Favoritos de i-chan en Blogdecine http://www.blogdecine.com/usuario/ seleccionado por i-chan http://www.blogdecine.com <![CDATA['Bajo amenaza', bajo mínimos]]> http://www.blogdecine.com/criticas/bajo-amenaza-bajo-minimos http://www.blogdecine.com/criticas/bajo-amenaza-bajo-minimos Sat, 28 Jan 2012 03:13:51 +0000 seleccionado por i-chan tresspassf1.jpg

‘Bajo amenaza’ (‘Trespass’, Joel Schumacher, 2010) es toda una experiencia. Evidentemente no lo digo porque su visionado sea algo para recordar, sino todo lo contrario. Sí, hay películas peores, mucho peores, pero en el caso que nos ocupa la decepción se multiplica por tres, o cuatro, o cinco… Reúne a tres artistas, ejem, que sin duda han vivido tiempos pasados mucho mejores. Hablamos de un director que sin llegar a ser grande, puede que ni bueno, sí llegó a tener cierto estilo y alguna que otra excepcional —‘Un día de furia’ (‘Falling Dawn’, 1993) no sólo me parece una obra maestra, sino que creo no ha perdido ni un ápice de su fuerza a día de hoy—; y hablamos también de dos intérpretes que tienen en su haber sendos Oscars, por increíble que parezca.

No puedo estar más de acuerdo con uno de nuestros fieles lectores, el misterioso eluyeni, quien en el post de estrenos dejó su impresión de la película afirmando que era una completa pérdida de tiempo. Y así es. Una pena viendo el material que había entre manos, que sin ser el colmo de la originalidad —recordemos que todas las historias ya han sido contadas, pese a quien pese—, sí que bastaba para hacer algo mínimamente decente, sin necesidad de caer en golpes de efecto varios, o tomar al espectador por tonto, craso error en el que suelen caer films de similares características. Y es que no hay nada peor que sentirnos estafados en un film que se presupone sólo quiere entretener, uno de los principales objetivos del Cine.

tresspassf2.jpg

Un matrimonio adinerado y con una hija rebelde, cómo no, recibe un día la inesperada visita de un grupo de atracadores que los secuestran en su propia casa —una espectacular casa diseñada por la mujer, de esas que sólo se ven en las películas o en algunas zonas de Los Ángeles—, obligando al marido a abrir una caja fuerte donde se supone están unas joyas muy valiosas. Punto de partida más que suficiente para que Schumacher pudiese demostrar como antaño —el mencionado film con Michael Douglas o la excelente ‘Última llamada’ (‘Phone Booth’, 2002)— su más que correcto dominio de los espacios cerrados y cierta mano para la tensión. Pero Schumacher, que también es un director que ha firmado films lamentables —aquí la lista puede ser interminable, pero nos basta citar las penosas ‘Batman & Robin’ (id, 1997) y ‘El número 23’ (‘The Number 23’, 2007)—, se nota cansado, y si acaso parece dominar cierto ritmo interno en algunas secuencias, se le va completamente la mano.

Nicolas Cage, que creo nunca ha sido un buen actor, ni siquiera en su más que inmerecido Oscar —cada vez que comparo su interpretación con las de Jack Lemmon o Ray Milland en ‘Días de vino y rosas’ (‘Days of Wine and Roses’, Blake Edwards, 1962) y ‘Días sin huella’ (‘The Lost Weekend’, Billy Wilder, 1945), respectivamente, me da la risa—, está aquí más controlado que de costumbre, aunque en un par de momentos no puede evitar el numerito histriónico. Su personaje de hombre atormentado por las deudas y por no perder lo que más ama, su familia, es de lo más plano y superficial. A su lado una Nicole Kidman que iba para gran actriz —aquí sí lo demuestra su Oscar o su trabajo para Kubrick, entre otras—, pero que tanto botox está convirtiendo en una muñeca de porcelana de lo más grimosa, afectando preocupantemente a sus personajes. La mujer insatisfecha, pero decidida, a la que aquí da vida no pasa de ser un mero adorno visual en algunos de los preciosistas encuadres de su director, que gusta tanto de los filtros, olvidándose de lo que es crear una atmósfera.

tresspassf3.jpg

Los posibles aciertos de guión, obra del debutante en pantalla grande Karl Gajdusek, son totalmente desaprovechados en pos del efectismo más barato. Por citar dos ejemplos, cierto poste en la carretera que servirá como punto de inflexión en el relato, o la curiosa forma de narrar ciertos aspectos de la historia a modo de flashbacks. El primero justificará únicamente la presencia de un personaje totalmente inútil, el que interpreta Jordana Spiro, para sacarlo de la narración en un abrir y cerrar de ojos. El segundo es literalmente insoportable, ilógico e incoherente, pues parece que estemos presenciando otra película que narra una extrañísima obsesión amorosa, amén de desaprovechar por completo el hecho de que los distintos puntos de vista pueden cambiar por completo el sentido de las cosas. Un personaje con trauma y necesitado de medicación se revela entre los asaltantes, y ahí el film parece jugar en otra liga, no mejor, sino bastante peor.

Y he aquí otros de los fallos del film. El grupo de asaltantes debería producir temor, y sin embargo lo que producen es pena, por no decir risa. Dejando a un lado que para ese tipo de trabajo no se lleva a alguien con tendencia a los brotes psicóticos, la cantidad de torpezas que cometen son innumerables, y uno nunca termina de tomarlos en serio por mucho que amenacen las vidas de los protagonistas. Esto es Hollywood, la sección más blanda del mismo, y nadie tiene el valor de dotar al film de la crudeza que pide a gritos todo el metraje. A cambio tenemos el conservadurismo más repugnante con el mensaje más simplista de todos. La familia unida jamás será vencida, los hijos vuelven al redil huyendo de fiestas donde las drogas abundan, y el matrimonio a punto de resquebrajarse puede salvarse gracias a que la infidelidad es una ilusión hábilmente diseñada para confundir al que no tiene fe en tan sacros valores.

]]>
<![CDATA[¿El cierre de Megaupload es una buena noticia para el cine?]]> http://www.blogdecine.com/noticias/el-cierre-de-megaupload-es-una-buena-noticia-para-el-cine http://www.blogdecine.com/noticias/el-cierre-de-megaupload-es-una-buena-noticia-para-el-cine Mon, 23 Jan 2012 18:05:58 +0000 seleccionado por i-chan megaupload-pepe-taquilla

Los dueños de los cines de medio mundo sonríen tras el primer fin de semana con Kim Schmitz fuera de juego. Los resultados de recaudación, recién horneados, y aún provisionales, son sobresalientes tanto en Estados Unidos como en España, gracias, quizá, al cierre de Megaupload.

