ficción le pasen cosas por dentro. Pero la cosa sigue, porque esta vez los otros dos, y Carolyn, logran regresar a la nave, pero Riddick se ve en serios aprietos para volver a lograrlo. Tal como suponía el cachas cínico, los otros dos piensan lo mismo que pensó él: vámonos y dejémosle atrás. Pero Carolyn, una vez más, regresa a jugarse la vida por otro. Está malherido, después de un encuentro con dos alienígenas a la vez. Ella le ayuda a levantarse. “No quiero morir por tí”, le dice. Pero muere. Llega una criatura, la agarra y se la lleva a ella en lugar de a él. Todos pensábamos, un poco ingenuamente, que sería Riddick la víctima, pero es ella la que desaparece en la oscuridad. Él no puede creerlo: “¡no mueras por mí!”, le grita a la lluvia nocturna…

Desde luego él no cree merecer el último gran sacrificio de Carolyn. Con la descrita sucesión de hechos, esta película logra confrontar al espectador con su visión personal sobre Dios, el destino, la muerte…Hay algo triste, oscuro y verdadero en esta floja y predecible historia de ficción científica. Un poso amargo se nos queda en el paladar cuando concluye este digno ‘Pitch Black’. ¿De qué estamos hechos? ¿Somos sólo animales supervivientes? ¿O acaso alguno de nosotros tendría los redaños de jugarse la vida por alguien? ¿Existe la justicia poética? ¿Estamos solos en el universo? Desde luego, al final de la película nos sentimos muy solos. Pero también sentimos que hay una llama en nuestro interior que quizá nos haga libres, algún día.

No sé qué opinaréis vosotros…

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<![CDATA['24: Redemption', que Jack Bauer se quede en la televisión]]> http://www.blogdecine.com/default/24-redemption-que-jack-bauer-se-quede-en-la-television http://www.blogdecine.com/default/24-redemption-que-jack-bauer-se-quede-en-la-television Thu, 25 Dec 2008 02:11:18 +0000 seleccionado por 3305 24-redemption-1.jpg

Soy de los que piensan que hoy se hace peor cine que antaño (salvando muchas y honrosas excepciones, por supuesto). Sin embargo, si miramos el medio televisivo, la cosa creo que va al revés. Las series de televisión están viviendo una auténtica edad de oro, superándose año tras año las unas a las otras. Y si sólo nos concentráramos en la HBO (hoy por hoy, los que más arriesgan), hasta podríamos decir que no son series, son películas largas. Pero no es el caso. ‘24’ es una de esas series cuyo comienzo coincidió con esta especie de renacimiento televisivo.

Seis temporadas (en Enero comenzará a emitirse en la televisión norteamericana la séptima) que siguen las aventuras de Jack Bauer, el agente de la CTU metido en numerosos líos y con métodos poco ortodoxos. En cierto modo, puede ser visto como una especie de remedo de John McLane, personaje que le dio fama mundial a Bruce Willis, pero con el paso del tiempo ha adquirido identidad propia, llegando a convertirse en todo un referente, cuya influencia ha llegado incluso hasta el cine.

Gracias a Bauer, un actor como Kiefer Sutherland, que empezaba a ser olvidado (tener que aguantar sus problemas con el alcohol y ser hijo de quién es, debe acarrear mucha presión), ha vuelto a primera plana de actualidad. De hecho, Sutherland es uno de los productores de la serie, la cual basa su éxito en introducir un elemento tan novedoso, televisivamente hablando, como tramposo: todos los hechos narrados en la serie están mostrados en tiempo real. Esto no es más que una excusa, vamos a decir barata, para llenar las temporadas de los denominados cliffhangers, o sea, terminar cada episodio en un momento cumbre (representado éste con una frase, una acción o una imagen) de forma que el espectador quede enganchado y desee conocer el desenlace en el siguiente episodio. Además, ‘24’, tiene un ritmo taquicárdico, a veces imposible de seguir, que hace que muchos de los hechos se atropellen uno tras otro. Pero no me malinterpretéis (exprésate mejor, diréis vosotros), ‘24’ me parece una buena serie (a excepción de la lamentable cuarta temporada), soy fan de Bauer, y no me pienso perder ni una sola de sus futuras aventuras.

