Favoritos de halconmilenario en Blogdecine http://www.blogdecine.com/usuario/ seleccionado por halconmilenario http://www.blogdecine.com <![CDATA[Mis películas de terror favoritas]]> http://www.blogdecine.com/en-dvd/mis-peliculas-de-terror-favoritas http://www.blogdecine.com/en-dvd/mis-peliculas-de-terror-favoritas Fri, 30 Oct 2009 10:18:54 +0000 seleccionado por halconmilenario

halloween

Ahora que se aproxima la noche de Halloween, costumbre cada vez más extendida por todo el mundo, es buen momento para hacer un repaso al cine de terror. En la actualidad está viviendo un momento dulce, con títulos que están copando las carteleras y que, en muchos casos, con resultados más que decentes.

Voy a repasar un top ten con todas las dificultades y limitaciones que ello conlleva. Muchas se quedan fuera inmerecidamente, pero a la hora de escoger entre diez películas de terror de toda la historia, la decisión viene dada por el buen recuerdo, la experiencia vivida con su visionado y por cierta afinidad con sus creadores o intérpretes. Vamos a recordar algunos momentos terroríficos (sin orden de preferencia).

  • ‘Phantasm’ (1979)

Solo la vi una vez (en VHS) y siendo muy joven, pero el recuerdo de algunas escenas aún perdura en mi cabeza. Quizás esta cinta dirigida por Don Coscarelli no sea una de las más reputadas dentro del género, pero si que contiene momentos realmente terroríficos y es de las que no quiero volver a ver para no perder ese ¿buen? recuerdo. Tiene un aire desconcertante, con muchos tópicos del género pero con un horror sobrenatural muy hábil y es difícil no asustarse con esas bolas metálicas que me provocaron más de una pesadilla.

Ve el video en el sitio original.

  • ‘La última casa a la izquierda’ (‘The Last House on the Left’, 1972)

Wes Craven logró hacerse un nombre en el género de terror con este título. Esta cinta contiene escenas realmente impactantes y de gran dureza. Es una verdadera pesadilla en forma de venganza sangrienta, quizás peca de falta de ritmo, pero su estética setentera y su auténtica serie B también me encandilaron hace muchos años. Otra de las que no he querido volver a ver (y menos el reciente remake) y que me provocó algún susto inolvidable.

Ve el video en el sitio original.

  • ‘El pueblo de los malditos’ (‘Village of the Dammed’, 1960)

El uso de niños para provocar pánico en el cine de terror ha tenido muchos capítulos ilustres, pero un destacado hueco tiene esta cinta protagonizada por George Sanders. Un grupo de pequeños niños con poderes mentales que anda fastidiando a toda la comunidad de una pequeña población. Su mirada y su actitud desconcertante provocan auténtico pánico. Vista hoy día, quizás pierda mucha de su eficacia, pero no se puede negar que con un planteamiento tan sencillo resulta muy efectiva.

Ve el video en el sitio original.

  • ‘Carrie’ (1976)

Gran acierto de Brian de Palma con esta historia ingeniada por Stephen King en una novela del mismo nombre, y quizás una las mejores traslaciones de sus obras literarias a la gran pantalla. Sabe transmitir ese sentimiento inquietante, gracias a un gran trabajo de Sissy Spacek con una joven con telequinesia y que lleva a cabo su particular venganza contra los que se burlaban de ella. Inolvidable la escena del baile de graduación. Estremecedora.

Ve el video en el sitio original.

  • ‘Al final de la escalera’ (‘The Changeling’, 1980)

Todo un clásico en la década de los ochenta, este título protagonizado por el inolvidable George C. Scott con casa encantada incluida. Contiene elementos visuales prodigiosos y un terror muy bien dosificado, con un suspense sensacional, generando la suficiente inquietud para que la película sea realmente entretenida. Muy bien narrada por Peter Medak y con un trabajo soberbio de Scott.

Ve el video en el sitio original.

  • ‘La profecía’ (‘The Omen’, 1976)

Parece que tengo una especial predilección por esta década con el género de terror, pero ciertamente fue una época fructífera y que dejó grandes títulos. ‘La profecía’ es una de ellas y fue un gran éxito que tuvo sus posteriores secuelas, algo habitual. Otro niño con cara de ángel, que con su sola mirada logra inquietar al más frío. Un guión magnífico, bien construido y que Richard Donner supo aprovechar a la perfección.

Ve el video en el sitio original.