Ése es el primer párrafo de una “noticia” que ha publicado hoy el diario El Mundo, firmada por Luis Alemany. Básicamente, viene a decir que los dueños de los cines están muy contentos porque sin Megaupload se están llenando las salas y ellos ganan más dinero. Quizá, quizá, quizá, como diría Osvaldo Farrés… Para defender la teoría, esto es, que la gente ha despertado y repentinamente ha redescubierto su pasión por el cine (y no sabe que existen otras vías para descargar películas), en el artículo se manejan los siguientes datos: la recaudación del fin de semana en EE.UU., la previsión de lo que iba a lograr en la taquilla española el film ‘Los descendientes’ (‘The Descendants’) y el aumento de tráfico en un videoclub on-line que justamente lanzaba una oferta este fin de semana. Aunque ya así planteado causa risa, vamos a analizar estas pruebas demoledoras.

Apunta el señor Alemany que en Estados Unidos la taquilla del fin de semana dejó una recaudación de 136 millones de dólares, “un 32% más que lo recaudado en el tercer fin de semana del año” (ahí falta añadir “anterior”, supongo que es un error sin intención). Y esto es por el cierre de Megaupload. Claro que sí. Lo extraño, como apuntan en Malaprensa, es que hace dos años, en 2010, los cines recaudaron casi 170 millones de dólares en esa misma fecha. Y el año anterior, en 2009, la cifra asciende a más de 190 millones. Vaya, a lo mejor es que hay más factores que influyen en las cifras de taquilla de un fin de semana concreto, qué complicadez...

Dejando al margen el asunto del videoclub (no pienso hacer publicidad) vamos a los datos de la taquilla en España. Señala el artículo, como clara consecuencia de que los usuarios de la malvada Megaupload han empezado a ir al cine ahora que ya no pueden descargar películas como locos enfermos sedientos de porno ilegal, que ‘Los descendientes’ ha recaudado en torno a 2,3 millones de euros en su estreno, según estimaciones provisionales. Y ya está. No tiene en cuenta datos oficiales ni el total de la recaudación del fin de semana, porque no han sido publicados. Su única aportación son cifras provisionales de una película y la previsión que había hecho una web que toman como referencia, donde pensaban que recaudaría 600.000 euros. Desde que cerraron Megaupload, George Clooney tiene más fans. Termino con una pregunta, para responder con sinceridad: ¿iríais más veces al cine si no pudierais descargar películas de forma gratuita?

PD: Gracias al compañero Alex C. por el aviso.

]]>
<![CDATA['Silencio en la nieve', el timo de los tráilers del cine español]]> http://www.blogdecine.com/criticas/silencio-en-la-nieve-el-timo-de-los-trailers-del-cine-espanol http://www.blogdecine.com/criticas/silencio-en-la-nieve-el-timo-de-los-trailers-del-cine-espanol Thu, 19 Jan 2012 07:05:44 +0000 seleccionado por i-chan

Cada año se estrenan un montón de películas españolas que pasan sin pena ni gloria por los cines de nuestro país. Algunas son sólo un timo para intentar conseguir subvenciones a porrillo, otras simplemente son películas tan pequeñitas que ya es un milagro que lleguen a verse en algún sitio, las hay que sencillamente son tan malas que no llaman la atención del público (que por mucho que defienda al cine hecho en España no soy tan iluso para pensar que no se hacen un buen puñado de bodrios cada año) y en otros casos llegan a tener cierto éxito (no olvidéis que ‘Torrente 4: Lethal Crisis’ fue la película más taquillera en España el año pasado). Sin embargo, estoy convencido de que el principal motivo de que muchas películas españolas pasen desapercibidas para el gran público se encuentra en su campaña de promoción, más específicamente en el tráiler que lanza la productora.

Alguno ya habrá notado que he alterado mi tradición de encabezar esta crítica con un fragmento del cartel promocional de la película en cuestión, y es que antes de nada quiero hacer una serie de apuntes sobre el tráiler de ‘Silencio en la nieve’, por lo que os pediría que le echaseis un vistazo antes de seguir leyendo. ¿Qué es lo que esperaríais de la película ahora mismo? A mí me transmite la intención de querer ser trepidante, de tener una banda sonora repetitiva, de ser un batiburrillo argumental de mucho cuidado, que el suspense va a ser el epicentro de la historia, que el personaje de Carmelo Gómez podría ser una especie de alivio cómico o, al menos, rozar lo histriónico, también que la trama bélica va a ser de una importancia casi similar a la de los asesinatos, pero ante todo que ‘Silencio en la nieve’ iba a ser una tontería de mucho cuidado. ¿A qué viene todo esto? Pues a que una vez vista la película puedo decir que lel tráiler no refleja nada bien ni un solo aspecto de lo que es ‘Silencio en la nieve’.

Juan Diego Botto es el protagonista de 'Silencio en la nieve'

No os creáis que no he tenido ganas de mencionar en más ocasiones este problema, ya que cuando os hablé de ‘La chispa de la vida’ me corté en el último momento, ya que, aunque sin ser tan exagerado como en este caso, su tráiler también estaba muy alejado de ser lo que yo entiendo como un buen avance de lo que podríamos ver luego en la película, aunque sin llegar a los niveles de de ‘Silencio en la nieve’, el cual es especialmente flagrante, y creo que voy a ir punto pot punto intentando desmentir lo que transmite.

Gerardo Herrero, director de ‘Silencio en la nieve’, opta por evitar las grandilocuencias en la puesta en escena o el ritmo que quiere imprimir a la película, ya que se muestra más interesado en ofrecer un relato pausado, en el que se combina el descubrimiento de nuevas pistas con el desarrollo de los personajes y la España de la época. Sé que puede resultar confuso este segundo punto, ya que la acción de la película se enclava en territorio ruso, pero dejad que me explique. Sí que hay un trama de suspense relacionada con asesinatos, pero la caza del criminal deja a ratos la sensación de funcionar casi a modo de MacGuffin para poder desarrollar a los dos personajes protagonistas, en especial al que interpreta Juan Diego Botto. No faltan las menciones a las clases sociales de España, los ecos del franquismo, y también la necesidad de los perdedores supervivientes de prácticamente eliminar su propia ideología para lograr sobrevivir.

Lo que sí que tiene un peso residual en la función es la historia bélica, ya que su utilidad se circunscribe a funcionar a modo de efectivo telón de fondo para la investigación. Como es de esperar, el secretismo del ejército funciona a modo de contrapeso en el desarrollo de la misma, pero sin ser algo nada molesto. En lo referente a los nazis (he llegado a leer a alguien refiriéndose a la película como ‘la de los nazis’, otro problema derivado del tráiler) no esperéis gran cosa, pues sí que hay una escena de tensión por su presencia, pero es accesoria, ya que funciona a modo de complemento de la trama amorosa que rodea al personaje de Juan Diego Botto. Y es ahí, y no en el resto de subtramas, donde ‘Silencio en la nieve’ flojea más en su intento de dotar de una mayor profundidad a los personajes, porque nunca logra capturar el interés del espectador y no añade una capa al mismo que no hubiéramos podido dar por sentado. Eso sí, no esperéis la presencia del plano gratuito de desnudo que algunos esperarían ver en una producción española, ya que la película rehúsa caer en ello cuando surge la oportunidad.

