Favoritos de chuparrocas en Blogdecine http://www.blogdecine.com/usuario/ seleccionado por chuparrocas http://www.blogdecine.com <![CDATA[Steven Spielberg: 'Duel', un deslumbrante debut]]> http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-duel-un-deslumbrante-debut http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-duel-un-deslumbrante-debut Fri, 14 Aug 2009 15:42:38 +0000 seleccionado por chuparrocas 2410660452_dcdac21ff5_o.jpg

Aunque Spielberg ya había realizado algunas películas en televisión con anterioridad, y ésta en principio iba a ser una más, se considera oficialmente su debut porque fue la primera de sus películas en estrenarse en cines, si bien primero en Europa, y su creciente prestigio le permitió, de una vez por todas, abandonar la televisión y comenzar lo que tanto ansiaba: una prolífica carrera en el cine. Pero es que, además, filmó una joya del cine de aventuras, que aún hoy sigue siendo una de las más sencillas e imponentes de todas las suyas.

‘Duel’ es un telefilme soberbio que podría haber firmado Alfred Hitchcock (quien, como todos sabemos, dirigió numerosos telefilmes en Estados Unidos, varios de ellos brillantes), director del que, por otra parte, Spielberg era un gran admirador (conocida es esa anécdota cuando el británico le echó del set de ‘Topaz’, cuando aún no era más que otro chaval ambicioso). De hecho, aún hoy, creo que es una de sus cuatro o cinco películas mejor acabadas. Una fantasía oscura con tintes diabólicos que nos da a conocer a un narrador superdotado.

Adaptación de un buen relato corto del excelente escritor de ficción científica y fantasía Richard Matheson (autor de, por ejemplo, la excelente novela de vampiros ‘Soy Leyenda’, cuyas adaptaciones cinematográficas tanto dejan que desear), que se encarga también del guión; lo cierto es que este libreto le llegó a Spielberg de manos de su secretaria, que había leído el relato original en la revista Playboy. Enseguida vio el potencial de esta historia sencilla y poderosa y puso manos a la obra.

El rodaje fue completado en apenas trece días, tres días más de lo planificado, pese a todo, con diez días más para las labores de montaje, y estrenado como ‘La película de la semana’ en la cadena ABC. Nada podía hacer suponer aquel éxito rotundo que le daría por fin a Spielberg un lugar en la industria para poder desarrollar su talento. Tampoco sus anteriores trabajos televisivos decían gran cosa. Pero con este hito, recién comenzada la década de los 70, reclamaba a los veinticinco años un lugar en el cine.

Recursos estilísticos y narrativos

Generalmente suele clasificarse ésta película como un filme de suspense, o de acción, o incluso un thriller. Lo cierto es que tiene un poco de las tres cosas. Auténtico relato de pesadilla, seremos testigos de cómo un conductor corriente (que circula con un Plymouth rojo, no es casualidad el color) sufre el acoso bestial de un enorme camión completamente desvencijado y oxidado, sin ninguna razón aparente, y cuyo conductor siempre permanecerá oculto en la cabina, salvo unos pocos planos en los que por supuesto no le veremos la cara, y que acentuarán la sensación de desasosiego en el espectador.

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Spielberg llega con la lección bien aprendida de que no hay mayor temor que aquel hacia lo que no conocemos o no se nos muestra en su totalidad, mucho más poderoso en verdad que a algo concreto. Así, desiste de explicar la razón del acecho del camión, o de ofrecer al espectador algo sólido a lo que agarrarse. Asistimos desconcertados a una cacería que por su ambigüedad se presta a todo tipo de lecturas, desde las más existencialistas a las más mefistofélicas. Spielberg tiene el buen gusto y el suficiente respeto por el espectador para no darle nada mascado, y dejar que sea él mismo el que, entre susto y persecución, se desespere y pierda completamente los nervios.

En el aspecto visual, existe un magnifico aprovechamiento del camión no sólo como vehículo o herramienta del enemigo, sino como enemigo mismo, por su aspecto inquietante (no exactamente negro, como algunos observan, sino del color del óxido más extremo, y con partes rajadas o agujeradas, como un animal herido) y su capacidad aniquiladora. De hecho, si en un principio tenemos la esperanza de ver cómo el conductor baja del autobús y termina su faena con un arma o sus propias manos, esta esperanza pronto se disipa cuando advertimos que no tiene reparos en utilizar el camión para arrasar por donde pasa. Spielberg lo filma siempre de manera poderosa (con graves picados o contrapicados), o fragmentándolo en numerosos planos, para dar cuenta de su enormidad y de su aura maligna.

Por otra parte, nos identificamos plenamente con este hombre corriente (interpretado con gran dinamismo por Dennis Weaver), por nombre David Mann (un nombre lleno de ironía, pues su apellido le hermana con todos los hombres, y quizá ese David recuerda del que venció a Goliath…), pues no hay nada más terrorífico en carretera que un camión sin control. Sentimos su pequeñez y su indefensión con una planificación muy certera, que tiende a empequeñecerle, a resaltar su nerviosismo, pero también a respetar su punto de vista, pues las magníficas persecuciones están contadas, sobre todo, a través de los ojos de él, y sólo pasan a ser el punto de vista del camión cuando la tensión alcanza los puntos más culminantes, en un auténtica confrontación de fuerzas, si bien tan desigual.

Pero en lo que Spielberg se revela como un verdadero prodigio es en la composición de los espacios rítmicos de esta joya oscura. Su pulso es el de un consumado maestro que jamás pierde el control de la tensión y que sabe ir a más sin decaer en ningún momento. Esta virtud superlativa está al alcance de muy pocos, y ni siquiera él mismo ha podido repetir tal dominio en alguna de sus aventuras hechas con mucho más dinero pero mucha menos pasión por filmar.

Conclusión:

Spielberg ya estaba preparado para retos de mayor envergadura, pues se había probado a sí mismo y a los demás que era capaz de hazañas narrativas como ‘Duel’. Lástima que en su siguiente largometraje (el primero verdaderamente para cines) comenzara con su habitual irregularidad. Pero de momento podía estar orgulloso de firmar una película completamente redonda, de atmósfera y ritmo perfectos.

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<![CDATA[Especial Steven Spielberg en Blogdecine]]> http://www.blogdecine.com/default/especial-steven-spielberg-en-blogdecine http://www.blogdecine.com/default/especial-steven-spielberg-en-blogdecine Wed, 12 Aug 2009 20:29:14 +0000 seleccionado por chuparrocas geuu_03_img0654.jpg

Muchos lectores han pedido, a lo largo de los últimos meses, un especial sobre el cineasta más famoso de todos los tiempos, ese cuyo nombre conocen incluso aquellos a los que no les gusta el cine, el ínclito Steven Spielberg. Y la verdad que ya iba siendo de dedicarle una serie de artículos a este importantísimo cineasta, uno de los más controvertidos de su generación (y por ende del mundo), pero que, al mismo tiempo, sigue siendo uno de los más admirados, por su capacidad de arrastre emocional a distintas generaciones de distintas partes del mundo.