Desde hace ya un tiempo se viene especulando con la posibilidad de trasladar ‘24’ al cine, algo que es muy probable no ocurra nunca. ‘24: Redemption’ es una especie de previa a la séptima temporada, y que al mismo tiempo, funciona como un telefilm aislado. En realidad, podría verse como un compendio de dos episodios que narran hechos previos a lo que está por llegar el próximo Enero. Haciendo el chiste fácil, la serie ahora podría llamarse ‘26’, si no fuera porque entres los hechos narrados en uno y otro transcurren cuatro horas.

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Nada de lo mostrado en ‘24: Redemption’ tiene interés alguno, o introduce alguna novedad al universo Bauer. Nos encontramos con nuestro agente favorito escondido de la justicia por haber torturado a alguien (¿por qué otra cosa podría haber sido?), y metiéndose de nuevo en líos, esta vez en África. En medio de una guerra civil, cuyas armas han sido suministradas por el gobierno norteamericano, Bauer se ve forzado a impedir a que un grupo de niños sean reclutados a la fuerza como soldados por las guerrilas. Pizcas de denuncia social, inicio de toda una trama alrededor de la Casablanca, donde una mujer está a punto de convertirse en el nuevo presidente de los Estados Unidos, y poca acción, algo que sin duda es decepcionante para los seguidores de este personaje.

Los hechos narrados están mostrados con el típico montaje acelerado para intentar disimular los enormes errores que se cometen. Por un lado, es absolutamente imposible que todo suceda en únicamente dos horas, pero vamos a intentar pasar esto por alto ya que en la serie esto también está algo forzado y cogido por los pelos. La mayor evidencia de todas es que una película de ‘24’ es totalmente imposible, o dicho de otro modo, una completa equivocación. El formato elegido para narrar las aventuras de Jack Bauer es el que hasta ahora hemos conocido: 24 episodios narrados en tiempo real. Condensar eso en una película de dos horas, aún narrando sólo hechos que acontezcan en 120 minutos, pone en evidencia las carencias de un guión que no está a la altura, ni muchísimo menos, pasando a ser un telefilm más del montón. Si por la contra, decidiesen saltarse lo del tiempo real, entonces estarían traicionando totalmente el espíritu de la serie.

Lo mejor de ‘24: Redemption’ es sin duda su protagonista principal. Un Kiefer Sutherland totalmente entregado al único personaje que en este momento parece saber interpretar. Para que la cosa parezca que tenga algo de qualité, se muestran algunos rostros conocidos a modo de estrellas invitadas. Por un lado Robert Carlyle, haciendo de buen samaritano, sin poner ni la más mínima pasión en el asunto; y por otro, Jon Voight, volviendo a hacer, como en otros tiempos, un papel de villano, éste con más profesionalidad si cabe, pero su participación sabe a poco.

Jack Bauer tiene su reino en la televisión y ahí debe quedarse. Somos muchos sus fieles seguidores (y eso que en países como el nuestro la serie ha sido más bien un fracaso), y por muchas temporadas que nos emitan, ahí estaremos pegados al televisor. Pero su salto al cine, en caso de que se produzca, sería erróneo. ‘24: Redemption’ es la prueba tajante de ello. Quién sabe si sus responsables no la rodaron precisamente para tantear al personal.

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<![CDATA[Los diez operadores más en forma]]> http://www.blogdecine.com/default/los-10-operadores-mas-en-forma http://www.blogdecine.com/default/los-10-operadores-mas-en-forma Wed, 21 Jan 2009 07:12:45 +0000 seleccionado por 3305 A nadie se le escapa que, si bien, no es el responsable final de la película, el operador jefe (el director de fotografía, para entendernos) es crucial a la hora de definir la imagen final del relato. En complicidad (mayor o menor) con el director, forma un dúo que explora las posibilidades visuales de la película, buscando la unidad plástica que otorgue mayor fuerza y coherencia a la historia. El director de fotografía, siendo además el jefe del equipo de cámara, es uno de los líderes de los rodajes, y muchas veces, cuando el director es incompetente o sin personalidad, terminan decidiendo los planos.