La trama amorosa de 'Silencio en la nieve'

En el guión de Nicolás Saad se alternan los aciertos con los fallos, con un bagaje final que tiende a lo primero. El progreso de la historia es muy correcto y se evitan los efectismos baratos en forma de giros de guión absurdos. A cambio de opta por abrir algunas líneas argumentales que no llegan a ser cerradas de forma plenamente satisfactoria (todo lo relacionado con la singular ruleta rusa, aunque recibe otro nombre), pero no es algo que llegue a ser particularmente molesto, ni deje la sensación de ser un amasijo de tramas inconexas. No, aquí si aparece algo que no resulta ser clave para esclarecer la identidad del asesino es porque es una falsa pista o sencillamente se nos explica más tarde el motivo de que haya cosas que no cuadren demasiado.

Un problema cuya culpabilidad divido entre la puesta en escena y el guión es que cuando tenemos la primera aparición física del asesino, ésta se resuelve de forma un tanto cutre para que éste pueda huir. No quiero entrar en spoilers específicos, pero es ahí donde se suman demasiadas casualidades para que el golpe de efecto que hace acto de presencia nos lo compense. A cambio, es una de las escenas donde mayor importancia tienen los parajes nevados en los que se ambienta la película, uno de los puntos fuertes de la función. Y es que, sí, no luce tanto ni crea una sensación opresiva como sí sucede en ‘Millennium: Los hombres que no amaban a las mujeres’, pero tampoco se queda en algo cutre donde parezca que la nieve la han puesto cuatro operarios de forma apresurada. A nivel de ambientación, y teniendo en cuenta los medios con los que cuenta la película, no hay pega posible. No quiero dejar de mencionar que es este apartado el que permite a la película regalarnos una escena de gran impacto visual: El descubrimiento del primer cadáver con los caballos congelados medio enterrados por la nieve. La fuerza de ese momento no volverá a ser igualada, pero es una buena forma de atrapar de entrada al espectador antes de poner las reglas sobre cómo va a evolucionar realmente la historia. Y es que una de las cosas más difíciles que tiene una película es saber llamar la atención del espectador sobre lo que le están contando, una vez salvado eso es todo más sencillo.

Imagen de 'Silencio en la nieve', la nueva película de Gerardo Herrero

Pasando ya a los actores, Juan Diego Botto es un protagonista omnipresente muy digno, el cual sabe cargar con el peso de la película a sus espaldas sin resultar soso o molesto para el público, aunque sí que se echa en falta una dosis extra de carisma que le convierta en un gran personaje, aunque eso es algo que soluciona Carmelo Gómez, uno de los mejores actores de nuestro cine. Eso sí, su personaje no se libra de tener un problema claro en su evolución, ya que comienza con un marcado carácter autoritario, pero al de un rato la camadería con el protagonista es muy evidente, sin que por el camino haya un cambio suficientemente marcado que lo justifique. Soy consciente de que con ello nos quieren vender el hecho de que el personaje de Gómez respeta al de Botto, e incluso surge una amistad, pero es demasiado súbito. Sobre el resto de reparto, lo cierto es que la efectividad es la tónica reinante con una excepción, y es que Sergi Calleja no termina de encontrar el punto justo de locura a su personaje, resultando un poco excesivo y fuera de lugar.

En definitiva, ‘Silencio en la nieve’ es otro ejemplo de buena película española cuyo tráiler seguramente reviente sus posibilidades comerciales, o que, si se da el caso de que la gente se acerque a verla, se sientan timados por no ser para nada lo que les vendían. Pase lo que pase, el cine español sale perdiendo y fomentando el odio que existe entre cierto segmento de la población, y es una pena que una película estimable como la que nos ocupa vaya a pasar desapercibida por un motivo u otro. Lo que hay es una cinta pausada e interesante que no llega a ser brillante, pero que sí merece una oportunidad de ser vista sin esperar lo que vende su timador tráiler.

3

PD: En esta ocasión, la valoración estaría a mitad de camino entre las dos estrellas y media y las tres.

]]>
<![CDATA[Los críticos son necesarios]]> http://www.blogdecine.com/reflexiones-de-cine/los-criticos-son-necesarios http://www.blogdecine.com/reflexiones-de-cine/los-criticos-son-necesarios Fri, 06 Jan 2012 22:10:08 +0000 seleccionado por i-chan david-fincher

El asunto es que si valoras el sentarte en una sala a oscuras con otras 750 personas a disfrutar de una experiencia emocional, no debes reventarla. Cuanta más gente cuchichee sobre la película, más se degrada la experiencia para el resto.

(David Fincher)

Imagino que muchos de vosotros, a una semana del estreno de ‘Millennium: Los hombres que no amaban a las mujeres’ (‘The Girl with the Dragon Tattoo’), leísteis la entrevista a David Fincher que se publicó ayer en El País con un titular muy provocador: “Los críticos no sirven de nada“.

Pero cuando uno empieza a leer el artículo (donde se llega a calificar a este cineasta de “Dios”...), se da cuenta enseguida que realmente lo que está diciendo Fincher es que los críticos no sirven de nada en Hollywood, en la industria del cine de entretenimiento norteamericano. Pero ese titular no sería tan llamativo (no estoy tirando ninguna piedra, yo también juego con los titulares) porque es algo que ya sabemos todos. ¿O es que alguien piensa que cuando Roland Emmerich prepara un largometraje repleto de desastres y explosiones está teniendo en cuenta lo que dirá la crítica? Si un autor tan venerado como Terrence Malick no piensa en los críticos cuando trabaja en sus películas, ¿por qué iban a hacerlo Michael Bay, McG, Brett Ratner, Marcus Nispel y todos los demás realizadores empleados en la industria del cine en Estados Unidos? Como mucho, imprimirán los comentarios en hojas de papel suave que usarán luego en el cuarto de baño.

Ahora bien, la matización que hago al titular de El País me parece importante porque considero que los críticos sí sirven de algo, en especial ahora que hay tanta oferta cinematográfica (demasiada, ¿no os parece?). Son útiles dando a conocer valiosos trabajos cinematográficos que, a diferencia de lo que suele ocurrir con los productos norteamericanos, no han podido contar con un dineral para publicidad (ni para lanzar miles de copias por todo el mundo), por lo que corren el riesgo de pasar desapercibidos para el público cuando llegan a las carteleras de los multicines o se distribuyen en el mercado doméstico. La opinión de los profesionales especializados en el séptimo arte (citadas en los carteles y las carátulas) puede evitar que eso ocurra.

