En James Cameron (X): Conclusión, hundimientos y avatares
En primer lugar, gracias, Gabriel por la cantidad y calidad de tus artículos. Constituyen por sí mismos un pequeño monográfico (y homenaje) a ese gran director que es Cameron. Casi puede tocarse tu fascinación por este autor a través de tus palabras.
En segundo lugar, dudo mucho que el tiempo que media entre una película y otra sea sinónimo de un agotamiento creativo. No creo que Coppola, que desde que rodó Legítima Defensa hace ya 11 años no ha vuelto a ponerse tras las cámaras, vaya a ofrecernos un pufo con Tetro. Simplemente son directores que saben tomarse su tiempo, se beben el cine a sorbos largos y tranquilos.
Todavía a muchos les cuesta otorgar a Cameron el título de "autor", quizás porque sus mejores películas han venido a engrandecer géneros normalmente devaluados (Aliens, Terminator), o han provocado tal revuelo que su valor fílmico se ha visto eclipsado y hasta distorsionado por su taquilla, su presupuesto y el fenómeno social que supuso (Titanic). A día de hoy, popularidad, cine de gran presupuesto y comercialidad son términos que parecen oponerse al de autoría, pero negar la aportación del director canadiense a la historia del cine es una visión sesgada de la misma, incompleta.
Ridley Scott llegó a ser encumbrado por muchos como un autor y solo por tres películas, a saber: Los Duelistas, Alien y Blade Runner. Lo que James Cameron nos ha regalado en la mayoriá de las ocasiones no ha sido menor. Sus universos propios, sus mitologías, sus visiones del futuro o del pasado son hitos por derecho propio.
Tiempo al tiempo.
- 24 de noviembre de 2008 a las 19:51
- normal
En 'El Bueno, el Feo y el Malo', por el último puñado de dólares
"Duermo tranquilo porque mi peor enemigo vela por mi". Esta frase se quedó grabada en mi memoria desde la primera vez que la vi, hace ya bastantes años, con los ojos como platos y las orejas desplegadas ante lo que veía y lo que escuchaba (gracias Morricone, gracias Dell'orso).
Poco objetiva sería una opinión mía sobre esta o cualquiera de las otras tres obras magnas del spagueti western (y del cine en general) que nos legó el inconmensurable Leone. En mi cerebro han alcanzado el estatus de leyendas y no van a bajarse del pedestal. Ni falta, porque son leyendas del cine por derecho propio y el tiempo se ha encargado de ponerlas en su lugar, como a Blade Runner o Alien, y su aporte al séptimo arte es incontestable.
Los dos maestros italianos (Leone y Morricone) han poblado nuestros recuerdos de desiertos, polvo y ceños fruncidos al sol, nuestros labios de silbidos, coros y melodías inolvidables. Forjaron héroes irrepetibles en nuestras tardes de infancia y, aun hoy, revisitándolas, surge el niño que llevamos dentro y se mezcla con el adulto que somos.
Contemplarlas en cualquier momento de nuestras vidas es una auténtica delicia. Es el Far West idealizado, legendario, poblado por hombres inquebrantables o miserables sin redención. Es, en fin, una mitología moderna encumbrada por Sergio Leone, un Homero del siglo XX.
- 24 de septiembre de 2008 a las 12:42
- normal
En Shyamalan no deja de pensar en 'El Protegido 2'
La verdad, después de sufrir El Incidente he perdido la confianza en quien, para mi entender, era uno de los creadores más sugestivos del panorama cinematográfico actual. Sus propuestas se han ido desinflando poco a poco hasta caer en el ridículo más espantoso con esta su última producción.
El Sexto Sentido me engañó con inteligencia (una película grande, sin duda); El Protegido posee uno de los prólogos más memorables que recuerdo en un largometraje y una inusitada sapiencia en el uso del encuadre y de la cámara; Señales tiene el privilegio de contar con una de las escenas más impactantes del cine de terror moderno (sí, la del video doméstico); y El Bosque es, sencillamente, su mejor película, con la secuencia lírica más hermosa que recuerdo en mucho tiempo, cuando Lucius coge la mano de Ivy y se esconden en un sótano.
Luego vinieron La Joven del Agua (que me dejó un regusto amargo) y El Incidente, que se la podía haber ahorrado.
Dicho lo dicho, hay más calidad que ausencia de ella, así que espero que remonte con la secuela de El Protegido. De cualquier modo, siempre le doy gracias a Dios cada vez que Shyamalan culmina un nuevo proyecto, porque sé que voy a disfrutar de una maravillosa banda sonora
Gracias James Newton Howard.
- 22 de septiembre de 2008 a las 00:12
- brillante
En 'Wanted (Se busca)', la bala prodigiosa
Rompo otra lanza en favor de Beatriz y su crítica a este fantoche de película. Estoy de acuerdo en todos los aspectos, y si alguien quiere ver a un McAvoy en estado de gracia, dándole un poderoso empaque a su personaje, y no a su versión descafeinada de Wanted, que visione Expiación, que es una auténtica maravilla. Soy hombre y hetero, pero no puedo más que admirar la fuerza de sus facciones y la energía con la que aborda a su personaje en la película de Wright.