¿Qué otro cineasta puede presumir de lo mismo? Creo que ninguno. Pero también se ha ganado una fama de cineasta incapaz de cristalizar esa gran obra prometida hace décadas, por su eterno problema para cerrar una pieza completamente maestra, ya sea por condicionantes externos (que a pesar de su apellido, han existido) o internos (que a pesar de su talento, los tiene también). También hay muchos que le consideran un farsante, un bluff total, indigno de ocupar ese lugar de privilegio que Spielberg tanto se ha esforzado en conquistar.

Desde hace cuarenta años Spielberg, con mayor o menor fortuna, ha buscado su sitio entre los narradores más poderosos de la (esplendorosa) historia cinematográfica de su país. Cuatro décadas que han dado para varios filmes televisivos, algunos documentales espléndidos, unas pocas series importantes (otras olvidables), y sobre todo 25 largometrajes (hasta la fecha) que son la principal razón de su fama, su libertad y de su inmensa fortuna.

En esos 25 largometrajes hay lugar prácticamente para todo: comedias, aventuras, horrores, romances, fantasía, ficción científica, dramas históricos, bélicos, melodramas…Y películas buenas, mediocres, excepcionales, fallidas, interesantes, cuestionables. Si por algo se caracteriza este artista no es precisamente por su regularidad, sino más bien por su incapacidad para sostener un ritmo en su trabajo y en su creatividad. Siempre que se acerca a lo magistral, vuelve a dar un paso atrás y a hacernos recapacitar sobre sus verdaderas cualidades como cineasta.

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Ya aviso, no considero ni una sola de sus películas una obra maestra, esa calificación de la que a menudo muchos abusan hasta desvirtuar a las que verdaderamente lo son. Y de todas ellas muy pocas me parecen verdaderamente importantes. ¿Por qué, entonces, me parece un director verdaderamente importante más allá de sus defectos? Pues porque el número de secuencias o momentos importantes que ha dirigido, más allá de sus películas como totalidad, es realmente abrumador, y su dominio de la cámara como herramienta narrativa es muy superior al de la mayoría de los cineastas de su país, aunque sólo sea como mero instrumento visual.

Porque Spielberg, aunque no es capaz de firmar una obra redonda por completo, es un director con verdadero sentido visual, a diferencia de tantos de sus colegas, mucho más teatrales o literarios que él. Y además es un director de actores bastante mejor de lo que muchos suelen concederle. Y, sobre todo, es un tipo mucho más arriesgado y sincero de lo que a menudo él mismo quiere aparentar, pues a menudo vuelve a meterse en algunos “jardines” en los que no necesita sembrar, teniendo en cuenta su posición.

A punto de cerrar el especial sobre Francis Ford Coppola (al que seguirá uno de Terrence Malick), no pretendo convertir este especial en otro análisis profundísimo sobre la obra de este director. Voy a hacer una entrada sobre cada una de sus películas, nada más (y nada menos), intentando ofrecer un personal perfil sobre un artista tan universal. La primera: ‘Duel’. Espero veros por aquí siguiendo el trabajo de Steven Spielberg.

En Blogdecine:

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<![CDATA['El caballero oscuro', inimaginable final]]> http://www.blogdecine.com/criticas/el-caballero-oscuro-inimaginable-final http://www.blogdecine.com/criticas/el-caballero-oscuro-inimaginable-final Thu, 02 Jul 2009 20:02:41 +0000 seleccionado por chuparrocas batman_caballero_oscuro1.jpg

¿Qué se puede añadir a estas alturas a lo que se ha dicho hasta la extenuación sobre una película que, estrenada casi un año de manera triunfal, es ya una leyenda del cine, tanto por razones cinematográficas como extra-cinemátográficas, y que a pesar de tener una legión de fans, también tiene a un núcleo de detractores bien aguerrido y con las ideas bien claras? Yo creo que algo se puede añadir siempre, y como la tengo en DVD desde hace un tiempo y de vez en cuando pongo alguna secuencia suya (todas ellas con el Joker presente, dicho sea de paso), creo que debo sentarme y escribir lo que pienso. No teman, no es una crítica más. Se trata, más bien, de una pataleta.

Desde luego, no hay duda de que fue una buena película, y creo que va a envejecer realmente bien. Y ello no sólo por un par de motivos superficiales, sino por más de uno importante. Pocas veces una película de gran presupuesto y de gran calado entre el público masivo ha demostrado tanta solidez, tanta elegancia y tanto ingenio. Sin embargo, y a pesar de que me cuesta mucho decirlo, resulta bastante frustrante enfrentarse a un final que destruye en parte las expectativas creadas, sin llegar a empañar los grandes logros de la película.

Antes de entrar en materia (no hay que vender el pescado tan pronto) podríamos detenernos en algunos aspectos que no han sido comentados por casi nadie, o nadie, al menos que yo haya leído. Me llama la atención la extrema elegancia de Nolan a la hora de tratar la muerte violenta de las múltiples personas que pierden la vida en esta película (merecería la pena ponerse a contar cuántas, serían bastantes). Para entendernos, nunca, en ningún momento, se ve cómo la persona es mutilada, o disparada, o volada en pedazos. Recordemos de qué forma, cuando el Joker le corta la boca a Gambol, el plano corta al plano del testigo de ese acto.

O cómo, cuando el Joker dispara a un policía desde el camión, el plano corta a la siguiente secuencia. También cuando Dos Caras dispara al chófer de Maroni, o cuando el propio Lau está a punto de morir calcinado. Nunca, pero nunca, vemos a una persona, sin cortes, pasar de la vida a la muerte de forma gráfica. Esto, teniendo en cuenta que se trata de un thriller, es notable e interesantísimo. Y no por ello hay menos violencia, además. Pero hay otros aspectos igualmente interesantes que en una crítica ordinaria en el momento del estreno, se pasan por alto o simplemente se ignoran.

Como por ejemplo la identificación del Joker con los perros, y con algunos otros elementos visuales infernales. Me llama poderosamente la atención la primera secuencia en la que vemos a Batman, esa que también tiene al Espantapájaros de protagonista. El gangster Chechen (Ritchie Coster) intenta intimidarle, sintiéndose timado: “¡Mis perros tienen hambre”!, le espeta. Muchas escenas más tarde, justo cuando el Joker le prende fuego a cientos de millones de dólares y a Lau, y decide asesinar también a Chechen, decepcionado porque sólo se preocupa por el dinero y él tiene más categoría, entrega a Chechen a sus propios perros, y le dice: “ya veremos cuánta hambre tienen de verdad”.

Esto da que pensar. A fin de cuentas, en aquella escena con el espantapájaros, a Batman un perro le da estopa a base de bien. Precisamente la misma raza de perros con los que el Joker le espera en su enfrentamiento final. Sin duda el salvaje villano (memorable la creación de Ledger) fue testigo de aquel acontecimiento. En caso contrario, ¿cómo iba a saber que el superhéroe tiene dificultades con los canes? Pero hay más. Pues los perros negros son una de las representaciones del demonio, desde la antigüedad. Y el propio Joker parece un perro. ¿Acaso no olisquea a Rachel para intimidarla, como hacen los mastines? ¿Acaso no se define a sí mismo como un perro que persigue coches?