Los festivales (todos, los lujosos y los modestos) cumplen una gran función como escaparate de talento, y en este sentido resulta fundamental el apoyo de los críticos allí acreditados, que con sus escritos llaman la atención sobre excelentes películas que de otra manera quedarían eclipsadas por la todopoderosa maquinaria de un Hollywood que domina el mercado de manera implacable (su desprecio por la crítica es comprensible, si no estás con ellos, estás contra ellos). Asimismo, a menudo los críticos rescatan del olvido títulos estimables estrenados hace décadas que no gozan del prestigio o la fama que merecen; como si fueran arqueólogos del séptimo arte.

the-artist

Dicho de otra manera, y en general, los críticos sirven para descubrir películas. Por supuesto, uno puede descubrirlas en foros, blogs o charlas con los amigos, pero corre el riesgo de perder mucho tiempo con obras de escaso valor que realmente merecían permanecer ocultas, o que no aportan nada cuando se podrían haber visto otras películas mucho más estimulantes o enriquecedoras. Por eso me parece aconsejable e inteligente contar con la opinión del experto, del crítico, y dejarse guiar por su criterio para seleccionar entre tantísimo cine, la mayoría mediocre. Porque, debemos asumirlo, cada vez tenemos menos tiempo y más películas que ver. Hay que elegir, y elegir bien.

Fincher, que se refiere a los críticos por la polémica sobre el embargo que rompió el periodista David Denby cuando habló antes de tiempo sobre la nueva ‘Millennium’ (para el que no lo sepa, es habitual en los pases de prensa firmar un acuerdo por el que te comprometes a no publicar tu valoración del film hasta la fecha que indique la distribuidora), dice que no le interesa la crítica en absoluto sino solo la opinión de las “cinco o seis personas cuyo criterio y gusto respeto“. Es un punto de vista muy razonable, yo también leo y pregunto a un pequeño grupo de apasionados al séptimo arte de los que me fío, como todos. Pero sin el trabajo de los críticos, y me refiero a esos que aman el cine y se toman en serio su labor (conscientes de la importancia que puede llegar a tener), me habría perdido grandes películas que solo encontré comentadas, citadas o analizadas en sus textos. Para mí, son necesarios. Ahora más que nunca.

]]>
<![CDATA[Godard son los padres]]> http://www.blogdecine.com/reflexiones-de-cine/godard-son-los-padres http://www.blogdecine.com/reflexiones-de-cine/godard-son-los-padres Sun, 01 Jan 2012 11:20:00 +0000 seleccionado por i-chan

Ve el video en el sitio original.


La cinefilia, por si no lo sabéis, ha muerto. Lo que hay ahora es mero gozo industrial. Ahora lo que queda es mirar tráilers, esperar ediciones especiales y obtener coleccionables. La cinefilia, en cambio, se basa y se organiza en torno al redescubrimiento del pasado. Desde sus tiempos inciales, la cinefilia es releer, revisar, entender. Toda esa luz no queda arrojada para otra cosa que para el movimiento. La crítica, siempre, es en marcha. No hay una crítica certera; no hay voz crítica que no pueda matizar, ni rectificarse. En todo caso, si las cosas mueren, habrá que sacar las mismas de la tumba. Ahí van unos cuantos pensamientos sobre el poeta y cineasta francés, sobre su público, sobre nosotros, sobre estas cosas complicadas que llamamos recepción.

Godard son los padres.

Y nuestros padres (cinéfilos) nos dijeron que Jean-Luc Godard era obtuso y pedante y que François Truffaut es el mejor. Hay algo peor que repetir los errores de los padres y es heredar los prejuicios, prejuicios enteramente basados en un marco de experiencias y cultural absolutamente ajeno al nuestro. No hay que forzar la contemporaneidad, pero en cambio se puede forzar, y a borbotones, el anacronismo. Si nuestros padres tomaron como verdadero el prejuicio de que Truffaut fue siempre mejor, o peor, más humano ( ¿puede Godard ser acaso inhumano?), va siendo hora de levantarse y pensar. Por nuestra cuenta.

Godard es un intelectual.

Intelectual ha encontrado grandes derivados en el lenguaje del prejuicio, el lenguaje como una herramienta que reduce conceptos y básicamente define prejuicios en vez de ampliar significados. Intelectual es una palabra peligrosa actualmente porque, snif, implica una tensión, una tensión que se basa en una jerarquía. Entonces Godard es un intelectual, o lo que es peor, un moderno o un gafapasta. No sé que son las dos últimas cosas, ni me preocupa. Godard es efectivamente un intelectual. Y eso no es ningún problema.

Celebran sus películas ciegamente.

Otra mentira, heredada también. Ningún crítico riguroso, Jim Hoberman, Dave Kehr o Jonathan Rosenbaum a la cabeza, ninguno ha celebrado las películas de Godard ciegamente. ¿Quién puede hacerlo, de hecho? Su carrera es demasiado vasta como para adherirse a una religión que siga ciegamente sus películas. Algunas de sus películas son deleznables. Otras, en cambio, son obras maestras. Otras gozan de un olvido magnífico. Otras todavía cuentan con una incomprensión generalizada. Nadie celebra sus películas ciegamente.

Ve el video en el sitio original.


Sus películas son ininteligibles.

Ninguna obra de arte es una fábula para idiotas. Una fábula maneja una serie de símbolos relativamente fácil y le da al espectador una respuesta más o menos satisfactoria sobre los problemas vitales. Y el espectador vuelve a cosa, conforme. Con este criterio, nunca leeríamos El Proceso de Franz Kafka. O veríamos ‘Vértigo’ (id, 1958) de Hitchcock. Nunca. Las películas de Godard son poco convencionales, incluso todavía, estando su discípulo traidor y redneck Tarantino en la primera línea de la cinefilia. Las películas de Godard no son deliberadamente oscuras: son poéticas. La poesía carece de un solo significado. Los versos de Valéry no son una alegoría, llenas de referencias míticas y afortunadas metáforas. Los versos de Valéry son el misterio tras la metáfora: lo mismo, pues, con las películas de Godard.

Ve el video en el sitio original.


‘Al final de la escapada’ es su mejor película.

Es una obra maestra inicial, un golpe de frescura todavía, pero no puede ser su mejor película. Es tal vez su película más accesible, pero no la mejor. La mejor película de Godard es quizá el conjunto de ellas: su misma poética no está basada en entregar una obra maestra, acabada y simétrica, sino en fracasar muchas veces en proyectos de ambición desmesurada y extraña. La mejor película de Godard está en la primera, pero también en ‘Vivir su vida’ (Vivre sa vie, 1962), ‘El Desprecio’ (Le Mépris, 1963), ‘Pierrout le fou’ (id, 1965), ‘Masculin-Femenin’ (id, 1966), ‘La Chinoise’ (id, 1967), ‘Passion’ (id, 1982), ‘Histoire(s) du cinema’ (id, 1988) y ‘Film Socialisme’ (id, 2010).

Pero para cerrar este post, ahí va un consejo:

Fracasa otra vez. Fracasa mejor.

Palabras de Beckett. No puede mirar uno a Godard con muchos menos riesgos que los que él toma. No puede ser que mientras él lea y sea un poeta, sus espectadores pasen por prosaicos, por burdos. No es posible, no es ya ni siquiera algo menos que una necedad que mientras Godard fracasa, y no hay mejores fracasos artísticos que los que nacen del riesgo, e incluso hace una poética en marcha de ese fracaso, nosotros permanezcamos con discursos menos importantes, conformes con la dinámica establecida sobre como ver y pensar una película. No puede permitirse que las películas de Godard sean todavía más vivas, más curiosas que los espectadores de las mismas. Toda obra merece a sus mejores críticos, incluso nace de ellos.

