Favoritos de jrdrake en Blogdecine http://www.blogdecine.com/usuario/ seleccionado por jrdrake http://www.blogdecine.com <![CDATA[La cuestión del estilo en el cine]]> http://www.blogdecine.com/reflexiones-de-cine/la-cuestion-del-estilo-en-el-cine http://www.blogdecine.com/reflexiones-de-cine/la-cuestion-del-estilo-en-el-cine Sat, 14 Nov 2009 16:14:41 +0000 seleccionado por jrdrake 19176456.jpg

Una de las cuestiones que más dan que hablar a los cinéfilos y analistas es, sin lugar a dudas, ese concepto resbaladizo e inasible, muchas veces manipulado y manipulador, que el gran John Ford se negaba a acotar con esa vanidad a la que tantos se entregan, y que Sinatra admitió que era la verdadera razón de su fama y de su fortuna: el concepto siempre difícil del estilo.

La cuestión del estilo trae de cabeza a más de uno, mientras que para muchos es la verdadera razón de su cinefilia y el núcleo a partir del cual reflexionar acerca de la forma de arte que representa la puesta en escena cinematográfica. Ahora bien, y ahora profundizaré un poco en ello, creo que con esto de estilo muchas veces se pierde el norte.

Primero habría que responder a la inevitable pregunta, con las limitaciones personales de rigor: ¿qué es eso del estilo? Si por estilo entendemos las características de la mirada de un director, o la mera formalización visual y sonora de una historia, la respuesta podría ser infinita, y también muy reduccionista, pues todo se limitaría a hablar del aspecto más material del cine, y no de su esencia, que es lo que verdaderamente nos importa, creo yo. Es decir, creo que el problema suele estar entre diferenciar forma y contenido, cuando en el arte, la forma crea el contenido.

En el reciente 57º Festival de cine de San Sebastián pudimos ver, o más sufrir, la nueva película de Javier Rebollo. Después de lamentarme por haber visto una de las mayores bobadas que he visto en mi vida (y he visto muchas), Rebollo se alzó con la Concha de Plata al mejor director. Leí poco después a Carlos Heredero afirmar que la había ganado con todos los merecimientos. Y resulta curioso, y deprimente, que Heredero alabe con tanto ardor este vacuo ejercicio de estilo cuando hace años le leí también que en ‘Hero’ Yimou primaba el estilo en detrimento de la sustancia, por ejemplo.

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Me explico: cuando digo que la forma crea el contenido, es tal cual, por eso nunca he entendido que se acuse a una película de ser “simplemente bella”, cuando ese debe ser su más grande objetivo, y bello es lo que contiene la armonía de la forma. Premiar el estilo facilón, burdo, pagado de sí mismo, de Rebollo, es precisamente encumbrar el estilo por el estilo, no como creación, sino como masturbación estética, en aras de un cine sin más objetivo que el de recrear ideas, no la vida misma.

En mi opinión, expresar ideas o sentimientos por medio del cine, es rebajar el cine, porque el arte está para expresar la vida misma, y pocas veces he visto, ya que nombrábamos a ‘Hero’, una secuencia de acontecimientos de amor y celos más vital y enérgica, más bella, que la que separa de muerte a los dos amantes vestidos de rojo. Eso me da la sensación de ser un pedazo de vida, tal cual. Formalmente muy estilizada, pero para contar algo.

Porque el estilo, en realidad, es lo de menos. No es más que una excusa sobre a la que tantos nos encanta hablar, cuyo fin último es que en la pantalla le ocurra algo a alguien, y que esto nos importe. Esto es lo más difícil de todo, y los grandes estilistas del mundo, léase Tarantino o Lynch, son quienes son, porque por mucho que digan sus detractores, bajo todo su estilo siempre están al servicio de una historia y unos personajes, eso que los puristas priman por encima de todo lo demás…

Realmente creo que el estilo, algo que como pueden comprobar nuestros lectores suele ocupar gran parte de mi trabajo en los estudios a directores en blogdecine, es algo insignificante cuando a los directores les importa más demostrar lo geniales que son sus ideas (como al aberrante Rebollo, enamorado de sí mismo hasta las cachas…) que expresar lo terrible que es la vida. Ahí está la clave que convierte en artistas inmortales a esos estilistas que se niegan a contar historias como todos los demás y que a menudo son tachados de elitistas por la mayoría.

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<![CDATA[Steven Spielberg: 'La lista de Schindler', Spielberg recupera su gran talento]]> http://www.blogdecine.com/default/steven-spielberg-la-lista-de-schindler-spielberg-recupera-su-gran-talento http://www.blogdecine.com/default/steven-spielberg-la-lista-de-schindler-spielberg-recupera-su-gran-talento Sat, 24 Oct 2009 08:43:39 +0000 seleccionado por jrdrake 3-schindlers_list_red_dress.jpg

Eso es muy cruel, Oskar. Les estás dando esperanza. No deberías hacerlo. Eso es muy cruel.

- Among Goeth

Después de ese tríptico terrible conformado por ‘Always’, ‘Hook’ y ‘Parque Jurásico’ (la primera muy cuestionable, la segunda lamentable, y la tercera flojísima), que tanto ha contribuido, en mi opinión, a rebajar la altura artística de la carrera de Steven Spielberg, llega un título clave en su filmografía, que él no tiene reparo en afirmar que es la más importante de todas las que ha hecho, mientras que por ejemplo considera ‘E.T.’ como la más personal.

Yo no estoy por la labor de llevarle la contraria. Quizá sea la más importante que ha hecho, aunque puede que también por razones que a lo mejor él no considera, como redimirle de varios años muy poco interesantes. No creo que ‘La lista de Schindler’ sea, ni mucho menos, esa obra grandiosa que muchos han proclamado, aunque está claro que es una película formidable a la que algunos defectos absurdos (y que además, convierten la práctica de la crítica cinematográfica en un ejercicio arduo de llevar a cabo) impiden una perfección absoluta que se insinúa en muchos momentos.

Un proyecto complicado

Y lo cierto es que es un proyecto que pasó por bastantes manos antes de llegar definitivamente a las suyas. Cineastas del calibre de Roman Polanski, Martin Scorsese o Billy Wilder, nada menos, pudieron haberla dirigido antes que él. El primero lo rechazó por motivos personales, el segundo intercambió proyecto con Spielberg (que iba a dirigir el remake de ‘El cabo del miedo’...), y el tercero intentó hacerse con los derechos, pero en el último momento los perdió en favor de Spielberg, cuando podría haberse convertido en el testamento del maestro austríaco, cuya madre fue asesinada en Auschwitz.

