Favoritos de alissvic en Blogdecine http://www.blogdecine.com/usuario/ seleccionado por alissvic http://www.blogdecine.com <![CDATA[El final de 'Six Feet Under', puro cine]]> http://www.blogdecine.com/criticas/el-final-de-six-feet-under-puro-cine http://www.blogdecine.com/criticas/el-final-de-six-feet-under-puro-cine Sun, 17 Jul 2011 17:23:17 +0000 seleccionado por alissvic

- ¿Por qué pensamos siempre en los viejos tiempos?
- Porque es cuando había esperanza

En esa obra maestra que es ‘Un mundo perfecto’ (‘A Perfect World’, Clint Eastwood, 1993) se produce una de las mejores metáforas que se han podido ver en una película. Y lejos de cualquier filigrana pseudointelectualoide, Eastwood apuesta por la sencillez, la mejor de las herramientas en el arte, arriesgada de utilizar pues o la confunden con la simpleza, o cae de lleno en ella. La escena en concreto es una de transición en la que Butch (Kevin Costner) va en coche con Phillip (T.J. Lowher) y el primero le explica al segundo que el vehículo en el que van es en realidad una máquina del tiempo de fácil manejo. Lo que hay delante es el futuro, lo que se deja atrás el pasado. Si uno quiere llegar antes a su destino sólo tiene que pisar el acelerador. El freno te permite detenerte y disfrutar del presente, y de saborearlo lo máximo posible antes de seguir hacia delante.

Con esa maravilla de explicación, Eastwood habla rápidamente de multitud de cosas. La fugacidad de la vida, el recuerdo de lo pasado, el siempre inesperado futuro, las decisiones que tomamos. Temas de vital importancia y que rodean nuestro día a día —soy de los que piensan que la vida es una continúa decisión, y la cobardía se paga muy cara— explicados a través de una muy inspirada metáfora, cuya mayor virtud es que la entiende hasta un niño, nunca mejor dicho. En la imprescindible serie de televisión ‘A dos metros bajo tierra’ (‘Six Feet Under’) se utiliza dicha metáfora en el impresionante final de una serie que, dicho sea de paso, echa mano en todo momento de técnica y conceptos cinematográficos, lejos de la tiranía que supone la puesta en escena televisiva la mayoría de las ocasiones.

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La muerte de Nate (Peter Krause) es el mayor punto de inflexión de la serie que concluye con un final apoteósico. Un final en el que se permite tirar por tierra una de las afirmaciones de don Billy Wilder, aquella en la que sostenía, no sin razón, que el final de la película no era el fin de la historia, que ésta continuaba pues la vida de los personajes no terminaba ahí. El final de ‘Six Feet Under’ no deja lugar a dudas y cierra absolutamente todo lo relacionado con los personajes fijos de la serie, esto es, Nate, Brenda, Ruth, Keith, David y Claire. La muerte de un ser muy querido (Nate) hace que aquellos a los que deja tomen conciencia de quiénes son y se enfrentan al futuro con envidiable entereza, conscientes de que todo puede acabar en cualquier instante, algo que saben muy bien en una familia que trata con la muerte todos los días.

El inicio de la casi totalidad de los episodios narra la muerte de una persona cualquiera en una circunstancia cualquiera. Jugando con el muy manido fundido en negro, el momento de la muerte es mostrado con todo lo contrario, un fundido a blanco, decisión a mi parecer, de lo más acertada, pues creo que el blanco refleja mucho mejor la nada más absoluta (la muerte) que el negro. Creo que el impacto está mejor conseguido. Y ese elemento funciona además como elemento narrativo, alcanzando su máximo esplendor en el citado final, en el que los tonos claros, cercanos al blanco, representan un posible futuro, tan esperable como la segura muerte que a todos aguarda. Pero antes del doloroso desfile de fallecimientos de unos personajes que a esas alturas son como nuestra propia familia, presenciamos la despedida de Claire, en una escena llena de simbolismos y apuntes que hablan de cosas cercanas y con las que es fácil identificarse, uno de los aciertos de la serie.

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En una escena tan sencilla como la de una despedida, Ball, que se reserva siempre el último episodio de cada temporada para dirigirlo, acierta en una puesta en escena que va más allá del simple lenguaje televisivo. Dicha secuencia destila verdad por todos los poros, algo a lo que debe aspirar toda obra de arte para ser imperecedera. La grandeza de la serie es que no realiza concesión alguna, y esos últimos minutos son como varios puñetazos directos al corazón del espectador. Un hermano aconsejando decir “adiós” y “te quiero”, una hija dando las gracias a su madre por darle la vida —¿no deberíamos agradecerlo todos algún día?—, y un fantasma insistiendo que lo que ella quiere es apartarse de su familia en pos de una buena vida profesional, por mucho que duela. La escena culmina con una revelación dolorosa, cuando Claire saca una foto de ese momento, el fantasma de Nate le dice al oído que no puede hacerlo, pues dicho momento ya ha pasado. Ninguna foto saca realmente el momento que queremos, a no ser que se haya preparado.

Claire se monta en su coche y pone el CD que le ha grabado su último novio. Suenan los primeros acordes de ‘Breath Me’ de Sia, una canción que por sí sola no es gran cosa, pero que acompañada de las imágenes de la serie alcanza una mayor dimensión. Dos bellas metáforas se suceden una tras otra: la familia desenfocada la despide desde el porsche de casa, y acto seguido Claire mira su espejo retrovisor, el cual parece una fotografía con marco y todo —recordemos cuál es la pasión de Claire— dentro de la cual Nate va desapareciendo, quedando atrás. A partir de ese instante, en el que Claire deja lo más importante de su vida para seguir hacia delante, ocurre algo tan lógico como inesperado, algo que nos sume en un profundo dolor y al mismo tiempo nos libera de toda la dureza de la que la serie ha hecho gala a lo largo y ancho de sus densas cinco temporadas.

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Mientras el coche avanza y la cámara se acerca y aleja de él, vemos cómo la vida continúa para los personajes. David enseña el negocio a su hijo adoptivo, Ruth puede seguir con su vida teniendo la certeza de que Nate era feliz justo antes de morir, el cumpleaños del hijo de Brenda. El coche empieza a ir más rápido, en realidad, la imagen está acelerada. La boda de David y Keith donde ya percibimos para nuestra congoja que nuestros personajes preferidos de la televisión están envejeciendo. La cámara sube, el coche empieza a adquirir una mayor velocidad, y tal como Butch le decía a Phillip, vemos el futuro. Un doloroso futuro que en realidad es el mismo que nos espera a todos. La liberación se produce a través de las lágrimas.

Ruth Fisher muere en el 2025 acompañada de sus seres queridos, incluidos Nathaniel (Richard Jenkins) y Nate, que la esperan desde hace tiempo. George (James Cromwell) la llora sinceramente.

Keith Charles muere en el 2029, haciendo lo que mejor sabe hacer. Abatido por cuatro disparos, que sentimos casi en nuestro propio cuerpo. A continuación, la boda de Claire, con un hombre casi opuesto a ella, y que le ha estado esperando durante años. Quizá las mejores parejas son aquellas con pocas cosas en común, aquellas que construyen un lugar de aprendizaje mutuo como inquebrantable muro de su relación.

David Fisher muere en el 2044 en una apacible tarde mientras ve a un Keith joven jugando al rugby. El dolor ya es insoportable, y en ese instante la música parece calmarse un poco, tal vez para dar un respiro. La batería de ‘Breath Me’ entra con fuerza cuando Federico cae fulminado por un infarto mientras realiza un crucero con Vanessa. Muere en el 2049 mientras nos alegramos por su larga vida al lado de la mujer que le quiere, de aquella que le perdonó una infidelidad. La confianza reforzada.

Brenda Chenowith muere en el 2051, acompañada de la persona que más le quiere y a la que más quiere, su hermano Billy —nos equivocamos al pensar que es Nate—. La relación más atrevida de la serie. No nos atrevemos a juzgarlos pues su felicidad no nos pertenece.

En el interior de una casa hay un montón de fotografía colgadas en la pared, y mientras la cámara va abriéndose paso hacia una habitación que envidiaría el mismísimo Kubrick, vemos que dichas fotografías son el legado de toda una vida, los recuerdos impresos en una imagen capturada por el ojo de Claire. Muere en el 2085, acompañada de todos esos recuerdos, de todas esas vivencias. Vive la friolera de 102 años.

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La cámara vuelve a los ojos de la Claire del presente, cuyo gesto ha cambiado. Se ve en su rostro una entereza que hasta ese momento no vimos. Tomando conciencia de su pasado y su presente, Claire viaja con decisión hacia su futuro. La cámara se endereza, una carretera desértica que parece terminar en un cielo blanco. Antes de que suban los títulos de crédito la pantalla permanece con esa nada tan familiar. Ningún nombre. Ahí debemos poner el nuestro.

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<![CDATA[Los 100 años de Bernard Herrmann]]> http://www.blogdecine.com/bandas-sonoras/los-100-anos-de-bernard-herrmann http://www.blogdecine.com/bandas-sonoras/los-100-anos-de-bernard-herrmann Thu, 30 Jun 2011 18:56:32 +0000 seleccionado por alissvic

Ve el video en el sitio original.


Ayer, 29 de Junio, nació Bernard Herrmann uno de los mejores compositores de la Historia del Cine. Se ha escrito ya aquí sobre él. Poco que añadir. Si acaso que es uno de los responsables (autorales, incluso) de las obras maestras de Orson Welles, Alfred Hitchcock, Brian DePalma y Martin Scorsese. Es decir, modernidad y posmodernidad. Con esta reflexión y una de las mejores escenas de una de esas obras maestras entre obras maestras, hablo de ‘Vértigo’, os dejo. Contemplad, en fin, como Herrmann y Hitchcock presiden la escena hasta límites impresionantes. El cine, se dice, es el arte popular por excelencia, pero no todas las opiniones valen lo mismo y empieza a ser hora de aprender toda la teoría escrita, que ya es bastante, y nada mejor que revisar estos momentos para empezar a tener iluminaciones.

Sus bandas sonoras quedan para siempre y su influencia, desde Morricone hasta Giacchino, puede verse siempre que uno preste atención.

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<![CDATA[Woody Allen sobre Bergman]]> http://www.blogdecine.com/cine-europeo/woody-allen-sobre-bergman http://www.blogdecine.com/cine-europeo/woody-allen-sobre-bergman Thu, 30 Jun 2011 10:58:21 +0000 seleccionado por alissvic

Aprovechando que estamos en pleno especial sobre el genio sueco Ingmar Bergman, para muchos el director más importante de la historia del cine, he encontrado un antiguo documental de veinte minutos en el que el célebre director neoyorquino Woody Allen es entrevistado por Mark Kermode acerca de su pasión, muchas veces comentada por él, hacia todo el cine de sueco en general, y hacia la fascinante personalidad (creativa e íntima) del maestro en particular. Allen, gran cinéfilo, hace un repaso rápido pero no por ello menos lúcido a las constantes y a las películas que más le han marcado de Bergman, muchas de las cuales han dejado huella en su propio cine.

Particularmente, y no creo descubrir ningún Mediterráneo con esto, encuentro esa huella sobre todo en ‘Recuerdos’ (‘Stardust Memories’, 1980), ‘Septiembre’ (‘September’, 1987), ‘Otra mujer’ (‘Another Woman’, 1988) y ‘Sombras y niebla’ (‘Shadows and Fog’, 1991). Allen nació en el seno de una aburrida familia judía y se distraía, como adolescente curioso, con el cine europeo y asiático que llegaba a su ciudad, sobre todo el de Bergman, Fellini y algunos maestros japoneses. Cuando por fin se hizo director, pudo ofrecer su particular homenaje a ese cine, si bien creo que Allen, en su irregular carrera y pese a su incuestionable magisterio en la dirección de actores, está unos cuantos cuerpos por detrás, como artista, de Bergman. Pero merece la pena echarle un vistazo a este video. Abajo, la segunda parte:

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<![CDATA[Críticas a la carta: 'Criaturas celestiales', de Peter Jackson]]> http://www.blogdecine.com/criticas/criticas-a-la-carta-criaturas-celestiales-de-peter-jackson http://www.blogdecine.com/criticas/criticas-a-la-carta-criaturas-celestiales-de-peter-jackson Mon, 27 Jun 2011 13:41:44 +0000 seleccionado por alissvic heavenlycreaturesf3yd8.jpg

“Nosotras decidimos que era muy triste que el resto de la gente fuera incapaz de apreciar nuestro genio”

Bastante antes de que llegase la apisonadora (que no sé hasta qué punto ha traído más alegrías que miserias al género de la fantasía y al de aventuras) de ‘El señor de los anillos’, y bastante después de que debutara con una de las películas gore más valientes de los años ochenta, Peter Jackson llevaba a cabo la que probablemente es la película más personal y, en ciertos aspectos, más redonda que ha hecho hasta la fecha. En un cambio más aparente que profundo a la hora de enfrentarse a la realización de una película, el neozelandés se fijaba en el famoso crimen perpetrado cuarenta años antes en su tierra natal, un crimen pasional que recibiría el nombre de sus dos partícipes, Parker-Hulme. Y al llevar a cabo esta película, se abría una fisura en su cine que, para muchos, era la promesa de una gran cinematografía, de un estilo y una sensibilidad propias. Promesa que, según se ha visto a lo largo de los años, ha quedado un tanto desvirtuada por la extrema ambición con la que Jackson ha planeado su carrera.

