Favoritos de los expertos de faure en Blogdecine http://www.blogdecine.com/usuario/ seleccionado por los expertos de faure http://www.blogdecine.com <![CDATA[La leyenda de Burton Stephen Lancaster]]> http://www.blogdecine.com/actores/la-leyenda-de-burton-stephen-lancaster http://www.blogdecine.com/actores/la-leyenda-de-burton-stephen-lancaster Sat, 09 Jul 2011 17:39:17 +0000 seleccionado por los expertos de faure burtlancastersv1.jpg

“He tenido la suerte de poseer un cuerpo obediente”

Burton nació en New York en 1913, Stephen murió cuando decidió dedicarse al eternamente difícil arte de la interpretación de cine, y Lancaster es una leyenda inmortal que permanecerá muchas décadas en la memoria de nuevos y antiguos cinéfilos. Una vez le preguntaron por el negocio y el mundo del circo, y contestó con parsimonia que el circo es como una madre en la que poder confiar, porque cuando aciertas te recompensa con creces, aunque cuando te equivocas te castiga sin piedad. Por aquel entonces ya le llamaban Burt Lancaster, y lo mismo podría haber dicho de la industria y el mundo del cine, aunque en ese caso, pocas equivocaciones cometió, por lo que fue recompensado con creces. Pocas veces se puede hablar de un actor-estrella-artista similar, capaz de labrarse su carrera a base de esfuerzo y méritos propios, de audacia y de temeridad casi, pero también de talento puro, de voluntad pura, casi de alegría y de vitalidad genuinas.

En el resbaladizo y oscuro Hollywood de posguerra, con la demencial Caza de Brujas en pleno apogeo, Lancaster supo labrarse un nombre como estrella de acción y aventuras, y también como productor, decidido a dejar una huella duradera. En verdad que lo consiguió, porque se trataba de un hombre de un carisma innato, un luchador que sabía transmitir esa lucha y ese coraje a la pantalla, corporeizándolo a sus personajes. Pero luego supo transformarse, materializarse en un actor mucho más completo, capaz de abandonar antiguos registros y de conseguir éxitos con otros nuevos, abandonando su imagen de héroe de acción y construyendo algunos de los personajes más notables del cine de autor, o por lo menos de un cine mucho menos comercial, triunfando con idéntico éxito, alzándose con una carrera extraordinaria que comprende casi todos los géneros y estilos, en la que Lancaster fue desnudándose (literal y metafóricamente) hasta desnudarse por completo delante del espectador.

Y eso que, aún en la actualidad, muchos le consideran solamente un saltimbanqui, un tipo listo que supo llegar lejos, gracias a su físico privilegiado, a su sonrisa blanquísima, a su carisma arrollador, negándole cualquier atisbo de elegancia, de talento interpretativo puro, de genio dramático. Al contrario que otros grandes nombres norteamericanos, no digamos ya europeos, Lancaster no era más que una estrella en comparación. Pero, en mi opinión, se trata de uno de esos actores natos capaces de vivir la secuencia con una intensidad indescriptible, que con una facilidad pasmosa se adueñaba de la atención del espectador, aún en papeles minúsculos, porque con su sola presencia, con una mirada que derrite la roca, son capaces de arrastrar la imaginación de ese espectador dispuesto a enamorarse de un personaje. Eso Lancaster lo sabía y lo explotaba como nadie. Ya desde su primera película, ‘Forajidos’ (‘The Killer’s’, Robert Siodmak, 1946), en la que impresionó a propios y extraños. Aunque empezó tarde, con más de treinta años, y alcanzaría el estrellato con casi cuarenta, arrancaba una carrera extraordinaria.