Godard son y serán los padres hasta que no sea absolutamente nuestro.

Y ya va siendo hora.

]]>
<![CDATA[10 razones para admirar a Christopher Nolan]]> http://www.blogdecine.com/reflexiones-de-cine/10-razones-para-admirar-a-christopher-nolan http://www.blogdecine.com/reflexiones-de-cine/10-razones-para-admirar-a-christopher-nolan Thu, 22 Dec 2011 12:07:06 +0000 seleccionado por i-chan Después de obtener un enfado digno de masa enfurecida, llegan las diez razones por las cuales ADMIRAR a Nolan.

1) Porque de cada dos tags, uno es él.

Internet no miente, google tampoco. Christopher Nolan es omnipresente. Tuvo twitter, pero lo dejó por nuestras mentes, ha generado alguna parodia memorable en dicho medio también. Donde las dan, las Nolan.

Ve el video en el sitio original.


2) Por todas esas noches FRENTE A LA PANTALLA

Nolan, rapsoda de los hombres solos frente al ordenador, Nolan, tantos cascarrabias en el foro y mil comentarios más allá, Nolan, cincuenta teóricos de cine después, Nolan, dos cientos millones más tarde, Nolan, y ese billón de dólares que consiguió su película. Nada de esto importa porque Nolan es ruido, ruido encadenado, muchos comentarios, y es que Nolan…Todos hablando de él, como si le conociéramos, todos suponiendo sus intenciones, todos ignorando que hay grandes departamentos de prensa detrás de las promociones de las películas, todos personalizando. En pocas palabras: su figura lo toma todo, no existen, ¡de repente!, los jefes de estudio o los coguionistas.

3) Porque él es el HYPE, luego cabalgamos

Ahora mismo Christopher Nolan representa todo lo que es el cine industrial: un nuevo tráiler, un nuevo cartel, nuevas imágenes, comentarios amontonados. No es solamente la soledad en la pantalla, es también el proceso de promoción de sus películas: Christopher Nolan nos da no solamente algo que os explicaré más abajo, PRESTIGIO SOCIAL, u horas en foros de Internet sino también ANSIEDAD, ansiedad y deseo de consumo. En pocas palabras, programa nuestra cultura como una agenda: cada una de sus películas es un acontecimiento guiado por….Por la fe, claro, la fe de Nolan que mueve montañas. Lo fascinante de Nolan es que todos asumen su final de Batman no como la consecuencia lógica de un taquillazo monstruoso (un billón de dólares en taquilla) sino como el capítulo final a una trilogía planeada. En el mundo del hype, el discurso publicitario ha sustituido al discurso crítico y Nolan encarna, mejor que nadie, las claves de su tiempo.

Ve el video en el sitio original.


4) Su BUEN GUSTO para los colaboradores.

¡Qué sería de mi vida sin ti, Wally Pfister! Qué maravillosos trabajos de iluminación ha hecho en todas y cada una de las colaboraciones con Nolan, a excepción de, eh, si, aquella locura de ‘Batman Begins’ (id, 2005). Hans Zimmer, entre machaque y machaque de Wagner de discoteca, le ha entregado algún tema hermoso e innegable también, como ese Time que cierra ‘Origen’ (Inception, 2010) para sorpresa nuestra. Ah, Lee Smith es, lo sé, un gran montador.

5) Por MEMENTO

Todavía una de sus mejores películas, este relato maravilloso encontraba en su estructura una metáfora cinematográfica. La historia de Leonard Shelby transcurre en períodos de quince minutos, porque no puede almacenar recuerdos nuevos: la audacia suprema de Nolan es dar cuenta de que eso es una estructura cinematográfica. A la inversa, la memoria de Shelby no puede durar más de una secuencia. ¿No es acaso brillante? Lo es, del mismo modo que este cine negro a plena luz en el que el detective se descubre criminal sin memoria, es una maravillosa razón para vindicar su cine una y otra vez.

6) Por profundizar Lo Poligonero

El poligonero no sería el mismo sin Chris Nolan. Mazo paranoya. Christopher Nolan, como antes Freud y los culebrones, ha dado al pueblo vida interior, rimbombante hablar nietzscheano y hasta metáforas de la seriedad y la profundidad. Christopher Nolan pone al alcance de tu mano una historia notable del bien contra el mal y las dos caras de la misma moneda. Yo no tengo ni idea qué significa eso o qué puede significar, no sé ni siquiera qué gran lección moral puedo sacar de ‘El caballero oscuro’ (The Dark Knight, 2008) que no estuviera ya mejor expuesta antes, pero todos a él, Nolan nos da el prestigio.

7) Por poner a prueba la memoria de los espectadores

Con el reciente tráiler de ‘The Dark Knight Rises’ (2012) ya obtenemos confirmación: Solamente Nolan puede repetir una secuencia de baile de disfraces entre Bruce Wayne y Selina Kyle demasiado parecida a la de ‘Batman Vuelve’ (Batman Returns, 1992) y verse recibido con miles de halagos, piropazos y entusiasmos de todo tipo. ¡Y todo esto lo digo sin mencionar, glups, cierta cinta escandinava que remakeó subrayando sus aspectos más obvios o la maravillosa ‘Solaris’ (id, 1972) de Andrei Tarkovski, explicada con explosiones y sueños! Quién sino Nolan, el autor de ese irónico relato de una memoria rota como es ‘Memento’ (id, 2000), para poner a prueba la (desaparecida, escasa) memoria cinéfila reciente.: yo le aplaudo por ello.

8) Por FOLLOWING

Su primera película, que incluye una referencia a Batman, puede parecer perturbadora a los fans que están convencidos de que Nolan-tiene-un-plan-para-tomarlo-todo, pero a los simpáticos blogueros de media tarde, como el seguro servidor que les escribe con cada vez más ganas de abrazar a su bonsái, les parece del todo irrelevante: se trata de una película británica, iconoclasta, no lineal, rodada en un eficaz blanco y negro, llena de sugerencias y todavía su segunda mejor película, con una energía vital y experimental que se ha ido perdiendo, gradualmente, en los intentos posteriores de Nolan, inevitablemente pactos con el cine industrial de gran presupuesto.

Ve el video en el sitio original.


9) Marion Cotillard, SIEMPRE.

De Carrie Anne-Moss, pasando por Katie Holmes y Maggie Gyllenhaal (sexy como pocas excepto en la nolanización), la carrera del cineasta ha estado marcada por musas de perfil bajo. Pero en sus dos últimas películas, llega Francia, la capital del mundo, a sentar el canon de nuevo y a dar un poco de mambo a todos nuestros ojos, tan distraídos por Bane, por el último póster o por el adelanto de seis minutos en IMAX que nos hemos descuidado ya de lo magnético de una gran musa. Marion Cotillard, una de las razones por las que todo podría estar en la mente de DiCaprio.