Pero en esta su cuarta realización, Jackson da lo mejor de sí mismo, y consigue estremecer, conmover y extrañar al mismo tiempo, algo al alcance de muy pocos. ‘Criaturas celestiales’ (‘Heavenly Creatures’, 1994), recibía ovaciones unánimes en el Festival de Venecia, y todos querían saber quién era ese señor bajito, con barba y gafas, orondo y sereno. ¿Un gran director de cine en ciernes? ¿Un artista capaz de proponer una nueva forma de mirar? Lo cierto es que viendo esta magnífica película, se tiene la sensación de asistir a una experiencia sensorial digna de un gran director de cine, pese a algunas arritmias y algunuos balbuceos todavía pulibles. Lástima que el gran cine espectáculo, ese que tantos monstruos ha parido y tan pocos cineastas han podido domeñar, llamara tan pronto a las puertas de Jackson (o al revés), y convirtiera una singular personalidad en una suerte de marca visual. En ‘Criaturas celestiales’ personalidad existe de manera exuberante.

Obsesión, fantasía y asesinato

Filmada en muchos de los lugares en los que acontecieron los hechos, Peter Jackson y su coguionista Fran Walsh elaboraron primero un guión muy inteligente, sencillo pero trufado de detalles inquietantes, en el que los caracteres de Pauline Parker y Juliet Hulme, tan divergentes entre sí, quedaran perfectamente dibujados, y luego construyeron las bases y el desarrollo de una relación pasional condenada al fracaso pero arrasada de obsesión y de malsana complicidad. La historia no puede ser más lineal y más directa, y desde la mitad de la película, ya sospechas que algo terrible va a suceder, pero el viaje que propone Jackson es más sensorial que dramático. Pauline y Juliet se conocen, dejan de sentirse terriblemente solas, construyen una realidad alternativa gracias a la cual pueden escapar de un mundo gris, y terminan enamorándose del modo más excluyente posible, olvidándose del mundo real y llevando a cabo un atroz asesinato que nos hiela la sangre. Es mérito de Jackson no juzgar jamás a sus dos descarriadas criaturas, limitándose a contar los hechos con pudor y compasión.

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Porque Jackson filma tratando de que Nueva Zelanda, un lugar que como es lógico él conoce muy bien, explote en todo su esplendor luminoso en la pantalla, con maravillosas localizaciones naturales, con idílicos pueblecitos de mediados de siglo. Y, sin embargo, permite que la duda y lo siniestro vaya inoculándose lentamente en sus imágenes, como si la locura del hombre, o simplemente la locura del amor, todo lo infectara, transformando la atmósfera de la película, volviéndola irreal, violenta, perturbada. Se percibe en cada ambiente que, aunque nos cuenten eventos divertidos, sorprendentes y hasta gratificantes, la malevolencia, el peligro, la destrucción anda cerca, casi como en una película apocalíptica. Y cuanto más profunda es la amistad entre ellas dos, más se enrarece todo, y cuando el amor se vuelve más obsesivo, el infierno aparece sobre la tierra (porque el infierno somos nosotros) y todo es dolor, y sangre y desesperación. Por eso quizá, los mareantes planos de Jackson tienen más sentido que nunca, dedicados a describir y expresar la convulsión interior de las dos protagonistas.

Y no solamente eso: la imaginación escenográfica de Jackson, que ya había alcanzado momentos notables con ‘Braindead: tu madre se ha comido a mi perro’ (‘Braindead’, 1992), es buena prueba de que comprende y acompaña sin complejos a sus atormentados personajes, haciéndose cómplice de su desbordante imaginación interior, fabricando para ellas el mundo que quizá soñaron en la comunión perfecta de sus mentes preñadas de tinieblas. Y accedemos así a los territorios de la Fantasía como expresión poética de un alma atenazada, y como pobladora de monstruos que pueden hacerse reales y temibles. Es decir muy lejos de esa concepción actual, tan colorista, de la fantasía, y mucho más cerca de una romántica, casi decimonónica, que mezclase lo terrible con lo bello sin que el espectador consiga diferenciar a ciencia cierta lo uno de lo otro. Y se vale para ello de un diseño de producción de Grant Major humilde pero brillante, y de la fotografía del desconocido Alun Bollinger, que en combinación crean un aspecto visual realmente estimulante.

Las dos actrices protagonistas, debutantes ambas, bordan sus respectivos papales. Melanie Lynskey goza de un carácter algo más extremo, pero lo controla con la solidez de una veterana. Y Kate Winslet, cuya ya legendaria carrera rivaliza con las más grandes de su tiempo, empieza a demostrar ya por qué ha llegado donde lo ha hecho. El largo elenco de secundarios, aunque no tan perfecto, cumple con sobrada eficacia para un collage de rostros que varía entre lo cotidiano y lo guiñolesco, muy apropiado para la atmósfera que intentan transmitirnos, y que desvela a un director de actores astuto y preparado, consciente de preservar, en el casting y en la puesta en escena, la idea primordial que le mueve, que no es otra que la del realismo mágico más lírico y perturbador, a la manera de un Fellini que, reencarnado, tratase de bucear en las pantanosas aguas del crimen y la obsesión más incomprensibles, pero nítidas cuando se las representa en la pantalla.

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Conclusión

Notable película, cuyas virtudes pesan mucho más que sus defectos (ya nombrados, como ciertas arritmias que casi comprometen el desarrollo de su tercio final), y que propone una fantasía y una forma de mirar muy singulares. Si Jackson hubiera continuado por este camino, quizá habría llegado a ser el gran cineasta que tantos promulgan y que, a mi juicio, no es más que a ráfagas. Sólo en hermosos fragmentos de ‘Las dos torres’ (‘The Two Towers’, 2002) y en la dirección de la colosal Naomi Watts de ‘King Kong’ (id, 2005)

Ya puede el lector dejar en los comentarios sus ideas y peticiones para la próxima entrega de Críticas a la Carta.

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<![CDATA[500 películas mejores que 'Pulp Fiction']]> http://www.blogdecine.com/reflexiones-de-cine/500-peliculas-mejores-que-pulp-fiction http://www.blogdecine.com/reflexiones-de-cine/500-peliculas-mejores-que-pulp-fiction Thu, 16 Jun 2011 05:14:45 +0000 seleccionado por alissvic pulpfiction500.jpg

Cuando os hablé de la entretenida ‘Jungla de cristal: La venganza’ (‘Die Hard: With a Vengeance’, John McTiernan, 1995) ,y cité de pasada ‘Pulp Fiction’, utilicé un adjetivo que a mucha gente lleva a confusión: “sobrevalorada”. Utilizar este término con una película no significa que se esté diciendo que ésta es mala, sino que se considera que su valoración a nivel popular y crítico está sobredimensionada. En mi caso además es una película que tras haberla visto siete veces —considero vital el hecho de visionar una película más de una vez, más aún cuando ha pasado un largo período de tiempo—, me sigue pareciendo un film vacío e incluso aburrido, interesándome nada más el tramo protagonizado por Bruce Willis, la presencia de Uma Thurman, y algún diálogo suelto. Cómo no, dicho comentario abrió un intenso debate en los comentarios del citado post, y un lector, jemoen, sin temer lo más mínimo a la comunidad de este blog, sentenció que había 500 películas mejores que la citada obra de don Quentin Tarantino.

Una cosa llevó a la otra —el propio jemoen puso su propia lista en la sección de Respuestas— y heme aquí en la misma tesitura. He procurado ser cuidadoso a la hora de elegir las películas, e incluso me he permitido el lujo de ser muy selectivo. No hay en esta lista filmografías enteras de directores muy superiores a Tarantino, porque tampoco se trata de ridiculizarle. Se ha intentado repetir pocos directores, abriendo el abanico en lo que respecta a cinematografías, y por supuesto épocas. Satisfaciendo a un lector que muy hábilmente me soltó que no quería ver la filmografía completa de Clint Eastwood, tampoco incluyo películas de dicho director, aunque a bote pronto me salen claramente doce títulos.

Pasen y disfruten, y los que crean que ‘Pulp Fiction’ es el no va más cinematográfico, tomaos esto como lo que es: un juego.