En cualquier caso, resulta apasionante la identificación que Spielberg experimenta por su protagonista, Schindler, y por el interpretado por Ben Kingsley, el contable Itzhak Stern. La notoria y en cierto modo célebre (aunque no fue la única de estas características, por supuesto, y hubo otros casos en los que se salvaron a un mayor número de judíos) historia del controvertido hombre de negocios Oskar Schindler, fue descrita de manera admirable en la novela homónima de Thomas Keneally, que Steven Zaillian, un consumado guionista, convirtió en un libreto también admirable, quizá el mejor que ha tenido Spielberg en muchos años.

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El cineasta tomó la decisión, incontrovertible, de filmar en blanco y negro (exceptuando su prólogo y su epílogo), decisión que como se puede apreciar por su imagen, es acertadísima, aunque muchos temían que se pudiera acusar al director de pretencioso por ello. Pero es inimaginable esta película filmada en color, aunque se le hubiese aplicado algún tipo de decolorado, o hubieran decidido emplear una luz fría y siniestra. El blanco y negro era obligado, y en su primera colaboración con su ahora operador habitual Janusz Kaminsky (que aquí firma, de lejos, el mejor trabajo de su vida), consigue una fusión creativa total, para una imagen en verdad sublime.

Para el papel de Schindler, Spielberg contrató a Liam Neeson, y podemos afirmar que la decisión fue acertadísima. Neeson encarna al moralmente equívoco Schindler con una fuerza y una verosimilitud en verdad impresionantes y conmovedoras. Pero todo el reparto está a la misma altura. Fiennes interpreta al despiadado Amon Goeth con similar perfección. Kingsley, uno de los actores más completos de su generación, borda a su contable judío sin apenas mover una ceja. Y así todos y cada uno de los muchos intérpretes, protagonistas o episódicos. Cuando se supo que Spielberg había comenzado a filmar la película, muchas fueron las voces que demostraron su escepticismo. Supongo que muchas de ellas se acallaron cuando, al ver finalmente la película, observaron solamente el esfuerzo de Spielberg en la dirección de actores. Pero claro, hay muchos detalles más que señalar.

Complejo y contradictorio antihéroe

El tema de este relato, con el trasfondo del genocidio nazi, es por supuesto el viaje de Schindler desde el cinismo ilimitado de un hombre de negocios implacable y astuto, hasta la compasión absoluta experimentada como catarsis y transformación final. Y este largo viaje es entendido por Spielberg como una peripecia de redención a través de un dolor brutal, sin apenas esperanza. El horror visto muchas veces de frente, con la mirada limpia de un niño asombrado por la capacidad de destrucción y crueldad del ser humano. ¿Y como presenta a este anti-héroe? Es interesante observar que primero vemos sus manos, como hiciera con Indiana Jones, para después armar una magnífica secuencia en la que nos percatamos del poder de persuasión de este arribista sin escrúpulos.

En esta larga secuencia, filmada con maestría, se describe con qué habilidad Oskar se hace amigo de los principales mandos nazis para conseguir lo que se propone: salir de la ruina y forrarse con la guerra. Los azules ojos de Neeson son la viva imagen de la ambición, y en su relación con los hombres de negocios judíos (comiunidad a la que Spielberg no se resiste a criticar por su ánimo de lucro y la cobardía de algunos de ellos) comienza a gestarse su futuro destino.

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Pero lo que va a vertebrar este relato son dos relaciones apasionantes, las que unen a Oskar con Itzhak Stern y Amon Goeth, respectivamente la luz y la oscuridad, que curiosamente van a extraer de Oskar lo opuesto a lo que representan. Oskar actúa como un espejo invertido ante ellos: la natural bondad del contable provoca mezquindad y displicencia en Schindler, mientras que la suprema abyección de Goeth (posiblemente uno de los personajes más repulsivos y repugnantes de la entera historia del cine) termina por sacar el lado más compasivo de este hombre tan fascinante y dual.

Schindler, poco a poco, va comprendiendo el momento histórico en el que vive, y la capacidad de ayudar de los judíos de la que goza por su privilegiada posición. Será capaz, por tanto, de pactar con el diablo (porque Goeth es el Mal Supremo), infinidad de veces, sacando partido de él, aprovechándose de su amistad, y aprendiendo a la vez a respetar el estoicismo y la serenidad de Stern.

Rasgos estilísticos

Después de tres películas de las que extraer rasgos estilísticos supone un dolor de cabeza, quizá porque no existían, ‘La lista de Schindler’ ofrece material abundante sobre el que escribir. Sin extendernos demasiado, para no hacer este capítulo demasiado largo, primero: decir que es evidente la gran autoexigencia que Spielberg demuestra durante toda la película. Y segundo: que esta historia es, incontestablemente, un verdadero “jardín”. Es decir, que el director se la juega, y de qué forma, llevando a cabo este proyecto.

Ahora bien, y después de dejar claro lo que opino de estos puntos, ‘La lista de Schindler’ queda, bajo mi punto de vista, por debajo de maravillas como ‘Shoah’ o ‘El pianista’. Por la sencilla razón de que el camino que se traza a sí mismo, Spielberg no es capaz de seguirlo durante toda la película. Me explico. Influenciado o inspirado de manera directa por las imágenes de la época y por películas como ‘Alemania, año cero’ (Roberto Rossellini, 1948), muy superior también a ésta, el director navega tanto por las aguas del melodrama histórico como por las del drama realista, y en ocasiones su barco zozobra, aunque nunca llegue a naufragar.

Visualmente alterna de manera brillante una narración cercana al documental de época (reforzado por un empleo soberbio de la cámara en mano), con una puesta en escena más clásica, aunque igualmente fluida, con un gran sentido de la atmósfera y un ritmo que no decae jamás. Y no le tiembla el pulso, narrando con una convicción inusitada esta progresión de atrocidades. Sin embargo, a medida que avanza el relato, estilísticamente sufre incoherencias y su mirada se resiente de ello. Para entendernos: esta historia nos acerca a las vidas de Schindler y sus empleados judíos, salpicada por momentos de horror, pero no siempre Spielberg está a la altura moral y estética de lo que narra.

