Favoritos de carolina en Blogdecine http://www.blogdecine.com/usuario/ seleccionado por carolina http://www.blogdecine.com <![CDATA['Arrietty y el mundo de los diminutos', un Ghibli menor ]]> http://www.blogdecine.com/criticas/arrietty-y-el-mundo-de-los-diminutos-un-ghibli-menor http://www.blogdecine.com/criticas/arrietty-y-el-mundo-de-los-diminutos-un-ghibli-menor Sat, 17 Sep 2011 06:56:08 +0000 seleccionado por carolina Arrietty y el mundo de los diminutos

Parece más que obvio decir que la película ‘Arrietty y el mundo de los diminutos’ (‘Kari-gurashi no Arietti’, 2010) resulta menor con respecto a otras propuestas de la productora Ghibli, debido a que el genio Hayao Miyazaki no es autor al ciento por ciento de sus fotogramas. Se trata de algo que presupondrán muchas personas incluso antes de verla. Por lo tanto, no parece que se trate de un gran descubrimiento salir del cine con esa conclusión. El juego de palabras entre el tamaño de los protagonistas y de la categoría de la película aún lo hacen más fácil. No obstante, es lo que, en resumen puedo decir de la adaptación de la novela de Mary Norton ‘The Borrowers’ (“los que toman prestado”) y, más abajo, trataré de explicar las diferencias que encuentro.

Hiromasa Yonebayashi, quien lleva trabajando en la Ghibli como animador desde 1997, con ‘La princesa Mononoke’, da el salto a la dirección con esta película que nos habla de una familia de diminutos que habita en el sótano de una casa de campo en la que un niño enfermo acaba de llegar para pasar una temporada antes de ser operado del corazón. Los pequeños seres tienen muy claro que los humanos son peligrosos y, aunque necesitan penetrar en sus cocinas para “tomar prestados” alimentos y productos, basan su supervivencia en ocultarse de ellos. Sin embargo, Arrietty, de catorce años, es una niña intrépida que se dejará ver por un descuido, lo que desencadenará una serie de percances para ambas familias.

Miyazaki sr. firma el guion, junto con Keiko Niwa, y, desde su cargo de productor ejecutivo, supervisa la realización de la película, además de figurar como planificador de desarrollo.

En el arranque de ‘Arrietty’ tiene lugar el segmento más interesante y entretenido de la película, pues en él observamos los ingenios que han pergeñado estas criaturas (en la siguiente imagen vemos varios de ellos), para las que una encimera significa una escalada casi insuperable. Convertir lo cotidiano en una aventura, encontrar el punto de vista desde el que los objetos con los que convivimos se tornan colosales y mágicos, hallar dificultades en lo que para la mayoría no supone más que un movimiento inconsciente abre un mundo maravilloso. Al mismo tiempo, funciona como metáfora de las debilidades que convierten los granos de arena en montañas: no en vano el personaje principal humano, al estar enfermo, encuentra los obstáculos casi tan insalvables como sus pequeños amigos.

Arrietty y el mundo de los diminutos

Lo que le falta no es técnica, sino espíritu

Como se puede comprobar en este tailer, ‘Arrietty y el mundo de los diminutos’ cuenta con una calidad técnica y un buen gusto en la elección gráfica que no envidia films previos de Ghibli. La animación en 2D y los colores intensos, pero no chillones, mantienen la belleza y la inocencia que ya les conocemos al Estudio. Los rostros y diseños de movimiento de los personajes remiten a algunos de nuestros conocidos. Por ejemplo, el niño de aquí se asemeja al protagonista de ‘El castillo en el cielo’ o a Lisa de ‘Ponyo en el acantilado’. No faltan los guiños, como las fotografías en las que una niña podría ser la principal de ‘Mi vecino Totoro’.

Es justo lo que sí firma Miyazaki, el guion, lo que menos suena a él. El japonés nos ha obsequiado con historias fabulosas en las que el bien y el mal se confunden, los personajes dejan de ser lo que parecen, lo onírico se funde con lo real y los desarrollos argumentales divagan y se pierden o, si no, se adentran en sucesos que desde aquí consideramos locuras y que pueden hasta embrollarnos. Esa manera tan poco previsible y convencional de narrar es lo que ha compuesto el universo prodigioso de obras maestras como ‘Totoro’, ‘Ponyo’, ‘Mononoke’, ‘Chihiro’, etc…

Por el contrario, ‘Arrietty y el mundo de los diminutos’, quizá por partir de un cuento occidental, nos acerca una historia clásica y meridiana en su desarrollo y en su resolución y más simple en sus implicaciones. En ella sí hay buenos y malos y cada personaje, más que nadie la asistenta que funciona como alivio cómico (en la imagen siguiente), persevera en lo que ha mostrado ser al inicio. Más que la trama, de esta película se puede apreciar lo que comentaba más arriba: la premisa que nos presenta a esos mínimos intrusos y su ingenioso modo de vida. Con este punto de partida se podría haber contado cualquier relato. El que se despliega aquí no tiene nada de malo, de hecho, es probable que a los espectadores de menor edad o de gustos más clásicos les satisfaga con creces y quizá se escribió con eso en mente, es decir, para triunfar fuera de Japón. Pero quienes esperen otro enigmático ingenio de Miyazaki no lo hallarán en este film.

Arrietty y el mundo de los diminutos

Otro de los aspectos que me hicieron pensar en que la película podría estar más pensada para una explotación mundial que para la japonesa es la banda sonora. La música ambiental cumple su propósito de acompañar con diligencia. Sin embargo, las canciones no incidentales, que no están elegidas con demasiado acierto, tienen una presencia excesiva, con pausas en la progresión para dejar que se escuchen. El que estén cantadas en inglés y no en japonés, me lleva a esa sospecha.