Ve el video en el sitio original.


10) Su BIEN VESTIR.

El muchacho se crió en Chicago, pero el hombre ha encontrado un estilo más bien inglés, acorde con su educación, digno y sobrio, fiel a esa tierra de sastres, todavía uno de los últimos lugares donde la ropa puede ser tomada como un asunto importante. En esta vida no se puede vestir mal si no es a conciencia, entonces es una estética y es estilo también, y Nolan viste bien, muy bien incluso, no importa donde ruede, fijad la vista, es Chris Nolan, rodando con gracejo y perfecto estilo casual.

]]>
<![CDATA['In time', una mediocre variante de 'Gattaca']]> http://www.blogdecine.com/criticas/in-time-una-mediocre-variante-de-gattaca http://www.blogdecine.com/criticas/in-time-una-mediocre-variante-de-gattaca Sun, 11 Dec 2011 19:27:47 +0000 seleccionado por i-chan Imagen promocional de 'In Time' similar a su cartel

Cuando uno ve una película hay una serie de factores que facilitan el hecho de que no te guste una película. No es este el momento para hacer una lista pormeronizada de las mismas, pero siempre he creído que el peor crimen que puede cometer una película es ser aburrida. Sí, por encima del hecho de ser mala, ya que, al menos en algunos casos, puedes entretenerte comentando los fallos con quien estés viéndola o simplemente tomándote como un chiste cinematográfico lo que tienes delante de tus ojos. En algunos casos incluso podéis ser tantos los que lo penséis que surja un culto hacia la película tal y como ‘Best worst movie’ nos muestra en el caso de ‘Troll 2’. No obstante, hay otra cosa que puede ser muy molesta en una película, la cual no es otra que hacer una mala película a partir de una idea con muchas posibilidades, algo que pasa más a menudo de lo que a todos nos gustaría.

Andrew Niccol parecía a finales de los años 90 que iba a ser poco menos que un Dios en poco tiempo. ‘Gattaca’ es una de las mejores operas primas de la historia y también escribió el guión de la estupenda ‘El show de Truman’ poco después. Es cierto que ‘Gattaca’ fue una fracaso comercial, pero fue convirtiéndose en una película de culto y no es raro que directores a los que les pase eso luego salten al éxito en su siguiente trabajo. El problema es que ése no fue el caso de Niccol, ya que ‘Simone’, su siguiente y apreciable película, volvió a fracasar pese a contar con Al Pacino como protagonista. Algo mejor le fue a la notable ‘El señor de la guerra’, quizá la última actuación realmente lograda de Nicolas Cage, pero también estuvo lejos de ser un buen negocio. Estamos ya en el 2005 y la carrera de Niccol entró en una crisis de la que ha tardado seis años en poder salir para rodar ‘In time’, la cual tiene sobre el papel varios puntos de contacto con ‘Gattaca’. El problema es que Niccol ya no era una gran promesa, sino una especie de bombón revenido sinónimo de pérdidas económicas. ¿Hasta qué punto Niccol ha tenido que ceder para poder rodar otra película?

Timberlake y otros personajes recolectando su ración de tiempo

No voy a negarlo, el punto de partida de ‘In time’ es muy interesante: Estamos en una sociedad futura en la que la ciencia ha logrado controlar el gen que nos hace envejecer y todo el mundo tiene la apariencia física de tener apenas 25 años de edad (aunque en algunos casos cuesta creerte que el personaje que ves en pantalla tenga esa edad física), pero hay una pega, y es que, con el fin de evitar la superpoblación del planeta, el tiempo de vida es la nueva moneda de cambio. Los ricos se aseguran así la inmortalidad, pero los que no tienen tanta suerte están constantemente al borde de la muerte. Y la cuestión es que ‘In time’ hace una buena presentación de este aspecto y la película consigue que entres en la historia y te intereses por lo que te está contando. Y eso es algo que dura unos cuantos minutos, porque el protagonista consigue hacerse con una gran cantidad de tiempo de vida, pero al mismo tiempo algo trágico sucede en su vida (ya siento ser ambiguo, pero prefiero evitar a toda costa los spoilers en mis críticas). Hasta ahí la película, si bien por debajo del interés inicial, aún consigue ser suficientemente llamativa manteniéndose fiel a su premisa inicial y dando lugar a cierta capacidad de reflexión.

El hundimiento de ‘In time’

No obstante, todo cambia a partir, más o menos, del minuto 20 de película. Niccol opta por introducir una idea interesante que es la de la policía del tiempo, los cuales no dejan de ser subordinados que han de evitar trapicheos (puedes matar a alguien para robarle el tiempo de vida que le quedaba) y mantener el orden natural, pero nunca se aprovecha bien la dualidad de estos personajes. Y es una pena sobre todo porque Cillian Murphy, cabeza visible de los policías del tiempo, ha demostrado ser un actor a tener muy en cuenta, pero aquí tiene que lidiar con un personaje que no cae antipático porque esa sea su función en la historia, sino por la sobredosis de tópicos con la que está definido en el guión. Además, la parte de la historia de nuestro protagonista vira no mucho después hacia una aproximación cutre a ‘Con la muerte en los talones’, lo cual no es necesariamente malo, ya que ‘Enemigo público’ demostró que se puede hacer un semiplagio pero dando lugar a un buen entretenimiento. Ese no es el caso de ‘In time’, ya que Niccol convierte la película en un corre corre que te pillo y añade una trama amorosa bastante forzada que hunde aún más el interés de lo que estamos viendo. Llega un punto en el que la desconexión del espectador llega a ser tal que le da igual la forma de poner punto y final a la distopía que nos ha planteado y también el destino final de los personajes. Tópicos más aburrimiento nunca es una buena fórmula que aplicar a una película.

Justin Timberlake y Amanda Seyfried en 'In Time'

Uno de los puntos en los que debía apoyarse el marketing de la película es en la presencia de Justin Timberlake, músico de éxito y que ya ha demostrado en varias ocasiones que es un actor muy competente. La pega es que también ha demostrado que puede ofrecer actuaciones olvidables y ése es el caso en el que nos encontramos. Y la cuestión es que no es que su trabajo en ‘In time’ sea malo, sino que Timberlake no consigue dar suficiente carisma al protagonista con la que contrarrestar la mediocridad reinante. Aún peor es el trabajo de Amanda Seyfreid, la cual juega con el peor personaje de todos: Una evolución poco creíble, unas motivaciones con las que no hay quien empatice y un look algo extraño. Se me hace raro que fuese para ella este personaje y a Olivia Wilde le haya tocado un personaje que apenas tiene minutos en pantalla. Además, Seyfreid no hace ningún esfuerzo para que su actuación eleve el interés del personaje, sino que simplemente se deja llevar por el de Timberlake. El resto del reparto no aporta gran cosa, aunque siempre está bien ver en películas a actores eminentemente televisivos como Johnny Galecki (el Leonard de ‘The big bang theory’) y Matt Bomer (el protagonista de la entretenida ‘White collar’). Eso sí, personajes olvidables, como es la tónica habitual en la película.