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Un ejemplo: un judío manco de avanzada edad es ejecutado por los nazis, y poco después de ello, Spielberg regresa al cadáver, aún con los ojos abiertos, y su cámara se aleja junto con la sangre. Es innecesario, tendencioso, y manipulador en extremo, tomando esa decisión. Sin embargo, muy poco después, Goeth manda ejecutar a la capataz judía que avisa de los malos cimientos de un futuro edificio. Ahí Spielberg es frío y despiadado, no hay un plano contemplativo o especulativo, sino la pura verdad, un balazo despiadado que nos pone la carne de gallina.

Más ejemplos: en la larga y escalofriante matanza del gueto, Spielberg alterna lo sublime (el plano de la anciana caminando por calle, adelantada por un grupo de furiosos nazis; el rosselliniano momento de la ingesta de objetos de valor) con lo vulgar y facilón (el nazi pianista tocando, mientras suenan los disparos y se ilumina el edificio con intermitencia). Y en cuanto al famoso y polémico momento de la niña vestida de rojo, creo que es una figura burda con la que Spielberg quería construir una metáfora entrañable del genocidio (el rojo quizá simbolizando la sangre derramada, como si fuera necesario simbolizar nada, el rostro espantado de una niña por cierto preciosa simbolizando la pérdida total de humanidad de los nazis) pero que resulta ñoño y tosco, y que rebaja la altura de esta escena.

Dos secuencias, eso sí, en las que Spielberg enseña el horror sin falsas componendas: la cremación de los cadáveres exhumados, y el paseo de las mujeres por el infierno en la tierra que fue Auschwitz. Ambos pueden ser los dos mejores y más escalofriantes momentos filmados jamás por Spielberg. Es conmocionador observar al nazi disparando a la pira de cadáveres (uno de los planos más desoladores que recuerdo haber visto en un cine), y es terrorífica la recreación del más famoso y siniestro lugar del siglo XX. Pero no siempre Spielberg mira al horror con semejante aplomo. Y el epílogo me parece, de nuevo innecesario, así como la caída en el sentimentalismo de ver llorar a Schindler en su despedida a sus empleados.

Conclusión

Una gran película, que roza con los dedos muchas veces la maestría, pero que no la atrapa a manos llenas. Spielberg recupera el talento perdido, o aguado, de sus realizaciones previas, y filma, junto con ‘Tiburón’, ‘E.T.’, y ‘La última cruzada’, una de sus películas más completas y conmovedoras. Se echa en falta, eso sí, una mayor cohesión estilística. Spielberg no es Rossellini, Polanski o Lanzmann, pero vuelve a ser Spielberg. La colección de barbaridades nazis en ocasiones es manipuladora, pero también en otras respira una verdad incontrovertible.

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<![CDATA['(500) días juntos', otra mona vestida de seda]]> http://www.blogdecine.com/default/500-dias-juntos-otra-mona-vestida-de-seda http://www.blogdecine.com/default/500-dias-juntos-otra-mona-vestida-de-seda Fri, 23 Oct 2009 15:27:50 +0000 seleccionado por jrdrake 500-critica

Uno de los estrenos más apetecibles de hoy viernes es la comedia independiente ‘(500) días juntos’. La película promete ser original, fresca y, sobre todo, anti-romántica. La intención es clara, captar a más público del que suele ir a ver esos empalagosos productos etiquetados como “comedia romántica”, centrados en una típica y aburrida relación entre dos protagonistas, que habitualmente consiste en los siguientes pasos: se conocen, no se soportan, luego se aman, se vuelven a odiar un poco y al final se aman ya con seguridad. La que se estrena hoy, en teoría, rompe con todo esto.

Además del atractivo papel con el que viene envuelta, ‘(500) días juntos’, traducción española de ‘(500) Days of Summer’, cuenta con el eficaz gancho de estar protagonizada por los jóvenes y prometedores Joseph Gordon-Levitt y Zooey Deschanel, que ya en el tráiler se ve que forman una estupenda pareja en la pantalla. Son actores populares que están ganando prestigio; Gordon-Levitt es uno de los grandes talentos de la cantera norteamericana, y Deschanel va acumulando fans poco a poco, aunque todavía está lejos de ser una buena actriz. En cualquier caso, la química entre ambos de es lo poco que se puede salvar de una comedia que, en el fondo, es lo de siempre.

Cuando lo habitual en este género es encontrarnos con la historia de “chico conoce a chica (o al revés) y se enamoran”, ‘(500) días juntos’ plantea una situación diferente, que en realidad sólo lo es en el cine, porque en la vida real se producen millones de casos así cada día: una persona conoce a otra, pero sólo una de las dos se enamora. En la película, narrada con una muy prescindible voz en off (que hace poco más que subrayar obviedades), vemos cómo Tom (Gordon-Levitt), empleado en una compañía que crea tarjetas de felicitaciones y condolencias, conoce a Summer (Deschanel), el día que es contratada como la secretaria del jefe.

500-diasjuntosTom se enamora a primera vista (si es que esto existe) y aprovecha cada oportunidad que tiene en el trabajo para acercarse a Summer, enviándole “señales” más o menos claras (para él clarísimas, para ella y el público no tanto). Finalmente, gracias a un amigo, se ve en la situación de declararse abiertamente a la chica, quien lo encuentra “interesante”. Ella le dice que lo quiere como amigo, y él acepta, qué remedio.

Sin embargo, al contrario que Tom, que necesita las cosas claras y firmes, Summer es impulsiva e impredecible, y se lanza sobre él cuando en teoría sólo eran amigos. Al menos, la concepción de Tom de la amistad… Pasa el tiempo y los dos van intimando cada vez más, hasta que ella parece no tener secretos para él. Todo parece asentarse, Tom cree que Summer es su chica, pero ella se resiste: no cree en el amor, no cree en ser la novia de nadie, no cree en las etiquetas y adora su libertad. Tom no puede concebirlo, ¿qué pasa entre ellos? ¡Si hasta han tenido sexo en la ducha, como en las películas porno!

Hay que reconocer que los guionistas, Scott Neustadter y Michael H. Weber, y el realizador, Marc Webb, han sabido disfrazar hábilmente otra típica historia romántica comercial para que parezca algo mucho más elaborado y profundo. Superficialmente, la película se sale de lo corriente, jugando con una estructura no lineal, de piezas desordenadas; algo parecido a lo que Michel Gondry en la sensacional ‘¡Olvídate de mí!’. De este modo, aunque veamos los 500 días que Tom pasa con Summer (en realidad no es así del todo), no los vamos a ver de forma ordenada, pudiendo comprobar lo que ocurrió el primer día que se conocieron y luego uno de los últimos, cuando la relación está en crisis, y ya todo parece destinado al fracaso.

