En UPoteósica
il77, yo creo que a estas alturas es evidente que Pixar no dirige sus películas (exclusivamente) a un público infantil. No hay más que ver la evolución de los conflictos que plantean los guiones de sus últimos trabajos: familia atípica se debate entre sumirse en la mediocridad social o seguir su vocación "superior" (Los increíbles), paria se enfrenta al clasismo y a su miedo para lograr su sueño (Ratatouille), ser solitario anhela conocer el amor en un mundo consumido por el materialismo (Wall-e), viudo aúna el valor para inmortalizar el amor por su esposa por encima de todo prejuicio (Up).
He omitido Cars, que sí me parece dirigida al público infantil, a pesar de que también hace un amago de mostrar un mensaje adulto: "lo importante es el camino, no la meta". Pero salvo esa excepción, no creo que haya demasiados niños con la capacidad de entender realmente el drama humano que hay detrás de todas estas películas. "¿Qué ha pasado?", le preguntaba un niño a su padre, en el pase de Up, cuando el protagonista y su mujer descubren que no pueden procrear.
La tendencia clara de Pixar es la de trabajar a distintos niveles de profundidad en sus películas, orientando cada nivel a un tipo de espectador, y lo hacen realmente bien. El corazón de sus historias es adulto, y sobre eso van recubriendo con capas de humor, gags argumentales y slapstick enfocados a distintos niveles. En teoría, en cualquier punto de una película de Pixar tiene que haber como mínimo un tipo de espectador que esté disfrutándola.
Sin embargo, en sus dos últimas películas da la sensación de que esa estructura de capas está mutando en una especie de construcción secuencial. Wall-e y Up comienzan con el corazón de la historia, que lo envuelve todo desde el núcleo hasta el exterior, para luego desaparecer prácticamente por completo dando paso a los elementos de entretenimiento puro y duro.
Y eso es lo que me descoloca de Pixar, creo que sus películas eran más redondas antes, si bien mucho menos arriesgadas. Ahora están demostrando que quieren dar un paso más, un salto enorme, pero parece que llevan demasiado lastre (¿Disney?) y no consiguen alzar el vuelo. En mi caso, no es tanto una crítica hacia el estudio como el deseo de ver ese salto hecho realidad.
- 01 de septiembre de 2009 a las 13:11
- normal
En 'Tiana y el sapo' ('The Princess and the Frog'), primer tráiler
¿Que no se pueden hacer historias de princesas en 3D? No veo por qué no. Es como decir que no se pueden hacer westerns a color. La técnica no determina el género, y ojo, digo técnica porque el 2D y el 3D no son estéticas distintas, sino herramientas que permiten conseguir multitud de estilos. Por poner ejemplos: no es el mismo 2D La cenicienta que Mindgame, ni el mismo 3D Los Increíbles que Coraline. Aunque creo que con el 2D había más variedad estilística eso no quita que ambas técnicas sean igual de válidas para contar historias.
Mucha gente sigue viendo el paso del 2D al 3D como en su día se debió de ver el paso del mudo al sonoro, del monocromo al color o del 4/3 al panorámico. Es decir, como si el 3D ofreciera mejoras que hacen obsoleto el 2D. Y no es así. Es tan simple como que Toy story fue un bombazo y a partir de ahí los estudios se empecinaron en que el motivo de su éxito fue única y exclusivamente el novedoso 3D, daba igual que fuera una gran película. Más de 20 años después el 3D ya no es una novedad (ahora nos venden el True3D) pero la inercia sigue y ya no se hacen películas 2D.
Y entonces en Disney por fin a alguien se le enciende la bombilla: "¡Anda! Pero si hemos tenido la animación tradicional aparcada todo este tiempo por pura tontería. ¿Por que no hacemos de nuevo una peli a lo 2D?". Y en vez de reinventarse, como hacían hace 50 años con cada nueva película, nos ofrecen lo mismo de siempre. Misma estética, mismo argumento. Como si el 2D fuera sinónimo de princesitas. Como si los westerns tuvieran que ser en blanco y negro.
- 12 de mayo de 2009 a las 20:39
- normal
Volver al perfil de szy »