En definitiva, ‘In time’ es una película que pudo ser brillante y que tiene un comienzo esperanzador, pero que luego discurre por caminos muy trillados, desaprovecha las múltiples posibilidades que abre durante sus primeros minutos y acaba siendo una mezcla cutre de las geniales ‘Gattaca’, con la que comparte director aunque cueste creerlo, y ‘Con la muerte en los talones’. Es una pena que al final ‘In time’ sólo sea un mediocre thriller de ciencia ficción en el que no hay nada que merezca la pena destacar. Otra oportunidad perdida por parte del cine, o quizá Hollywood no lo vea así, porque ‘In time’ ya ha triplicado en taquilla su presupuesto y la estupenda ‘Gattaca’ fue un fracaso en su día. Malos tiempos para los que amamos el buen cine.

2

]]>
<![CDATA[Especial Joyas de la basura en Blogdecine]]> http://www.blogdecine.com/hablando-de-cine/especial-joyas-de-la-basura-en-blogdecine http://www.blogdecine.com/hablando-de-cine/especial-joyas-de-la-basura-en-blogdecine Mon, 28 Nov 2011 09:23:04 +0000 seleccionado por i-chan

En USA existe una larga tradición de adorar películas objetivamente infames por lo divertido que puede ser su visionado en grupo en según qué ocasiones. Eso es algo que aún no ha conseguido el suficiente asentamiento en España, y es una pena, ya que hay ciertas películas en cuya ausencia total de calidad hay un algo especial que las convierte en más divertidas que la abrumadora mayoría de las comedias que se estrenan. Si las ves dispuesto a ello, y no únicamente pensando en lo horrible que es todo lo que estás viendo (algo inapelable si alguien esgrime ese argumento), te ofrecerán una de los mejores experiencias cinéfilas de tu vida. Y es que es muy fina frontera entre sufrir con una película como me pasó a mí con ‘Anonymous’ o conseguir una sensación de satisfacción no tan lejana a la que tienes cuando ves una de tus películas favoritas por primera vez. Ojalá hubiese sido ese el caso de ‘Anonymous’, pero no, hay películas que simplemente son malas.

Yo he de reconocer que siempre he sentido un interés por encontrar virtudes escondidas en las producciones menos conocidas del cine fantástico, aunque para ello siempre acabe tragándome una cantidad inmensa de bodrios insoportables. De ahí acabó surgiendo la necesidad de encontrar una forma de entretenerme viendo películas tan abobinables abominables que convertía la idea recibir una paliza en algo atrayente. Y así es como uno acaba riéndose como si no hubiera mañana viendo cosas que casi hacen parecer que Uwe Boll es un director con talento. El siguiente paso natural era implicar a amigos y organizar sesiones de cine con títulos sin ninguna calidad sobre el papel, pero con un aspecto tan sumamente absurdo que te cuesta creer que no vayas a amar esa película. Hay quien vería en estas películas algo ideal para ver mientras estás borracho o has consumido otro tipo de sustancias dopantes, pero las hay que no necesitan de eso, sino de ir motivado para disfrutarlo.

Logo de la productora Asylum

Es cierto que lo más fácil sería aprovechar filones ya muy comentados como las versiones turcas de superproducciones americanas o las películas de The Asylum, productora especializada en hacer versiones alternativas de algunos de los grandes estrenos de Hollywood. Por poneros un ejemplo, una de las obras que andan preparando es ‘Grimm´s Snow White’, la cual llegará a estrenarse antes que las dos superproducciones que las majors estrenarán durante 2012. Sin embargo, mi intención es no caer en los lugares comunes y compaginar alguna muestra del buen mal cine más conocida con otras que no han alcanzado aún el estatus de película de culto. Quiero aprovechar para comentar que acepto sugerencias, dentro de las cuáles puede que alguna ya tuviese previsto hablar de ella, otras no tengan para mí esa magia especial para que las incluya aquí, pero también puede que alguna acabe siendo comentada.

Por lo pronto, os dejo con uno de los momentos más míticos que haya dado cualquiera de las joyas de la basura:

]]>
<![CDATA[Críticas a la carta | 'El show de Truman' de Peter Weir]]> http://www.blogdecine.com/criticas/criticas-a-la-carta-el-show-de-truman-de-peter-weir http://www.blogdecine.com/criticas/criticas-a-la-carta-el-show-de-truman-de-peter-weir Fri, 25 Nov 2011 09:32:10 +0000 seleccionado por i-chan trumanshowf1.jpg

Cuando echamos la vista atrás y vemos que la Academia de Hollywood premió como mejor película de 1998 a ‘Shakespeare enamorado’ (‘Shakespeare in Love’, John Madden, 1998) nos entristecemos un poco al pensar que fue el año de películas como ‘Salvar al soldado Ryan’ (‘Saving Private Ryan’, Steven Spielberg) —una obra maestra más de su director—, ‘La delgada línea roja’ (‘The Thin Red Line’, Terrence Malick) —una gran obra que gana con el paso del tiempo—, ‘Un plan sencillo’ (‘A Simple Plan’, Sam Raimi) —gran film noir que supone la cima de su director—, y cómo no, ‘El show de Truman’, (‘The Truman Show’, Peter Weir), film que en cierto modo profetizaba sobre el poder de los reality shows, que se erigía como una de las mejores cintas de su estimable realizador, amén de ofrecer uno de los mejores papeles de Jim Carrey, hasta aquel entonces enfrascado en un buen número de personajes llenos de tics y muecas.

Que las película mereció más nominaciones —sólo consiguió las de mejor director, mejor actor secundario y mejor guión— es algo que ya se sabía entonces y que el paso del tiempo ha ido confirmando. Recientemente en la sección Respuestas, uno de nuestros lectores, el avispado luisss, fue aplaudido al resumirla con una sola palabra: vida. Pocas veces debo estar yo de acuerdo con un lector, pero es una palabra que la define a la perfección. ‘El show de Truman’ es, a las puertas del 2012, mucho más actual y revolucionaria de lo que fue en el momento de su estreno. Un canto a la vida y una crítica sin cuartel al poder de la televisión y la lucha por las audiencias, pero sobre todo un retrato del ser humano con todo lo bueno y lo malo que tenemos, que es mucho.

trumanshowf2.jpg

El concepto de ‘Gran hermano’, tan conocido en nuestro país gracias a un penoso programa de televisión que, temporada tras temporada, ha ido lobotomizando a los espectadores tontos, proviene de la famosa novela de George Orwell ‘1984’, publicada en 1949, y que posee dos adaptaciones cinematográficas, ‘1984’ (id, Michael Anderson, 1956) y ‘1984’ (‘Nineteen Eighty-Four’, Michael Rsdford, 1984). Dicho concepto no se utiliza en la película pero su influencia está más que clara. No obstante, la idea de una vida de ficción paralela a la real tampoco es original —en realidad ¿qué es original y qué no?—; hay precedentes en la serie de televisión ‘Twilight Zone’ y en alguna que otra novela de Philip K. Dick —aún sueño con una adaptación de ‘Time Out of Joint’, cuya premisa argumental es simple y llanamente impresionante—. Andrew Niccol recupera la idea base para su libreto, y la premisa que propone aterra por su verosimilitud. Una empresa adopta un bebé al que convertirá en el protagonista del reality show más exitoso de la historia, todo un mundo creado para él, siendo totalmente inconsciente de que vive una farsa.