Al principio se nos aclara que no estamos ante una película de amor, y nos muestran el día en el que Summer decide romper con Tom. Claro que eso ocurre cuando todavía queda mucho por delante, y después de que, en el trozo anterior (que en realidad ocurre después) los veamos en un banco, dándose la mano, ella con un anillo de boda. Entonces, ¿cuál es el final? Evidentemente no lo voy a desvelar, pero ya os aviso que no merece la pena descubrirlo. No porque, exceptuando la divertida estructura (que por cierto no se sigue todo el tiempo, quedando para el último acto casi todos los días del 400 en adelante) y el buen hacer de los dos protagonistas, la película está repleta de clichés, secuencias ñoñas y gratuitas, y, sobre todo, un desenlace poco menos que vergonzoso.

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Definitivamente, quitaría el ridículo numero musical tras el primer ¡ejem!, la larga secuencia de los dos haciendo el tonto en Ikea, la escena ralentizada de Tom levantándose para abrir la puerta, la del brazo pintado, la rutinaria y estúpida parte de “ahora voy a ser el mejor arquitecto del mundo”... La hora y media pasa muy lenta por culpa de todo esto, que veo que a mucha gente le parece la repera (está entre las 250 mejores películas de todos los tiempos, según los usuarios de Imdb), pero sólo si eres muy joven, te alimentas exclusivamente de cine actual, disfrutas con montajes acelerados, truquitos visuales de videoclip, bromas más o menos “adultas” y conversaciones anodinas sobre nada en concreto, que no sé por qué se está traduciendo en que el guión es muy bueno (de ahí el éxito de la última de Tarantino).

En resumen, si te va el género romántico, no te la pierdas, es mejor que la mayoría de cosas que se estrenan; y si no te va este tipo de productos, puedes probar suerte y apostar por los actores, que sí están estupendos, muy naturales, hacen que te creas su particular relación. Al público que no soporte los pasteles norteamericanos, o no se acerque a la edad de los protagonistas, mi única recomendación es que pasen de pagar la entrada para ver ‘(500) días juntos’. Afortunadamente, hay otras opciones interesantes en la cartelera, y no está la cosa como para tirar el dinero.

2,5

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<![CDATA['The Karate Kid', primer cartel e imágenes del rodaje]]> http://www.blogdecine.com/default/kung-fu-kid-primeras-imagenes-del-remake-de-karate-kid http://www.blogdecine.com/default/kung-fu-kid-primeras-imagenes-del-remake-de-karate-kid Sat, 19 Sep 2009 08:00:43 +0000 seleccionado por jrdrake karate

Como os adelantamos, el remake de ‘Karate Kid’ ya está en marcha, con Jackie Chan y Jaden Smith (el hijo de Will Smith) al frente del reparto. La nueva versión se titula ‘Kung Fu Kid’, y ya podemos echar un vistazo a las primeras imágenes del rodaje, que se está llevando a cabo en China. En las fotos aparecen los dos protagonistas, suponemos que durante uno de esos extraños entrenamientos que caracterizaban al Sr. Miyagi (“Dar cera, pulir cera”), o quizá al primer encuentro de los dos personajes.

La historia de ‘Kung Fu Kid’ no tiene ningún misterio. Una madre soltera debe trasladarse a China y se lleva con ella a su hijo, quien pronto tendrá problemas en su nuevo vecindario, por lo que necesitará entrenamiento en artes marciales para poder superarlos (porque Hancock está muy ocupado en Estados Unidos). Smith sustituye a Ralph Macchio como el chaval necesitado y Chan ocupa el lugar de Morita como el sabio maestro. La película, que ya imagino que no os interesa en absoluto, está siendo dirigida por Harald Zwart, responsable de la segunda parte de ‘La pantera rosa’ (la de Steve Martin), y está previsto que estrene el 11 de junio de 2010. Ya veremos las cifras de la taquilla, pueden dar lugar a secuelas de esto.

Actualización: Como veis, he incorporado a la entrada el “teaser poster” de la película, aparecido hace unas horas. El cartel es oficial, así que volvemos al título inicialmente previsto, en lugar de ‘Kung Fu Kid’, que ha sido finalmente desechado (dicen que fue cosa de Chan).

Galería de fotos

(Haz click en una imagen para ampliarla)
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PD: La madre del niño está interpretada por Taraji P. Henson, nominada al Oscar por ‘El curioso caso de Benjamin Button’.

Vía | Worstpreviews

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<![CDATA['New Moon', cartel]]> http://www.blogdecine.com/default/new-moon-cartel http://www.blogdecine.com/default/new-moon-cartel Tue, 19 May 2009 12:44:12 +0000 seleccionado por jrdrake new-moon.jpg

Ahora que en nuestro país bate récords de venta en DVD, la cosa ésa titulada ‘Crepúsculo’, cuya falta de respeto hacia los adolescentes es alarmante, nos llega el primer cartel de su secuela, ‘The Twilight Saga: New Moon’, que llegará a las pantallas estadounidenses el próximo 20 de noviembre. Esta secuela está siendo dirigida por Chris Weitz, que imagino que peor que en ‘La brújula dorada’ no lo puede hacer, y protagonizada por míster expresivo Robert Pattinson, y miss simpatía Kristen Stewart, repitiendo personajes, cómo no.

El cartel indica bien claro por dónde irán los tiros en esta secuela, que sin duda repetirá el éxito de su predecesora. Hombres lobo y vampiros enfrentados, y los dos machotes del cartel disputándose a la pobre humana. Hormonas revolucionadas, tensión sexual y unos cuantos mordisquitos. Hay colmillos donde elegir.

Vía | JoBlo

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<![CDATA[Mis escenas favoritas de Tarantino]]> http://www.blogdecine.com/default/mis-escenas-favoritas-de-tarantino http://www.blogdecine.com/default/mis-escenas-favoritas-de-tarantino Fri, 27 Mar 2009 06:05:44 +0000 seleccionado por jrdrake quentin tarantino
Para un profundo admirador de Quentin Tarantino como soy, no puedo evitar hacer algo especial dedicado al cineasta en el día de su cumpleaños. Aunque su filmografía no es demasiado extensa, su popularidad es absoluta y todas sus películas son bien conocidas. Así que mejor que profundizar en sesudos estudios sobre su fundamental obra para el cine contemporáneo (lo que queda para otra ocasión), he preferido recrearme con algunos de esos momentos gloriosos que hasta el momento Tarantino nos ha dejado en sus películas.