  • 1.- ‘Reservoir Dogs’ (id, Quentin Tarantino, 1991)
  • 2.- ‘Érase una vez en América’ (‘Once Upon a Time in America’, Sergio Leone, 1984)
  • 3.- ‘En busca del Arca perdida’ (‘Raiders of the Lost Ark’, Steven Spielberg, 1981)
  • 4.- ‘Ed Wood’ (id, Tim Burton, 1994)
  • 5.- ‘Driver’ (‘The Driver’, Walter Hill, 1978)
  • 6.- ‘El padrino, parte II’ (‘The Godfather, Part II’, Fracis Ford Coppola, 1974)
  • 7.- ‘Taxi Driver’ (id, Martin Scorsese, 1976)
  • 8.- ‘Perdición’ (‘Duble Indemnity’, Billy Wilder, 1944)
  • 9.- ‘El hombre que pudo reinar’ (‘The Man Who Could Be King’, John Huston’, 1975)
  • 10.- ‘Seven’ (id, David Fincher, 1995)
  • 11.- ‘Con la muerte en los talones’ (‘North by Northwest’, Alfred Hitchcock, 1959)
  • 12.- ‘El infierno del odio’ (‘Tengoku to jigoku ‘, Akira Kurosawa, 1963)
  • 13.- ‘Los sobornados’ (‘The Big Heat’, Fritz Lang, 1953)
  • 14.- ‘Al rojo vivo’ (‘White Heat’, Raoul Walsh, 1949)
  • 15.- ‘Tener y no tener’ (‘To Have and Have Not’, Howard Hawks, 1944)
  • 16.- ‘Casablanca’ (id, Michael Curtiz, 1942)
  • 17.- ‘Blade Runner’ (id, Ridley Scott, 1982)
  • 18.- ‘Atraco perfecto’ (‘The Killing’, Stanley Kubrick, 1956)
  • 19.- ‘El quimérico inquilino’ (‘Le Locataire’, Roman Polanski, 1976)
  • 20.- ‘Charada’ (‘Charade’, Stanley Donen, 1963)
  • 21.- ‘L.A. Confidfential’ (id, Curtis Hanson, 1997)
  • 22.- ‘Laura’ (id, Otto Preminger, 1944)
  • 23.- ‘La noche del cazador’ (‘The Night of the Hunter’, Charles Laughton, 1955)
  • 24.- ‘Camino a la perdición’ (‘Road to Perdition’, Sam Mendes, 2002)
  • 25.- ‘A sangre fría’ (‘In Cold Blood’, Richard Brooks, 1967)
  • 26.- ‘Grupo salvaje’ (‘The Wild Bunch’, Sam Peckinpah, 1969)
  • 27.- ‘Impulso criminal’ (‘Compulsion’, Richard Fleischer, 1959)
  • 28.- ‘Yakuza’ (‘The Yakuza’, Sydney Pollack, 1974)
  • 29.- ‘Brigada 21’ (‘Detective Story’, William Wyler, 1951)
  • 30.- ‘Chicago, años 30’ (‘Party Girl, Nicholas Ray, 1958)
  • 31.- ‘Sed de mal’ (‘Touch of Evil’, Orson Welles’, 1958)
  • 32.- ‘El tercer hombre’ (‘The Third Man’, Carol Reed, 1949)
  • 33.- ‘Rififi’ (‘Du rififi chez les hommes’, Jules Dassin, 1955)
  • 34.- ‘Gilda’ (id, Charles Vidor, 1946)
  • 35.- ‘Retorno al pasado’ (‘Out of the Past’, Jacques Tourneur’, 1947)
  • 36.- ‘Forajidos’ (‘The Killers’, Robert Siodmak, 1946)
  • 37.- ‘El beso mortal’ (‘Kiss me Daedly’, Robert Aldrich, 1955)
  • 38.- ‘Incidente en Ox-Bow’ (‘Incident at Ox-Bow’, William A. Wellman, 1943)
  • 39.- ‘La senda tenebrosa’ (‘Dark Passage’, Delmer Daves, 1947)
  • 40.- ‘Perversidad’ (‘Scarlett Street’, Fritz Lang, 1945)
  • 41.- ‘Que el cielo la juzgue’ (‘Leave Her to Heaven’, John M. Stahl, 1945)
  • 42.- ‘El demonio de las armas’ (‘Gun Crazy’, Joseph H. Lewis, 1950)
  • 43.- ‘Yo creo en ti’ (‘Call Northside 777’, Henry Hathaway, 1948)
  • 44.- ‘El callejón de las almas perdidas’ (‘Nighmare Alley’, Edmund Goulding, 1947)
  • 45.- ‘Voces de muerte’ (‘Sorry, Wrong Number’, 1948)
  • 46.- ‘La huella’ (‘Sleuth’, Joseph L. Mankiewicz, 1972)
  • 47.- ‘El caballero oscuro’ (‘The Dark Knight’, Christopher Nolan, 2008)
  • 48.- ‘Ciudad de Dios’ (‘Cidade de Deus’, Fernando Meirelles, Kátia Lund, 2002)
  • 49.- ‘Sospechosos habituales’ (‘The Usual Suspects, Bryan Singer, 1995)
  • 50.- ‘El silencio de los corderos’ (‘The Silence of th Lambs’, Jonathan Demme, 1990)
  • 51.- ‘Heat’ (id, Michael Mann, 1995)
  • 52.- ‘Cadena perpetua’ (‘The Shawshank Redemption’, Frank Darabont, 1994)
  • 53.- ‘Jungla de cristal’ (‘Die Hard’, John McTiernan, 1988)
  • 54.- ‘Trainspotting’ (id, Danny Boyle, 1996)
  • 55.- ‘Malas tierras’ (‘Badlands’, Terrence Malick, 1973)
  • 56.- ‘Matar a un ruiseñor’ (‘To Kill a Mockingbird’, Robert Mulligan, 1962)
  • 57.- ‘Amores perros’ (Alejandro González Iñárritu, 2000)
  • 58.- ‘Memories of Murder’ (‘Salinui chueok’, Bong Joon-ho, 2003)
  • 59.- ‘La última noche’ (‘The 25th Hour’, Spike Lee, 2002)
  • 60.- ‘Un profeta’ (‘Un prophète’, Jacques Audiard, 2009)
  • 61.- ‘El golpe’ (‘The Sting’, George Roy Hill, 1973)
  • 62.- ‘Plan diabólico’ (‘Seconds’, John Frankenheimer, 1966)
  • 63.- ‘Tarde de perros’ (‘Dog Day Afternoon’, Sidney Lumet, 1975)
  • 64.- ‘¿Quién engañó a Roger Rabbit’ (‘Who Framed Roger Rabbit’, Robert Zemeckis, 1988)
  • 65.- ‘La leyenda del indomable’ (‘Cool Hand Luke’, Stuart Rosenberg, 1967)
  • 66.- ‘Una historia del Bronx’, (‘A Bronx Tale’, Robert De Niro, 1993)
  • 67.- ‘El cabo del terror’ (‘Cape Fear’, J. Lee Thompson, 1962)
  • 68.- ‘Harry el sucio’ (‘Dirty Harry’, Don Siegel, 1971)
  • 69.- ‘Manhattan Sur’ (‘The Year of the Dragon’, Michael Cimino, 1985)
  • 70.- ‘La noche se mueve’ (‘Night Moves’, Arthur Penn, 1975)
  • 71.- ‘La ley del silencio’ (‘On the Waterfront, Elia Kazan, 1954)
  • 72.- ‘El nombre de la rosa’ (‘Der Name der Rose’, Jean-Jacques Annaud, 1986)
  • 73.- ‘Bullit’ (id, Peter Yates, 1968)
  • 74.- ‘Arde Mississippi’ (‘Mississippi Burning’, Alan Parker, 1988)
  • 75.- ‘French Connection’ (id, William Friedkin, 1971)
  • 76.- ‘Huida a medianoche’ (‘Midnight Run’, Martin Brest, 1988)
  • 77.- ‘Fuego en el cuerpo’ (‘Body Heat’, Lawrence Kasdan, 1981)
  • 78.- ‘Arsénico por compasión’ (‘Arsenic and Old Lace’, Frank Capra, 1944)
  • 79.- ‘Un plan sencillo’ (‘A Simple Plan’, Sam Raimi, 1998)
  • 80.- ‘Match Point’ (id, Woody Allen, 2005)
  • 81.- ‘El manantial de la doncella’ (‘Jungfrukällan’, Ingmar Bergman, 1960)
  • 82.- ‘Sola en la oscuridad’ (‘Wait Until Dark, Terence Young, 1967)
  • 83.- ‘El fotógrafo del pánico’ (‘Peeping Tom’, Michael Powell, 1960)
  • 84.- ‘Atmósfera cero’ (‘Outland’, Peter Hyams, 1981)
  • 85.- ‘La cena de los acusados’ (‘The Thin Man’, W.S. Van Dyke, 1934)
  • 86.- ‘Rocco y sus hermanos’ (‘Rocco e i suoi fratelli’, Luchino Visconti, 1960)
  • 87.- ‘Desaparecido’ (‘Missing’, Costa-Gavras, 1982)
  • 88.- ‘El quinteto de la muerte’ (‘The Ladykillers’, Alexander Mackendrick, 1955)
  • 89.- ‘Días de vino y rosas’ (‘Days of Wine and Roses’, Blake Edwards, 1962)
  • 90.- ‘Querido detective’ (‘The Big Easy’, Jim McBride, 1986)
  • 91.- ‘Dispara a matar’ (‘Shoot to Kill’, Roger Spottiswoode, 1988)
  • 92.- ‘El cartero siempre llama dos veces’ (‘The Postman Always Rings Twice’, Tay Garnett, 1946)
  • 93.- ‘La evasión’ (‘Le trou’, Jacques Becker, 1960)
  • 94.- ‘Un ladrón en la alcoba’ (‘Trouble in Paradise’, Ernst Lubitsch, 1932)
  • 95.- ‘Detour’ (id, Edgar G. Ulmer, 1945)
  • 96.- ‘El bosque petrificado’ (‘The Petrified Forest’, Archie L. Mayo, 1936)
  • 97.- ’8 millones de maneras de morir’ (‘8 Million Ways to Die’, Hal Hashby, 1986)
  • 98.- ‘Conspiración de silencio’ (‘Bad Day at Black Rock, John Sturges, 1955)
  • 99.- ‘Pickpocket’ (id, Robert Bresson, 1959)
  • 100.- ‘Oro en barras’ (‘The Lavender Hill Mob’, Charles Crichton, 1951)
  • 101.- ‘Corredor sin retorno’ (‘Shock Corridor’, Samuel Fuller, 1963)
  • 102.- ’1997: Rescate en Nueva York’ (‘Escape From New York’, John Carpenter, 1981)
  • 103.- ‘Arizona Baby’ (id, Joel Coen, 1987)
  • 104.- ‘Pena de muerte’ (‘Dead Man Walking’, Tim Robbins, 1995)
  • 105.- ‘Ladrón de bicicletas’ (‘Ladri di biciclette’, Vittorio De Sica, 1948)
  • 106.- ‘The Chaser’ (‘Chugyeogja’, Na Hong-jin, 2008)
  • 107.- ‘Hierro 3’ (‘Bin-jip¡, Kim Ki-duk, 2003)
  • 108.- ‘En el calor de la noche’ (‘In the Heat of the Night’, Norman Jewsion, 1967)
  • 109.- ‘Hard Boiled’ (‘Lat sau san taam’, John Woo, 1992)
  • 110.- ‘La última película’ (‘The Last Picture Show’, Peter Bogdanovich, 1971)
  • 111.- ‘Narc’ (id, Joe Carnahan, 2002)
  • 112.- ‘Hasta el límite’ (‘Rush’, Lili Fini Zanuck, 1991)
  • 113.- ‘Sin remisión’ (‘Caged’, John Cromwell, 1950)
  • 114.- ‘El silencio de un hombre’ (‘Le Samourai’, Jean-Pierre Melville, 1967)
  • 115.- ‘Instinto básico’ (‘Basic Instinct’, Paul Verhoeven, 1992)
  • 116.- ‘Running Out of Time’ (‘Am zin’, Johnnie To, 1999)
  • 117.- ‘Encrucijada de odios’ (‘CRissfire’, Edward Dmytryk, 1947)
  • 118.- ‘Procedimiento ilegal’ (‘Stakeout’, John Badham, 1987)
  • 119.- ‘Los viajes de Sullivan’ (‘Sullivan´s Travels’, Preston Sturges’, 1941)
  • 120.- ‘Atlantic City’ (id Louis Malle, 1980)
  • 121.- ‘Adiós, muñeca’ (‘Farewell, My Lovely’, Dick Richards, 1977)
  • 122.- ‘El perro de los Baskerville’ (‘The Hound of the Baskervilles’, Sidney Lanfield, 1939)
  • 123.- ‘El general’ (‘The General’, 1998)
  • 124.- ‘Traffic’ (id, Steven Soderbergh, 2000)
  • 125.- ‘Viridiana’ (Luis Buñuel, 1961)
  • 126.- ‘Cure’ (id, Kiyoshi Kurosawa, 1997)
  • 127.- ‘Blue Collar’ (id, Paul Schrader, 1978)
  • 128.- ‘Harper, investigador privado’ (‘Harper’, Jack Smight’ 1966)
  • 129.- ‘Monsieur Verdoux’ (id, Charles Chaplin, 1947)
  • 130.- ‘La dalia azul’ (‘The Blue Dahlia’, George Marshall, 1946)
  • 131.- ‘Asesinato por decreto’ (‘Murder by Decree’, Bob Clark, 1979)
  • 132.- ‘La humanidad en peligro (‘Them!’, Gordon Douglas, 1954)
  • 133.- ‘Quiero vivir’ (‘I Want to Live!’, Robert Wise, 1958)
  • 134.- ‘La sirena del Mississippi’ (‘La sirène du Mississipi’, François Truffaut, 1969)
  • 135.- ‘Hud’ (id, Martin Ritt, 1963)
  • 136.- ‘Soy un fugitivo’ (‘I Am a Fugitive from a Chain Gang’, Mervin LeRoy, 1932)
  • 137.- ‘El premio’ (‘The Prize’, Mark Robson, 1963)
  • 138.- ‘Concierto macabro’ (‘Hangover Square’, John Brahm, 1945)
  • 139.- ‘El pistolero’ (‘The Gunfighter’, Henry King, 1950)
  • 140.- ‘La llave de cristal’ (‘The Glass Key’, Stuart Heisler, 1942)
  • 141.- ‘El poder del mal’ (‘Force of Evil’, Abraham Polonsky, 1948)
  • 142.- ‘El imperio del terror’ (‘The Phenix City Story’, Phil Karlson, 1955)
  • 143.- ‘Luz que agoniza’ (‘Gaslight’, George Cukor, 1944)
  • 144.- ‘Oldboy’ (‘Oldeuboi’, Park Chan-wook, 2003)
  • 145.- ‘Doble asesinato en la calle Morgue’ (‘Murders in the Rue Morgue’, Robert Florey, 1932)
  • 146.- ‘A todo riesgo’ (‘Classe tous risques’, Claude Sautet, 1960)
  • 147.- ‘La muerte en directo’ (‘La mort en direct’, Bertrand Tavernier, 1980)
  • 148.- ‘Freaks’, (id, Tod Browning, 1932)
  • 149.- ‘La casa de bambú’ (‘House of Bamboo’, Samuel Fuller, 1955)
  • 150.- ‘Los bajos fondos’ (‘Les bas-fonds’, Jean Renoir, 1936)
  • 151.- ‘El cebo’ (Ladislao Vadja, 1958)
  • 152.- ‘La ley del hampa’ (‘Underworld’, Josef von Sternberg, 1927)
  • 153.- ‘La calle sin nombre’ (‘The Street with No Name’, William Kieghley, 1948)
  • 154.- ‘¡Olvídate de mí!’ (‘Eternal Sunshine of the Spotless Mind’, Michel Gondry, 2004)
  • 155.- ‘El secreto de sus ojos’ (Juan José Campanella, 2009)
  • 156.- ‘Hijos de los hombres’ (‘Children of Men’, Alfonso Cuarón, 2006)
  • 157.- ‘Magnolia’ (id, Paul Thomas Anderson, 1999)
  • 158.- ‘El protegido’ (‘Unbreakable’, M. Night Shyamalan, 2000)
  • 159.- ‘El indomable Will Hunting’ (‘Good Will Hunting’, Gus Van Sant, 1997)
  • 160.- ‘Déjame entrar’ (‘Låt den rätte komma in’, Tomas Alfredson, 2008)
  • 161.- ‘Cuenta conmigo’ (‘Stand By Me’, Rob Reiner, 1986)
  • 162.- ‘The Reader’ (id, Stephen Daldry, 2008)
  • 163.- ‘Brokeback Mountain’ (id, Ang Lee, 2005)
  • 164.- ‘La vida de los otros’ (‘Das Leben der Anderen’, Florian Henckel von Donnersmarck, 2006)
  • 165.- ‘Una historia verdadera’ (‘A Straight Story’, David Lynch, 1999)
  • 166.- ‘Liberty Heights’ (id, Barry Levinson, 1999)
  • 167.- ‘Una historia de violencia’ (‘A History of Violence’, Deavid Cronenberg, 2005)
  • 169.- ‘El fugitivo’ (‘The Fugitive’, Andrew Davis, 1993)
  • 170.- ‘Un día de furia’ (‘Falling Down’, Joel Schumacher, 1993)
  • 171.- ‘Juego sucio’ (‘Mou gaan dou’, Alan Mak y Lau Wai-keung, 2002)
  • 172.- ‘Deliverance’ (id, John Boorman, 1974)
  • 173.- ‘Rompiendo las olas’ (‘Breaking the Waves’, Lars Von Trier, 1996)