He aquí una lista de los diez operadores que considero más en forma en el cine actual, muchos de los cuales seguro que serán del dominio público de todos:

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Este mexicano de 44 años (en el centro, en la foto, rodeado de Clive Owen y Alfonso Cuarón) es considerado uno de los maestros de la cinematografía actual. Y lo es por méritos propios. En su breve pero apasionante filmografía atesora maravillas como su exquisito trabajo, que se acerca a la perfección, de ‘Lemony Snicket’s A series of unfortunate events’, o la genialidad fotográfica de ‘Children of Men’. Pero también ha firmado joyas visuales como ‘Sleepy Hollow’, o poemas visuales como ‘The New World’.

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Antes de ser fotógrafo, este operador sugerente, vital, imaginativo y bohemio, fue marinero, ovejero, e incluso médico en Tailandia. Hombre de mundo, hoy día es una leyenda viviente del cine. Capaz de trabajar con grandes cineastas como Zhang Yimou o Wong Kar-Wai y de ofrecer un sello personal. También hizo su aportación a la carrera de M. Night Shyamalan (‘Lady in the Water’). Uno de sus últimos trabajos ha sido la muy esperada, y que esperamos estrenen algún siglo de estos, ‘Paranoid Park’ de Gus Van Sant.

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Por supuesto que saltó a la fama por su exquisito trabajo en ‘El marido de la peluquera’ (Leconte, 1990), de la que vemos una foto arriba (porque no encontramos una de Don Eduardo que fuera satisfactoria), pero este genial fotógrafo lleva ofreciendo su talento desde bastante antes de ese gran éxito. Es cierto que las películas a las que suele ofrecer su visión, no están a la altura de su destreza, pero cuando hace cosas como ‘La joven de la perla’ (Webber, 2003) volvemos a darnos cuenta de quién es. Ah, y ‘Unbreakable’ (Shyamalan, 2000)

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Todos le recordaremos siempre por su fotografía para ‘Se7en’, pero este oriundo de Irán de 54 años aún tiene muchas cosas que decir en el cine. Su estilo elaborado, barroco y a menudo oscuro, suele adaptarse muy bien a las historias que cuenta, por muy sorprendente que resulte. Ahora parece haberse asociado por un tiempo con Wong Kar-Wai, pues después de su gran trabajo para ‘My Blueberry Nights’ ha firmado para ‘The Lady from Shanghai’. Esperamos ansiosos, siempre, cualquier trabajo suyo.

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Algunos dirán que su trabajo, casi exclusivo, con Steven Spielberg, para el que ha rodado todas sus películas desde ‘La lista de Schindler’, le ayuda para estar en el candelero. Y puede que sea cierto, aunque nunca ha repetido nada como esa película o ‘Saving Private Ryan’, que son sus dos Oscars, muy merecidos. Spielberg ha encontrado a un compositor de luces con muchos registros, que se adapta a sus requerimientos con solvencia.

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Sobre todo ha trabajo con los hermanos Coen, para los que ha filmado nueve películas seguidas, salvo la última. Pero sería injusto quedarnos tan solo en eso, pues ha sido el operador jefe de maravillas como ‘The Shawshank Redemption’ (Darabont, 1994), o ‘The Village’ (Shyamalan, 2004). Este británico serio y espigado, es un cachondo, o eso dicen, que sabe llevarse bien con todo el mundo en el set.

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Es uno de los pocos operadores de la historia en conseguir dos Oscars consecutivos, aunque fueron bien merecidos (‘Braveheart’ y ‘Legends of the Fall’), pero seguramente se lo merecía sobre todo por su extraordinario trabajo, premio especial técnico en Cannes, de ‘La delgada línea roja’, uno de los mejores trabajos fotográficos de la historia del cine. Últimamente, ha tenido películas menos impresionantes, pero ha demostrado su versatilidad, como en el excelente trabajo que hace en ‘Tropic Thunder’.