Quiero repasar, por tanto, algunas de las escenas que me han despertado diferentes sensaciones, pero con todas he disfrutado y mucho con el buen hacer de este casi siempre polémico cineasta. Y es que, Tarantino ha llenado sus films de momentos divertidos, geniales, grandes diálogos, agudo sentido del humor, chicas de armas tomar, sangre, violencia, serie B, balas y devoción por lo oriental, aparte de un profundo amor por el séptimo arte. Son sus características propias expuestas en historias narradas con su personal e imitado estilo.

Vamos con algunas memorables escenas, en una difícil selección, pero divertida para un viernes:

En su debut cinematográfico sorprendió a todos por su forma de narrar un atraco frustrado por parte de unos tipos con nombres de colores, trajes y corbatas negros y una lengua especialmente dotada para diálogos elocuentes. La escena que abre la película es un soberbio ejercicio de narración con frases inolvidables (como la ingeniosa referencia a Madonna), que aunque poco parece tener que ver con la trama, nos ayuda a conocer y a situar a los personajes. Increíble forma de arrancar su debut:

Ve el video en el sitio original.

Otra escena que siempre se recuerda de ‘Reservoir Dogs’ es la tortura del señor Rubio al policía detenido como rehén. Al ritmo de la música, mientras el agente teme lo peor amarrado a la silla, el momento tiene buen humor, pero sobre todo cruenta y explícita violencia, aunque Tarantino, sabiamente, nos negaba la visión de la cercenación de la oreja, que no por ello dejaba de ser impactante y causó enorme revuelo y polémica en su momento. Brillante:

Ve el video en el sitio original.

Ahora tres escenas antológicas de bailes femeninos. Algo recurrente en su cine y que ha demostrado rodar con gran habilidad para sacar el máximo partido a sus mujeres en movimiento.

En ‘Abierto hasta el amanecer’, que aunque no la dirigió (sino su amigo Robert Rodríguez) lleva su sello inconfundible en el guión y siempre se recordará la hipnotizante y enorme aparición de Salma Hayek con una enorme pitón al cuello, marcándose un baile antológico con un erotismo de lo más espectacular. Bendito Satanico Pandemonium:

Ve el video en el sitio original.

En su obra maestra ‘Pulp Fiction’ podemos rescatar muchos diálogos y momentos sorprendentes, pero quizá la emblemática escena del baile entre Vincent Vega (un recuperado Travolta) y una bella y sugerente Mia Wallace (Uma Thurman) sea de lo más recordado y que me divirtió sobremanera la primera vez que la ví (y aún lo sigue haciendo):

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El tercer y último baile memorable es el sexy movimento de la sensual Vannesa Ferlito en ‘Death Proof’ que disfrutó en primera persona Mike, interpretado por el señor Kurt Russell, y que supuso, sin duda, una de esas concesiones de Tarantino para recrearse y poner el punto picante a la trama:

Ve el video en el sitio original.

Cambiando de escenario, aunque siguiendo con su fijación por las mujeres, Tarantino introduce un curioso un spot de televisión en ‘Jackie Brown’, que viene a demostrar lo mucho que le gustan las mujeres de armas tomar (‘Tías que adoran las armas’) y lo cómica descripción de Samuel L. Jackson a Robert De Niro:

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Las escenas de lucha son una constante del gusto tarantiniano y en ‘Kill Bill’ se explayó. De lo más estimulante es el enfrentamiento entre Mamba Negra (una atlética Uma Thurman) y una colegiala asiática absolutamente fiera, que depara un duelo sangriento entre mujeres armadas (curiosa fijación). Maravillosa:

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Otro escena de enfrentamiento mucho más elegante en lo estético, es el final de la primera entrega de ‘Kill Bill’, ambientada en un nevado jardín japonés que se tiñe de roja sangre con un tema musical de lo más apropiado y del más puro estilo Tarantino, un duelo a espada que cierra el primer capítulo de la particular venganza de Mamba Negra contra O-Rern Ishii (Lucy Liu):

Ve el video en el sitio original.

En el segundo primer volumen de ‘Kill Bill’ hay un homenaje brillante al Anime, con una historia poderosa e potente en su narración y cautivadora en su forma, otro memorable homenaje al particular gusto del realizador y que es toda una joya que no pasó desapercibida:

Ve el video en el sitio original.

Para terminar este personal top ten, recurro a ‘Four Rooms’, donde Tarantino dirigió el episodio ‘The Man from Hollywood’, participa activamente como intérprete y disfrutamos de un momento delirante de apuesta temeraria y mutilación en juego:

Ve el video en el sitio original.

Podría seguir hasta un top 100, pero mejor dejarlo aquí en esta ocasión, a modo de homenaje. Espero que el próximo año pueda añadir algún momento (estoy seguro) de su nueva película que ya se espera con optimismo: ‘Inglourius Basterds’ (‘Malditos bastardos’, como mal se ha traducido para el título en español).

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<![CDATA[Arranca la Wikipeli, cine realizado con la ayuda de los internautas]]> http://www.blogdecine.com/default/arranca-la-wikipeli-cine-realizado-con-la-ayuda-de-los-internautas http://www.blogdecine.com/default/arranca-la-wikipeli-cine-realizado-con-la-ayuda-de-los-internautas Thu, 26 Mar 2009 12:05:05 +0000 seleccionado por jrdrake Wikipeli

Tradicionalmente, los filmes de corta duración son la escuela a la que recurren los directores noveles para dar sus primeros pasos en el mundo del celuloide. Si sumamos que en el sueño de todo aficionado al cine está el poder llegar a dirigir una película, la unión de sueño y cortometraje supondría tener cubiertas bastantes de esas expectativas, Si añadimos a la suma que al final hay alguien que nos ayuda o nos enseña el camino para llevarlo a cabo, lo cierto es que se habrá dado un pequeño paso, pero importante para cumplir ese sueño: ser director. Un proceso en el que muchos de esos aficionados se quedan en el camino. Por tanto, si se nos abre la oportunidad de poder formar parte de un experimento de cine en colaboración, junto a dos directores conocidos con los que se comparta la dirección de una nueva historia, en el que incluso los mismos internautas pudieran llegar a participar como actores, tiene que ser bienvenido.