  • 174.- ‘Le llaman Bodhi’ (‘Point Break’, Kathryn Bigelow’, 1991)
  • 175.- ‘Mad Max 2, el guerrero de la carretera’ (‘Mad Max 2’, George Miller, 1981)
  • 176.- ‘Único testigo’ (‘Witness’, Peter Weir’, 1985)
  • 177.- ‘Hamlet’ (id, Kenneth Branagh, 1996)
  • 178.- ‘Brazil’ (id, Terry Gilliam, 1984)
  • 179.- ‘La matanza de Texas’ (‘The Texas Chain Saw Massacre’, Tobe Hooper, 1974)
  • 180.- ‘Trece días’ (‘Thriteen Days’, Roger Donaldson, 2000)
  • 181.- ‘Casa de arena y niebla’ (‘House of Sand and Fog’, Vadim Perelman, 2003)
  • 182.- ‘La guerra de las galaxias’ (‘Star Wars’, George Lucas, 1977)
  • 183.- ‘J.F.K.’ (id, Oliver Stone, 1991)
  • 184.- ‘Marathon Man’ (id, John Schlesinger, 1976)
  • 185.- ‘El cuervo’ (‘Le Corbeau’, Henri-Georges Cluzot, 1943)
  • 186.- ‘El tiempo en sus manos’ (‘The Time Machine’, George Pal, 1960)
  • 187.- ‘El planeta de los simios’ (‘The Planet of the Apes’, Franklin J. SChaffner, 1968)
  • 188.- ‘La mosca’ (‘The Fly’, Kurt Neumann, 1958)
  • 189.- ‘La herencia del viento’ (‘Inherit the Wind’, Stanley Kramer, 1960)
  • 190.- ‘El tren del infierno’ (‘Runaway Train’, Andrei Konchalovsky, 1985)
  • 191.- ‘Centauros del desierto’ (‘The Searchers’, John Ford, 1956)
  • 192.- ‘Bobby’ (id, Emilio Estevez, 2006)
  • 193.- ‘Ojos sin rostro’ (‘Les yeux sans visage’, George Franju, 1960)
  • 194.- ‘Los pasajeros del tiempo’ (‘Time After Time’, Nicholas Meyer, 1979)
  • 195.- ‘En compañía de lobos’ (‘The Company of Wolves’, Neil Jordan, 1984)
  • 196.- ‘La obsesión’ (‘Premature Burial’, Roger Corman, 1962)
  • 197.- ‘El caserón de las sombras’ (‘The Old Dark House’, James Whale, 1932)
  • 198.- ‘El verano de Kikujiro’ (‘Kikujirô no natsu’, Takeshi Kitano, 1999)
  • 199.- ‘Cinema Paradiso’ (id, Giuseppe Tornatore, 1989)
  • 200.- ‘Muertos y enterrados’ (‘Dead & Buried’, Gary A. Sherman, 1981)
  • 201.- ‘El retrato de Dorian Gray’ (‘The Picture of Dorian Gray’, Albert Lewin, 1945)
  • 202.- ‘Proyecto Brainstorm’ (‘Brainstorm’, Douglas Trumbull, 1983)
  • 203.- ‘El increíble hombre menguante’ (‘The Incredible Shrinking Man’, Jack Arnold, 1957)
  • 204.- ‘Suspense’ (‘The Inocents’, Jack Clayton, 1961)
  • 205.- ‘Un hombre lobo americano en Londres’ (‘An American Werewolf in London’, John Landis, 1981)
  • 206.- ‘Al morir la noche’ (‘Dead of Night’, Alberto Cavalcanti, Charles Crichton, Basil Dearden, Robert Hamer, 1945)
  • 207.- ‘El efecto dominó’ (‘The Trigger Efect’, David Koepp, 1996)
  • 208.- ‘Falso movimiento’ (‘One False Move’, Carl Franklin, 1992)
  • 209.- ‘La leyenda de la mansión del infierno’ (‘The Legend of Hell House’, John Hough, 1973)
  • 210.- ‘Paris, Texas’ (id, Win Wenders, 1984)
  • 211.- ‘El verdugo’ (Luis García Berlanga, 1963)
  • 212.- ‘Cielo negro’ (Manuel Mur Oti, 1951)
  • 213.- ‘La tía Tula’ (Miguel Picazo, 1964)
  • 214.- ‘Calle mayor’ (Juan Antonio Bardem, 1956)
  • 215.- ‘El profesional’ (‘Leon’, Luc Besson, 1994)
  • 216.- ‘La torre de los siete jorobados’ (Edgar Neville, 1944)
  • 217.- ‘The Man From Earth’ (id, Richard Shenkman, 2007)
  • 218.- ‘Alguien voló sobre el nido del cuco’ (‘One Flew Over the Cuckoo’s Nest’, Milos Forman, 1975)
  • 219.- ‘Braveheart’ (id, Mel Gibson, 1995)
  • 220.- ‘El submarino (‘Das Boot’, Wolfgnag Petersen, 1981)
  • 221.- ‘La tumba de las luciérnagas’ (‘Hotaru no haka’, Isao Takahata, 1988)
  • 222.- ‘Alta fidelidad’ (‘High Fidelity’, Stephen Frears, 2000)
  • 223.- ‘Beautiful Girls’ (id, Ted Demme, 1996)
  • 224.- ‘Glengarry Glen Ross’ (id, James Foley, 1992)
  • 225.- ‘El compromiso’ (‘Moonlight Mile’, Brad Silberling, 2002)
  • 226.- ‘Deseando amar’ (‘Fa yeung nin wa’, Wong Kar Wai, 2000)
  • 227.- ‘El conformista’ (‘Il conformista’, Bernardo Bertolucci’, 1970)
  • 228.- ‘Un largo adiós’ (‘The Long Goodbye’, Robert Altman, 1973)
  • 229.- ‘El buscavidas’ (‘The Hustler’ Robert Rossen, 1961)
  • 230.- ‘La invasión de los ultracuerpos’ (‘Ivasion of the Body Snatchers’, Philip Kaufman, 1978)
  • 231.- ‘Solo ante el peligro’ (‘High Noon’, Fred Zinnemann, 1952)
  • 232.- ‘¿Quién teme a Virginia Woolf?’ (‘Who’s Afraid of Virginia Woolf?’, Mike Nichols, 1966)
  • 233.- ‘Todos los hombres del presidente’ (‘All the President’s Men’, Alan J. Pakula, 1976)
  • 234.- ‘Sin novedad en el frente’ (‘All Quiet on the Western Front’, Lewis M Ilestone, 1930)
  • 235.- ‘La fuerza del cariño’ (‘Terms of Endearment’, James L. Brooks, 1983)
  • 236.- ‘El hombre que mató a Liberty Valance’ (‘The Man Who Shot Liberty Valance’, John Ford, 1962)
  • 237.- ‘Dejad paso al mañana’ (‘Make Way For Tomorrow’, Leo McCarey, 1937)
  • 238.- ‘Lejos del cielo’ (‘Far From Heaven’, Todd Haynes, 2002)
  • 239.- ‘El prado’ (‘The Filed’, Jim Sheridan, 1990)
  • 240.- ‘En el estanque dorado’ (‘On Golden Pond’, Mark Rydell, 1981)
  • 241.- ‘Empieza el espectáculo’ (‘All That Jazz’, Bob Fosse, 1979)
  • 242.- ‘La egoísta’ (‘Payment on Demand’, Curtis Bernhardt, 1951)
  • 243.- ‘En busca de Bobby Fischer’ (‘Searching for Bobby Fischer’, Steven Zaillian, 1993)
  • 244.- ‘Gunga Din’ (id, George Stevens, 1939)
  • 245.- ‘Noche en la Tierra’ (‘Night on Earth’, Jim Jarmusch, 1991)
  • 246.- ‘Secretos y mentiras’ (‘Secret and Lies’, Mike Leigh, 1996)
  • 247.- ‘La chica del gángster’ (‘Md Dog and Glory’, John McNaughton, 1993)
  • 248.- ‘El acorazado Potemkin’ (‘Bronenosets Potyomkin’, S.M. Einsenstein, 1925)
  • 249.- Amarcord’ (id, Federico Fellini, 1973)
  • 250.- ‘Fausto’ (‘Faust’, F.W. Murnau, 1926)
  • 251.- ‘Imitación a la vida’ (‘Imitation of Life’, Douglas Sirk, 1959)
  • 252.- ‘La aventura del Poseidón’ (‘The Poseidon Adventure’, Ronald Neame, 1972)
  • 253.- ‘El ocaso del samurái’ (‘Tasogare Seibei’, Yôji Yamada, 2002)
  • 254.- ‘El demonio y la carne’ (‘Flesh and the Devil’, Clarence Brown, 1926)
  • 255.- ‘Johnny cogió su fusil’ (‘Johnny Got His Gun’, Dalton Trumbo, 1971)
  • 256.- ‘Todos los hermanos eran valientes’ (‘All the Brothers Were Valiant’, Richard Thorpe, 1953)
  • 257.- ‘El tambor de hojalata’ (‘Die Blechtrommel’, Volker Schlöndorff, 1979)
  • 258.- ‘Lirios rotos’ (‘Broken Blossoms’, D.W. Griffith, 1919)
  • 259.- ‘Picnic’ (id, Joshua Logan, 1955)
  • 260.- ‘Ni un pelo de tonto’ (‘Nobody´s Fool’, Robert Benton, 1994)
  • 261.- ‘Enamorarse’ (‘Falling in Love’, Ulu Gorsbard’, 1984)
  • 262.- ‘De amor también se muere’ (‘Humoresque’, Jean Negulesco’, 1946)
  • 263.- ‘El manantial’ (‘The Fountainhead’, King Vidor, 1949)
  • 264.- ‘Lantana’ (id, Ray Lawrence, 2001)
  • 265.- ‘El gatopardo’ (‘Il gattopardo’, Luchino Visconti, 1963)
  • 266.- ‘Bullworth’ (id, Warren Beatty, 1998)
  • 267.- ‘El mayor espectáculo del mundo’ (‘The Greatest Show on Earth’, Cecil B. DeMille, 1956)
  • 268.- ‘Adiós a mi concubina’ (‘Ba wang bie ji’, Chen Kaige, 1993)
  • 269.- ‘Winchester 73’, (id, Anthony Mann, 1950)
  • 270.- ‘Había un padre’ (‘Chichi ariki’, Yasujiro Ozu, 1942)
  • 271.- ‘Nadie sabe’ (‘Dare mo shiranai’, Hirokazu Koreeda, 2004)
  • 272.- ‘El hombre y el monstruo’ (‘Dr. Jekyll and Mr. Hyde’, Rouben Mamoulian, 1931)
  • 273.- ‘Orfeo’ (‘Orphée’, Jean Cocteau, 1950)
  • 274.- ‘Los ángeles del infierno’ (‘Hell´s Angels’, Howard Hugues, 1930)
  • 275.- ‘Camarada’ (‘Paisà’, Robert Rossellini, 1946)
  • 276.- ‘Las cuatro plumas’ (‘The Four Feathers’, Zoltan Korda, 1939)
  • 277.- ‘El invisible Harvey’ (‘Harvey’, Henry Koster, 1950)
  • 278.- ‘La tragedia de la Bounty’ (‘Mutiny on the Bounty’, Frank Lloyd’, 1935)
  • 279.- ‘Robin de los bosques’ (‘Robin Hood’, Allan Dwan, 1922)
  • 280.- ‘La chica del adiós’ (‘The Goodbye Girl’, Herbert Ross, 1977)
  • 281.- ‘El orgullo de los Yanquis’ (‘The Pride of Yanquees’, Sam Wood, 1942)
  • 282.- ‘Lady halcón’ (‘Lady Hawke’, Richard Donner, 1985)
  • 283.- ‘Bienvenido, Mr. Chance’ (‘Being There’, Hal Ashby, 1979)
  • 284.- ‘Marty’ (id, Delbert Mann, 1955)
  • 285.- ‘El hombre que vendió su alma’ (‘All The Money Can Buy’, William Dieterle, 1941)
  • 286.- ‘Robin y Marian’ (‘Robin and Marian’, Richard Lester, 1976)
  • 287.- ‘Pelle, el conquistador’ (‘Pelle erobreren’, Bille August, 1987)
  • 288.- ‘Pather Panchali’ (id, Satyajit Ray, 1955)
  • 289.- ‘La vuelta al mundo en ochenta días’ (‘Around the World in Eighty Days’, Michael Anderson, 1956)
  • 290.- ‘La momia’ (‘The Mummy’, Karl Freund, 1932)
  • 291.- ‘La carta final’ (‘84 Charing Cross Road’, David Jones, 1987)
  • 292.- ‘La extraña pasajera’ (‘Now, Voyager’, Irving Rapper, 1942)
  • 293.- ‘Juegos prohibidos’ (‘Jeux interdits’, René Clément, 1952)
  • 294.- ‘Me enamoré de una bruja’ (‘Bell Book and Candle’, Richard Quine, 1958)
  • 295.- ‘La extraña pareja’ (‘The Odd Couple’ Gene Sacks, 1968)
  • 296.- ‘Como un torrente’ (‘Some Come Running’, Vincente Minnelli, 1958)
  • 297.- ‘Orfeo negro’ (‘Orfeu Negro’, Marcel Camus, 1955)
  • 298.- ‘Capitanes intrépidos’ (‘Captains Courageous’, Victor Fleming, 1937)
  • 299.- ‘Asesinato por decreto’ (‘Murder by Decree’, Bob Clark, 1979)
  • 300.- ‘Scaramouche’ (id, George Sidney, 1952)
  • 301.- ‘Quiero a este hombre’ (‘Honky Tonk’, Jack Conway, 1941)
  • 302.- ‘El placer’ (‘Le plaisir’, Max Ophüls, 1952)
  • 303.- ‘El viento’ (‘The Wind’, Victor Sjöström, 1928)
  • 304.- ‘Ordet’ (id, Carl Th. Dreyer, 1955)
  • 305.- ‘El séptimo cielo’ (‘7th Heaven’, Frank Borzage, 1927)
  • 306.- ‘Los verdugos también mueren’ (‘Hangmen Also Die!’, Fritz Lang, 1943)
  • 307.- ‘El cerebro de Frankenstein’ (‘Frankenstein Must Be Destroyed’, Terence Fisher, 1969)
  • 308.- ‘Gremlins’ (id, Joe Dante’, 1984)
  • 309.- ‘El imperio contraataca’ (‘The Empire Strikes Back’, Irvin Kershner, 1980)
  • 310.- ‘El malvado Zaroff’ (‘The Mosr Dangerous Game’, Irvin Pichel, Ernst B. Shoedsack, 1932)
  • 311.- ‘Avaricia’ (‘Greed’, Erich Von Stroheim, 1924
  • 312.- ‘La ciudad frente a mí’ (‘The Young Philadelphians’, Vincent Sherman, 1959)
  • 313.- ‘El conde de Montecristo’ (‘The Count of Monte Cristo’, Rowland V. Lee, 1934)
  • 314.- ‘El coloso en llamas’ (‘The Towering Inferno, John Guillermin, 1974)
  • 315.- ‘La vida secreta de Walter Mitty’ (‘The Secret Life of Walter Mitty’, Norman Z. McLeod, 1947)
  • 316.- ‘Raquel, Raquel’ (‘Rachel, Rachel’, Paul Newman, 1968)
  • 317.- ‘Scorpio’ (id, Michael Winner, 1973)
  • 318.- ‘Perfume de mujer’ (‘Profumo di donna’, Dino Risi, 1974)
  • 319.- ‘Niebla en el pasado’ (‘Random Harvest’, Mervyn LeRoy, 1942)
  • 320.- ‘Cuento de verano’ (‘Conte d‘été’, Eric Rohmer, 1996)
  • 321.- ‘El jorobado de Notre Dame’ (‘The Hunchback of Notre Dame’, Wallace Worsley, 1923)
  • 322.- ‘Los amantes del círculo polar’ (Julio Medem, 1998)
  • 323.- ‘Mata Hari’ (id, George Fitzmaurice, 1931)
  • 324.- ‘El precio de la ambición’ (‘Rambling Rose’, Martha Coolidge, 1991)
  • 325.- ‘A merced del odio’ (‘The Nanny’, Seth Holt, 1965)
  • 326.- ‘En la ciudad sin límites’ (Antonio Hernández, 2002)
  • 327.- ‘Onibaba’ (id, Kaneto Shindo, 1964)
  • 328.- ‘El intendente Sansho’ (‘Sanshô dayû’, Kenji Mizoguchi, 1954)
  • 329.- ‘El país del agua’ (‘Waterland’, Stephen Gyllenhaal, 1992)
  • 330.- ‘40 pistolas’ (‘Forty Guns’, Samuel Fuller, 1957)
  • 331.- ‘Con las horas contadas’ (‘D.O.A.’, Rudolph Maté, 1950)
  • 332.- ‘El sirviente’ (‘The Servant’, Joseph Losey, 1963)
  • 333.- ‘El maquinista de la general’ (‘The General’, Buster Keaton, Clyde Bruckman, 1926)
  • 334.- ‘French cancan’ (id, Jean Renoir, 1954)
  • 335.- ‘Un lugar en el mundo’ (Adolfo Aristarain, 1992)
  • 336.- ‘Persecución en la noche’ (‘Ride the Pink Horse’, Robert Montgomery, 1947)
  • 337.- ‘Mr. Sardonicus’ (id, William Castle, 1962)