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Pero hay más detalles…infernales, por llamarlos de alguna manera. En una película con una fotografía tan azul (que inventó Cameron hace muchos años, y que perfeccionó con la insuperable ‘Terminator 2’), es significativo observar de qué modo el color vira a un naranja o a un rojo infernal en los momentos en que debe hacerlo. Por ejemplo en la soberbia escena de acción en la que el Joker intenta dar caza a Harvey Dent. De qué modo destaca, con fuerza indescriptible, el rojo de las llamas del camión de bomberos, y el rojo de las luces del túnel, sobre el entorno azulado. Y, para más inri, la comitiva se desvía hacia el subsuelo. Es decir, hacia abajo, hacia las profundidades, donde se desatará el caos.

Pero además, el relato funciona a niveles bastante abstractos, como el hecho de que el propio Joker (el único personaje que me interesa de toda la película, y con el que me siento teremendamente identificado, como posiblemente les suceda a muchos, mal que les pese, que me estén leyendo en estos momentos) se alimenta de manera invisible de la mezquindad y los bajos instintos de las personas que les rodean, teniendo como ejemplo máximo a Dos Caras. Por eso tiene sentido que cuando los ocupantes de los dos ferrys condenados a muerte finalmente deciden no accionar la bomba, el Joker pierda su aparentemente superioridad frente a Batman y no tarde ni un segundo en resultar derrotado.

Ahora bien, y ya vamos a vender todo el pescado, precisamente hablábamos de los dos ferrys, y tengo que decir que es una verdadera lástima que los ocupantes de cualquiera de los dos no apretara el botón y mandara a los otros al cuerno. Es más, tal como me sugería una amiga, el giro genial habría resultado que los ocupantes de cualquier barco que accionara la bomba murieran engañados, volando en pedazos por el hecho de apretar el botón. A fin de cuentas, el Joker se había encargado durante dos horas de darle la vuelta a todas las hipocresías y etiquetas sociales. Aquél hubiera sido su clímax. Pero supongo que era ir demasiado lejos. Y es una lástima.

Es decir, ya nos había convencido, más que de sobra, nuestro villano favorito, de que el hombre es un lobo para el hombre, de que somos tan buenos como nos permiten ser, y de que cuando las cosas van mal abandonamos nuestras falsas reglas para salvar el culo. Entonces, ¿cómo intentan colarnos a ese fornido preso tirando por la ventana el aparato que haría accionar la bomba que les salvará a ellos la vida? Cuando Batman le responde al Joker que los ciudadanos de Gotham le acaban de demostrar su capacidad para el bien, lo siento, pero me dan ganas de vomitar. La peña, la gente, la people, no está preparada para el bien, ni ahora, ni nunca. Está preparada para sobrevivir sea cual sea el coste. Los santos sólo existen por fanatismo.

Al menos Nolan tiene el talento suficiente como para regalarnos ese precioso final con Dos Caras y el discurso final, emocionante y exacto, del comisionado Gordon. Que les den por saco a sus defectos. Qué gran película, redios…

Otras críticas en Blogdecine:

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<![CDATA[Viggo Mortensen se retira]]> http://www.blogdecine.com/default/viggo-mortensen-se-retira http://www.blogdecine.com/default/viggo-mortensen-se-retira Tue, 07 Apr 2009 08:07:45 +0000 seleccionado por chuparrocas adios

Aún no me lo creo. Viggo Mortensen se retira de la interpretación. Al parecer, el actor norteamericano está agotado de todo lo que rodea al negocio del cine y ha tomado la decisión de dejarlo. Esto es lo que ha dicho:

“Durante la semana pasada, estuve viajando a Los Angeles, Japón, Corea, Polonia y Reino Unido. Es ridículo y no es una forma sana de vivir. Pero, como pasa eso, voy a tomar medidas para cambiarlo. No más películas.

Me imagino que habrá gente que estaría encantada de viajar a tantos países, pero imaginad que eso se convierte en una rutina diaria; que cada par de días tenéis que ir de un lado para otro, y no para pasear, ver museos y descansar, precisamente, sino para promocionar vuestro trabajo, posando y hablando para un montón de personas. Es el precio de la fama, desde luego, pero toda persona es libre de rechazarla. Y no es que Viggo fuese un actor que promoviera el culto a su persona. Todo lo contrario. Le interesaba el trabajo y el arte. De este modo, fiel a su personalidad y su carrera, parece que ha llegado a un punto en el que ha dicho basta.

No he dicho “sí” a una película en casi un año. He estado en todas esas aplaudidas películas y parece que debería estar haciendo más, pero hay otras cosas que quiero hacer. No es el momento adecuado.

Viggo es actor, pero no olvidemos que también es otras cosas. A lo largo de los años, se ha dedicado a la poesía, la fotografía, la música y la pintura (suyos eran los cuadros que aparecían en el remake de ‘Un crimen perfecto’). Si a esto le sumas que los proyectos que le han ido llegando no son precisamente apasionantes, y que el tipo no es de los que se venden por un fajo de billetes, es más fácil de entender el motivo de su decisión.

A menudo eran absoluta basura, todo sobre colocación de productos y marketing. No necesito el dinero.

Como podéis observar, el asunto parece serio, nada que ver con lo de Joaquin Phoenix, que ya parece casi seguro que es todo una farsa para un proyecto de Casey Affleck. Esto es otra cosa. Viggo Mortensen, sin duda, uno de los mejores actores del planeta se retira del cine. El protagonista de películas como ‘El señor de los anillos’ o ‘Promesas del Este’ (Cronenberg se queda sin el actor para su deseada secuela) ha decidido abandonar las pantallas y trabajar en otros campos artísticos.

Y se va sin ese Oscar que tanto se ha merecido. Ojalá sólo sea algo temporal, y vuelva a por él. Seguro que le está esperando, como todos nosotros.

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PD: ¿Cuál es la mejor interpretación del señor Mortensen?

Vía | Worstpreviews

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<![CDATA[Francis Ford Coppola, regresa Michael Corleone]]> http://www.blogdecine.com/default/francis-ford-coppola-regresa-michael-corleone http://www.blogdecine.com/default/francis-ford-coppola-regresa-michael-corleone Fri, 03 Apr 2009 06:02:44 +0000 seleccionado por chuparrocas 180608_godfather2.JPG

Dice Coppola en los comentarios del director (sensacionales) del DVD de esta película, que ‘El Padrino, part II’ “no es una película que quisiera hacer especialmente”, y es comprensible que esto fuera así, después del duro rodaje y de las tensiones soportadas con los directivos del estudio y con los productores. Les dijo a los directivos que no tenía ganas de dirigirla, pero que probablemente sí la produciría, y que encontraría un director apropiado para ellos. Coppola había pensado en Martin Scorsese.

Finalmente la dirigiría él mismo, pero puso una serie de condiciones irrenunciables: que ni el estudio ni Bob Evans tuvieran nada que decir a ninguna decisión suya, un sueldo muy elevado para un director en aquella época, y que la película se llamara ‘El padrino, parte II’. De hecho, lo de emplear los números romanos es una costumbre que se inició con esta película. Tras el rodaje de ‘La conversación’, se iniciaba la compleja producción de la segunda parte de un hito cinematográfico, que doblaba en presupuesto a su antecesora, con el mismo reparto (los que sobrevivieron a la matanza del final de la anterior…), y que para muchos es la mejor de la trilogía.