Compañía para los solitarios

‘Arrietty y el mundo de los diminutos’ no guarda demasiado parecido con respecto a la serie norteamericana de animación para televisión. Sin embargo, sí me hizo revivir aquella sensación que tenía de niña de que desear tener “diminutos” en casa. Supongo que de esa fantasía es de lo que se alimentó el éxito de la invención de Norton, al igual que muchos de los hallazgos narrativos que triunfan lo hacen porque conectan con alguna necesidad de los individuos. Encontrar habitantes en tu aire acondicionado era como poseer juguetes animados –elemento que se recalca en la película con esa envidiable casa de muñecas – y, para las personas que se sintiesen solas o incomprendidas, una apreciable compañía. Espero que, de desear eso a fabricarse en la cabecita infantil un amigo imaginario, dsiten más de unos cuantos pasos.

Mientras esperamos otra joya de Hayao Miyazaki, podemos contentarnos con esta correcta propuesta en la que descubrimos alicientes y hallazgos simpáticos y con la que será posible volver a disfrutar de un estilo de animación que perdura gracias al espíritu soñador de los creadores de Ghibli. Si la tacho de menor no es por que a la animación en 2D y a los personajes les falte nada de la magia, sino porque la historia se aleja de las desbordantes locuras de Miyazaki para quedarse en algo más comedido que, no por ser más comprensible, considero mejor.

Mi puntuación:

3

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<![CDATA['Noche de miedo', cine de usar y tirar]]> http://www.blogdecine.com/criticas/noche-de-miedo-cine-de-usar-y-tirar http://www.blogdecine.com/criticas/noche-de-miedo-cine-de-usar-y-tirar Fri, 16 Sep 2011 18:25:43 +0000 seleccionado por carolina noche-de-miedo-fright-night-2011

¿Mi vecino? ¿El de al lado? Jerry, lo acabo de conocer… Es un nombre penoso para un vampiro. ¿¿Jerry??

(Charley Brewster / Anton Yelchin)

Después de ver ‘Noche de miedo’ (‘Fright Night’, 2011), no puedo evitar preguntarme si los aficionados al cine no hemos llegado ya a un punto en el que nos conformamos con lo mínimo, con poca cosa, considerando la cantidad de productos mediocres con los que se satura el mercado, llevándonos a destacar y sobrevalorar películas de escaso valor. Porque las hemos visto peores, porque al menos nos han entretenido, porque hay alguna escena muy buena… Leo y escucho muchos comentarios de esa clase, creo que cada vez con más frecuencia. Y es triste. Pero hay que luchar contra eso, hay que buscar mejores películas, las hay. Sin embargo, me parece que muchos de los que hablan con tanto desdén del cine actual (y ya digo, es verdad que se estrenan muchas películas malas), no hacen otra cosa que consumir los estrenos más sonados, los destinados a las masas, que demandan poco o ningún esfuerzo intelectual. Quiero decir, parte del problema está en el público, en nosotros, quejarse sirve de poco si luego nos vamos a tragar e incluso defender la basura que nos venden.

Estrenada en España el pasado viernes, la nueva versión de ‘Noche de miedo’ ha sido uno de los fiascos comerciales del verano en Estados Unidos, a pesar de contar con actores conocidos, el 3D, el habitual bombardeo publicitario a cargo de la DreamWorks, poca competencia en las carteleras y, en general, un buen recibimiento tanto de la crítica como del público (siempre más receptivo a los productos de Hollywood). Fui a verla esperando encontrar todas esas virtudes que apuntaban los comentarios más entusiastas hacia este remake del film de 1985 dirigido por Tom Holland (curioso que muchos de los que alaban la nueva admitan no haber visto la original), y es cierto que me entretuvo, más o menos, que los actores no están mal, la música es estupenda y hay algunas escenas divertidas, pero es otra de esas películas que, como decía en el primer párrafo, se salva de la quema porque llega a unos mínimos, porque no sales del cine con la sensación de que te han estafado o has perdido el tiempo. Es cine de usar y tirar, que no deja huella, que se olvida pronto, pero es una manera agradable de matar el tiempo.

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Como es lógico, la historia de ‘Noche de miedo’ es básicamente la misma que escribió Holland, si bien hay algunas importantes diferencias, sorpresas para los que vimos la original, y eso se agradece, aunque no esté muy de acuerdo con algunos de los cambios introducidos en el guion de Marti Noxon (es autora de bastantes capítulos de ‘Buffy cazavampiros’ y escribió la mediocre adaptación de ‘Soy el número cuatro’). En resumen, tenemos a un chico cuya mayor preocupación es compartir cama con su novia hasta que descubre que su nuevo vecino es un vampiro. Y no uno de los que aparecen en ‘Crepúsculo’ (citada en el remake, parece que ya se ha convertido en una broma inevitable), sino un chupasangre más tradicional, de los que solo salen de noche y se alimentan de sangre humana. Pero el nuevo Jerry de Colin Farrell es muy diferente al que encarnó Chris Sarandon, y aquí es donde veo el mayor error del remake. El antiguo Jerry era un vampiro que representaba a un monstruo clásico del cine, bajo su apariencia elegante, seductora y caballeresca se ocultaba el mal personificado, y se traslada al barrio de Charley, que es como decir al género de un personaje como tal, el típico que busca perder la virginidad en las comedias juveniles.

Lo divertido de ese planteamiento es que era como si el protagonista estuviese viviendo su propio clásico de terror, se ponen sobre la mesa todos los elementos y las situaciones habituales, y poco a poco vamos viendo qué vale y qué no, siempre temiendo por Charley, su madre y su chica, porque el vampiro ha vivido hasta finales del siglo XX, parece imposible que un muchacho corriente pueda detenerlo. En la nueva ‘Noche de miedo’, Jerry es algo así como un machote psicópata, un tipo chulesco que cautiva a las mujeres con su camiseta de tirantes y su cuerpo de gimnasio, y que pierde la paciencia demasiado pronto, no teniendo problema alguno en revelar su verdadera naturaleza, porque es muy fuerte y va a morder a quién le dé la gana. Se entiende que en el remake tienen que actualizar la historia para las nuevas generaciones, pero me parece un disparate convertir al personaje en una especie de atractivo terminator con colmillos. Es una apuesta por la violencia y el espectáculo a costa del suspense y la verosimilitud (no tiene sentido que Jerry se exponga de esa manera, con lo sencillo que le resultaba su modo de vida).