  • ‘La noche de Halloween’ (‘John Carpenter’s Halloween’, 1978)

Primera y más auténtica aparición de Michael Myers, uno de esos asesinos clásicos que ha dado el género. Carpenter se lució con esta cinta, contando con la inestimable participación de Jamie Lee Curtis y Donald Pleasence que aportaron mucho para lograr que esta película consiguiera transmitir verdadero horror. Fue un fenómeno en la época (de ahí su consiguiente saga interminable) y no es para menos, puesto que con un presupuesto pobre se logró que un psyco-killer como Myers fuera un reclamo tan poderoso. El suspense y el ritmo son sus mejores armas para lograr que la película, que evidencia su falta de recursos, funcione.

Ve el video en el sitio original.

  • ‘El cuervo’ (The Raven’, 1963)

No podía olvidarme del maestro Roger Corman. Un genio que gastaba lo mínimo pero que dejaba su entusiasmo a la hora de plasmar historias fantásticas y de terror como esta. Con un reparto de cinco estrellas (Vincent Price, Peter Lorre, Boris Karloff, Jack Nicholson) consigue una historia muy de su estilo, con decorados barrocos, un tono decadente y buenas dosis de humor. Pura y auténtica serie B.

Ve el video en el sitio original.

  • ‘La cosa’ (‘The Thing’, 1982)

De nuevo Carpenter dio en el clavo con esta historia claustrofóbica ambientada en la Antártida, con unos investigadores (Kurt Russell de protagonista) que se enfrentan a algo misterioso que provoca verdadero terror. Está narrada con maestría, con insipiración y cuenta con unos efectos especiales nada desdeñables para una producción así. De verdad que su eficaz suspense y su asfixiante trama la convierten en un gran clásico.

Ve el video en el sitio original.

  • ‘Psicosis’ (‘Psycho’, 1960)

Dudaba mucho en incluir a esta película de Hitchcock en el top, pero creo que le tengo especial afecto y no podía excluirla. Poco nuevo se puede decir de una obra maestra así, con escenas cumbre del género en la historia del cine y con un personaje tan mítico como el interpretado por Anthony Perkins. Y reivindico la banda sonora del absoluto genio Bernard Herrmann como una de las más sobresalientes. Menos mal que logró convencer a Alfred de incluir su música en la famosa escena de la ducha. A la postre fue una de las mejores decisiones que se tomaron. Hasta el tráiler es de culto:

Ve el video en el sitio original.

Por cierto, ahora que se aproxima ‘Paranormal Activity’, ¿será un título que permanezca en la memoria? (en cuanto a cifras, seguro).

En Blogdecine:

]]>
<![CDATA[El cine no es un arte]]> http://www.blogdecine.com/default/el-cine-no-es-un-arte http://www.blogdecine.com/default/el-cine-no-es-un-arte Thu, 22 Oct 2009 16:28:54 +0000 seleccionado por halconmilenario post_vanity.jpg

Metidos en faena con Spielberg (al que como el habitual a Blogdecine sabrá, le estamos dedicando un especial), surge de nuevo el viejo tema, propiciado por los comentarios reiterados de muchos lectores, en relación sobre todo a la flojísima, pero rentabilísima, ‘Parque Jurásico’: que si el cine puede o no que sea un arte, pero desde luego “tiene” que ser entretenimiento, que si el cine es para el público y no para los entendidos, que si tal y que si cual.

Dado que todo el mundo tiene ganas de hablar de ello, voy yo también a sumarme al debate. Así quizá lleguemos a alguna conclusión. No creo que sea una conclusión común, porque no olvidemos que estamos en España y aquí no nos ponemos de acuerdo ni en qué día de la semana estamos, pero quién sabe. Los milagros ocurren. Eso sí, debo decir, antes que nada, que para mí de ninguna de las maneras el cine es un arte. Estoy absolutamente convencido de ello. Y si me equivoco, creo que como arte es el menos valioso.

De cuando en cuando suelo leer algún comentario o escuchar un razonamiento que viene a decir que el cine más artístico debería estar en los museos, y no en las salas de cine, o alguna reflexión parecida. Recuerdo la última vez que acudí al Museo del Prado, creo que con motivo de su última ampliación. Estaba a rebosar. Miles de personas habían ido gracias a la campaña de promoción del museo. Y recuerdo bien cómo, durante un rato, en lugar de observar cuadros, decidí observar a los visitantes. La gente formaba largas filas irregulares, y viajaba de sala en sala, oteando un cuadro cada pocos segundos y pasando al siguiente. Quizás algunos se arremolinaban en torno a una obra. El promedio de tiempo era de dos minutos frente al lienzo, el grupo se deshacía y los visitantes pasaban al siguiente.