Se inicia además con ella el empleo de Coppola de materiales literarios preexistentes que parecían completamente agotados de antemano, por el hecho de estar ya muy manidos, o, como en este caso, por haber adaptado gran parte del material del libro con la primera película. Lo haría Coppola en más ocasiones, pero en esta, contando además con el autor del libro, Mario Puzo, como cómplice a la hora de tramar esta historia, se saca oro de lo que no se vio en la primera parte, armando un argumento bastante más extenso, con más personajes, y, si cabe, incluso más ambicioso que la primera parte.

Lo cierto es que todo fue como la seda, tanto la redacción del enorme guión, como la producción y la dirección de la película. Con localizaciones en Cuba, Nueva York, Sicilia, Las Vegas, Los Angeles, no sufrió ninguno de los contratiempos con los que generalmente Coppola tiene que lidiar, si bien esto raramente afecta a la realización de sus largos (aunque sí afecta, y de qué manera, a su carácter y su vida personal…). En pleno rodaje le otorgan a Coppola la Palma de oro del Festival de Cannes (probablemente, el premio cinematográfico más importante que existe) por su maravillosa ‘La conversación’.

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Por supuesto, repetirían también sus más cercanos colaboradores, los responsables del aspecto y de la luz de la anterior película: el diseñador de producción Dean Tavoularis (que ha trabajado para el director en trece ocasiones), y el operador jefe Gordon Willis, quien tras los riesgos que corrió con la confección de la luz en la primera parte, se veía ahora en la tesitura de ahondar aún más en esa estrategia de representación, mientras, al mismo tiempo, debía otorgar un nuevo carácter lumínico a la historia que transcurre medio siglo antes, sin perder la necesaria unidad.

La historia sufriría algunos pequeños cambios de última hora. Estaba previsto que apareciera Clemenza en esta película, sin embargo observamos que Pentangeli (inolvidable Michael V. Gazzo) lleva un brazalete negro y habla de su repentina muerte. Lo cierto es que no se llegó a un acuerdo con el actor que interpretaba a Clemenza, el gran Richard Castellano, y no fue por una cuestión monetaria, sino porque el actor insistió en que un buen amigo suyo escribiera sus diálogos en la película, algo a lo que, como es lógico, Coppola se negó en redondo, sin pensar nunca que Castellano se negara a aparecer por eso en la siguiente película.

Pero lo cierto es que las negociaciones fracasaron, y el personaje de Frankie Pentangeli viene a sustituir lo que hubiera sido del personaje de Clemenza, en una improvisación de escritura de última hora. Pero a veces los actores son así, pueden empecinarse indebidamente en algo que resulta inconveniente para el buen desarrollo de la película. En ese sentido, Coppola se llevó un buen susto con Pacino justo ante de empezar el rodaje, pues le hizo llegar un mensaje a través de su abogado en el que le hacía saber que no estaba contento con el guión y que no pensaba hacer la película. Y esto cuando ya estaban construidos los decorados y la producción estaba en marcha.

F.F.C. pidió reunirse, un viernes, con Pacino el lunes siguiente, para intentar convencerle. Se pasó el fin de semana reescribiendo el guión con tal de contentar a Pacino. Finalmente se lo dio el martes, hecho polvo, después de trabajar sin parar. Pacino aceptó, como todos imaginamos, el nuevo guión. Años más tarde le confiaría al director que pensaba hacerlo de todas maneras, pero que quería ver que estaba tan entregado como en la primera parte.

Del mismo modo que con la primera parte, analizaremos desde el principio hasta el final, esta segunda parte, que supera sin lugar a dudas a la primera (ahora sólo me viene a la cabeza una segunda parte tan rotundamente superior, y es ‘Aliens’, ambas formarían de hecho el díptico perfecto de segundas partes, tanto para tragedia como para thriller…), consagración de De Niro como excepcional actor, que en aquel momento era una estrella emergente, y que ya había hecho la prueba para Sonny en la primera parte.

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Estudio F.F. Coppola en Blogdecine

Francis Ford Coppola, el artista maldito

Francis Ford Coppola, loco por el cine

Francis Ford Coppola, un hombre de familia

‘El padrino’, cinco hijos y un padre

‘El padrino’, el destino de Michael

‘El padrino’, manchándose el traje de sangre

‘El padrino’, paraísos perdidos

‘El padrino’, obra maestra

Francis Ford Coppola, una nueva vida

‘La conversación’, el sonido de la soledad

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<![CDATA['Ponyo en el acantilado', la última joya de Hayao Miyazaki]]> http://www.blogdecine.com/default/ponyo-en-el-acantilado-la-ultima-joya-de-hayao-miyazaki http://www.blogdecine.com/default/ponyo-en-el-acantilado-la-ultima-joya-de-hayao-miyazaki Sun, 29 Mar 2009 07:11:39 +0000 seleccionado por chuparrocas

Ve el video en el sitio original.

Para hablar de Hayao Miyazaki hay que poner incienso y hacer las reverencias oportunas a uno de los más grandes realizadores de animación de la historia del cine. Su galardonada trayectoria le avala y su última película, ‘Ponyo en el acantilado’ llegará a las salas españolas el próximo 24 de abril, lo cual es una agradable noticia.

Nueva producción del Studio Ghibli, del que han salido algunas magníficas películas, y que tras su paso por festivales ha vuelto a demostrar que el realizador japonés Miyazaki sigue siendo un maestro. ‘Ponyo en el acantilado’ cosechó los más destacados elogios de todo lo exhibido en la pasada edición del Festival de Venecia, lo que hace crece la expectación de todos los aficionados a la animación en general y al cine de Miyazaki en particular, que en el plena era digital, retoma una historia con animación tradicional.

La película cuenta la historia de Sosuke, un niño de cinco años que vive en un acantilado y mientras juega en una playa rocosa se encuentra con una pececita de colores llamada Ponyo. Tras rescatarla por estar atascada en un tarro de mermelada, la guarda en un cubo y comparten fascinación mutua. Ponyo sueña con ser humana y no quiere regresar a su hogar, obligada por su padre, un hechicero del océano. Tras la imposición, Ponyo se escapa y se desata el caos, con enormes maremotos que envuelven al pueblo de Sosuke. Una historia de amistad, responsabilidad con el mar como escenario, que, aparentemente va destinado a niños, pero que necesariamente debería disfrutar todo tipo de público.

Vía | Aurum

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<![CDATA[Impactante vals con Bashir]]> http://www.blogdecine.com/default/impactante-vals-con-bashir http://www.blogdecine.com/default/impactante-vals-con-bashir Sun, 22 Mar 2009 16:02:39 +0000 seleccionado por chuparrocas vals

Hay películas con imágenes tan poderosas que se te quedan grabadas, y luego cuesta quitárselas de la cabeza, para bien y para mal. ‘Vals con Bashir’ es de ésas películas. Y no sólo por lo que cabe esperar, por lo que cuenta, sino por cómo lo hace, alternando entrevistas con recreaciones de los hechos que se relatan, unas realistas, otras oníricas, todas con una fuerza y una belleza extraordinarias.