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El segundo mexicano de esta lista no tiene nada que envidiar al primero. Y es de la misma quinta. Habitual de otro gran director mexicano, Alejandro González Iñárritu, ha fotografiado todas sus películas, incluso la última que se está filmando ahora. Pero además ha fotografiado dos películas para las que ha regalado una imagen sublime: ‘Alexander’ (Stone, 2004) y ‘Brokeback Mountain’ (Lee, 2005). En definitiva, un talentazo a tener en cuenta.

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Uno de esos veteranos que siempre está en el candelero. Es decir, que se mantiene arriba año tras año. Habiendo firmado varias películas de Coppola y Scorsese, entre ellas las geniales fotografías de ‘Bram Stoker’s Dracula’ o ‘Goodfellas’, que demuestran su genio a la hora de alternar ambientes.

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Actualmente se encuentra rodando ‘Inglourious Basterds’, de nuevo con Tarantino, aunque no quedó muy satisfecho durante el rodaje de ‘Kill Bill’ (luego, con el corte final, esto cambió), pero ya es una vaca sagrada del cin. Dos Oscars (‘J.F.K.’ y ‘The Aviator’) y una larga y fascinante carrera avalan al maestro de las luces altas y las sobreexposiciones. De su prolongada complicidad con Scorsese podemos destacar su maravilloso trabajo en ‘Casino’.

Seguro que me dejo fuera a unos cuantos. No he nombrado a viejos maestros que parecen en horas bajas o que trabajan en películas poco satisfactorias, como Gordon Willis o Vittorio Storaro, a pesar de que nadie niega su ingente aportación al cine. ¿Quisiérais poner algunos más y quitar otros?

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<![CDATA['Ed Wood', amor por el cine]]> http://www.blogdecine.com/default/ed-wood-amor-por-el-cine http://www.blogdecine.com/default/ed-wood-amor-por-el-cine Fri, 23 Jan 2009 07:09:48 +0000 seleccionado por 3305 4.jpg

Tim Burton es uno de los directores más conocidos del cine norteamericano de las últimas dos décadas. Esto es un hecho indiscutible. Además, los grandes éxitos económicos que ha conocido en su ya larga carrera, le han proporcionado una libertad de movimiento en el fluctuante y resbaladizo Hollywood actual, con la que otros solamente pueden soñar. Para muchos, es un genio, cuyo sello en el cine fantástico es ya legendario, y no han sido pocos los que nos han pedido un análisis de su carrera.

Sin embargo, para quien esto firma, aún tratándose de un director de talento, en ocasiones brillante, su irregularidad (producto de sus mal calculadas concesiones a una industria implacable) me subleva para otorgarle, en lo personal, ese aura de grandísimo director que otros le dan sin pestañear. Sin ánimo de minusvalorar una trayectoria valiosa, afirmo sin dudarlo que su película más personal es ‘Eduardo Manostijeras’, que su película de madurez total es ‘Sleepy Hollow’, y entre ambas, la única película con la que ha tocado el techo de los maestros es ‘Ed Wood’, una excepcional obra maestra que emana infinito amor por el cine en cada uno de sus planos.

Cuando Scott Alexander y Larry Karaszewski, que juntos han desarrollado después una carrera más que digna como guionistas, entregaron su libreto de ciento cincuenta páginas a la productora de Tim Burton, jamás imaginaron que el célebre cineasta se haría cargo del proyecto, y que le inocularía una profunda identificación emocional, volcándose de manera tan apasionada y ajena a cualquier voluntad de lucimiento o divismo. Aunque con esta elección, Burton firmó su película menos rentable. Pero a nadie le importa esto, sólo nos importa con cuánto talento se nos narra la vida de este perdedor contumaz, de este bicho raro incurable.

Estos dos guionistas se acercaron a la figura del considerado “peor director de todos los tiempos” con cariño y respeto, pero Burton supo leer el magnífico guión (un regalo que muy pocos cineastas tienen la oportunidad de disfrutar) y llegar mucho más allá, estableciendo también paralelismos entre él mismo y el cineasta maldito, en su relación particular y hondísima con Vincent Price y Bela Lugosi, respectivamente. Dos iconos del cine de terror y de una época inasible e irrecuperable, que significa, a un tiempo, la mentira y la magia inasible del cine.