  • 338.- ‘Medianoche’ (‘Midnight’, Mitchell Leisen, 1937)
  • 339.- ‘Tres camaradas’ (‘Three Comrades’, Frank Borzage, 1938)
  • 340.- ‘Secretos del corazón’ (Montxo Armendáriz, 1997)
  • 341.- ‘La kermesse heroica’ (‘La kermesse héroïque’, Jacques Feyder, 1935)
  • 342.- ‘James Bond contra Goldfinger’ (‘Goldfinger’, Guy Hamilton, 1964)
  • 343.- ‘¿Qué sucedió entonces?’ (‘Quatermass and the Pit’, Roy Ward Baker, 1967)
  • 344.- ‘La buena estrella’ (Ricardo Franco, 1997)
  • 345.- ‘El ángel negro’ (‘The Shopworn Angel’, H.C. Potter, 1938)
  • 346.- ‘Pépé le Moko’ (id, Julien Divivier, 1937)
  • 347.- ‘Alma rebelde’ (‘Jane Eyre’, Robert Stevenson, 1943)
  • 348.- ‘La sal de la tierra’ (‘Salt of the Earth’, Herbert J. Biberman, 1954)
  • 349.- ‘Fresas salvajes’ (‘Smultronställe’, Ingmar Bergman, 1957)
  • 350.- ‘El gigante de hierro’ (‘Iron Giant’, Brad Bird, 1999)
  • 351.- ‘Varieté’ (E.A. Dupont, 1925)
  • 352.- ‘Al servicio de las damas’ (‘My Man Godfrey’, Gregory LaCava, 1936)
  • 353.- ‘La buena tierra’ (‘The Good Earth, Sidney Franklin, 1937)
  • 354.- ‘El vagabundo poeta’ (‘The Beloved Rogue’, Alan Crosland, 1927)
  • 355.- ‘El viaje a ninguna parte’ (Fernando Fernán Gómez, 1986)
  • 356.- ‘El gabinete del Dr. Caligari’ (‘Das Cabinet des Dr. Caligari’, Robert Wiene, 1920)
  • 357.- ‘Caballos salvajes’ (Marcelo Piñeyro, 1995)
  • 358.- ‘El pan y el perdón’ (‘La femme du boulanger’, Marcel Pagnol, 1938)
  • 359.- ‘El rostro impenetrable’ (‘One-Eyed Jacks’, Marlon Brando, 1961)
  • 360.- ‘La mujer marcada’ (‘Marked Woman, Lloyd Bacon, 1937)
  • 361.- ‘La infancia de Iván’ (‘Ivanovo detstvo’, Andrey Tarkovsky, 1962)
  • 362.- ‘El pisito’ (Marco Ferreri, 1959)
  • 363.- ‘De ilusión también se vive’ (‘Miracle on 34th Street’, George Seaton, 1947)
  • 364.- ‘El estudiante de Praga’ (‘Der Student von Prag’, Stellan Rye, Paul Wegener, 1913)
  • 365.- ‘El cuervo’ (‘The Raven’, Lew Landers, 1935)
  • 366.- ‘La legión de los hombres sin alma’ (‘White Zombie, Victor Halperin, 1932)
  • 367.- ‘Educando a Rita’ (‘Educating Rita’, Lewis Gilbert, 1983)
  • 368.- ‘Night of the Eagle’ (id, Sidney Hayers, 1962)
  • 369.- ‘I Vampiri’ (id, Riccardo Freda, 1956)
  • 370.- ‘La máscara del demonio’ (‘La maschera del demonio’, Mario Bava, 1960)
  • 371.- ‘Sin conciencia’ (‘The Enforcer’, Bretaigne Windust, 1951)
  • 372.- ‘Aliens, el regreso’ (‘Aliens’, James Cameron, 1986)
  • 373.- ‘Jason y los argonautas’, (‘Jason and the Argonauts’, Don Chaffey, 1963)
  • 374.- ‘Simbad y la princesa’ (‘The 7th Voyage of Sinbad’, Nathan Juran, 1958)
  • 375.- ‘Cautivos del mal’ (‘The Bad an the Beautiful’, Vincente Minelli, 1952)
  • 376.- ‘Los usurpadores’ (‘The Spoilers’, Ray Enright, 1942)
  • 377.- ‘El día más largo’ (‘The Logest Day’, Ken Annakin, Andrew Marton y Bernhard Wicki, 1962)
  • 378.- Tarzán y su compañera’ (‘Tarzan and His Mate’, Cedric Gibbons, 1934)
  • 379.- ‘Rebelión en las aulas’ (‘To Sir, with Love’, James Clavell, 1967)
  • 380.- ‘Viaje al centro de la Tierra’ (‘Journey to the Center of The Earth’, Henry Levin, 1959)
  • 381.- ‘Planeta prohibido’ (‘Forbidden Planet’, Fred M. Wilcox, 1956)
  • 382.- ‘Un trabajo en Italia’ (‘The Italian Job’, Peter Collinson, 1969)
  • 383.- ‘Samurai’ (‘Miyamoto Musashi’, Hiroshi Hinagaki, 1954)
  • 384.- ‘La carne y el demonio’ (‘The Flesh and the Fiends’, John Gilling, 1960)
  • 385.- ‘Rio Bravo’ (id, Howard Hawks, 1959)
  • 386.- ‘El vengador sin piedad’ (‘The Bravados’, Henry King, 1958)
  • 387.- ‘Duelo de titanes’ (‘Gunfight at the O.K. Corral’, John Sturges, 1957)
  • 388.- ‘El día de los tramposos’ (‘There Was a Crooked Man…’, Joseph L. Mankiewicz, 1970)
  • 389.- ‘Lío en los grandes almacenes’ (‘Who’s Minding the Store?’, Frank Tashlin, 1963)
  • 390.- ‘El profesor chiflado’ (‘The Nutty Professor’, Jerry Lewis, 1963)
  • 391.- ‘La marca del Zorro’ (‘The Mark of Zorro’, Fred Niblo, 1920)
  • 392.- ‘Camino de la horca’ (‘Along the Great Divide’, Raoul Walsh, 1951)
  • 393.- ‘Los jóvenes salvajes’ (‘The Young Savages’, John Frankenheimer, 1961)
  • 394.- ‘Cimarrón’ (‘Cimarron’, Wesley Ruggles, 1931)
  • 395.- ‘Cometieron dos errores’ (‘Hang ‘Em High’, Ted Post, 1968)
  • 396.- ‘El desafío de las águilas’ (‘Where Eagles Dare’, Brian G. Hutton, 1968)
  • 397.- ‘Stella Dallas’ (id, King Vidor, 1937)
  • 398.- ‘Roma, ciudad abierta’ (‘Roma, città aperta’, Roberto Rossellini, 1945)
  • 399.- ‘¡Qué bello es vivir!’ (‘It´s a Wonderful Life’, Frank Capra, 1946)
  • 400.- ‘Manos peligrosas’ (‘Pickup on South Street’, Samuel Fuller, 1953)
  • 401.- ‘Mientras Nueva York duerme’ (‘While the City Sleeps’, Fritz Lang, 1956)
  • 402.- ‘La tentación vive arriba’ (‘The Seven Year Itch’, Billy Wilder, 1955)
  • 403.- ‘Sólo el cielo lo sabe’ (‘All That Heaven Allows’, Douglas Sirk, 1955)
  • 404.- ‘Rebelde sin causa’ (‘Rebel Without a Cause’, Nicholas Ray, 1955)
  • 405.- ‘Psicosis’ (‘Psycho’, Alfred Hitchcock, 1960)
  • 406.- ‘Los cañones de Navarone’ (‘The Guns of Navarone’, J. Lee Thmpson, 1961)
  • 407.- ‘Jules y Jim’ (‘Jules et Jim’, François Truffaut, 1962)
  • 408.- ‘Bonnie & Clyde’ (id, Arthur Penn, 1967)
  • 409.- ‘Los tres días del Cóndor’ (‘Three Days of the Condor’, Sydney Pollack, 1975)
  • 410.- ‘Halloween’ (id, John Carpenter, 1978)
  • 411.- ‘El cazador’ (‘The Deer Hunter’, Michael Cimino, 1978)
  • 412.- ‘Apocalypse Now’ (id, Francis Ford Coppola, 1979)
  • 413.- ‘Toro salvaje’ (‘Raging Bull’, Martin Scorsese, 1980)
  • 414.- ‘Los goonies’ (‘The Goonies, Richard Donner, 1985)
  • 415.- ‘Juego de lágrimas’ (‘The Crying Game’, Neil Jordan, 1992)
  • 416.- ‘United 93’ (id, Paul Greengrass, 2006)
  • 417.- ‘Dark City’ (id, Alex Proyas, 1998)
  • 418.- ‘El halcón maltés’ (‘The Maltese Falcon’, John Huston, 1941)
  • 419.- ‘Encadenados’ (‘Notorius’, Alfred Hitchcock, 1946)
  • 420.- ‘El sueño eterno’ (‘The Big Sleep’, Howard Hawks, 1946)
  • 421.- ‘Alma en suplicio’ (‘Mildred Pierce’, Michael Curtiz, 1945)
  • 422.- ‘En un lugar solitario’ (‘In a Lonely Place’, Nicholas Ray, 1950)
  • 423.- ‘Chantaje en Broadway’ (‘Sweet Smell of Success’, Alexander Mackendrick, 1957)
  • 424.- ‘Cayo largo’ (‘Key Largo’, John Huston, 1948)
  • 425.- ‘El beso de la muerte’ (‘Kiss of Death’, Henry Hathaway, 1947)
  • 426.- ‘El gran carnaval’ (‘Ace in the Hole’, Billy Wilder, 1951)
  • 427.- ‘La dama de Shangai’ (‘The Lady from Shangai’, Orson Welles, 1947)
  • 428.- ‘La carta’ (‘The Letter’, William Wyler, 1940)
  • 429.- ‘El abrazo de la muerte’ (‘Criss Cross’, Robert Siodmak, 1949)
  • 430.- ‘Al borde del peligro’ (‘Where the Sidewalk Ends’, Otto Preminger, 1950)
  • 431.- ‘El dilema’ (‘The Insider’, Michael Mann, 1999)
  • 432.- ‘Callejón sin salida’ (‘Dead Reckoning’, John Cromwell, 1947)
  • 433.- ‘Solo en la noche’ (‘Somewhere in the Night’, Joseph L. Mankiewicz, 1946)
  • 434.- ‘La máscara de Dimitros’ (‘The Mask of Dimitrios’, Jean Negulesco, 1944)
  • 435.- ‘La noche de los muertos vivientes’ (‘Night of the Living Dead’, George A. Romero, 1968)
  • 436.- ‘Rashomon’ (id, Akira Kurosawa, 1950)
  • 437.- ‘The Wicker Man’ (id, Robin Hardy, 1973)
  • 438.- ‘Anatomía de un asesinato’ (‘Anatomy of a Murder’, Otto Preminger, 1959)
  • 439.- ‘La soga’ (‘The Rope’, Alfred Hitchcock, 1948)
  • 440.- ‘El diablo dijo no’ (‘Heaven Can Wait’, Ernst Lubitsch, 1943)
  • 441.- El árbol del ahorcado’ (‘The Hanging Tree’, Delmer Daves, 1959)
  • 442.- ‘Jennie’ (‘Portrait of Jennie’, William Dieterle, 1948)
  • 443.- ‘Extraño cargamento’ (‘Strange Cargo’, FRank Borzage, 1940)
  • 444.- ‘El bueno, el feo y el malo’ (‘Il buono, il brutto, il cattivo’, Sergio Leone, 1966)
  • 445.- ‘La lista de Schindler’ (‘Schindler´s List’, Steven Spielberg, 1993)
  • 446.- ‘El club de la lucha’ (‘Fight Club’, David Fincher, 1999)
  • 447.- ‘El crepúsculo de los dioses’ (‘Sounset Boulevard’, 1950)
  • 448.- ‘Vertigo’ (id, Alfred Hitchcock, 1958)
  • 449.- ‘Amelie’ (id, Jean-Pierre Jeunet, 2001)
  • 450.- ‘El resplandor’ (‘The Shining’, Stanley Kubrick, 1980)
  • 451.- ‘Eva al desnudo’ (‘All About Eve’, Joseph L. Mankiewicz, 1950)
  • 452.- ‘El gran dictador’ (‘The Great Dictator’, Charles Chaplin, 1940)
  • 453.- ‘Caballero sin espada’ (‘Mr. Smith Goes to Washington’, Frank Capra, 1939)
  • 454.- ‘La gran evasión’ (‘The Great Scape’, John Sturges, 1963)
  • 455.- ‘Tiburón’ (‘Jaws’, Steven Spielberg, 1975)
  • 456.- ‘Testigo de cargo’ (‘Witness for the Prosecution’, Billy Wilder, 1957)
  • 457.- ‘Annie Hall’ (id, Woody Allen, 1977)
  • 458.- ‘Las uvas de la ira’ (‘The Grapes of Wrath’, John Ford, 1940)
  • 459.- ‘Big Fish’ (id, Tim Burton, 2003)
  • 460.- ‘La semilla del diablo’ (‘Rosemary´s Baby’, Roman Polanski, 1968)
  • 461.- ‘Relato criminal’ (‘The Undercover Man’, Joseph H. Lewis, 1949)
  • 462.- ‘La escalera de caracol’ (‘The Spiral Staircase’, Robert Siodmak, 1946)
  • 463.- ‘El sargento negro’ (‘Sergeant Rutledge’, John Ford, 1960)
  • 464.- ‘La vida privada de Sherlock Holmes’ (‘The Private Life of Sherlock Holmes’, Billy Wilder, 1970)
  • 465.- ‘El hombre de Mackintosh’ (‘The Mackintosh Man’, John Huston, 1973)
  • 466.- ‘La presa’ (‘Southern Comfort’, Walter Hill, 1981)
  • 467.- ‘La ley de la calle’ (‘Rumble Fish’, Francis Ford Coppola, 1983)
  • 468.- ‘El mundo en sus manos’ (‘The World in his Arms’, Raoul Walsh, 1952)
  • 469.- ‘Río rojo’ (Red River’, Howard Hawks, 1948)
  • 470.- ‘El capitán Blood’ (‘Captain Blood’, Michael Curtiz, 1935)
  • 471.- ‘El ángel exterminador’ (Luis Buñuel, 1962)
  • 472.- ‘Hasta que llegó su hora’ (‘C’era una volta il West’, Sergio Leone, 1968)
  • 473.- ‘El guerrero nº 13’ (‘The 13th Warrior’, John McTiernan, 1999)
  • 474.- ‘Arabesco’ (‘Arabesque’, Stanely Donen, 1966)
  • 475.- ‘El déspota’ (‘Hobson’s Choice’, David Lean, 1954)
  • 476.- ‘American Graffiti’ (id, George Lucas, 1973)
  • 477.- ‘Los mejores años de nuestra vida’ (‘The Best Years of Our Lives’, William Wyler, 1946)
  • 478.- ‘La cosa’ (‘The Thing’, John Carpenter, 1982)
  • 479.- ‘Dos cabalgan juntos’ (‘Two Ride Together’, John Ford, 1962)
  • 480.- ‘El diablo sobre ruedas’ (‘Duel’, Steven Spielberg, 1971)
  • 481.- ‘Traidor en el infierno’ (‘Stalag 17’, Billy Wilder, 1953)
  • 482.- ‘Lo que el viento se llevó’ (‘Gone With The Wind’, Victor Fleming, 1939)
  • 483.- ‘Amanecer’ (‘Sunrise’, F.W. Murnau, 1927)
  • 484.- ‘El jovencito Frankenstein’ (‘Young Frankenstein’, Mel Brooks, 1974)
  • 485.- ‘El exorcista’ (‘The Exorcist’, William Friedkin, 1973)
  • 486.- ‘Dos hombres y un destino’ (‘Butch Cassidy and the Sundance Kid’, George Roy Hill, 1969)
  • 487.- ‘Duelo al sol’ (‘Duel in the Sun’, King Vidor, 1946)
  • 488.- ‘Dersu Uzala’ (id, Akira Kurosawa, 1975)
  • 489.- ‘Regreso al futuro’ (‘Back to the Future’, Robert Zemeckis, 1985)
  • 490.- ‘7 Men From Now’ (id, Budd Boetticher, 1956)
  • 491.- ‘Fuego en la nieve’ (‘Battleground’, William A. Wellmann, 1949)
  • 492.- ‘La noche del demonio’ (‘Night of the Demon’, Jacques Tourneur, 1957)
  • 493.- ‘La caída de la casa Usher’ (‘The Fall of the House of Usher’, Roger Corman, 1960)
  • 494.- ‘Tres hombres malos’ (‘3 Bad Men’, John Ford, 1926)
  • 495.- ‘A 23 pasos de Baker Street’ (‘23 Paces to Baker Street’, Henry Hathaway, 1956)
  • 496.- ‘Sucesos en la IV fase’ (‘Phase IV’, Saul Bass, 1974)
  • 497.- ‘La escafandra y la mariposa’ (‘Le scaphandre et le papillon’, Julian Schnabel, 2007)
  • 498.- ‘Camino’ (Javier Fesser, 2008)
  • 499.- ‘El perfume’ (‘The Perfume: The Story of a Murderer’, Tom Tykwer, 2006)
  • 500.- ‘El mundo está loco, loco, loco’ (‘It’s a Mad Mad Mad Mad World’, Stanley Kramer, 1963)