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La transformación del artista

Nunca olvidó Lancaster su vida circense al lado de Nick Cravat (amigo de la infancia), que desarrolló en las calles de su ciudad, como tampoco olvidó su experiencia en la Segunda Guerra Mundial, y cuando empezó como actor en Broadway no las tenía todas consigo. Parece mentira en alguien que lo hizo todo en el bélico, en el cine negro, en el western, en el melodrama. Los balbuceos de los últimos años cuarenta, se convirtieron en total dominio de su labor artística en los cincuenta, en películas de Siodmak, de Aldrich, de Zinnemann, de Sturges, de Mackendrick, de Tourneur. En películas magníficas, o más que mágníficas, como ‘El halcón y la flecha’ (‘The Flame and the Arrow’, 1950), ‘Veracruz’ (íd, 1954), ‘El temible burlón’ (‘The Crimson Pirate’, 1952), ‘Apache’ (íd, 1954), ‘Duelo de titanes’ (‘Gunfight at the O.K. Corral’, 1957), ‘Chantaje en Broadway’ (‘Sweet Smell of Succes’, 1957). Capaz de interpretar a un cínico encantador y sanguinario como Joe Erin, y a un héroe nacional como Wyatt Earp, de regalarnos con su versatilidad.

Pero ya en los sesenta su carrera dio un increíble salto adelante, ensanchando su talla artística hasta niveles inimaginables, con diecisiete películas que convierten a sus logros de los cincuenta en algo casi anecdótico. Cinco de ellas bajo las órdenes de John Frankenheimer, de las que podemos destacar su sobrecogedora interpretación de ‘El hombre de Alcatraz’ (‘Birdman of Alcatraz’, 1962), que le valió la Copa Volpi en el Festival de Venecia, y la soberbia ‘El tren’ (‘The Train’, 1964). Eso sí, había comenzado década ganando el Oscar, muy merecidamente, con la fenomenal composición de ‘El fuego y la palabra’ (‘Elmer Gantry’, Richard Brooks, 1960), cuando ganar el Oscar significaba algo, y probablemente tendría que haberlo ganado en 1961 por ‘¿Vencedores o vencidos?’ (‘Judge at Nuremberg’, Stanley Kramer, 1961), muy bien caracterizado como el alto mando nazi que se arrepiente de las masacres. Ahí, Lancaster, en su breve aparición, logra brillar incluso por encima de un reparto tan impresionante constituido nada menos que por Spencer Tracy, Richard Widmark, Marlene Dietrich, Maximilian Schell, Judy Garland, Montgomery Clift...todos ellos dando lo mejor de sí mismos, que era muchísimo….

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Pero algunos aún siguen negando la evidencia, aunque trabajara para Visconti en ‘El gatopardo’ (‘Il gattopardo’, Luchino Visconti, 1963) o para John Cassavetes en ‘Ángeles sin paraíso’ (‘A Child is Waiting’, 1963), aunque triunfara una vez más en un western tardío (para muchos, el último gran western clásico) como ‘Los profesionales’ (‘The Professionals’, Richard Brooks, 1966), con cincuenta y tres años, y algunos años más tarde, cercano a los sesenta, con la soberbia ‘La venganza de Ulzana’ (‘Ulzana’s Raid’, Robert Aldrich, 1972). Y todavía más: conquistó al espectador en su breve pero inolvidable aparición de ‘Novecento’ (íd, Bernardo Bertolucci, 1976) y ya de anciano en la genial ‘Atlantic City’ (íd, Louis Malle, 1980). Esto sí es una carrera verdaderamente asombrosa, de un actor superdotado, un hombre capaz de enfrentarse a los papeles más dispares, complejos, contradictorios y difíciles, saliendo triunfante de todos ellos, incluso cuando su físico no le permitía más que caminar.

En su vida privada fue un ejemplo de artista comprometido con las causas sociales, y un ferviente luchador por las minorías raciales. Fue célebre su oposición directa y sin ambages de la Guerra de Vietnam, así como su larga lucha por los derechos de los gays, más aún cuando su amigo Rock Hudson contrajo el SIDA. Pocas leyendas del cine son tan grandes como la de Burton Stephen Lancaster, cuya dilatada carrera, enorme humanismo y coraje artístico son un legado para todos los actores en general y para todos los cinéfilos que se precien de ello.