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Otro personaje alterado erróneamente es la novia de Charley. Si en la original, Amanda Bearse daba vida a una joven chapada a la antigua, tradicional, incómoda con el sexo, en el remake tenemos a Imogen Poots encarnando a la chica más deseada del instituto, consciente de ello, encantada con ello, y aparentemente ansiosa por acostarse con el protagonista; el error de este enfoque es evidente, su evolución pierde impacto. Además, en la de 1985, Jerry estaba vinculado en cierta manera a la chica, lo que dotaba de mayor interés a la trama; aquí se sustituye eso por una historia del pasado de Peter Vincent, que no aporta nada. No hay inconvenientes con las actualizaciones de los demás personajes, y la conflictiva relación entre Charley y Ed sale ganando, pero considero que Noxon y Craig Gillespie (que venía de dirigir la ingeniosa ‘Lars y una chica de verdad’) sacan poco partido a los secundarios, en especial a David Tennant como un borracho, patético y malhablado “experto” en vampiros que todavía conserva los rasgos esenciales del personaje al que dio vida Roddy McDowall.

Por lo demás, la puesta en escena de Gillespie no pasa de rutinaria, de no complicarse con los encuadres, intenta lucirse y sacar partido del 3D en la huida en coche (copiada del notable remake de ‘La guerra de los mundos’ de Spielberg) pero el resultado deja mucho que desear, no se siente la emoción del momento, la tensión y el peligro de la persecución. Sí cabe destacar el trabajo del compositor Ramin Djawadi (suya es la música de la adictiva ‘Juego de Tronos’) y la fotografía del español Javier Aguirresarobe, adornando un producto insustancial de escasa fortuna, diseñado para atrapar a los jóvenes del siglo XXI y sacar muchos millones de una idea ya explotada hace más de veinticinco años. Mala suerte, quizá así se esfuercen más en el próximo intento. No es que la primera ‘Noche de miedo’ sea un film insuperable, ni mucho menos, pero dejó momentos para el recuerdo y todavía mantiene intactas muchas de sus virtudes, inquieta y hace reír; el remake tiene momentos divertidos (el cameo, la piedrecita) pero el tiempo borrará su rastro, y solo nos quedará la sensación de que nos entretuvo, de que vimos otras peores.

2,5

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<![CDATA['4:44 Last Day on Earth', Abel Ferrara y el fin del mundo]]> http://www.blogdecine.com/noticias/444-last-day-on-earth-abel-ferrara-y-el-fin-del-mundo http://www.blogdecine.com/noticias/444-last-day-on-earth-abel-ferrara-y-el-fin-del-mundo Sat, 07 May 2011 18:03:54 +0000 seleccionado por carolina shanyn-leigh-willem-dafoe-abel-ferrara

El cine ha cambiado porque todo el mundo tiene acceso a una cámara y puede hacer películas. Pero cómo hacer buenas películas no ha cambiado. Las buenas películas salen del corazón, no de las cámaras.

(Abel Ferrara)

El mundo se acaba otra vez, en la gran pantalla. Esta pasada semana terminó el rodaje de la nueva película de Abel Ferrara, un drama centrado en el último día de la vida en la Tierra. Se titula ‘4:44 – Last Day on Earth’, está protagonizada por Willem Dafoe y Shanyn Leigh y por el momento no tiene fecha de estreno, a la espera de encontrar distribuidores. Curiosamente, Dafoe protagonizó ‘Antichrist’ de Lars von Trier, quien también ha tratado la posibilidad del fin del mundo en su nuevo trabajo, ‘Melancholia’ (se presenta en breve durante el festival de Cannes). Seguro que resulta interesante ver el enfoque de este tema desde el punto de vista de dos autores tan poco comerciales. Que la de Roland Emmerich ya la conocemos.

En ‘4:44 – Last Day on Earth’ (‘4:44 – Último día en la Tierra’) un actor y una pintora deben aceptar el final de todo aquello que conocen, a las 4:44 de la mañana, decidiendo pasar sus últimas horas de vida juntos en su apartamento de Nueva York. Como podéis imaginar (más que nada por falta de presupuesto) Ferrara no tiene intención de mostrar tsunamis, explosiones, volcanes y terremotos a lo largo del planeta, sino que se centrará en las reacciones y el drama de la pareja en su piso, mientras se acerca la hora del título. Al parecer, a través de Internet (no me imagino la cantidad de mensajes que se escribirían en un día así) permitirá a los personajes no solo saber qué ocurre fuera sino también despedirse de sus seres queridos; mientras la pintora afronta el fin del mundo con una sensación de paz, el actor no consigue soportar la idea y esperará un milagro hasta el último momento. Ya veremos si llega.

PD: El padre del personaje de Dafoe ha sido interpretado por su verdadero, William Alfred Dafoe, cirujano.

Vía | Empire, Elpais y Filmannex

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<![CDATA['El cuervo', la constatación de una generación]]> http://www.blogdecine.com/criticas/el-cuervo-la-constatacion-de-una-generacion http://www.blogdecine.com/criticas/el-cuervo-la-constatacion-de-una-generacion Sat, 07 May 2011 10:32:59 +0000 seleccionado por carolina thecrow-f1.jpg

Los edificios arden, la gente muere, pero el amor verdadero es para siempre

Aún recuerdo aquel octubre de 1994 cuando trabajaba en un importante cine, ya desaparecido, de mi ciudad, donde estrenamos ‘El cuervo’ (‘The Crow’, Alex Proyas, 1994), adaptación del cómic homónimo de James O`Barr. El cine se llenaba sesión tras sesión de un montón de gente —recuerdo que de todas las edades, no sólo adolescentes con acné a punto de reventar—, que acudían no motivados por la trama de la película, o el género, sino por el morbo que suponía ver el film en el que había encontrado la muerte Brandon Lee, hijo del mítico Bruce Lee. El actor, que apenas tuvo tiempo de desarrollar su carrera cinematográfica, murió por el impacto de una bala vieja que se escondía en una pistola utilizada en una de las escenas clave de la película, aquella en la que un personaje llamado Funboy dispara contra el personaje central. Muchos creían que dicha secuencia estaba incluida en el film, pero lo cierto es que se destruyeron los fotogramas que recogen la muerte de Lee.