Esto último es lo que se han propuesto realizar Mahou Cinco Estrellas (de quien es conocido su apoyo por el cine español), y los directores José Corbacho y Juan Cruz, que en torno al mes de mayo darán inicio al rodaje de La Wikipeli, la primera iniciativa de cine interactivo. El proyecto que hoy ve la luz busca inscribirse en una tendencia que quiere recuperar el mundo del cortometraje, no sólo como lugar de aprendizaje, sino como herramienta de promoción del cine español, y cuyo último exponente ha sido ‘La concejala antropófoga’ de Almodóvar. Es decir, miles de personas codirigirán junto a Corbacho y Cruz un proyecto en formato de cortometraje, en el que los internautas tomarán también decisiones tanto antes, como durante y después del rodaje.

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A partir de hoy mismo, los internautas podrán entrar en el blog creado para dar su opinión y enterarse de todos los aspectos que tengan que ver con este proyecto, donde se irán ofreciendo las distintas posibilidades de participación: referéndums virtuales (donde se abrirá un abanico de distintas opciones a elegir una); un “casting” nacional de atrezzo (con el que se contribuirá aportando objetos, fotografías e, incluso, lugares especiales), de hecho, los co-directores tendrán que “localizar” y enviar sus propuestas ya que uno de los escenarios elegidos en “La Wikipeli“ recreará la ubicación elegida.

Para el primer día del proyecto, los usuarios tendrán que definir cómo será uno de los personajes que aparecerán en la Wikipeli, y bautizar al protagonista de la historia. También se irá actualizando el cuaderno de rodaje, donde se harán públicos los resultados de las decisiones y se irán mostrando diferentes imágenes del proyecto. Además de conocer la evolución actualizada del mismo, como aliciente, aquellos que participen en el rodaje verán como sus nombres aparecen en los créditos finales, junto a los de Corbacho y Cruz.

En el fondo, lo que se busca es dar la posibilidad de que al menos se hable durante el tiempo que dure el rodaje de este experimento del mundo del corto, y si es posible, dignificarlo de cara a la opinión pública. La cantera está aquí, y lo mismo entre los participantes de esta iniciativa se logra descubrir alguien con un mundo propio que contar. De hecho, para Mahou esto debe ser el punto de arranque en los pasos que se haya decidido dar para promocionar al olvidado mundo del cortometraje en España.

Más información | La Wikipeli

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<![CDATA[Opinión crítica de 'Watchmen']]> http://www.blogdecine.com/default/opinion-critica-de-watchmen http://www.blogdecine.com/default/opinion-critica-de-watchmen Tue, 17 Mar 2009 07:00:42 +0000 seleccionado por jrdrake watchmen

Tras la larga espera, llegó la hora. Las manecillas del reloj señalaban el momento en que la película ‘Watchmen’ se proyectaba por fin en los cines. Veinte años atrás, se compraban los derechos del cómic de Alan Moore y Dave Gibbons para llevarlo a la gran pantalla. Quizá, cuarenta años más tarde, la película se reestrene y las salas se llenen de todos los que quieren volver a experimentar ‘Watchmen’ en una gran pantalla, de forma similar a lo que pasó con ‘Star Wars’ o ‘Blade Runner’. He dicho quizá. Hoy, ahora, aún no estoy seguro de hasta qué punto es una buena película, o si es algo más, una imperfecta obra maestra. A falta de volver a verla, por lo menos una vez más, aquí os dejo mis impresiones, mi opinión crítica de ‘Watchmen’, paradójicamente, una película inesperada.

El “visionario” Terry Gilliam, el primer director al que le encargaron adaptar ‘Watchmen’, se veía incapaz de llevar a cabo la tarea, y pidió consejo a Alan Moore, co-creador del cómic. Éste, cuando aún Hollywood no le había destrozado ninguna obra y se mostraba más accesible, le respondió que, sinceramente, no veía posible que pudiese hacerse una película. Otros dos cineastas tan dispares como Darren Aronofsky y Paul Greengrass también trabajaron en el proyecto, con los mismos resultados que Gilliam. Nada. Irrealizable. ¿Tenía razón Moore? ¿Era imposible hacer una película de ‘Watchmen’? Creo que todos los que hemos leído el cómic contestamos en su momento que sí, que es imposible. Entonces llega Zack Snyder y dice: No, es posible.

Pletórico, tras el sorprendente éxito de la sangrienta y bellísima ‘300’ (adaptación y superación del flojito cómic de Frank Miller), Snyder se embarca en la realización de la misión imposible, trasladar un cómic de unas 400 páginas, inadaptable según todos los que lo habían intentado antes, en una película. Con un presupuesto estimado en 100 millones de dólares, a estas alturas un tanto ridículo para una superproducción industrial (sin ir más lejos, la reciente ‘El curioso caso de Benjamin Button’ costó 160), un reparto sin estrellas y la intención de contar la decadente existencia de unos superhéroes en una realidad alternativa, que nada tienen que ver con los que han triunfado en el cine antes, Snyder emprende un camino que tiene como final el pasado viernes 6 de marzo, cuando, efectivamente, demostró que tenía razón. Que él tenía razón y (casi) todos los demás estábamos equivocados. Que ‘Watchmen’ está en los cines, que es una película.

snyder

Filmar ‘Watchmen’ traía consigo una gran oportunidad pero también, y sobre todo, un temible hándicap; por un lado, se aseguraban una historia extraordinaria, que ha maravillado a todos durante años, el material de un cómic que ha sido catalogado como el mejor de toda la Historia; por otro lado, por eso mismo, era prácticamente imposible que la película pudiera satisfacer las expectativas (y los caprichos) de todos los que defienden el cómic, porque se ha cometido la insensatez de pretender adaptar una de las obras cumbre de la cultura humana. Por otro lado, la complejidad, la dureza y el pesimismo de la historia van en contra de lo que se hace en Hollywood, esto es, de lo que suele gustar al gran público. Todo en contra. Ahí tenemos las críticas que se le han hecho a la película hasta ahora; unos la atacan porque es demasiado fiel, otros porque no es tan fiel como debería ser. Resulta de lo más divertido comprobar las contradicciones de estas dos posturas. O que se considere que la comercial ‘V de Vendetta’ es mejor adaptación que ‘Watchmen’. Me parece de risa.