Su mejor interpretación de cínico violento: ‘Veracruz’, junto a Gary Cooper

Su mejor papel melodramático: ‘El fuego y la palabra’, excepcional

Su mejor papel dramático: ‘Atlantic City’

Su papel más sorprendente: ‘Novecento’

Su papel más generoso: ‘El halcón y la flecha’

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<![CDATA[Cine y videojuegos: películas que son como juegos, juegos que son como películas]]> http://www.blogdecine.com/blogdecine/cine-y-videojuegos-peliculas-que-son-como-juegos-juegos-que-son-como-peliculas http://www.blogdecine.com/blogdecine/cine-y-videojuegos-peliculas-que-son-como-juegos-juegos-que-son-como-peliculas Wed, 29 Jun 2011 15:50:28 +0000 seleccionado por los expertos de faure Apocalypto

Tras una charla sobre cine y videojuegos que dí el año pasado en Bilbao, uno de los asistentes se acercó y me preguntó ¿Para ti cuál es la mejor película basada en un videojuego y cuál el mejor videojuego basado en una película? La respuesta rápida por mi parte podría haber sido nombrar algunas de las múltiples adaptaciones que se han hecho entre ambos medios. Pero claro, esa habría sido la salida fácil, y aquella persona se merecía algo más después de haberme aguantado soltando el rollo.

La película ‘Apocalypto’ y el juego ‘Uncharted 2’ le espeté tras pensarlo un momento. El chaval se quedó un poco trastocado. Pero si ‘Apocalypto’ no se basa en ningún videojuego y ‘Uncharted 2’ no adapta ninguna película me dijo. Tenía razón claro, pero es que a veces, para obtener la mejor respuesta hay que dejar de lado los raíles que nos marca la propia pregunta.

Cuando vi ‘Apocalypto’ por primera vez tuve la sensación de estar ante lo mejor que había parido el cine de aventuras en los últimos años. El caso es que, a lo largo de la emocionante proyección, algo más llamó mi atención. La película de Mel Gibson incorporaba largos momentos dedicados a la acción. Podía ser una trepidante escena a través de la selva con el protagonista saltando y eludiendo peligros perseguido por sus enemigos, o una carrera a muerte en un terreno llano esquivando lanzas. El caso es que la planificación de estas escenas mostraba la acción de forma lateral y en línea recta, como en tantos juegos clásicos de scroll izquierda/derecha.

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En esos juegos clásicos de los 80 y primeros 90 el personaje avanza siempre de forma lateral saltando obstáculos, esquivando proyectiles, zafándose de enemigos, subiéndose a árboles, sorteando agujeros… Llegó un momento en aquel visionado de ‘Apocalyto’ en el que me puse a imaginar los diseños de los escenarios en linea recta, previendo en qué puntos habría que pulsar un botón en el mando para que el protagonista eludiera perder el ritmo.

Ni qué decir tiene, esta asimilación en la película de la primitiva narrativa de aquellos videojuegos puede ser fortuita, y más conociendo el carácter casi ortodoxo de su autor. Pero el caso es que consciente o inconscientemente, ‘Apocalyto’ consigue ser para el que esto escribe, la mejor asimilación del lenguaje de los videojuegos clásicos.


Vídeo | Youtube

‘Uncharted 2’ por su parte si que reconoce conscientemente sus influencias cinematográficas, y estas tienen nombre propio, Indiana Jones. Pero no sólo eso, el cazafortunas Nathan Drake se imbuye igualmente de la base que sustenta al arqueólogo de celuloide, y esto es el serial clásico. Ya desde la portada del juego se puede ver al protagonista en una situación de riesgo extremo, colgado de un tren que está a punto de despeñarse por un acantilado. Toda una oda a esos héroes que terminaban cada capítulo al borde de la muerte y que dejaban en vilo al público hasta la entrega siguiente. Ese es el espíritu que dio vida a Indy en aquella conversación vacacional entre Lucas y Spielberg a finales de los 70. ‘Ya no se hacen películas así, rescatemos ese espíritu de aventura total e inocente de antaño’, vinieron más o menos a concluir los dos cineastas antes de ponerse manos a la obra con lo que terminaría siendo ‘En busca del Arca Perdida’. Con esto en mente, mirad ahora este vídeo con una pequeña parte del juego.