Pero el morbo es el morbo, y más aún cuando Bruce Lee murió en extrañas circunstancias durante el rodaje de la película ‘Juego con la muerte’ (‘Game of Death’, Robert Clouse, 1978); y todavía más cuando la muerte de Brandon Lee fue vaticinada por su padre cuando éste despertó de un coma y antes de que su hijo decidiese probar fortuna en el mundo del cine. A partir de ahí muchas leyendas urbanas circularon alrededor de la fatídica muerte de Lee hijo, y eso hizo que ‘El cuervo’ fuese un éxito allá donde se estrenó, alcanzando la categoría de film de culto. Dejando a un lado todo lo que está relacionado con el terrible fallecimiento de Lee, de tan sólo 28 años de edad, lo cierto es que estamos ante una película que fue la constatación definitiva de toda una generación, la del videoclip. Tras las cámaras, Alex Proyas, en su segundo trabajo como director, y cuyo talento está muy por encima del material del que parte.

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La historia de ‘El cuervo’ es la historia de una venganza. La de Eric Draven —un Brandon Lee que demuestra ser mejor actor en los momentos calmados que en aquellos en los que tiene que mostrar su rabia—, que regresando de la muerte hará justicia con aquellos que le asesinaron a él y a su novia, a la cual también violaron —elemento éste prácticamente obligado en toda historia sobre venganzas—. Su alma no podrá descansar tranquila hasta que la venganza se haya completado, y será el amor el causante de su “resurrección” y de esa sed de venganza. Una historia sencilla sobre el poder del amor verdadero —expresión utilizada en el relato hasta la saciedad—, sobre las injusticias, y sobre la eterna lucha entre el bien y el mal. Aunque el bien está representado aquí por una figura que surge de las sombras, y que lleva a la práctica el dicho de resonancias bíblicas “a quien hierro mata a hierro muere”. Ambientas en un inmediato futuro hipotético, ‘El cuervo’ no puede esconder en sus oscuras escenas la decepcionante simpleza de su argumento, y de la cual emana a ratos una filosofía de baratillo de andar por casa. Repito, a ratos.

Y es que ‘El cuervo’, película que sin duda resiste bien el estoico paso del tiempo, el gran amigo/enemigo del séptimo arte, posee esa extraña particularidad de ofrecer al mismo tiempo lo mejor y lo peor que uno se pueden encontrar en una película de estas características. El principal problema de ‘El cuervo’ reside en el retrato de algunos de sus personajes, sobre todo los malvados de la función. Alfred Hitchcock decía, muy sabiamente, que una película valía lo que valía su villano. El villano del presente film, sobre todo la pandilla que asesina a la joven pareja, es simple y llanamente ridículo. Una historia como la de ‘El cuervo’ requiere de unos personajes malvados que se queden grabados en la retina, que no puedan olvidarse, y eso no sucede en el film de Proyas. De hecho, resulta bastante decepcionante ver como Draven convertido ya en un fantasma, en un espectro, va liquidando uno a uno a los componentes de una pandilla, a cada cual más gilipollas —sobre todo el último que llega a niveles bufonescos—, tanto que para terminar con ellos no hacía falta volver de entre los muertos. Dicho de otra forma, Draven lo tiene demasiado fácil.

Tal vez, con vistas a llegar a un público más amplio, el guión, obra de David J. Schow y John Shirley, se olvida de la sutileza, y caminando por la evidencia y la obviedad, propone un film cuya verdadera fuerza se encuentra en el trabajo de dirección y en algunos pequeños detalles. Tal y como reza una de las frases de diálogo del film, “nada es trivial”, ‘El cuervo’ gana enteros en esos pequeños detalles, mucho más interesantes. Así podemos encontrarnos con la rabia de Draven en la tienda de empeños y el dueño de ésta —“cada uno de estos anillos es una vida destrozada“—, o la sordidez que se encierra tras el hecho de que la mano derecha del villano —Michael Wincott, como siempre expuesto al exceso—, una asiática perversa, desee con ansia los ojos de sus víctimas, o esas alusiones al mítico relato de Edgar Allan Poe, germen sin el cual no existirían ni el cómic de O´Barr ni la película. Alex Proyas pone todo su entusiasmo, y como buen esteta que es, dota al film de un sentido visual que lo es todo.

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Dejemos a un lado los flashbacks, totalmente innecesarios —el de la violación y asesinato de Draven es efectista y tramposo hasta niveles insultantes—, a excepción del último, cuya función tiene un gran calado emocional —“toma esto, yo no lo quiero; treinta horas de dolor“—. En ellos lo peor del estilo MTV, muy presente en el film, salta a la vista, zooms exagerados, o jugueteos con las tonalidades fotográficas, que no hacían otra cosa que constatar lo que en los 80 ya venía haciéndose en films dirigidos por Tony Scott o Adrian Lyne. Afortunadamente el resto del film es un deleite visual para los ojos, y Proyas deja imágenes para el recuerdo. Esa ciudad, siempre oscura —en su posterior y superior ‘Dark City’ (id, 1998) lo desarrollaría aún mejor—, perfectamente fotografiada por Dariusz Wolski, sus amenazantes calles y recovecos proponen un mundo que parece no tener esperanza, a pesar de que la inocencia camina por ellas, representada en una solitaria niña, necesitada de amor materno, y un policía único en su especie.

Un cuervo, portador de las almas que deben pasar al otro mundo, sobrevolando dicha ciudad y acompañando a nuestro héroe, o antihéroe, se ha convertido en todo un icono. No podemos negar su influencia en el cine posterior de superhéroes, aunque el film juega con elementos muy conocidos y no puede evitar caer en algunas de las modas imperantes en el cine de aquellos años —¿por qué muchos de los clímax de cierto tipo de películas se desarrollaban en lo alto de un edificio?—, pero hay que reconocerle cierto poder evocador y cautivador, que sin duda tiene que ver con los elementos atemporales de su trama. El amor, ése que todos anhelamos y deseamos, interrumpido violentamente. La muerte como tránsito, no como final. La soledad del eterno enamorado, sumido en las sombras que lo ayudan en su venganza; y el dolor liberado, expulsado, casi exorcizado, para poder descansar en paz. Todo ello con una más que solvente puesta en escena, y un remix de canciones de grupos como The Cure, Nine Inch Nails, Rage Against the Machine y Pantera —otra de las claves de su éxito—, entre otros, que terminan de hacer el resto.