Pasan de las 9 de la mañana cuando termino este trabajito de nada. No os digo hasta donde estoy de hacer la lista porque sé que vuestra imaginación vuela muy bien. No volveré a realizar una en lo que me queda de vida. Evidentemente me faltan muchos títulos, porque en realidad, mejores que ‘Pulp Fiction’ debe haber unas tres mil o cuatro mil películas, tirando por lo bajo. Sirve también esta lista a todos aquellos que me han pedido títulos de films imprescindibles. Ahí tenéis para un período de tiempo bien largo.

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<![CDATA[1975-1986: El fin de una época]]> http://www.blogdecine.com/reflexiones-de-cine/1975-1986-el-fin-de-una-epoca http://www.blogdecine.com/reflexiones-de-cine/1975-1986-el-fin-de-una-epoca Tue, 14 Jun 2011 04:53:13 +0000 seleccionado por alissvic offret_03of15.jpg

Del mismo modo que cada vez estoy más convencido (y ya explicaré mis razones) de que los años sesenta y setenta contienen las cimas más importantes de la historia del cine, cimas muy distintas, pero de algún modo incluso superiores (estética, técnica, intelectual, narrativa, temática, filosófica, conceptualmente), a las alcanzadas en los años cuarenta y cincuenta, que fueron a su vez muy distintas a las alcanzadas en los años veinte y treinta (y todo este subrepticio avance del cine, más que epigonal, constituye una prueba absoluta, al menos para mí, de que el cine es un arte, y un arte vivo que se renueva constantemente, incluso en el caótico momento actual…), también me propongo demostrar en las siguientes líneas que el lapso de tiempo enclavado entre los años 1975 y 1986 conforma el intervalo temporal en el que tuvieron lugar los cambios más drásticos, desde una perspectiva global, del cine como industria, como arte y como vehículo de entretenimiento, en todo el mundo. Y ello, quizá, porque esos años convulsos contienen algunos dramas sociales, políticos y económicos que, forzosamente, vieron reflejada su huella en el cine.

Muchos nos asombramos de la radical diferencia, en libertad, en la consecución de obras maestras (o al menos de obras realmente notables), en la fuerza creativa de nuevos y antiguos maestros, existente entre los años setenta y los años ochenta. Es casi un abismo. O sin el casi. Más aún cuando la situación, en prácticamente todo el mundo, ofrecía muchas razones para un optimismo gigantesco a principios de los años setenta, con la aparición de las nuevas generaciones de cineastas, los primeros surgidos en Estados Unidos de las escuelas de cine, que ya estaban demostrando su enorme talento y empuje; también con la desaparición de las impurezas formales de la Nouvelle Vague francesa, el Free Cinema británico, y otros movimientos revolucionarios cuyos máximos exponentes abandonaban el costumbrismo para profundizar como nunca antes en la psicología, el existencialismo, la soledad del hombre, y casi su espiritualidad; terminando con los nuevos directores, alemanes, rusos, asiáticos, africanos. Todo ello podría haber significado, tras el derrumbamiento definitivo del sistema de estudios y del dañino concepto de lo canónico y académico, la plenitud del cine como arte. Está claro que no tuvo lugar. ¿Qué ocurrió?

Pongámonos en perspectiva, en los años inmediatamente anteriores a 1975. En 1968, 1970 y 1974, John Cassavetes había dirigido las primordiales ‘Faces’, ‘Husbands’ y ‘Una mujer bajo la influencia’ (‘A Woman Under the Influence’), cambiando para siempre la dramaturgia clásica en el seno del cine independiente. Entre tanto, Dennis Hopper había mostrado en ‘Easy Rider’ (1969) que la libertad total, en el cine, era posible en un momento en el que se necesitaba, más que nunca, respirar. El gigante Coppola había logrado aunar el cine de género norteamericano, con las nuevas formas europeas, en su colosal díptico de ‘El Padrino’ (‘The Godfather’, 1972) y ‘El padrino, parte II’ (‘The Godfather, part II’, 1974) y en su hipnótica ‘La conversación’ (‘The Conversation’, 1974). Spielberg se acercaba a la plenitud de ‘Tiburón’ (‘Jaws’, 1975), mientras que Lucas ya había llegado a la de ‘American Graffiti’ (1973). Debutaba Malick con ‘Malas tierras’ (‘Badlands’, 1973). Polanski alcanzaba la cima de ‘Chinatown’ (id, 1974). Esto solamente en el cine norteamericano. El cine español, por su parte, experimentaba la desaparición del dictador que durante treinta y seis años había controlado las vidas de todos, y una generación de nuevos directores se unía al empuje de los antiguos pero todavía vigentes.

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En el comienzo de la etapa a la que nos referimos, Akira Kurosawa dirigió una de sus más bellas películas: ‘Dersu Uzala’ (‘Deruzu uzâra’, 1975), y es el maestro japonés uno de los máximos ejemplos de lo que intento decir, porque a pesar de los elogios de la crítica, del Oscar de Hollywood, de su aureola de filme colosal, de su enorme conquista para decirlo con brevedad, ese triunfo no se tradujo en un nuevo comienzo en su carrera después del enorme fracaso (principalmente político) de ‘Dodes’ka-den’ (1970), con la que había intentado (y logrado ampliamente a mi parecer) presionar sobre los límites de su talento, y ensancharlos. Después de ese título, sólo rodaría seis películas en tres décadas. Pero para otros, ser un poeta del cine tuvo un precio mucho más alto. La crisis de la economía sueca (y del cine sueco) golpeó duro a Ingmar Bergman, que se refugió del acoso de hacienda, laboral e íntimamente, afrontando la última etapa de su carrera con mayor economía de medios (suerte que sin merma de su genio creador).

Pronto fue tan difícil hacer cine ambicioso en Hollywood como ser autor de cine en Europa. El abandono de Tarkovski de su tierra natal, fue en paralelo a la sucesión de varios desastres financieros que terminaron con lo intocable de los directores estrella. No solamente el desastre enorme de ‘Corazonada’ (‘One From the Heart’, 1982), con Coppola perdiendo hasta la camisa en un juego a todo o nada que había ganado milagrosamente en ‘Apocalypse Now’, sobre todo el fiasco gigantesco de la irregular (aunque con momentos sublimes) ‘La puerta del cielo’ (‘Heaven’s Gate’, 1982), el hundimiento de la United Artists y el fin de la carrera de Cimino y de la de tantos otros, con Spielberg echando a perder gran parte de su carrera y casi pidiendo perdón por hacer alguna película más personal, con Scorsese esperando hasta que llegase su oportunidad (que llegó en los años noventa), y con muchos otros grandes cineastas preguntándose (y haciéndonos preguntar) qué había sido del optimismo de los setenta y qué lo había sustituido en los ochenta.