Vídeo | Youtube

Si simplemente mirando ya parece una escena de acción increíble, imagina lo que se siente encarnando tú al protagonista mientras juegas. Lugares exóticos, objetos míticos, una leyenda milenaria, diálogos chispeantes, secundarios imprescindibles, protagonista carismático y desvergonzado y esa novia a la que le rompió el corazón en alguna parte remota del mundo… Siempre he dicho que ‘Uncharted 2’ es lo que debería haber sido el último Indiana Jones, y estoy seguro de que el bueno de Spielberg, como amante de los videojuegos, lo sabe. El alumno supera al maestro, y el maestro sonríe viendo cómo se han asimilado sabiamente sus enseñanzas.


Vídeo | Youtube

Tras hablar con aquel chico sobre este interesante tema me entrevistaron para un programa de televisión. Curiosamente una de las preguntas que me hizo mi interlocutor fue ¿Cuál crees que es el mejor ejemplo de una película basada en un videojuego y viceversa? Yo sonrei y dije inmediatamente ¿Has visto ‘Apocalyto’?

Enlaces relacionados | Momentos inolvidables de la presente generación: el submarino de ‘Uncharted’, Momentos inolvidables de la presente generación: la escena del helicóptero en ‘Uncharted 2’
En Blogdecine | ‘Apocalypto’, pura emoción, 50 obras maestras del cine de aventuras (1)

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<![CDATA[Peter Falk nos ha dejado]]> http://www.blogdecine.com/noticias/peter-falk-nos-ha-dejado http://www.blogdecine.com/noticias/peter-falk-nos-ha-dejado Sat, 25 Jun 2011 15:01:06 +0000 seleccionado por los expertos de faure peterfalkdead.jpg

Peter Falk ha fallecido este pasado 23 de junio a la edad de 83 años en Beverly Hills, California, según un comunicado de la familia del actor a la prensa. Aunque las causas de su fallecimiento no han sido detalladas, se sabe que el actor padecía Alzheimer.

Creo que Falk era uno de esos actores a los que conoce todo el mundo por un determinado personaje, pero mucha gente es incapaz de recordar su nombre, algo que mirado desde cierta perspectiva puede ser considerado como una especie de maldición. En el caso de Falk, su personaje, aquel por el que será recordado eternamente, fue el teniente Colombo en la serie homónima de espectacular éxito en los 70 —serie en la que por cierto hizo sus primeros pinitos Steven Spielberg—, sobre todo en España, donde se hizo enormemente popular.

Pero Falk era mucho más que el carismático teniente capaz de resolver el más misterioso de los casos. Actor casi siempre secundario, obtuvo sendas nominaciones a los Oscars, en el apartado de mejor actor secundario, por sus interpretaciones en ‘El sindicato del crimen’ (‘Murder, Inc.’ Burt Balaban, Stuart Rosenberg, 1960) y en la última película del gran Frank Capra, la magistral ‘Un gángster para un milagro’ (‘Pocketful of Miracles’, 1961). Colaborador de cineastas como John Cassavettes, Arthur Hiller —muy de moda en los 70— o Wim WEnders, se caracterizó por vestir a sus personajes de una humanidad muy natural, con un registro que le permitía dar vida desde el buenazo más entrañable hasta el malvado más odioso, siempre con la misma convicción. ¿Cuántos actores pueden presumir de ello?

Hasta siempre, Peter.