‘Vals con Bashir’ es otro de esos títulos que no tendrían tanta repercusión si no hubieran tenido la suerte de resultar nominados al Oscar. Como con ‘The Visitor’, la dorada y preciada estatuilla sirve para llamar la atención, para que el gran público pueda sentir (algo de) interés por un título que, de otra forma, podría pasar desapercibido. Y la verdad es que si eso ocurre, si dejas pasar esta película, estarás cometiendo un error, a menos que seas una persona que no tolera la violencia, ni siquiera cuando se muestra de forma animada, como en este caso (a excepción de cierto segmento al final, verdaderamente insoportable y también creo que gratuito).

Como dijimos cuando comentamos los nominados a los Oscars, la categoría de mejor película extranjera era la más difícil de pronosticar, puesto que sólo una de las candidatas se había estrenado en nuestro país, ‘La clase’, y en tan pocas salas que aún no había podido verse en muchas ciudades españolas. La segunda en llegar ha sido ‘Vals con Bashir’, que desde el 20 de febrero adorna las carteleras de algunos cines, muy posiblemente llevando a la confusión al público más desinformado, que si creía que los dibujos animados eran para verlos relajadamente y en familia, se habrán llevado una descomunal sorpresa.

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Y es que la película de Ari Folman no es la mejor opción para esos casos, resultando una película muy dramática y con momentos verdaderamente difíciles de digerir. Por otro lado, no dejamos de estar ante un documental que investiga la memoria de un suceso terrible, lo que quiere decir que no estamos ante un producto comercial corriente, de entretenimiento, para pasar el rato. Requiere atención y una predisposición especial para poder consumir y asumir la crudeza de la narración y la particular composición de sus imágenes, algunas creadas a partir de falsos recuerdos, sueños o pesadillas.

‘Vals con Bashir’ gira en torno a la matanza de refugiados palestinos en las poblaciones de Sabra y Chatila, ocurrida en el Líbano de 1982. La excusa es un sueño recurrente al que el propio cineasta israelí quiere dar sentido. Él es protagonista del documental porque lo fue de la historia que cuenta y son sus recuerdos (o la falta de ellos) los que originaron el film. Folman estuvo en la zona en la que sucedieron los terribles hechos, como soldado, pero su memoria le traiciona y quiere saber hasta qué punto ese sueño es real o totalmente inventado. La búsqueda de la verdad le llevará a revelar la estupidez, el horror y las consecuencias de otro conflicto bélico absolutamente despreciable.

De este modo, tenemos una película documental que también trata sobre la memoria del individuo, además de sobre lo que ocurrió en Líbano. Y más globalmente, estamos ante una obra que trata del ser humano, de sus límites, su capacidad de adaptación, supervivencia y violencia descerebrada. Porque quizá el formato de ‘Vals con Bashir’, el que la acción se muestre animada, en lugar de real, podría llevar al público a esquivar la contundencia de los hechos que ahí se muestran, a pesar de que se conozcan y de que los dibujos busquen el realismo.

De ahí que Ari Folman incluya al final ese segmento de imágenes que muestran el horror verdadero, crudo e insoportable. Personalmente, me parece un recurso gratuito y efectista, que sobraba, al igual que en ‘Redacted’, que también incluye una pieza similar. Me parece innecesario y de mal gusto, rompiendo la terrible belleza del conjunto. Pero claro, puede que sólo así se llame la atención sobre determinado público. Puede, porque no estamos precisamente en una época en que ese tipo de piezas vayan a escandalizar a nadie. Cosas igual de terribles se pueden ver a diario, si se tiene el estómago adecuado.

crítica

Aunque a menudo la animación recuerda a lo que hizo Richard Linklater con sus ‘Waking Life’ y ‘A Scanner Darkly’, lo cierto es que Folman no recurrió a la rotoscopia para su película. ‘Vals con Bashir’ se grabó primero en un estudio, en vídeo, se montó y a partir de ahí se crearon más de 2.000 storyboards, que fue la base para empezar, de cero, la labor de animación, mezcla de Flash, clásica y en 3-D. El acabado es extraordinario, todo un acierto.

Como dije al principio, esta película es de las que recuerdas con el paso del tiempo. Ya sabéis que hay otras que, pasados unos días, ya no sabes ni de qué iba, y pasados unos meses, dudas de si llegaste a verla o no. ‘Vals con Bashir’ se queda grabada. La vi hace más de una semana y aún tengo en la retina escenas como las que os pongo en la primera y en la tercera imagen de este texto. Son algunos de los momentos más poderosos de la película, que no debe “asustar” a nadie. Quiero decir, ni por ser un documental, ni por el tema que trata, ni tampoco porque sea de animación, cosa que espanta a cierto público, que considera que los dibujos son para los niños. Nada de eso, y aquí uno de tantos ejemplos para comprobar lo contrario.

En Blogdecine:

‘Vals con Bashir’, al ritmo de las balas

‘Vals con Bashir’, dibujando el horror

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<![CDATA[Opinión crítica de 'Watchmen']]> http://www.blogdecine.com/criticas/opinion-critica-de-watchmen http://www.blogdecine.com/criticas/opinion-critica-de-watchmen Tue, 17 Mar 2009 07:00:42 +0000 seleccionado por chuparrocas watchmen

Tras la larga espera, llegó la hora. Las manecillas del reloj señalaban el momento en que la película ‘Watchmen’ se proyectaba por fin en los cines. Veinte años atrás, se compraban los derechos del cómic de Alan Moore y Dave Gibbons para llevarlo a la gran pantalla. Quizá, cuarenta años más tarde, la película se reestrene y las salas se llenen de todos los que quieren volver a experimentar ‘Watchmen’ en una gran pantalla, de forma similar a lo que pasó con ‘Star Wars’ o ‘Blade Runner’. He dicho quizá. Hoy, ahora, aún no estoy seguro de hasta qué punto es una buena película, o si es algo más, una imperfecta obra maestra. A falta de volver a verla, por lo menos una vez más, aquí os dejo mis impresiones, mi opinión crítica de ‘Watchmen’, paradójicamente, una película inesperada.

El “visionario” Terry Gilliam, el primer director al que le encargaron adaptar ‘Watchmen’, se veía incapaz de llevar a cabo la tarea, y pidió consejo a Alan Moore, co-creador del cómic. Éste, cuando aún Hollywood no le había destrozado ninguna obra y se mostraba más accesible, le respondió que, sinceramente, no veía posible que pudiese hacerse una película. Otros dos cineastas tan dispares como Darren Aronofsky y Paul Greengrass también trabajaron en el proyecto, con los mismos resultados que Gilliam. Nada. Irrealizable. ¿Tenía razón Moore? ¿Era imposible hacer una película de ‘Watchmen’? Creo que todos los que hemos leído el cómic contestamos en su momento que sí, que es imposible. Entonces llega Zack Snyder y dice: No, es posible.