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Porque la elección del blanco y negro (majestuoso, indescriptible trabajo del operador Stefan Czapsky, que firma un trabajo a la altura de los viejos maestros del cine clásico) es algo más que una mera decisión plástica (que aquí, por primer y única vez, sustituye los colorines habituales de su director, por una profunda verdad grisácea, negra y blanca), es, para empezar, un homenaje a un cine que ya no existe, y para terminar, la mejor forma de acercarse a una caterva de personajes estrambóticos, entrañables y desastrosos. Porque esto es una película de freaks (y en ese sentido, el guiño a la película de Tod Browning, en la secuencia de la fiesta fin de rodaje, es evidente) que viven en un mundo paralelo absurdo y melancólico.

Ellos, junto con Ed, son el alma de esta fiesta del cine (pues su fondo, su forma, su tema y su razón de ser es el cine) que es ‘Ed Wood’, pues son sus vidas, locas y miserables, lo que verdaderamente nos importa, y el núcleo vital de esta maravilla. Y entre todas ellas las vidas de dos criaturas patéticas y apasionantes: el propio Ed, claro, y Bela Lugosi. Al segundo lo interpreta un Martin Landau en el mejor papel de su larga y prolífica carrera, adueñándose del mito de Lugosi y dotándole de una fisicidad que nos hace palpable la tragedia de las estrellas caídas, de los artistas masacrados por un arte que vampiriza (nunca mejor dicho) y que no se merece el amor que muchos le dedican.

Poco importa, por tanto, que Ed Wood sea un director sin la menor formación artística, que no conozca nada de las difícilísimas disciplinas de la escritura de guiones, de dirección de actores, de producción cinematográfica. Lo que verdaderamente importa es su amor ilimitado por el cine, su entrega sin retorno a una actividad que condicionaría su vida para siempre. Pero no es que este bizarro personaje, interpretado con fuerte convicción y valentía suicida por un jovial Johnny Depp, tenga muchas oportunidades en la vida. Lleva sus hombros el estigma del fracaso desde su primera aparición.

Y es que aunque la historia parezca en un principio una comedia ligera sobre las calamidades del cine, pronto se revela una tragedia de hondo calado, cuyas cargas de profundidad hacen acto de presencia cuando la sonrisa más sincera se dibuja en nuestro rostro, el relato nos golpea sin piedad, mostrando una sordidez inesperada, perfilando sin piedad el paisaje desolador de la perdición de las drogas y la autodestrucción. Sin flaquear un instante, Tim Burton navega con gran sabiduría por las sendas de la sátira y de la tragedia, elaborando un mosaico cinéfilo que bebe de las mismas fuentes que enriquece.

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Porque si empezamos con un plano aéreo de una maqueta que recuerda, de manera irrevocable, el comienzo de ‘Ciudadano Kane’, terminamos con unos platillos volantes que tendrán una auto-respuesta en la siguiente película de Burton (la inclasificable, y por eso fue un fracaso, ‘Mars Attacks’). Porque para el director de esta película (no, seguramente, para el director del remake de ‘El planeta de los simios’, aunque coinciden en su nombre), ambas imágenes comparten igual importancia en la historia del cine.

Ed Wood es un alter-ego maldito del propio Burton. Su reflejo en el espejo. La sensibilidad de Burton le permite acercarse a una figura artística que nunca conoció su éxito ni su celebridad, pero con la que comparte una debilidad por lo artesanal y directamente cutre que puede ser el cine. Su devoción por Vincent Price es la misma que la que tuvo Wood por Lugosi, aunque en la película se insinúe ese carácter vampírico de Wood al “usar” al anciano actor en sus películas. Construida como está la película en torno a su amistad, es un detalle más de coraje el sugerir que en cierta forma Wood se aprovecha de la pobreza y la desesperación de su ídolo.

En esta compleja y finalmente emocionante amistad, en los meandros de la dificultad extrema de la creación artística, en la supervivencia de la dignidad dentro de un mundo tan cruel y distante como necesario, se encuentran las respuestas a los enigmas de este milagro estético.

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