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<![CDATA['The Biggest Movie Of All Time 3D', cartel de la parodia de 'Avatar' ]]> http://www.blogdecine.com/carteles/the-biggest-movie-of-all-time-3d-cartel-de-la-parodia-de-avatar http://www.blogdecine.com/carteles/the-biggest-movie-of-all-time-3d-cartel-de-la-parodia-de-avatar Tue, 10 May 2011 05:02:37 +0000 seleccionado por carolina The Biggest Movie Of All Time 3D

Tenía que llegar y lo cierto es que ya estaba tardando. ‘The Biggest Movie Of All Time 3D‘ será una de esas parodias directas de las últimas películas épicas que utilizan las tres dimensiones espaciales para llamar la atención y atraer a espectadores a la taquilla.

Por supuesto, la mayor parte del material llegará de ‘Avatar’. No quiero decir que sea fácil de parodiar, pero… bueno sí quiero decir que ‘Avatar’ es fácil de parodiar, pero lo que no quiero es implicar con ello nada negativo en contra de la película, pues una cosa no lleva necesariamente a la otra. Su iconografía tan única y reconocible hace que cualquiera con una cera de los chinos y paciencia pueda copiar a los personajes. Y el tipo de universos tampoco parece difícil de reproducir. Con todo ello y dado el éxito del film de James Cameron, parece que estos «mofadores» de películas se han tomado más tiempo del necesario en decidir acometer su nuevo chiste.

‘The Biggest Movie Of All Time 3D’ («la mayor película de la historia 3D») es de Jason Friedberg y Aaron Seltzer, los creadores de ‘Date Movie’, ‘Epic Movie’, ‘Casi 300’ (‘Meet The Spartans’) e ‘Híncame el diente’ (‘Vampires Suck’ —triple juego de palabras entre «los vampiros dan asco» y «los vampiros la chupan»... la sangre u otra cosa—). Pero conocemos otras parodias de este tipo, entre las que no tenemos que olvidar nuestro propio producto: ‘Spanish Movie’, la última intervención de Leslie Nielsen en el cine.

En inglés, se llama spoof a este tipo de parodia concreta, que imita directamente las escenas de los films que coge como modelo, en lugar de remitir, como ha hecho siempre la parodia clásica, a los códigos del género con un juego metalingüístico y referencial, reservado quizá para minorías. Esta segunda opción, que podría sacar a relucir auténticas imperfecciones en las películas emuladas, podría resultar más inteligente e interesante que los originales. Pero está claro que no nos encontraremos con ese tipo de film.

Vía | Empire.

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<![CDATA[Jane Russell nos ha dejado]]> http://www.blogdecine.com/cine-clasico/jane-russell-nos-ha-dejado http://www.blogdecine.com/cine-clasico/jane-russell-nos-ha-dejado Tue, 01 Mar 2011 19:36:34 +0000 seleccionado por carolina russelldied.jpg

Como portador de malas noticias en Blogdecine seguimos ahora con una necrológica que no será la última. La actriz Jane Russell falleció el día de ayer en Santa María, California, a la edad de 89 años.

La exuberante actriz se hizo famosa por su interpretación en ‘El forajido’ (‘The Outlaw’, Howard Hughes, 1943), película a la que pertenece la foto de arriba. En ese curioso western, del que ya hablaremos en su momento en el eterno ciclo dedicado al género de los géneros, la Russell exhibió un escote —acentuado por el propio Hughes que hizo que la actriz utilizase un sostén especial que realzase aún más su pecho— que hizo historia. Russell se convirtió en un sex-symbol de la noche a la mañana, hasta tal punto que en la Segunda Guerra Mundial el nombre de Jane Russell estaba en el pensamiento de muchos soldados en el frente.

La actriz apareció también en otros míticos títulos, como es el caso de ‘Los caballeros las prefieren rubias’ (‘Gentlemen Prefer Blondes’, Howard Hawks, 1953) donde se juntó con otro sex-symbol, Marilyn Monroe; y ‘Una aventurera en Macao’ (‘Macao’, 1952), film del gran Josef von Sternberg, en el que también participaron como directores Mel Ferrer, Nichola Ray y Robert Stevenson.

En la década de los 70 se retiró del cine y se dedicó al teatro, además de obras benéficas.

Hasta siempre Jane.

Vía | Los Angeles Times (gracias a armadamaister por el link, además de corregirme el texto XD)

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<![CDATA[Álex de la Iglesia dimite como presidente de la Academia de cine por la Ley Sinde]]> http://www.blogdecine.com/noticias/alex-de-la-iglesia-dimite-como-presidente-de-la-academia-de-cine-por-la-ley-sinde http://www.blogdecine.com/noticias/alex-de-la-iglesia-dimite-como-presidente-de-la-academia-de-cine-por-la-ley-sinde Tue, 25 Jan 2011 11:49:13 +0000 seleccionado por carolina alex-de-la-iglesia-angeles-gonzalez-sinde

Pensé en no presentar la película. Después hablé con los productores y me dijeron que era absurdo, después de todo yo soy un trabajador más de la película. También barajé dimitir de mi cargo en la Academia, pero eso sería como rendirse, se iba a interpretar mal.

Esas fueron las palabras de Álex de la Iglesia el pasado 12 de enero, justo después de que se hicieron públicas las candidaturas de los Goya 2011 y supiéramos que su ‘Balada triste de trompeta’ aspira a llevarse nada más y nada menos que quince premios. Dos semanas después, el cineasta bilbaíno ha anunciado su dimisión como presidente de la Academia de Cine. ¿El motivo? La polémica ‘Ley Sinde’.