Pletórico, tras el sorprendente éxito de la sangrienta y bellísima ‘300’ (adaptación y superación del flojito cómic de Frank Miller), Snyder se embarca en la realización de la misión imposible, trasladar un cómic de unas 400 páginas, inadaptable según todos los que lo habían intentado antes, en una película. Con un presupuesto estimado en 100 millones de dólares, a estas alturas un tanto ridículo para una superproducción industrial (sin ir más lejos, la reciente ‘El curioso caso de Benjamin Button’ costó 160), un reparto sin estrellas y la intención de contar la decadente existencia de unos superhéroes en una realidad alternativa, que nada tienen que ver con los que han triunfado en el cine antes, Snyder emprende un camino que tiene como final el pasado viernes 6 de marzo, cuando, efectivamente, demostró que tenía razón. Que él tenía razón y (casi) todos los demás estábamos equivocados. Que ‘Watchmen’ está en los cines, que es una película.

snyder

Filmar ‘Watchmen’ traía consigo una gran oportunidad pero también, y sobre todo, un temible hándicap; por un lado, se aseguraban una historia extraordinaria, que ha maravillado a todos durante años, el material de un cómic que ha sido catalogado como el mejor de toda la Historia; por otro lado, por eso mismo, era prácticamente imposible que la película pudiera satisfacer las expectativas (y los caprichos) de todos los que defienden el cómic, porque se ha cometido la insensatez de pretender adaptar una de las obras cumbre de la cultura humana. Por otro lado, la complejidad, la dureza y el pesimismo de la historia van en contra de lo que se hace en Hollywood, esto es, de lo que suele gustar al gran público. Todo en contra. Ahí tenemos las críticas que se le han hecho a la película hasta ahora; unos la atacan porque es demasiado fiel, otros porque no es tan fiel como debería ser. Resulta de lo más divertido comprobar las contradicciones de estas dos posturas. O que se considere que la comercial ‘V de Vendetta’ es mejor adaptación que ‘Watchmen’. Me parece de risa.

Pero Zack Snyder ya sabía dónde se metía. Y no es que no le preocupara. De hecho, no puede negarse que ha cuidado a los fans en todo momento, y es que, por encima de todo, él es también un fan, un “friki”, que idolatra la obra de Moore y Gibbons (decir que sólo hace justicia al primero es absurdo, ¿acaso Gibbons no sigue el guión de Moore en sus dibujos?). Snyder ha tenido en cuenta lo que se esperaba de su adaptación, pero también ha tenido que lidiar con los gastos heredados de todos los proyectos anteriores que no vieron la luz, y con unos productores que no le han puesto las cosas fáciles, impidiendo, por ejemplo, que se estrene el montaje que verdaderamente quería el director. Porque, por mucho que se diga, estamos ante la visión de Snyder del cómic. Recortada, pero suya. Su interpretación y su forma de entender el complejo material del que disponía. Habrá que esperar al DVD para disfrutarla por completo.

comediante

Poco más de dos horas y media es lo que dura el montaje estrenado de ‘Watchmen’. Una duración que supone también otro elemento que asustará y derribará a muchos, aparte de la nada convencional historia que la película cuenta o la complejidad de su estructura, que no es la del cómic, porque eso habría sido un suicidio, pero que no deja de ser inteligente, ingeniosa, y difícil de digerir para la mayoría (especialmente si no has ojeado una sola página del original); en este sentido, creo que hay que aplaudir el trabajo de los guionistas David Hayter y Alex Tse, que no lo tenían nada fácil. Por otra parte, el metraje también ha sido atacado porque no son pocos los que creen que faltan más minutos, más material, más película. ¿Se puede pensar que todo el cómic de ‘Watchmen’ pueden trasladarse, por completo, al cine? Al parecer, sí se piensa. Snyder, al frente del proyecto, tenía las de perder, tanto si se recortaba la historia como si no, tanto si sólo se basaban en el cómic, como si se trasladaba con extrema fidelidad.

Entonces, ¿qué es ‘Watchmen’? ¿Es una adaptación fiel o no? En mi opinión, es lo más cercano a una adaptación fiel que podía hacerse, pero también, y en conjunto, una buena película. Toma el espíritu y la esencia del cómic, convierte en imágenes de cine las viñetas del cómic, lo que nos permite disfrutar en una gran pantalla de la historia que en su día imaginaron Moore y Gibbons, pero sin encorsetarse más de la cuenta en la adaptación, tomándose libertades y mostrándolo desde una perspectiva única; desde luego, totalmente cinematográfica. Señoras y señores, fans y no fans del cómic, adultos y no adultos, ‘Watchmen’ es un espectáculo sin precedentes que merece el pago de la entrada. Lejos de lo que pueda parecer, no es una película de entretenimiento y efectos especiales (si eso es lo que quieres ver, ya tienes asegurada la decepción), es mucho más, y prepárate para usar el coco, porque esto no puede consumirse relajada y cómodamente. No, no. Esto hay que vivirlo y pensarlo, capturarlo en tus retinas y en tu cabeza, desmontarlo poco a poco, pieza a pieza, hasta descubrir lo que realmente hay, lo que es ‘Watchmen’.

cartelDesgraciadamente, me temo que muchos la están tomando injustamente con ella, sin mucho fundamento, porque es más fácil insultarla que tratar de comprenderla, y porque es más cómodo poner el piloto automático y devorar cubos de palomitas que intentar razonar y buscar la lógica a lo que la película propone. O quizá soy yo el que se está equivocando, incapaz de quitarme de encima la mágica atracción de sus imágenes, la fuerza de su discurso. Como he dicho, sólo la he visto una vez, y me parece absurdo pretender desmenuzar la película en un texto de esta extensión, ahora mismo; pero os diré lo que he encontrado. He encontrado belleza, emoción y mucha tristeza. Y ahí es donde me ha atrapado la película de Zack Snyder. Hay planos visualmente maravillosos, pero lo que me ha cautivado, y donde creo que radica la grandeza de la película, es en la narración de la trágica, triste y desoladora historia de unos personajes condenados al olvido, cuya tarea, lejos de ser heroica, resulta demencial, e inútil; sin sentido, como la vida misma.

Tenía muchas dudas sobre cómo iba a quedar plasmado el Dr. Manhattan en la película, porque los personajes creados digitalmente no suelen transmitir demasiado, pero finalmente no sólo me ha convencido, sino que me parece de lo mejor de ‘Watchmen’. Los efectos especiales han superado mis expectativas, haciendo creíble un personaje increíble; algo que no se habría logrado sin la magnífica interpretación de Billy Crudup; como Osterman, lo poco que sale, y como Manhattan, ese superhombre azul de mirada y voz triste, intentando aclarar su mente y descubrir qué es todo, qué es él y qué somos nosotros, los pequeños e insignificantes seres humanos que se dan tanta importancia. No menos brillantes resultan las creaciones de Rorschach, El Comediante y Búho Nocturno. El primero debería ser el típico justiciero, pero realmente es violento, sucio y oscuro, un “tipo bueno” que defiende la justicia pero terrible en las formas, con ese atuendo tan siniestro y representativo. Fantástico en lo visual y en lo interpretativo, con un impresionante Jackie Earle Haley (su última escena es uno de los motivos que justifican la versión cinematográfica, en carne y hueso, de esta historia). El Búho es quizá uno de los personajes más polémicos, porque parece (sólo parece) que no hace nada, pero su evolución es crucial para la trama; creo que Patrick Wilson está estupendo en el papel, ha captado el alma del nostálgico personaje y su caracterización es ideal.