Pero Zack Snyder ya sabía dónde se metía. Y no es que no le preocupara. De hecho, no puede negarse que ha cuidado a los fans en todo momento, y es que, por encima de todo, él es también un fan, un “friki”, que idolatra la obra de Moore y Gibbons (decir que sólo hace justicia al primero es absurdo, ¿acaso Gibbons no sigue el guión de Moore en sus dibujos?). Snyder ha tenido en cuenta lo que se esperaba de su adaptación, pero también ha tenido que lidiar con los gastos heredados de todos los proyectos anteriores que no vieron la luz, y con unos productores que no le han puesto las cosas fáciles, impidiendo, por ejemplo, que se estrene el montaje que verdaderamente quería el director. Porque, por mucho que se diga, estamos ante la visión de Snyder del cómic. Recortada, pero suya. Su interpretación y su forma de entender el complejo material del que disponía. Habrá que esperar al DVD para disfrutarla por completo.

comediante

Poco más de dos horas y media es lo que dura el montaje estrenado de ‘Watchmen’. Una duración que supone también otro elemento que asustará y derribará a muchos, aparte de la nada convencional historia que la película cuenta o la complejidad de su estructura, que no es la del cómic, porque eso habría sido un suicidio, pero que no deja de ser inteligente, ingeniosa, y difícil de digerir para la mayoría (especialmente si no has ojeado una sola página del original); en este sentido, creo que hay que aplaudir el trabajo de los guionistas David Hayter y Alex Tse, que no lo tenían nada fácil. Por otra parte, el metraje también ha sido atacado porque no son pocos los que creen que faltan más minutos, más material, más película. ¿Se puede pensar que todo el cómic de ‘Watchmen’ pueden trasladarse, por completo, al cine? Al parecer, sí se piensa. Snyder, al frente del proyecto, tenía las de perder, tanto si se recortaba la historia como si no, tanto si sólo se basaban en el cómic, como si se trasladaba con extrema fidelidad.

Entonces, ¿qué es ‘Watchmen’? ¿Es una adaptación fiel o no? En mi opinión, es lo más cercano a una adaptación fiel que podía hacerse, pero también, y en conjunto, una buena película. Toma el espíritu y la esencia del cómic, convierte en imágenes de cine las viñetas del cómic, lo que nos permite disfrutar en una gran pantalla de la historia que en su día imaginaron Moore y Gibbons, pero sin encorsetarse más de la cuenta en la adaptación, tomándose libertades y mostrándolo desde una perspectiva única; desde luego, totalmente cinematográfica. Señoras y señores, fans y no fans del cómic, adultos y no adultos, ‘Watchmen’ es un espectáculo sin precedentes que merece el pago de la entrada. Lejos de lo que pueda parecer, no es una película de entretenimiento y efectos especiales (si eso es lo que quieres ver, ya tienes asegurada la decepción), es mucho más, y prepárate para usar el coco, porque esto no puede consumirse relajada y cómodamente. No, no. Esto hay que vivirlo y pensarlo, capturarlo en tus retinas y en tu cabeza, desmontarlo poco a poco, pieza a pieza, hasta descubrir lo que realmente hay, lo que es ‘Watchmen’.

cartelDesgraciadamente, me temo que muchos la están tomando injustamente con ella, sin mucho fundamento, porque es más fácil insultarla que tratar de comprenderla, y porque es más cómodo poner el piloto automático y devorar cubos de palomitas que intentar razonar y buscar la lógica a lo que la película propone. O quizá soy yo el que se está equivocando, incapaz de quitarme de encima la mágica atracción de sus imágenes, la fuerza de su discurso. Como he dicho, sólo la he visto una vez, y me parece absurdo pretender desmenuzar la película en un texto de esta extensión, ahora mismo; pero os diré lo que he encontrado. He encontrado belleza, emoción y mucha tristeza. Y ahí es donde me ha atrapado la película de Zack Snyder. Hay planos visualmente maravillosos, pero lo que me ha cautivado, y donde creo que radica la grandeza de la película, es en la narración de la trágica, triste y desoladora historia de unos personajes condenados al olvido, cuya tarea, lejos de ser heroica, resulta demencial, e inútil; sin sentido, como la vida misma.

Tenía muchas dudas sobre cómo iba a quedar plasmado el Dr. Manhattan en la película, porque los personajes creados digitalmente no suelen transmitir demasiado, pero finalmente no sólo me ha convencido, sino que me parece de lo mejor de ‘Watchmen’. Los efectos especiales han superado mis expectativas, haciendo creíble un personaje increíble; algo que no se habría logrado sin la magnífica interpretación de Billy Crudup; como Osterman, lo poco que sale, y como Manhattan, ese superhombre azul de mirada y voz triste, intentando aclarar su mente y descubrir qué es todo, qué es él y qué somos nosotros, los pequeños e insignificantes seres humanos que se dan tanta importancia. No menos brillantes resultan las creaciones de Rorschach, El Comediante y Búho Nocturno. El primero debería ser el típico justiciero, pero realmente es violento, sucio y oscuro, un “tipo bueno” que defiende la justicia pero terrible en las formas, con ese atuendo tan siniestro y representativo. Fantástico en lo visual y en lo interpretativo, con un impresionante Jackie Earle Haley (su última escena es uno de los motivos que justifican la versión cinematográfica, en carne y hueso, de esta historia). El Búho es quizá uno de los personajes más polémicos, porque parece (sólo parece) que no hace nada, pero su evolución es crucial para la trama; creo que Patrick Wilson está estupendo en el papel, ha captado el alma del nostálgico personaje y su caracterización es ideal.

Los personajes de Manhattan, Rorschach y El Comediante son razones que justifican esta película, puntos fuertes para defender la visión de ‘Watchmen’ de Snyder. El Comediante es una joya, un personaje carismático, de ambigua personalidad, amoral, que afortunadamente está interpretado de forma impecable por Jeffrey Dean Morgan. Él protagoniza algunas de las escenas más potentes de la película, destacando la secuencia en la que se enfrenta a unos manifestantes y habla del sueño americano; no sé a vosotros, pero a mí me dejó la piel de gallina. ¡Ahí está la esencia del maldito cómic inadaptable! Ahí y en secuencias como la de Manhattan en Marte, al ritmo del “Prophecies” de Philip Glass, o en los asombrosos créditos iniciales, una auténtica maravilla, con el “The Times They Are A-Changin” de Bob Dylan como fondo musical y como parte del contenido. Eso es cine, y eso es ‘Watchmen’, se quiera ver o no.