Ha sido toda una sorpresa. Hasta hace nada, De la Iglesia se mostraba confiado en que se llegaría a un acuerdo satisfactorio entre todas las partes implicadas, pero tras el pacto al que han llegado los partidos PSOE, PP y Convergencia i Unió, para aprobar la ley del cine de una vez por todas, ha decidido tirar la toalla y abandonar su cargo. No será algo inmediato, dejará la presidencia el próximo 14 de febrero, el día siguiente a la gala de los Goya, a la que acudirá como gran favorito. Al parecer, la idea del director era empezar el debate desde cero, debido al rechazo que ha despertado en la red la ley Sinde. “Llevo meses intentando conseguir un consenso entre todos y no hemos sido escuchados por los políticos. Esta ley no es la solución“, ha declarado De la Iglesia.

¿Va a cambiar algo su dimisión? Claro que no. En todo caso, supongo, se ganará el aplauso de muchos de los que le criticaban hasta ahora, por apoyar la ley contra las llamadas “descargas ilegales”. Y él podrá emprender con mayor tranquilidad el inminente rodaje de su nueva película, ‘La chispa de la vida’, en Cartagena. Ojalá le salga mejor que la anterior.

PD: Gracias a los lectores que nos habéis enviado la noticia.

Vía | Elpaís

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<![CDATA[Stanley Kubrick: 'Eyes Wide Shut']]> http://www.blogdecine.com/criticas/stanley-kubrick-eyes-wide-shut http://www.blogdecine.com/criticas/stanley-kubrick-eyes-wide-shut Tue, 25 Jan 2011 00:11:23 +0000 seleccionado por carolina eyeswideshut-f1.jpg

‘Eyes Wide Shut’ (id, Stanley Kubrick, 1999) cierra, para bien o para mal, la filmografía de un director que ha levantado tantas pasiones como odios —uno de mis juegos de cabrón favoritos es oír argumentos de unos y de otros, y comprobar en ocasiones como los utilizados por sus detractores tienen mucho más peso que los usados por sus defensores—, pero que tiene su lugar en la historia del Cine, le guste o no a esos exquisitos cinéfilos que no comulgan con uno de los cineastas más importantes que ha habido. Aún recuerdo el revuelo que se montó cuando nos enteramos de que Kubrick estaba metido de lleno en la adaptación del libro de Arthur Schnitzler ‘Relato soñado’, en el que se hablaba de las relaciones maritales a través del miedo de los celos, las fantasías sexuales y la infidelidad.

Kubrick quiso actualizar la historia, situándola en el Nueva York actual, con los muy de moda Tom Cruise y Nicole Kidman —matrimonio en aquellos años— como protagonistas principales, luciendo algo más que sus cualidades interpretativas, sobre todo Kidman. Así resultó que muchos esperaban a un Kubrick cuasi pornográfico —el teaser con los dos actores frente al espejo mientras suena la caliente ‘Baby Did a Bad Bad Thing’ de Chris Isaak invitaba a pensar en ello—, cuando precisamente la intención del director era no banalizar temas tan importantes en las relaciones como el sexo, la confianza y sobre todo las fantasías sexuales. A pesar de que creo que se quedó corto en algunas cuestiones, el resultado es una estimable película, que posee además, casi irónicamente, uno de los finales más certeros y coherentes de su filmografía.

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La historia de ‘Eyes Wide Shut’ da comienzo con el matrimonio formado por el doctor Bill Harford (Tom Cruise) y su esposa Alice (Nicole Kidman), cuando acuden a la suntuosa fiesta organizada por un amigo de Bill, Victor Ziegler (Sydney Pollack). Mientras Bill conversa con dos atractivas mujeres que se le insinúan y más tarde atiende una urgencia de Victor, Alice baila con un desconocido que intenta seducirla hablándole sobre el aburrimiento en el matrimonio, el deseo y demás temas de índole sexual. Esa peculiar noche se convertirá en todo un descubrimiento para la pareja, sobre todo para Bill, cuando una vez en casa y bajo el humo de un porro de marihuana —excelente desinhibidor sexual y también oral— éste escucha atento una sorprendente confesión de su mujer. Un tiempo atrás Alice deseó tanto a un hombre que si éste se lo hubiera pedido lo habría abandonado todo por él.

A partir de ese instante, absolutamente demoledor, y en el que queda clara la superioridad de Nicole Kidman sobre Tom Cruise a nivel interpretativo, ‘Eyes Wide Shut’ bucea a través de los miedos y temores de Bill, al que la idea de su mujer con otro hombre le obsesiona hasta límites que no puede controlar. Es precisamente el tramo más recordado en general del film, el bloque intermedio de los tres actos tan habituales en el cine de Kubrick. Pero para quien esto firma, el verdadero interés de la cinta radica curiosamente en el primer y tercer bloque. Está claro que a la mayoría de espectadores les llamó la atención la famosa secuencia de la orgía, que personalmente no veo tan fascinante como el resto del film. Además, en ese segundo tramo, esa especie de descenso a los infiernos de Bill, hay instantes —una sorprendente declaración de amor o el episodio con el vendedor de disfraces y su hija— que resultan interesantes por representar la oculta presencia en todos lados de secretos inconfesables, de fantasías tal vez reales, tal vez no. Pero dichos instantes afectan más de lo debido al ritmo del film, aunque Kubrick controle el tempo en cada uno de ellos.

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Así pues el primer bloque que concluye con la mencionada confesión, marca ya el fuerte carácter onírico de la película, que alcanza su mayor exponente en la impresionante secuencia de la fiesta, con ecos del Ophüls más elegante, como el de ‘La ronda’ (La Ronde’, 1950) —también una adaptación de una obra de Schnitzler—, en la que Kubrick con sus espectaculares travellings y un uso inteligente de la iluminación —deslumbrante debut de Larry Smith en el cine—, muestra casi otro mundo lleno de figuras espectrales que se personifican en sedientas y coquetas top models o elegantes hombres maduros que acosan a su víctima con la delicadeza y estilo de un noble vampiro europeo. El carácter irreal de las acciones paralelas de Bill y Alice darán paso a la puerta que abrirá el descenso al infierno de los celos y las inseguridades de Bill, y más tarde un regreso a la normalidad, no sin fatales consecuencias.