Esa gente ¿en serio iba a ver cuadros? Yo creo que no. Sí, claro, luego dirían que fueron al Museo del Prado, que vieron mucho Arte, puede que nombraran a algún pintor, a alguna obra en concreto. Pero puedo asegurar sin temor a equivocarme que la gran mayoría fue allí como el que da un paseo por el parque. Eso sí: un parque lleno de cuadros. Pero no basta con mirar para alcanzar a ver. Y creo que la mayor parte de los espectadores mira a las películas, y tampoco ve nada, aunque sus características les obligan a “detenerse” más de dos minutos delante. Concretamente una media de dos horas. Son esos mismos espectadores, en muchos casos, los que luego “exigen” que el cine les entretenga.

¿Qué quiero decir con todo esto? Eso de exigir que el cine entretenga, divierta, es lo mismo que cuando algunos lectores de Blogdecine nos advierten (a mí me ha ocurrido hace poco) que no debemos llevar la contraria a sus gustos, porque estamos aquí gracias a ellos. Es algo así como una amenaza: si no me diviertes, si no me das la razón en cuanto a mis gustos, si cuestionas mi comodidad, entonces me aseguraré de que no vuelvas a trabajar, te despreciaré, desearé que desaparezcas o que como mucho te recluyan en un museo, para que visitantes perezosos te miren dos minutos, como mucho, y luego se olviden de tí para siempre.

claude-lanzmann.jpg

Y si el cine no es un arte, es por la sencilla razón de que muchos cineastas, de una cobardía y una mezquindad indescriptibles, hacen exactamente lo que esos espectadores tan simpáticos antes mencionados esperan de ellos, lo que saben que deben hacer para “no quedarse sin trabajo”. Por supuesto que el cine no es un arte, cuando el 99% del mismo, muchas veces premiado y aún más veces exitoso, es un producto que merece verse, exactamente, no más de dos minutos. ¿Qué podemos esperar entonces? El cine es un asunto muy caro, cada vez más, y aunque las nuevas tecnologías permiten hacer pensar en una falsa democratización de su ejercicio, su distribución, su exhibición, es siempre ardua. Y lo es más aún, todavía, cuando el escaso cine hecho por un director de verdad (uno capaz de hacer el cine que él quiere y necesita hacer, y no el que los demás le dictan), tiene como observadores a aquellos que esperan una evasión de su gris vida. A fin de cuentas, un ciego no puede describir el arco iris.

Yo no tengo nada en contra de que exista un cine comercial, palomitero, dedicado a divertir y hacer evadirse al personal. Tampoco tengo nada en contra de que los que aceptan el cine tradicional, narrativo, impersonal, efectivo, explicativo, lineal, el de siempre, vamos, como el único válido, y que atacan el arriesgado, el diferente, el “artístico”, como algo aburrido y sin interés. Ahora bien, da la casualidad de que el primero es el que da de comer (en algunos casos, muy bien), el que es distribuido con facilidad, el que cuenta con más títulos. En definitiva, es el que aplasta y vence por paliza al otro. Y claro, cuando algunos proclamamos que el cine de autor, el más anticomercial, es el único válido, el que quizá podría llegar a ser un arte, los pobres consumidores, fagocitadores, del cine comercial, se sienten indignados, y responden con ferocidad: “nos ofende que exista un cine que cuestione nuestros bien armados principios estéticos”. Pobres…les compadezco.

Además, esto parece un diálogo de sordos: algunos decimos que el cine comercial no es un arte, lo cual es obvio, y otros dicen que el cine existe para divertir y entretener, con lo cual no es arte. ¡Si estamos todos de acuerdo, en realidad! Yo creo que el único cine que perdurará será el que interese a generaciones futuras, no el que divierta a las actuales o a las más jóvenes. Precisamente ese cine que, como ‘Las variaciones Goldberg’, como ‘Las meninas’, como las ilustraciones de Frank Frazetta, no tienen como objetivo divertir, sino simplemente la belleza. Como ‘Shoah’, de Claude Lanzmann (el señor de la foto, por si no lo sabían), una obra monumental de nueve horas de duración, que habla de la verdad, desde la verdad, y para la verdad. Eso sí, entretener, lo que se dice entretener…poquito.

]]>