Desaparecido Malick del mapa (según dicen, de profesor de filosofía por Francia, para volver en 1998 con una película primordial, que cambió el cine americano para siempre, en una nueva época que también comentaré), con Polanski volviendo tras la bellísima ‘Tess’ (id, 1979) con otro grandísimo fracaso, su ‘Piratas’ (‘Pirates’, 1986), que tampoco es que fuera una película a la altura de su talento, tenemos otro ejemplo máximo en la aventura en Estados Unidos de Sergio Leone (nunca un gran creador pero sí un narrador poderoso y un cineasta enamorado de su oficio), que comenzó precisamente en 1975 y concluyó casi al final de esta época apócrifa, en 1984, su ‘Érase una vez en América’ (‘Once Upon a Time in America’, 1984), con un fracaso económico de consideración, la muerte de Leone por un ataque al corazón, y la constatación, en la segunda mitad de la década de los ochenta, de que las circunstancias industriales habían cambiado enormemente. Y no solamente para peor, para mucho peor, pues cualquier proyecto mínimamente ambicioso o arriesgado era una odisea homérica hacerlo realidad.

Los estudios convertidos en cajas registradoras, el gusto del espectador cada vez más degradado, y los Oscar, ese chiste anual, premiando a ‘Alguien voló sobre el nido del cuco’ (‘One Flew over the Cuckoo’s Nest’, Milos Forman), ‘Rocky’ (id, John G. Avildsen, 1976)‘Kramer contra Kramer’ (‘Kramer vs. Kramer’, Robert Benton, 1979), ‘Gente corriente’ (‘Ordinary People’, Robert Redford, 1980), ‘Carros de fuego’ (‘Chariots of Fire’, Hugh Hudson, 1981), o ‘Amadeus’ (id, Milos Forman, 1984), antes que a obras maestras como ‘Taxi Driver’ (id, Scorsese, 1976), ‘El hombre elefante’ (‘The Elephant Man’, David Lynch, 1980), u otras ya nombradas. Cada vez se hacía más patente la industrialización extrema del cine americano y su búsqueda de beneficios a toda costa, y el oasis de autor (muchas veces también engañoso) del cine europeo. Diferenciación que existe hasta el día de hoy.

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En 1985 Kurosawa hace su última gran obra maestra, ‘Ran’. Las tres siguientes ni se acercarán en genio a ella. También en 1985, Tarkovski filma en Suecia su último filme, ‘Sacrificio’ (‘Offret’), y muere un año después en París. Bergman ya ha anunciado su retirada (que traicionaría una y otra vez con pequeños proyectos) y Bresson había filmado su última película en 1983, a pesar de que no moriría hasta 1999. Muere Truffaut sorpresivamente en 1984. En Estados Unidos, la ruina económica de Coppola es total y debe aceptar cualquier encargo que le vayan dando, mientras Lucas, que produjo una película de Kurosawa (su genial ‘Kagemusha’ de 1980) deja de dirigir aventuras hasta 1999 (y no hacía falta que volviera poniéndose el listón tan bajo). ¿Realmente la situación global, económica, social, ideológica, era tan deprimente como para renegar de las conquistas realizadas y permitir que el cine se convirtiera en un producto de consumo como la coca-cola? Parece ser que sí. Los malos, quien quiera que sean, habían ganado en 1985, justo cuando parecía que ocurriría todo lo contrario.

De pronto, el gran cine, el cine que propone valores estéticos, narrativos, conceptuales, visuales, filosóficos, morales, técnicos, intelectuales… ese cine, que forzosamente es el más personal y el más difícil de consumir por parte del espectador, porque le supone un cierto nivel y una lucha consigo mismo y con la sociedad cínica que le ha tocado vivir, ese, es el cine raro, incomprensible, aburrido, pagado de sí mismo, extraño y por lo tanto elitista y propio de esnobs. Mientras que el cine académico, canónico, ese que tuvo su tiempo y lugar varias décadas atrás, el que se preocupa antes de la historia que de la forma, es el mejor valorado, el válido y de calidad. Pero, por suerte, el pasado nunca vuelve (por mucho que algunos se empeñen) y este retroceso estético y narrativo se rompe en mil pedazos cada vez que un verdadero artista coge una cámara. Porque puede que 1986 fuera un punto de inflexión, de no retorno, que murieran o quedaran mudos los grandes maestros, pero llegaron otros grandes artistas que poco a poco les sustituyeron.

Como Zhang Yimou, que justo empieza su legendaria carrera en 1988, se lleva el Oso de Oro en Berlín y prepara el camino para la más gloriosa etapa del cine chino de todos los tiempos. Como la plenitud de David Lynch o Martin Scorsese. Como el relevo de los grandes directores de aventura desaparecidos, recogido el testigo por el insigne James Cameron, cuyas cimas de acción pura todavía no han sido superadas. Con otros como David Cronenberg, Jim Jarmusch, los hermanos Coen, Bertrand Tavernier, Wim Wenders… intenta recuperarse Polanski (y lo logrará en el futuro), Oliver Stone se planta en el panorama americano como un gran director, el cine indie neoyorquino vuelve a sus orígenes. Poco a poco, como islas en medio de un océano gris, un cine vivo y que recoge el pulso y la vida de su tiempo, va haciendo acto de presencia. A menudo con cuentagotas, pero afianzándose, hasta llegar a la más que interesante época que comienza en 1998 y que llega hasta nuestros días, época que ya comentaremos.

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<![CDATA['Death Note' en manos de Shane Black]]> http://www.blogdecine.com/noticias/death-note-en-manos-de-shane-black http://www.blogdecine.com/noticias/death-note-en-manos-de-shane-black Fri, 14 Jan 2011 20:32:37 +0000 seleccionado por alissvic death-note

Curiosa noticia, a ver cómo se la toman los fans del manga. Warner Bros. está preparando la adaptación estadounidense de ‘Death Note’, la exitosa obra de los japoneses Tsugumi Ohba y Takeshi Obata, y el proyecto ha caído en manos de Shane Black. Ojo, es quien va a dirigir la película, del guion se encargan los desconocidos Anthony Bagarozzi y Charles Mondry. La verdad es que no parece que Black sea el hombre más indicado para este trabajo, recordemos que es conocido por los guiones de ‘Arma letal’ (‘Lethal Weapon’), ‘El último Boy Scout’ (‘The Last Boy Scout’) y ‘El último gran héroe’ (‘Last Action Hero’), entre otros, y que debutó como realizador en 2005 con ‘Kiss Kiss Bang Bang!’. A saber por qué le han elegido.

Un fenómeno de ventas en Japón, ‘Death Note’ (‘Desu nôto’) gira en torno a Light Yagami, un estudiante de instituto que encuentra una libreta con la fantástica cualidad de matar a cualquier persona cuyo nombre sea escrito en ella. El manga ya ha sido trasladado al cine con anterioridad, Shusuke Kaneko dirigió la adaptación con actores de carne y hueso, se estrenó en 2006 y fue un gran éxito de taquilla, así como la secuela, lanzada pocos meses después. Veremos si la nueva versión de habla inglesa tiene la misma suerte. Por el momento no hay fecha para el inicio del rodaje ni para el estreno, si bien se espera que pueda estar lista para 2012.

PD: También hay una serie anime basada en la misma historia, producida por Madhouse.

Vía | Deadline

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<![CDATA['Reservoir Dogs', el nacimiento de un estilo]]> http://www.blogdecine.com/criticas/reservoir-dogs-el-nacimiento-de-un-estilo http://www.blogdecine.com/criticas/reservoir-dogs-el-nacimiento-de-un-estilo Wed, 03 Dec 2008 05:42:14 +0000 seleccionado por alissvic reservoir dogs1
En pocas ocasiones podemos asistir al debut tan contundente de un cineasta. Allá por el año 1992, un joven envenenado por una cinefilia aguda y amante tanto del cine clásico como de productos de serie Z (además de las series televisivas, la películas asiáticas de Kung Fu, los cómics o la música de los setenta), encontró la inspiración suficiente en un soberbio guión, que acabó convirtiéndose en la génesis de un nuevo estilo de hacer cine. O al menos en una nueva forma de contar lo que ya se conoce.

Puede cuestionarse si Quentin Tarantino creó algo realmente original con ‘Reservoir Dogs’, y motivos existen, pero no se puede negar que supo convertir su particular punto de vista de un cine explosivo, divertido, fragmentado y visualmente absorbente en una película que sentaría las bases del tarantinismo.

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Una película de bajo presupuesto en el que se puede encontrar el espíritu del cine negro de serie B de los 50, y de la cultura pulp mezclado con multitud de referencias dispares. Y quizás sea este aspecto el más tachado a Tarantino. Mucho se ha escrito sobre si realmente ‘Reservoir Dogs’ se trata de cine original, o más bien un reciclado de aquí y de allá, copiando, inspirándose o incluso plagiando a muchos títulos.

Pero basta decir que no es reprobable reciclar historias si a la postre se sabe crear algo nuevo, que ofrece puntos de vista distintos y que en el fondo se trata de todo un elogio al cine que ha alimentado a su creador. Un modo de articular una voz propia, aunque pueda parecer, superficialmente, pura imitación.

Puestos a buscar referencias, es obvio que ‘Reservoir Dogs’ está repleta de ellas. Y que Tarantino ha sabido asimilar, tomando algunas piezas para componer una película brillante de principio a fin, que funciona cada minuto. Desde el ‘Intruder’ producida por Lawrence Bender (también productor de Quentin y quien creyó en él desde el principio), por obvio y próximo, hasta otros títulos a los que realiza un guiño y homenajea. En esencia, no se puede negar que Tarantino se vio enormemente influenciado por ‘Atraco perfecto’ de Kubrick, viendo a esos personajes marginados en su viaje a la libertad como el reflejo en el espejo de la banda de sus particulares atracadores encorbatados.

Pero también Tarantino encontró otras fuentes directas para montar la arquitectura de su guión, como la utilización de los nombres en clave de ‘Pelham 1, 2, 3’, el atraco a una joyería que acaba con el enfrentamiento de sus ladrones de ‘Rififi’ (de Jules Dassin) o los pulcros trajes negros y corbatas delgadas de la memorable ‘A Better Tomorrow II’ (‘Honor, plomo y sangre’ de John Woo) o de ‘El cuarto hombre’ (‘Kansas City Confidential’ un clásico muy recomendable de 1952). También toma buena de la producción honkongnesa ‘City on Fire’ dirigida por Ringo Lam y con Chow Yun-Fat. Título éste que han usado sus máximos detractores para culparle de vil copista. Y ¿acaso es ilícito negar que se ha visto, que ha gustado y después trasladarlo a su propia historia de forma mucho más sólida y brillante? ¿Existe algún cineasta que escape a sus influciencias? También se pueden encontrar algo más que meras semejanzas en la secuencia en la que acompañamos (gracias a la cámara en mano) al paseo del señor Rubio desde el almacén al coche del exterior para coger gasolina en el proceso de su divertida tortura al policía, con la que protagoniza Sterling Hayden en ‘Atraco perfecto’ cuando acude con total naturalidad al vestuario, se cambia, se pone los guantes, coge el arma con enorme tranquilidad y sale. Y sin embargo no se le puede restar valor a la resolución efectiva de Tarantino en dicha espléndida escena.

‘Reservoir Dogs’ funciona a la perfección como un mecanismo de relojería porque sabe transmitir más allá de su aparente superficialidad un duro mensaje. Más allá de los diálogos plagados de tacos, de la sangre y de la violencia hay un intento de mostrar la condición humana de un puñado de delincuentes que no se conocen y evidencian una desconfianza que se torna traición entre los débiles y valor entre los fieles.

Uno de los grandes aciertos es su capacidad de narrar sin mostrar, de plantearnos la historia fragmentada en capítulos no cronológicos de un atraco que no vemos. Ese manejo sutil de la narración pausada, a través de soberbios diálogos que aparentan ser banales e intranscendentes (lo auténticamente transgresor de la cinta), arrastra de forma vertiginosa, como una montaña rusa al espectador que se presta a ello. Es decir, aquel espectador no pasivo que entra en el juego de recomponer las piezas de la historia. Porque, en esos diálogos superficiales hay una demostración de la condición de cada uno de los integrantes de la banda y cada uno de ellos está prodigiosamente bien dibujado. Aunque sólo en su conjunto, a su conclusión, es cuando se encajan los mecanismos planteados en la acción. Gracias también al soberbio trabajo de montaje y apoyado en unas interpretaciones brillantes (que catapultaría a sus actores menos conocidos).

reservoir dogs dvdDurante su periplo por los circuitos independientes, la cinta fue causando furor y se veía en su autor a un prometedor cineasta, toda una revelación capaz de manejar con elevada soltura una historia tan sencilla como aparentemente violenta. Mientras, durante su larga exhibición (más de un año en territorio usamericano), fue acusado de su manejo excesivo de violencia gratuita y explícita. Craso error, aunque más propio del espectador americano que del europeo, puesto que a pesar de las armas, la sangre y los acontecimientos, Tarantino no se recrea visualmente con las escenas violentas. De hecho, la famosa escena de la tortura del señor Rubio al policía con la cercenación de una de sus orejas no la vemos. El realizador, en ese preciso instante, gira la cámara y en ningún momento podemos ver ese preciso y desagradable instante. Todo funciona de forma sincronizada y va más allá, puesto que si alguien, al terminar la cinta, se sigue preguntando que pasó con el señor Naranja es que la película funciona y ‘Reservoir Dogs’ lo consigue con creces.