En cuanto a Wanted, poco más hay que añadir. Leí el comic en su día, y vi la película no hace mucho: los dos a la hoguera. Punto. Hacía años, y digo años, que no me aburría tanto en el cine. Fue como intentar beberse el mar con pajita.
Por cierto, que en esta mi bella ciudad (Huelva), sólo hay un cine, por lo que puedes ir a ver Wanted, el nuevo engendro del tito Lucas, a Cage y su peluca-aborto, y dos veces a Brendan Fraser, pero si lo que te apetece es, por ejemplo, buen cine, como en mi caso el Tren de las 3:10, pues te fastidias y te vas a otra ciudad. Menuda vergüenza.
Un saludo a tod@s.
- 11 de septiembre de 2008 a las 14:30
- normal
En 'La venganza de los Sith', ejemplar cierre a una trilogía innecesaria
Decir que esta es la mejor de la nueva trilogía no es gran cosa, pues echando un vistazo a la excelsa calidad de sus predecesoras es obvio que es imposible hacerlo peor sin cometer crímenes contra la humanidad.
George Lucas consigue incluso rayar la decencia en algún que otro momento y logra cierta intensidad en la inusualmente cruel combustión de Anakin y en la rabia de Obi Wan (y hasta aquí lo bueno). Aunque antes, claro está, nos ha deleitado con un combate surrealista en el que durante todos sus compases los dos contendientes parecen escoger los lugares más inestables e inaccesibles para combatir. Se ponen a imitar a "George de la jungla" y a "Me llaman Bodhi" en una sucesión de secuencias donde hasta los efectos digitales cantan lo suyo. Luego el colofón, la escenita en la que Obi suelta el descacharrante "la altura me da ventaja, (tengo un bono de +2 a mi ataque y tu pierdes tu bonificación de Destreza a tu CA), no lo hagas". Qué guinda, señor Lucas, qué guinda para un combate que muchos llevaban esperando con ansia años. Eres un genio.
A la memoria me viene el combate que Darth Vader y Luke mantienen en el Retorno del Jedi. No vi saltos, ni secuencias estúpidas, ni frases de villano de opereta, sólo vi a un Skywalker muy encabronado golpeando a su padre una y otra vez, una y otra vez, hasta que acababa sajándole la mano. Ahí sí había rabia de verdad.
Por otro lado, en este episodio III tenemos más de lo mismo. Ya en sus primeros compases asistimos a diálogos comatosos entre maestro y padawan y a las épicas, tensas y trepidantes aventuras de R2D2 contra los… ¡droides zumbadores! y, minutos después, el vergonzante momento del chorro de tinta cual calamar. Seguro que Lucas ya está pensando en hacer una serie donde él sea el protagonista.
Luego viene lo de siempre, sable luz por allí, sable luz por aquí, explosiones, sable luz por allí, sable luz por aquí, saltos, explosiones, droides con voz pit
- 05 de septiembre de 2008 a las 00:36
- brillante
En 'El ataque de los clones', el rostro de Anakin Skywalker
Ya dije que Pernilla August tenía casi el único personaje capaz de que algunos de mis enlaces sinápticos se activasen, por lo que la escena podría haber pasado el aro si no fuese por algunos detalles.
Primero y más importante: Hayden no le aguanta un primer plano ni a Espinete y su "expresión" es la misma que la de un bloque de mármol, ni enterrándolo en cal viva le cambiaría la cara de carpeta que tiene. Cuando se le ve en la cama, supuestamente teniendo una pesadilla, juro que creía que iba aparecer Padme de entre las sábanas diciendo "te ha gustado, cariño". Es uno de los mejores exponentes del grupo de los actores robots.
En segundo lugar: qué precisión la tuya, Anakin. Qué oportuno llegar justo en el preciso momento en que tu madre esclavizada te suelta unas cuantas frases amorosas y muere. Digo yo, si ha pasado una decada entre el Ep. I y el II, ¿no se le podría haber ocurrido ir antes a rescatarla? Total, sólo es su madre.
Por último, la guinda de postre, algo que demuestra que o bien Geroge Lucas no tiene ni idea de psicología humana o bien Padme es la archiduquesa del reverso tenebroso y nos tenía engañados a todos. Ya me referí a esto anteriormente, a la escenita inmediatamente posterior, esa en la que Anakin le confiesa que ha asesinado a mujeres, niños, ancianos y animales de compañía (poco le faltó para violar a un par de cabras). Pues bien, la frase de Amidala se podría resumir en un "tranquilo, un mal día lo tiene cualquiera". Horrorízate, mujer, que tu amado es un sociópata esquizoide, es Norman Bates con superpoderes. Grita o algo, ínflalo a hostias, castígalo sin postre. Haz algo, en definitiva, natural y humano.
Pero viendo la noticia salida en este blog en la que se cuenta que un simio ha dirigido una película, todo comienza a cobrar sentido…
En cuanto a mi tercén cojón ya está muy crecidito, le doy de comer todos lo
- 31 de agosto de 2008 a las 15:37
- normal
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