Vía | El país (gracias a todos los que nos habéis avisado vía mail)

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<![CDATA['Escondidos en Brujas', asesinos con corazón]]> http://www.blogdecine.com/criticas/escondidos-en-brujas-asesinos-con-corazon http://www.blogdecine.com/criticas/escondidos-en-brujas-asesinos-con-corazon Sun, 20 Jul 2008 17:43:06 +0000 seleccionado por los expertos de faure escondidosenbrujas.jpg

‘Escondidos en Brujas’ es una película que habla sobre la otra cara de los asesinos a sueldo, cinematográficamente hablando, por supuesto. En ella no vemos a estos personajes haciendo gala de sus aptitudes como profesionales del asesinato, ni tampoco una de sus misiones. Este film, curioso donde los haya, se para en un instante de la vida de dos asesinos cuando éstos son enviados por su jefe a Brujas, preciosa localidad belga, para que se tomen un descanso después de haber cometido un “pequeño error” en su último encargo. El tiempo parecerá pararse en ese paréntesis al que son obligados los dos personajes centrales del film, y Brujas tomará forma de lugar onírico, como una especie de purgatorio idílico donde los hombres malos deberán hacer examen de conciencia antes de seguir con sus vidas.

‘Escondidos en brujas’ no es un thriller al uso, y esto no lo convierte en necesariamente buena o mala película. Es buena por muchos otros motivos que nada tiene que ver con la originalidad de la propuesta (por supuesto, esto suma algún punto), y paradójicamente no alcanza la perfección por caer en la redundancia de la propuesta en sí. Una gozada por un lado, y una pena por el otro.

‘Escondidos en Brujas’ supone la ópera prima de Martin McDonagh, quien al mismo tiempo es autor del guión. Se le nota el estar muy a gusto con su historia, quizá demasiado, de ahí la redundancia de la que hablaba antes. McDonagh más que tomarse su tiempo para narrar los hechos, los adorna innecesariamente de algunos tiempos muertos (toda la película en sí parece un tiempo muerto en la vida de sus protagonistas) que no hacen otra cosa que caer en el subrayado de muchas de sus situaciones. Da la sensación de que el director ama demasiado a sus personajes y le cuesta desprenderse de ellos, algo que por otro lado está emparejado con el propio argumento de la película.

Colin Farrell y Brendan Gleeson dan vida a dos carismáticos asesinos tan opuestos como el día y la noche, al menos en sus respectivas formas de ver la vida. Es en ese contraste de personalidades donde la película tiene sus máximos aciertos, ya que eso le ayuda al director a construir un film sobre la amistad de dos personas por las que no deberíamos sentir simpatía alguna. Su profesión es matar, y como tal no merecen ni el más mínimo respeto. Pero McDonagh ahonda en sus conciencias y las lleva de la mano hasta el tramo final, en el que los acontecimientos se desmadran. Farrell desprendiendo simpatía por todos los poros de su cuerpo, logra dar vida a un paleto de lo más simpático, y en cierta medida su personaje recuerda al de ‘Cassandra´s Dream’ por todo lo que tiene que ver con los remordimientos de conciencia. El actor logra un envidiable equilibrio entre el humor (atención al episodio con una familia “gorda”), el patetismo (sus lloriqueos, aunque justificados, lo debilitan) y la inocencia (la historia de amor con una mujer belga, aunque resulte un poco forzada), equilibrio que no existe en el guión, ya que le obliga a cambiar continuamente de registro y con demasiada facilidad. Algo que no sucede con el personaje de Gleeson, íntegro hasta la médula (partiendo de la base de que los asesinos a sueldo pueden permitirse integridad), culto y preocupado por el mundo que le rodea, observador nato (no sólo examina Brujas maravillándose de la belleza del lugar, sino los comportamientos de la gente, sobre todo el de su compañero), y ante todo leal. Dos asesinos que son como cualquier otra persona en el mundo. Hasta que aparece Ralph Fiennes en escena, dando vida a una especie de ángel del infierno vengador, que irrumpe en el paraíso terrenal de sus dos secuaces para recordarles cuál es la realidad.

A partir de la introducción del personaje de Fiennes, quien demuestra una vez más que dando vida a seres infectos e inhumanos es número uno, el film parece galopar sobre frágiles suelos, y a pesar de contener instantes de una belleza arrebatadora (Gleeson en la torre) contiene alguna que otra salida de tono bastante desconcertante. Con todo, ‘Escondidos en Brujas’ es una buena película, un pequeño bálsamo dentro de la actual oferta cinematográfica, y no sólo por intentar ser diferente al resto, sino por conseguirlo con sinceridad y buena maneras.

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