Considero un gran acierto en el libreto de Niccol el hecho de que el espectador sepa enseguida que Truman vive en un enorme plató —tanto que puede apreciarse desde el espacio exterior al igual que la muralla china—, y no juegue al suspense presentándonos ese detalle al final como si de uno de esos giros dramáticos de guión se tratase. A cambio se opta por descubrir la terrible verdad al poco de su inicio —no obstante, ese foco que cae del cielo, y la angulación de la cámara, simulando monitores, son suficientes pistas al respecto—, e impactar en el espectador simplemente con la premisa, que por sí sola ya resulta aterradora y capta nuestro interés. El film critica la curiosidad humana, el vouyeur que todos llevamos dentro, y ahí estamos frente a la pantalla, interesándonos por la vida de un pobre desgraciado al que no se le ha dado la oportunidad de elegir. Hay que alabar el trabajo de síntesis realizado en el guión, pues hablamos de una película que dura poco más de hora y media, y aúna en poco tiempo mucha información hábilmente dosificada.

trumanshowf3.jpg

Y es un acierto esa opción de la supresión del suspense porque resulta prácticamente absurdo. La vida de Truman no tiene nada de especial, y me refiero a la vida ficticia que vive desde su nacimiento. Weir y Niccol ya logran que nos involucremos en la historia porque reconocemos nuestro lado vouyeur, y porque en el fondo deseamos que Truman consiga su objetivo, salir de esa mierda de mundo —dicho sea de paso que sirve como alegoría de un mundo ideal, aunque controlado por un ser superior, un dios muy particular, llamado Christof— y por ende alcanzar el amor, representado en el personaje al que da vida una encantadora Natascha McElhone. Es ése el único y poderoso punto de inflexión en la historia, y que en cierto modo habla de la propia naturaleza del ser humano al creer en algo más que lo que vemos, a aspirar a algo mejor y por coherencia a luchar por nuestros sueños, sean posibles o no. Cualquiera de nosotros puede ser Truman, nos identificamos con él y no necesitamos protagonizar un reality show para ello. Sus miedos y temores son los mismos que los nuestros y la falsedad del mundo que le rodea es la nuestra propia, el querer disfrutar con los placeres y sufrimiento de los demás, olvidándonos de lo principal: disfrutar y sufrir por nosotros mismos. De sentir.

Por primera vez en la carrera de Jim Carrey, su histrionismo le queda a la perfección. Su actuación va acorde con todo el mundo en el que vive y en el que prácticamente es un producto más de marketing. La evolución de su personaje queda perfectamente captada en una interpretación llena de matices en la que el actor demuestra que es mucho mejor de lo que nos había hecho creer con sus papeles de payaso. Atención a la forma de saludar todas las mañanas a sus vecinos, la misma que usa al final con reverencia incluida y de connotaciones muy diferentes. Pocas veces se nos ha erizado la piel como el momento de la libertad de Truman, porque representa la nuestra propia. Por el camino queda un personaje odioso a cargo de una excelente, como siempre, Laura Linney, una arrebatadora música de Burkhard von Dallwitz y Philip Glass, y un Ed Harris glorioso. Todos al servicio de una puesta en escena de Peter Weir a base de planos que encierran a sus personajes en perfecta consonancia con lo que se cuenta. La liberación de Truman se produce fuera de campo, cuando la película ha terminado y el controlable espectador busca otro canal. No es difícil imaginar que Truman se encontrará con el amor de su vida. Y habrá sido su elección, porque el amor es, como la vida, una cuestión de voluntad.

trumanshowf4.jpg

]]>
<![CDATA[Se adapta la novela 'Q', sobre viajes en el tiempo]]> http://www.blogdecine.com/proyectos/se-adapta-la-novela-q-sobre-viajes-en-el-tiempo http://www.blogdecine.com/proyectos/se-adapta-la-novela-q-sobre-viajes-en-el-tiempo Tue, 15 Nov 2011 07:24:24 +0000 seleccionado por i-chan Q

Bueno, puedo haber exagerado un poco al decir que ‘Q’ trata sobre viajes en el tiempo, pero es que este tema me fascina –como habrá comprobado cualquiera que siga mis publicaciones en este blog– y es el motivo de que el proyecto de su adaptación al cine me haya llamado la atención. Si además, se comenta que su autor, Evan Mandery, es un digno heredero de Vonnegut, un escritor hacia el que ya he declarado mi admiración, precisamente por su manera de tratar las rupturas de la línea temporal y de narrar incluso marcha atrás, entonces mi curiosidad por este libro –a la película aún le faltan un par de años por llegar– se hace inmensa.

El director de ‘Snow Angels’, ‘Superfumados’ (‘Pineapple Express’, 2008) o ‘Caballeros, princesas y otras bestias’ (‘Your Highness’), David Gordon Green, regresa a Columbia Pictures, donde escribirá el guion de esta historia de amor no convencional, para dirigirla a continuación.

La novela mezcla la comedia con el drama para contarnos que poco antes de su boda, el protagonista, un ayudante de profesor, aspirante a novelista, recibe la visita de su “yo” del futuro, que le advierte del peligro de casarse con Quentina Elizabeth Deveril o Q., el amor de su vida. Le asegura que tendrán un hijo cuya temprana muerte amargará sus vidas. Tras pasar por algunas dudas, se convence de la autenticidad de este visitante y deja a su prometida, pero su existencia queda vacía. Las visitas del futuro continúan sucediéndose, cada vez que él toma una decisión vital. Sus versiones futuras le aconsejan, según el momento, que se case con quien sea para no acabar solo, como él… o que se divorcie. Le sugieren que estudie Derecho y deje de tratar de ser un escritor, pues fracasará, como ha hecho él… Lo único que el hombre es capaz de mantener intacto es su amor por su casa en Nueva York y su querida Q., sin la cual, ninguno de los caminos que toma le satisface. Por lo que cuentan las críticas, el final es sorprendente, emocionante y satisfactorio.

Me recuerda ligeramente al argumento de ‘El efecto mariposa’ (‘The Butterfly Effect’, 2004), de Eric Bress y J. Mackye Gruber, aunque enfocado desde el otro lado: en aquella, las decisiones vitales se iban tomando desde la perspectiva del “yo” futuro y se iba viendo cómo cada una desencadenaba un resultado más fatídico que el anterior. Si ‘Q’ consigue tratar los efectos del viaje en el tiempo con la misma exactitud en la evaluación de las consecuencias, quedaré contenta con el resultado de este proyecto. Lo único que me desanima es el currículum del director.

Vía | Variety.

]]>