Los personajes de Manhattan, Rorschach y El Comediante son razones que justifican esta película, puntos fuertes para defender la visión de ‘Watchmen’ de Snyder. El Comediante es una joya, un personaje carismático, de ambigua personalidad, amoral, que afortunadamente está interpretado de forma impecable por Jeffrey Dean Morgan. Él protagoniza algunas de las escenas más potentes de la película, destacando la secuencia en la que se enfrenta a unos manifestantes y habla del sueño americano; no sé a vosotros, pero a mí me dejó la piel de gallina. ¡Ahí está la esencia del maldito cómic inadaptable! Ahí y en secuencias como la de Manhattan en Marte, al ritmo del “Prophecies” de Philip Glass, o en los asombrosos créditos iniciales, una auténtica maravilla, con el “The Times They Are A-Changin” de Bob Dylan como fondo musical y como parte del contenido. Eso es cine, y eso es ‘Watchmen’, se quiera ver o no.


(Los impresionantes créditos iniciales)

Sin embargo, a pesar de que ya he dicho que necesito volver a ver la película, y de que estoy convencido que el tiempo (objeto de reflexión en esta historia) pondrá a ‘Watchmen’ en su sitio, relajando los juicios, hay elementos que no encajan correctamente en el logrado entramado cinematográfico de Snyder. Ante todo, lo que más desestabiliza el conjunto, son los momentos “a lo 300”; esas luchas bailadas en las que El Comediante, Búho, Espectro y Ozymandias golpean como si estuvieran hechos de acero. Se entiende que haya pequeñas concesiones al gran público, porque esto no deja de ser un producto de Hollywood, y si sus propios ejecutivos no entienden o aprueban la cosa, no la dejan salir adelante. Pero creo que esas peleas a cámara lenta perjudican muchísimo el disfrute total de la película, te llegan a sacar de la pantalla, pero más que nada es que van en contra del discurso central de la historia. Con esas secuencias se ensalzan a los superhéroes, y la cosa va justo de lo contrario.

Por otro lado, dos de los puntos débiles de ‘Watchmen’, son los personajes de Laurie/Espectro de Seda y Adrian/Ozymandias, demasiado importantes en la trama y demasiado flojos en su retrato, que impiden que la película vuele a la altura deseada. Creo firmemente que el casting fue erróneo en estos dos casos, Malin Akerman y Matthew Goode no encajan y no hacen creíbles a sus personajes. Cuenta Snyder que Tom Cruise intentó convencerle para que le dejara el papel del hombre más listo del planeta, pero que no se pusieron de acuerdo porque él lo quería para el de Osterman/Manhattan. Creo que Snyder se equivocó, y también que su idea habría perjudicado al personaje azul. Por no hablar de que habría provocado una polémica innecesaria, al margen del tema de las partes íntimas (porque Manhattan aparece desnudo, como en el cómic, lo que ha provocado también reacciones de lo más infantiles, quizá por complejos).

buho-ozymandiasDejando a un lado a Akerman, que me parece una actriz, ahora mismo, incapaz de darle entidad ni siquiera a un personaje como el de Laurie (que tampoco requería especial talento, dicho sea de paso) creo que el error que representa Goode es más importante. No digo que lo haga mal, hay escenas donde el personaje cobra vida, pero creo que éste requería a otro actor, sencillamente, otro con un físico más apropiado y que entendiera que Ozymandias es un hombre que se cree un superhombre, un Dios en la Tierra, alguien superior, no ese tipo tan chulesco que vemos en la película. Por más que lo diga, su pasión por la figura y logros de Alejandro Magno no queda patente en su forma de actuar, por no hablar de que, así retratado, es más fácil adivinar su implicación real en la trama (sigo pensando que el final del cómic era mejor, por mucho que resultara más difícil de explicar o se considere “increíble”, ¿acaso el Dr. Manhattan es creíble?). Es una pena, porque es un personaje que podía dar mucho juego y no se le aprovecha. Protagoniza momentos importantes en pantalla y eso perjudica a la película.

Concluyo este artículo, en el que no tenía previsto extenderme tanto, con dos pensamientos, una recomendación y un agradecimiento. Creo que ‘Watchmen’ va a ser valorada mejor y más justamente de aquí a unos años, cuando pase todo el huracán mediático y de críticas destructivas (o amargadas, usad lo que queráis); dicho eso, también pienso que la película, por más que el tiempo la trate mejor, no es la gran obra que debería ser, habiendo adaptado un cómic tan lúcido, retorcido y magistral como el de Moore y Gibbons. Una lástima, pero hay que pensar en positivo, podría haber sido muchísimo peor, y no nos habría extrañado. Por último, mi recomendación es que vayas a verla, independientemente de haber leído o no el cómic, de si tienes 50 años o 20, de si crees que te va a parecer genial o una basura; simplemente, ve al cine, hazte a la idea de que vas a ver algo diferente, que dura dos horas y media, y disfruta cuanto puedas. Ah, y gracias por todo, Zack Snyder.

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En Blogdecine:

‘Watchmen’, ¿una adaptación demasiado fiel?

‘Watchmen’, crónica de un fracaso anunciado

‘Watchmen’, la frialdad hecha espectáculo

Todo sobre la película ‘Watchmen’

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<![CDATA[Gran Ciclo Disney: 'El rey león']]> http://www.blogdecine.com/criticas/gran-ciclo-disney-el-rey-leon http://www.blogdecine.com/criticas/gran-ciclo-disney-el-rey-leon Sun, 15 Mar 2009 22:11:35 +0000 seleccionado por chuparrocas

La verdad es que al que no se le erice el pelo con este arranque, tiene horchata en las venas. Por supuesto que aparecen los rasgos sentimentaloides tan propios de la casa, como el acaramelamiento entre Mufasa y la madre de Simba (y eso que creo que hasta un niño de 10 años sabe que un león tiene varias leonas), pero esto es más que espectacular: el adjetivo que mejor le cuadra es majestuoso, muy acorde con el tono shakesperiano de reyes y traiciones que va a presidir la historia. Primero fue un reino marino, luego un cuento con esencias centroeuropeas, a continuación un mundo árabe y místico, y ahora lo que obtenemos es el esplendor del continente africano.

Cuando se conocieron los primeros detalles sobre esta producción, de alguna forma todos sabíamos ya, meses antes de su estreno, que iba resultar un éxito de público grandioso, del mismo modo que cuando un año después se estrenó ‘Pocahontas’, muchos nos olimos el desastre. Pero es que ‘El rey león’, una producción tan cuidada, se merecía ese éxito. Sin ser una película tan magistral como ‘Aladdin’, posee secuencias que pertenecen ya, por méritos indiscutibles, a la antología del mejor cine de animación de todos los tiempos.

Una de las máximas virtudes de esta historia reside en la decisión de sus responsables de centrar la trama en una sola idea: la pérdida del destino por el deseo de poder de otros, y la recuperación de ese destino superando antiguos temores. A parte de esto, no hay ninguna otra trama ni subtrama. Y ésta resulta muy profunda psicológicamente, y muy creíble. Es una de las pocas películas Disney, o quizá la única (ahora mismo no estoy seguro), en la que el paso del tiempo se emplea de forma notable a la hora de establecer los cambios internos de un personaje. En este caso, Simba sufre un trauma terrible desde la infancia, que le alejará más de su derecho al trono de la selva (por decirlo de alguna manera) que el propio Scar.