En conclusión, ‘Reservoir Dogs’ es un ejemplar debut de un cineasta, la génesis de un estilo que, aunque afortunadamente supo continuar y crecer con su siguiente título, no ha logrado mantener con el mismo vigor y solidez en los sucesivos, y, sin embargo, marca una toda una época del cine a camino entre el siglo XX y el actual. Nadie duda de qué tipo de película va a ver si se la define como al estilo Tarantino.

‘Reservoir Dogs’ se pone a la venta hoy en DVD (edición especial incluida). Para la edición en Blu-Ray habrá que seguir esperando a alguna fecha aún sin definir de 2009.

Ve el video en el sitio original.

4,5

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<![CDATA[Quentin Tarantino: ...y llegó 'Reservoir Dogs']]> http://www.blogdecine.com/directores/quentin-tarantino-y-llego-reservoir-dogs http://www.blogdecine.com/directores/quentin-tarantino-y-llego-reservoir-dogs Tue, 20 Oct 2009 07:20:55 +0000 seleccionado por alissvic

reservoir dogs

Como ya comentamos cuando recorrimos sus inicios, el insigne Quentin Tarantino tras el fracaso de su primer intento de película, se centró en su faceta de guionista incitado por su agente. En ese tránsito, y con el libreto de ‘Amor a quemarropa’ (‘True Romance’) a punto de ser su primer peldaño hacia una posible carrera en Hollywood y la que le sacara de una complicada situación financiera, acabó con sus huesos en la cárcel. Nada importante, tan sólo una excesiva tendencia a abandonar su coche en lugares prohibidos para aparcar. Eso durante varios años e ignorando cualquier intento de pagar sus multas, lo llevaron a prisión.

Su madre, que siempre le recriminaba su dejadez en este sentido, no acudió en su ayuda con la fianza, como cabía esperar. Quiso darle su merecido. Quentin pasó unos días en la dura prisión del condado de Los Ángeles (1989) compartiendo espacio reducido y tenso con maleantes de todo pelaje. De ahí aprendió, principalmente, que aquella sería una excelente situación para extraer material para futuros guiones. Una experiencia vital con personajes y diálogos reales que supo absorber.

Fue el gérmen de su siguiente guión, ‘Asesinos natos’ (‘Natural Born Killers’), cuyos derechos fueron adquiridos (tras varios rechazos) y posteriormente filmado por Oliver Stone y del que Tarantino siempre quiso desvincularse (por notables diferencias con la historia final). Y también le sirvió para curtirse en esos personajes que tanto le atraen y que se mueven dentro de un mundo violento (posteriormente también le ayudó a darle forma a ‘Abierto hasta el amanecer’).

Posteriormente, comenzó a relacionarse (como un joven ávido de introducirse en el mundillo de Hollywood) con algunos productores, a entablar amistades y empezar a conocer de primera mano cómo funciona la maquinaria de Hollywood. En un verano de especial inspiración, motivado por sus ganas de lograr un guión con el que debutar en condiciones (como siempre había soñado), escribió ‘Reservoir Dogs’. De un tirón, en unas cuantas semanas, sin descanso, en su diminuto apartamento desordenado, en un barrio ruidoso. Pero abstraído de todo lo que le rodeaba, escribió compulsivamente a mano y llenando las páginas de anotaciones. Parió su historia, esa que quería contar, aportando su particular abanico de influencias, pero filtrando su conocimiento para dar lugar a un relato que debería suponer el comienzo de su éxito en la dirección.

quentin tarantino filming reservoir dogs

Su entusiasmo a la hora de escribir ‘Reservoir Dogs’ estuvo muy influenciado por una frase, en especial, de ‘Atraco perfecto’ de Stanley Kubrick. Una intervención que Sterling Hayden bordó en su interpretación:

Te voy a dejar esa cara tan bonita que tienes convertida en picadillo de hamburguesas

Contenía la esencia de su historia. Una amenaza violenta, no exenta de humor que resumía lo Tarantino quería transmitir en el guión.

Algo que no fue tan fácil, teniendo en cuenta sus antedecentes y que un novato tan joven no sería capaz. Pero creía en él mismo, en su guión y le puso todo el entusiasmo que sólo Tarantino es capaz. Lawrence Bender, un productor con el que había entablado amistad, fue el primero en leerlo y quedó sorprendido gratamente. Hasta el punto que le pidió tiempo para buscar el dinero y hacer una producción en condiciones. Pero Tarantino, tras acumular fracasos, tenía mucha prisa en llevar a cabo la película y puso todo su empeño para acelerar el proceso y hacerse cargo él mismo de la dirección cuanto antes.

Mientras tanto, ‘Amor a quemarropa’ finalmente tomaba forma de importante producción (y Tony Scott se pondría al frente de la dirección). Le reportaría un dinero esencial para paliar la crisis de su debilitado bolsillo, aunque insuficiente para lo que podría haber logrado, por culpa de su desesperación.

Junto a Bender, se unió al proyecto Monte Hellman, un veterano director que se había curtido junto a Roger Corman y al que también le entusiasmó el guión. Posteriormente entró en el juego también el actor Harvey Keitel, a la sazón, pieza fundamental para que Tarantino viera finalmente su deseo convertido en realidad. Tras lograr el resto de actores del reparto, Tarantino firmó con Live Entertainment y consiguió un año como máximo para tener la película lista. Todo salió rodado, incluso desde Sundance estaban entusiasmados con el posible resultado tras leer el guión.

El rodaje fue rápido, ya que Tarantino tenía la película en su cabeza y no necesitaba emplear demasiado tiempo. Apenas un millón y medio de dólares pero suficientes para desarrollar su ingenio.

reservoir dogs cartel spain

El resto es ya muy conocido. La película, incluso antes de terminar el montaje, ya había conseguido recorrer rumores por Hollywood y se esperaba mucho de ella. Y a su paso por varios festivales fue cosechando elogios y aplausos. Tarantino cumplió su sueño y dio rienda suelta a su dicharachera y mediática personalidad. Sundance, Cannes y hasta en Sitges (donde logró tres importantes premios en una edición donde el género fantástico no fue precisamente el estandarte). No era para menos. Una película brillante, redonda y que tiene esa esencia de transmitir algo especial.

Su particular visión del cine negro, encerraba el que sería un debut muy sonado. Tanto que ‘Reservoir Dogs’ fue el paso que elevó a Tarantino al estrellato absoluto y con el que estableció un nuevo estilo de cine (como comenté en la crítica de la película), que daría mucho que hablar durante toda la década de los noventa y la que aún nos ocupa.

Ve el video en el sitio original.

En Blogdecine:

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<![CDATA[57º Festival de San Sebastián: 'Inglourious Basterds', auténticos infames hijoputas]]> http://www.blogdecine.com/criticas/57-festival-de-san-sebastian-inglourious-basterds-autenticos-infames-hijoputas http://www.blogdecine.com/criticas/57-festival-de-san-sebastian-inglourious-basterds-autenticos-infames-hijoputas Mon, 21 Sep 2009 08:06:09 +0000 seleccionado por alissvic quentin-tarantino-ib.jpg

Cuando, en cierta secuencia, al término de ‘Death Proof’, sentimos compasión por un asesino despiadado como Stuntman Mike, interpretado con gran oficio por Kurt Russell, nos sentimos también miserables por experimentar ese sentimiento, mientras asistimos a la implacable venganza de la que es objeto, y por cierto que merecida venganza. Algo similar ocurría en la que posiblemente sea la obra magna del director de Tennessee, Kill Bill, pues en la venganza de La Novia sus enemigos llegaban a adquirir cierta dignidad a la hora de morir.

Ahora, con este ‘Inglourious Basterds’ (no voy a escribir la estúpida traducción española), Tarantino nos entrega, como suele hacer, una fuerte dosis de sí mismo, en su extraño y feroz, brillante y desequilibrado, homenaje y reescritura de las constantes del cine de aventuras y espionaje con el trasfondo de la Segunda Guerra Mundial, y lo hace arrebatándoles la humanidad a la mayoría de los aliados y dándosela algunos nazis, elaborando una fascinante galería de rostros y caracteres, para un violento zarpazo de ingenioso y arrollador cine de autor.

Los personajes, y sus actores, son el motivo de esta película

Dice Tarantino que cuando escribe, puede tener en la cabeza algunas ideas o alguna estructura previa, pero que sus personajes, a los que con tanto mimo ha esbozado, son los que le van dictando qué es lo que va a suceder. También toma a dictado los diálogos, imaginando que les oye hablar. Ha llegado hasta tal punto, en la confianza extrema que tiene a sus hijos de papel y celuloide, que les permite incluso cambiar el rumbo de la historia, en una orgía de sangre final de pasmoso salvajismo. Todo es posible en esta oda desenfrenada al poder subversivo del cine.

Porque amor al cine hay en el cariño de Tarantino no sólo a sus personajes, sino a los actores que les interpretan, todos ellos, como siempre, en estado de gracia, y muchos (sobre todo Pitt y Waltz) como si no fueran ellos, en una transformación física y anímica absoluta, embebidos de sus propias creaciones, pletóricos de felicidad y talento por participar en esta fantasía lúdica, verdadero capricho estético del director que ha de entenderse como tal. En él hay cabida para que una actriz célebre (Kruger, que parece fugada de alguna película clásica de los años treinta) acuda a una misión suicida con un crítico de cine (Fassbender, en una creación estupenda), y termine su labor la dueña de un vetusto cine sediente de sangre nazi.

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Pero de todos ellos el personaje más inolvidable de la película es, sin lugar a dudas, el fascinante monstruo alemán interpretado con inusual maestría por el casi desconocido Christoph Waltz, que se inscribe con letras de oro en la larga tradición de sádicos y astutos oficiales nazis de la historia del cine. Hans Landa es un cruce entre el doctor Lecter, Sherlock Holmes y Reinhard Heydrich, y con él Tarantino echa el resto y añade otro complejo y oscuro rostro a su particular universo. Ganador del premio en Cannes, es probable su nominación al Oscar como mejor secundario, pero esto es un filme coral, y su personaje no tiene nada de secundario, de hecho es la pieza catedralicia de la película.

Un relato que se hace corto

Presentada en el Festival de Cannes de este año, dentro de su Sección Oficial a concurso, la séptima realización de Quentin Tarantino fue vista allí con un montaje diferente del que ahora llega a las salas. Como Blogdecine no estuvo presente en Cannes, sólo pueden aventurarse conjeturas acerca de tal montaje, en teoría más corto que el que ahora ha llegado a las salas y a San Sebastián. La película dura 160 minutos, estructurados en cinco grandes bloques o capítulos que abarcan un núcleo central que se va ramificando con total naturalidad.

No existen, por tanto, tres actos definidos y diferenciados. Me comentaba Alberto Abuín que es una película de momentos. Y es cierto, pero hecho a drede. Los cinco bloques están escritos de modo que parece que van, cada uno de ellos, perforando y percutiendo en una idea y un motivo, hasta profundizar en ella y terminar con un gran clímax que salpica el futuro devenir de los acontecimientos. Y todo comienza, y termina con Landa. Primero en el capítulo 1, que a modo de introducción nos presenta a este abyecto y encantador personaje (y que es una de las mejores secuencias jamás dirigidas por Tarantino), y finalmente en el capítulo 5, donde Landa conoce un inesperado desenlace al inesperado giro que él mismo había provocado.

Entre medias, saltos temporales tan del gusto del director, un capítulo dedicado al precioso personaje de Mélanie Laurent, y el fabuloso capítulo de la posada, en el que Tarantino, como venía haciendo durante toda la película, llega lo más lejos posible en la dilatación del tiempo. En ese sentido el relato se hace corto: no sólo porque desearíamos conocer más a fondo a estos personajes, sino porque el objetivo de Tarantino, más que la acción, es el suspense. El tiempo se alarga hasta el paroxismo, para deleite de las mascaradas que supone el lenguaje.

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Lenguaje en doble sentido, el visual y el sonoro, este último auténtico motivo y razón de ser del suspense, pues con los diferentes idiomas y acentos, Tarantino desvela su gran pasión por la voz y los juegos de palabras. De hecho, sólo se lanzó a hacer ‘Inglourious Basterds’ con confianza cuando conoció al políglota Waltz. Y todo esto convierte el mero hecho de asistir a verla doblada al español en un disparate sin pies ni cabeza, pues se pierde un nivel importantísimo de esta estupenda película. Una película en la que el tono y el estilo parecen fluctuar con desdén, pero que está filmada con verdadero arrojo, y cuyo montaje final parece algo tosco y acerado, pero eso no hace sino acrecentar su bestialismo y su sequedad visual.

Tarantino se ríe de la Segunda Guerra Mundial, pero también del género. Al mismo tiempo, les riden pleitesía a ambos. No quiere hacer un filme perfecto, quiere grandes momentos, disfrute lúdico, sorprender, hacer reir, de la mano de estos “infames hijoputas”. Y lo consigue con creces. Vaya si lo consigue.

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