Ese retorno a la normalidad por parte de Bill, y en el que Kubrick juega al suspense como si fuera Polanski —un hombre sigue a Bill por la calle ante la insistente presencia de un piano que forma parte de una banda sonora perfecta, quizá la más perfecta de toda la filmografía de su director—, mucho más interesante y revelador que la estancia en el infierno —la orgía—, y aunque la famosa secuencia alrededor de la mesa de billar entre Bill y Victor confunde más que aclara —ésa es la intención, tal vez—, esa parte tiene la suficiente fuerza dejando clara la salvación del matrimonio a través de la aceptación de las fantasías y lo peligrosas que pueden llegar a ser. El epílogo, esa inquietante secuencia en unos almacenes, no puede ser mejor broche de oro, con ese “follar” final que es toda una declaración de intenciones por parte de un director al que siempre se acusó de frío. Una de las necesidades básicas del ser humano como solución a los problemas creados por la mente. Y cuánta razón tiene Kubrick con su certero y sincero final. Las cosas irían mejor si folláramos más.

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Como siempre Kubrick tardó bastante en filmar su película, repitiendo tomas una y otra vez debido a su tendencia al perfeccionismo. La sustitución de Harvey Keitel por Sydney Pollack, debida a que el primero abandonó el rodaje esperando demasiado tiempo que Kubrick le llamase para filmar su primera escena y no pudo eludir otros compromisos, es quizá la única inconveniencia que surgió en un rodaje laborioso y del que todos guardan un gran recuerdo. Stanley Kubrick murió antes de ver estrenada la que consideraba la mejor película de su filmografía, y Cruise se encargó personalmente de que el montaje del director no se alterase. La gran ironía del asunto fue que Kubrick, un director que casi nunca gozó de bombazos taquilleros —sus películas alcanzaron fama y prestigio con el paso del tiempo— obtuvo un fulgurante número uno de taquilla en muchos de los países en los que se estrenó, superando en algunos al gran hit de aquel año: ‘La amenaza fantasma’ (‘The Phanton Menace’, George Lucas’, 1999)

Dos años más tarde, uno de los máximos admiradores de Kubrick, por petición expresa de la familia del mismo, dejó todos los proyectos en los que estaba metido para dedicarse por completo a uno de los proyectos más acariciados por el realizador durante años: ‘A.I.’.

Especial Stanley Kubrick en Blogdecine:

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<![CDATA['Morning Glory', un juego de ineptitud]]> http://www.blogdecine.com/criticas/morning-glory-un-juego-de-ineptitud http://www.blogdecine.com/criticas/morning-glory-un-juego-de-ineptitud Mon, 24 Jan 2011 15:17:15 +0000 seleccionado por carolina morning-glory-diane-keaton-harrison-ford

¿Y mis huevos? ¡¿Dónde están mis putos huevos?!

(Mike Pomeroy / Harrison Ford)

Ése es el tipo de diálogo que vais a encontrar en ‘Morning Glory’. Sofisticadas frases humorísticas con un doble sentido extremadamente sutil, como podéis comprobar. Un humor que los estadounidenses no se cansan de explotar, porque sencillamente, es más fácil de escribir e interpretar, no requiere demasiado tiempo y se cubre el expediente, se lanza el producto cuanto antes y ya pueden decir que hay una “simpática comedia” en cartelera, para todos los espectadores que deseen desconectar de sus trabajos y echar unas risas. La fábrica de churros sigue funcionando a costa de esta fórmula. Los de Paramount Pictures Spain llevan semanas intentando vendernos que ‘Morning Glory’ es, y cito, “una comedia alocada y romántica a la antigua usanza, como aquellas comedias de toda la vida que te dejan buen sabor de boca”. Y se quedan tan anchos. Una vez vista, solo caben dos interpretaciones, o mienten como bellacos o no tienen ni pajolera idea de lo que hablan. Bueno, quizá son las dos.

Lo cierto es que resulta fácil engañarnos. Al menos, a los que nos gusta ir al cine. No me refiero a los cinéfilos elitistas que ya solo gozan de sus propios escritos, ni a los que se autoproclaman cinéfilos por haber visto ‘Reservoir Dogs’ y alguna de Sergio Leone; me refiero a la gente que suele ir al cine al menos una vez a la semana, que disfruta de esa costumbre, y que a menudo tiene que elegir lo que mejor pinta tiene de todo lo que hay en la cartelera, que en muchas ocasiones simplemente da pena verla. Así que uno encuentra a Harrison Ford y Diane Keaton compartiendo un cartel, y se deja llevar por la nostalgia, por el recuerdo de tiempos mejores. Ford es un actor de carácter que no suele hacer muchas películas, puede ser divertido verle junto a Keaton, en lo que han llamado una “comedia a la vieja usanza”. Y mientras compras la entrada, se oye el cierre de la trampa y el eco de unas malévolas risas lejanas.

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‘Morning Glory’ (2010) es la historia de Becky Fuller (Rachel McAdams), una ambiciosa productora de un programa de noticias locales, hasta que un cambio de estrategia en la compañía la deja en la calle; para su sorpresa, un ejecutivo (Jeff Goldblum) de una cadena nacional se interesa por su currículo y la deja al mando de Daybreak, un decadente show matinal, para ver si puede rescatarlo. La primera decisión importante de Becky es despedir al actual copresentador (fugaz pero tronchante aparición de Ty Burrell) y poner en su lugar al prestigioso Mike Pomeroy (Ford), a quien idolatra. Pero Mike no trae más que problemas, se lleva mal con todos, está cansado y frustrado, es tozudo y caprichoso, solo acepta hacer las cosas a su manera; la única alegría de Becky es que otro joven productor de la cadena (Patrick Wilson), encantador y guaperas, quiere ayudarla con su estrés en los ratos libres (ejem). La audiencia del programa sigue cayendo y su cancelación está ya sobre la mesa, pero Becky tiene un plan desesperado para sacar a flote el Daybreak.