Y es que es esta una película muy cruel emocionalmente hablando. Simba no sólo pierde a su padre muy joven, sino que Scar le tortura con gran habilidad, manipulando su amor hacia su padre, y haciéndole sentir una culpabilidad terrible. Es impresionante la forma en que se regodea, teniendo en cuenta que poco después planea matarle. Cuando ví esta película yo era un adolescente, y sentí un estremecimiento sincero en el momento en que a Simba le cae una lágrima ante las acusaciones de Scar. Ahora, quince años después, siento idéntico estremecimiento.

Pero no sólo eso, sino que secuencias tan cinemáticas como la de la estampida que provoca la muerte de Mufasa, poseen una belleza y una perfección insólita en su planificación y ejecución. Todos los elementos de la secuencia están animados con el similar mimo y destreza, y los movimientos de cámara (como ese desasosegante del zoom sobre Simba cuando ve lo que se le vine encima) demuestran el tremendo esfuerzo realizado. Sorprende que tanto Roger Allers como Rob Minkoff, directores de la cinta, no hayan hecho nada posterior que merezca la pena señalar, lo que indica, probablemente, que fue producto de un equipo soberbio de profesionales.

Se le puede achacar su previsibilidad, o que sus caracteres no son tan variados ni tan bien caracterizados como en ‘Aladdin’. Salvo Simba y Scar, que son dos oponentes fascinantes, el resto de personajes no tienen gran entidad. Ni los cachondos Pumba y Timón, ni las hienas (más cachondas todavía). Tampoco Nala. En general son o muy buenos o muy malos, sin razones más allá de la propia supervivencia en el caso de las hienas, cuya venganza final queda muy creíble. Pero sobre todo queda creíble la sencilla forma en que el mandril le hace comprender a Simba que del pasado se puede aprender, pese a que sea imposible cambiarlo, y que eso es algo positivo.

En suma, una grandiosa producción animada, que da fé de la ambición del estudio por ofrecer un espectáculo absoluto, cuidando todos los detalles, y que da por terminado un corto pero apasionante ciclo que ha quedado como la última época de oro de un estudio que si no llega a ser por la existencia de Pixar, quizá ahora mismo estaría cerrado por derribo. Después de este ramillete de realizaciones, Disney bajó mucho el listón, y repitió el esquema hasta la náusea. En un próximo post, que cerrara esta serie, analizaremos las películas posteriores a ‘El rey león’, de las cuales muy pocas tienen algo interesante.

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Gran Ciclo Disney en Blogdecine

Gran Ciclo Disney: ‘La sirenita’

Gran Ciclo Disney: ‘La bella y la bestia’

Gran Ciclo Disney: ‘Aladdin’

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<![CDATA[Sobre la crítica en España]]> http://www.blogdecine.com/default/sobre-la-critica-en-espana http://www.blogdecine.com/default/sobre-la-critica-en-espana Mon, 16 Mar 2009 10:05:45 +0000 seleccionado por chuparrocas gasset-critica.jpg

“La crítica es excesivamente subjetiva y personal, ya que se dan demasiados juicios de valor [...] debería ser más didáctica, más objetiva, más informativa. Que generara deseo de ir al cine”.

Son declaraciones de Antonio Gasset, periodista, crítico y antiguo presentador del espacio ‘Días de cine’, en La 2 de Televisión Española.

Al margen de que esté más o menos de acuerdo con las declaraciones de Gasset, lo que creo que es evidente es que la mitificación de la figura del crítico de cine ha llevado en muchas ocasiones a que el público desconfíe de la palabra de estos expertos, y considere más las opiniones de sus familiares y amigos. A una separación absurda, y forzada por los que creen que sus juicios son leyes, entre los que se supone que saben y los que buscan esa sabiduría para orientarse. Al final, cada uno por un lado.

No es cuestión de rebajar el grado de inteligencia, ni la complejidad de análisis, sólo, creo, la arrogancia. Hay que poner los pies en el suelo. Me parece que falta humildad a la hora de construir los textos, no sólo por respeto a la obra que se critica sino también, no menos, por el público que puede disfrutar de ella. Para mí, un ejemplo de buen crítico de cine es el señor Josemanuel Escribano (al que pude entrevistar recientemente), alguien que intenta enfocar siempre sus comentarios hacia lo positivo de una película, intentando entender el conjunto, y a quién puede interesarle más.

En este sentido, sí estoy de acuerdo con lo que señala Gasset de “generar deseo de ir al cine“. Debería ser así. A veces parece que el crítico tiene la función de extender un sentimiento de amargura, de hundirlo todo y quedar como superviviente. Parece que así eres más adulto y tu comentario tiene más peso, mayor seriedad. Así ocurre que mucha gente empieza a creer que todo el que ve mucho cine debe tener una vida triste y acabar mal de la cabeza, un marginado hombre gris cuyos textos sólo sirven para mayor gloria de su ego. Sin utilidad alguna. Bueno, algunos hay, cierto…

Personalmente, llevo años viendo, normalmente, una película al día, y si en algo me ha influido, más allá de tener menor vida social (me refiero a salir a tomar algo y volver a casa a las tantas de la mañana, cosa que no me ha entusiasmado nunca), ha sido para adoptar un punto de vista más tranquilo, respetuoso, cuidadoso. Porque no sabemos nada. Porque el cine es demasiado extenso. Porque cuando crees que has visto una película viene alguien y te descubre una interpretación diferente de una escena; y tiene razón. Porque cuando crees que lo sabes todo sobre un país o un género, alguien te descubre una película que no conocías; y resulta que es maravillosa y no es la única del director. Una constante, apasionada búsqueda en lo inabarcable.

Y por otro lado, ¿quién es nadie para creer que sus gustos son mejores que los del resto? Sí, claro, hay personas que saben más de cine que otras, por supuesto, de ahí que exista la profesión de crítico. Pero éstos no dejan de tener sus gustos personales y a menudo, por más que quieran, como señala Gasset (y debe hablar por experiencia), eso marca el texto que escriben, lo condiciona y no puede hacer nada para evitarlo; pero lo intentan. Muy pocos van a decir “me gusta“, dirán “es bueno“. Lo que lleva, a menudo, a escribir todo tipo de rebuscadas justificaciones, a veces, de lo más ridículas. Los más hábiles lo harán de forma que no se entienda del todo lo que están diciendo, pero lo escrito no suele superar una segunda lectura.

Al final, lo que hay que mirar es la firma, quién escribe qué. Eso te sirve para saber de qué pie cojea y si puedes fiarte, más o menos, de lo que ha escrito. Habrá algunos con los que estés más de acuerdo, pero no puedes seguir a alguien siempre, te llevará a sufrir mucho cine que no te gusta. Cada uno debe tener su propio criterio, sus propias películas favoritas. Y debe defender su opinión. Si es posible, con argumentos. Pero también con mucha humildad.

Y ya paro. Hasta aquí mi punto de vista. ¿Vosotros cómo lo veis?

PD: Eso sí, si alguien pretende responsabilizar a los críticos de la tremenda bajada del número de espectadores en los cines… que lo piense dos veces, por favor.

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