Como sabréis, Ford, McAdams y el director Roger Michell vinieron a España a promocionar esta cosa. De su visita me quedo con dos declaraciones de las estrellas. Ford empezó hablando de la falta de objetividad en el periodismo, pero luego se acordó que estaba delante de periodistas, y dijo que el tema central del film es que “la ambición es peligrosa si dejas que anule tu vida personal”; esto es, trabajar muchas horas es malo, lo que es obvio, y no queda demasiado bien en boca de uno de los actores más taquilleros y famosos de la historia. Pero este hombre se toma en serio su trabajo, incluso la parte de la promoción, y sabe lo que hace. Por el contrario, McAdams está viviendo el momento, es joven, muchos se mueren por sus huesos, y tiene suerte; ahora mismo es una de las actrices más cotizadas del presente, porque así funciona el mundillo. Le preguntan con qué se queda de la película, qué ha aprendido, ella luce su amplia sonrisa y contesta: “cómo conseguir cosas de madrugada, dónde cenar, dónde encontrar lo que buscas a horas en las que no sueles estar en la calle”.

Lo que dice esta actriz encaja perfectamente con el tono y el mensaje de la película. Que no os engañen, esto no va de Ford y Keaton en plan Grant y Hepburn, ni siquiera Hudson y Day; esto va de lucir a McAdams en todos los ángulos posibles, y de contentar a las jóvenes de hoy con un modelo que encaja perfectamente en su esquema, que les resulta agradable y conocido. Pese a lo que tratan de vender los listos del marketing, ‘Morning Glory’ no va del triunfo de una chica trabajadora. Esto es puro Hollywood, y allí no saben lo que es trabajar. Tampoco saben qué significa para una mujer joven ganarse la vida en un mundo controlado por hombres. Así que no esperes verlo en esta película, porque esto va de una chica estadounidense perfecta logrando su sueño a la velocidad del rayo. Sin grandes conflictos ni obstáculos reales. Es la vida a través de los ojos de gente que gana mucho dinero en poco tiempo, es como ‘Sexo en Nueva York’ (‘Sex and the City’) con una protagonista más joven. Y si es el triunfo de algo, es el de la superficialidad y la telebasura.

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Es curioso cómo ‘Morning Glory’ va en un sentido totalmente opuesto a ‘Un juego de inteligencia’ (‘Free Rainer: Dein fernseher lügt’, 2007), un film alemán que pasó sin pena ni gloria por nuestra cartelera el año pasado (no merecía mejor suerte, era una buena idea muy mal plasmada). Este último iba de un productor que goza de una vida llena de lujos gracias a la telebasura, hasta que un día descubre que está haciendo un mal a la sociedad, y decide manipular los índices de audiencia, para dar más espacio a programas de calidad; la película que acaba de llegar a nuestros cines, por el contrario, va de una productora que intenta hacer un buen programa matinal, incorporando al que considera el mejor periodista del medio, pero como las estadísticas fallan, decide tirar por otro camino y dar a la audiencia el sensacionalista y bochornoso espectáculo que caracteriza la televisión actual, y que podemos encontrar en toda su plenitud si tenemos la desafortunada idea de sentarnos a ver Tele5. El mensaje es muy claro: no hay lugar para la dignidad en el mundo actual, si quieres triunfar, bájate los pantalones.

Es más o menos la lección que tienen que aprender los personajes de McAdams, que siendo joven no tiene muchos problemas con la idea (la dignidad le importa un pimiento, solo quiere un empleo y forrarse cuanto antes para poder seguir el modelo que marcan las revistas), y Ford, que da vida a un periodista chapado a la antigua que solo parece aceptar el trabajo que le ofrece Becky para poder alimentar su ego en un horario de mayor audiencia. Solo el carisma de los veteranos (Ford, Keaton, Goldblum) consigue hacer soportable el visionado de ‘Morning Glory’, una mediocre comedia de lo más convencional y ñoña, escrita con evidente desgana (por Aline Brosh McKenna, la misma de ‘El diablo viste de Prada’), con una música insufriblemente acaramelada (temas pop y un score compuesto por David Arnold) y realizada con el mismo estilo con el que se despacha el episodio de una corriente sitcom. No perdáis el tiempo.

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<![CDATA['2012' es la película más absurda de la historia, según la NASA]]> http://www.blogdecine.com/noticias/2012-es-la-pelicula-mas-absurda-de-la-historia-segun-la-nasa http://www.blogdecine.com/noticias/2012-es-la-pelicula-mas-absurda-de-la-historia-segun-la-nasa Wed, 19 Jan 2011 17:50:12 +0000 seleccionado por carolina 2012

No he podido evitar traeros esta noticia, y es que me parto de risa imaginando la situación. Os cuento: un grupo de expertos de la NASA se reunieron para repasar el cine de ciencia-ficción, en busca de las historias más verosímiles. Y decidieron que ‘2012’ es la película más absurda de la historia.

Los miembros de la agencia espacial estadounidense se decantaron por el film de Roland Emmerich porque, además de los múltiples errores científicos que contiene, da una imagen completamente equivocada de lo que podría ocurrir el año que viene, pudiendo provocar un temor injustificado al público más ingenuo. Bueno, habrá quien crea realmente que nuestro mundo quedará destruido en 2012, pero dudo mucho que el último producto apocalíptico de Emmerich haya influido en eso (más bien las revistas y los pseudocientíficos que citan a los mayas), o que el realizador alemán quisiera aterrar a nadie. Pero igual a los chicos de la NASA les ofenden este tipo de superproducciones, qué pena no haber estado en esa reunión.

Otros títulos que ofendieron a los científicos fueron ‘El núcleo’ (‘The Core’, Jon Amiel), ‘Armaggedon’ (Michael Bay), ‘Volcano’ (Mick Jackson), ‘Reacción en cadena’ (‘Chain Reaction’, Andrew Davis) y ‘El sexto día’ (‘The 6th Day’, Roger Spottiswoode). Por el contrario, las películas ‘Metrópolis’ (Fritz Lang), ‘Blade Runner’ (Ridley Scott), ‘Parque jurásico’ (‘Jurassic Park’, Steven Spielberg) y ‘Gattaca’ (Andrew Niccol) fueron destacadas positivamente. Son las cuatro películas que la NASA consideró más creíbles, más cercanas a la posibilidades reales de la ciencia. Curioso.

PD: ¿Estáis de acuerdo con la NASA? En este asunto concreto, quiero decir.

Vía | TheAustralian

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