(Los impresionantes créditos iniciales)

Sin embargo, a pesar de que ya he dicho que necesito volver a ver la película, y de que estoy convencido que el tiempo (objeto de reflexión en esta historia) pondrá a ‘Watchmen’ en su sitio, relajando los juicios, hay elementos que no encajan correctamente en el logrado entramado cinematográfico de Snyder. Ante todo, lo que más desestabiliza el conjunto, son los momentos “a lo 300”; esas luchas bailadas en las que El Comediante, Búho, Espectro y Ozymandias golpean como si estuvieran hechos de acero. Se entiende que haya pequeñas concesiones al gran público, porque esto no deja de ser un producto de Hollywood, y si sus propios ejecutivos no entienden o aprueban la cosa, no la dejan salir adelante. Pero creo que esas peleas a cámara lenta perjudican muchísimo el disfrute total de la película, te llegan a sacar de la pantalla, pero más que nada es que van en contra del discurso central de la historia. Con esas secuencias se ensalzan a los superhéroes, y la cosa va justo de lo contrario.

Por otro lado, dos de los puntos débiles de ‘Watchmen’, son los personajes de Laurie/Espectro de Seda y Adrian/Ozymandias, demasiado importantes en la trama y demasiado flojos en su retrato, que impiden que la película vuele a la altura deseada. Creo firmemente que el casting fue erróneo en estos dos casos, Malin Akerman y Matthew Goode no encajan y no hacen creíbles a sus personajes. Cuenta Snyder que Tom Cruise intentó convencerle para que le dejara el papel del hombre más listo del planeta, pero que no se pusieron de acuerdo porque él lo quería para el de Osterman/Manhattan. Creo que Snyder se equivocó, y también que su idea habría perjudicado al personaje azul. Por no hablar de que habría provocado una polémica innecesaria, al margen del tema de las partes íntimas (porque Manhattan aparece desnudo, como en el cómic, lo que ha provocado también reacciones de lo más infantiles, quizá por complejos).

buho-ozymandiasDejando a un lado a Akerman, que me parece una actriz, ahora mismo, incapaz de darle entidad ni siquiera a un personaje como el de Laurie (que tampoco requería especial talento, dicho sea de paso) creo que el error que representa Goode es más importante. No digo que lo haga mal, hay escenas donde el personaje cobra vida, pero creo que éste requería a otro actor, sencillamente, otro con un físico más apropiado y que entendiera que Ozymandias es un hombre que se cree un superhombre, un Dios en la Tierra, alguien superior, no ese tipo tan chulesco que vemos en la película. Por más que lo diga, su pasión por la figura y logros de Alejandro Magno no queda patente en su forma de actuar, por no hablar de que, así retratado, es más fácil adivinar su implicación real en la trama (sigo pensando que el final del cómic era mejor, por mucho que resultara más difícil de explicar o se considere “increíble”, ¿acaso el Dr. Manhattan es creíble?). Es una pena, porque es un personaje que podía dar mucho juego y no se le aprovecha. Protagoniza momentos importantes en pantalla y eso perjudica a la película.

Concluyo este artículo, en el que no tenía previsto extenderme tanto, con dos pensamientos, una recomendación y un agradecimiento. Creo que ‘Watchmen’ va a ser valorada mejor y más justamente de aquí a unos años, cuando pase todo el huracán mediático y de críticas destructivas (o amargadas, usad lo que queráis); dicho eso, también pienso que la película, por más que el tiempo la trate mejor, no es la gran obra que debería ser, habiendo adaptado un cómic tan lúcido, retorcido y magistral como el de Moore y Gibbons. Una lástima, pero hay que pensar en positivo, podría haber sido muchísimo peor, y no nos habría extrañado. Por último, mi recomendación es que vayas a verla, independientemente de haber leído o no el cómic, de si tienes 50 años o 20, de si crees que te va a parecer genial o una basura; simplemente, ve al cine, hazte a la idea de que vas a ver algo diferente, que dura dos horas y media, y disfruta cuanto puedas. Ah, y gracias por todo, Zack Snyder.

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En Blogdecine:

‘Watchmen’, ¿una adaptación demasiado fiel?

‘Watchmen’, crónica de un fracaso anunciado

‘Watchmen’, la frialdad hecha espectáculo

Todo sobre la película ‘Watchmen’

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<![CDATA['Pesadilla antes de Navidad', el existencialismo de Jack]]> http://www.blogdecine.com/default/pesadilla-antes-de-navidad-el-existencialismo-de-jack http://www.blogdecine.com/default/pesadilla-antes-de-navidad-el-existencialismo-de-jack Fri, 16 Jan 2009 07:23:53 +0000 seleccionado por jrdrake nightmarepic5.jpg

Dirigida por Henry Selick en 1993, ‘Pesadilla antes de Navidad’ es una película verdaderamente única. Y esto por varios motivos. Es un film de gran riesgo comercial, y producción complicada y cara, además de desfasada. El estilo de animación stop-motion (fotograma a fotograma), es uno de los más minuciosos, lentos y complejos de filmar. Por otra parte, la factoría Disney no se caracteriza, precisamente, por correr ese tipo de riesgos de producción, y menos aún con una historia tan oscura y poco convencional. Pero Burton es Burton, y después de trabajar para ellos varios años y de convertirse, de la noche a la mañana, en director estrella, querían que volviese a ofrecer algo de su fecunda imaginación.

Sin ser dirigida por él, ‘Pesadilla antes de Navidad’ revisa a fondo los temas explorados por Burton en sus cinco películas hasta entonces. Sus obsesiones, formas visuales, y lugares comunes. Pero de ninguna manera hubiera resultado la película inolvidable que es si se hubiera quedado en mero homenaje de las formas burtonianas. En realidad, el poder fascinador de esta obra maestra, la tensión psíquica que convoca, proviene tanto de la forma en la que está contada (esa atmósfera de cuentro centroeuropeo, de insuperable imaginería gótica, mezclados con la vehemencia que provoca la ‘stop motion’), como de la profundidad psicológica que con gran coherencia se despliega a lo largo de esta densa historia.

Pero vamos por partes, porque esta joya lo merece, y sin duda el lector no tendrá inconveniente en acompañarnos, aunque nos extendamos un poco más de la cuenta… Cinemáticamente hablando, esta película es ejemplar por su búsqueda contínua de una formulación visual muy estilizada. Abundan los planos de gran complejidad compositiva, picados o contrapicados, siempre en movimiento (lo que es un dolor de cabeza a la hora de animar en stop-motion), con el objetivo de dotar de vida y energía a una puesta en escena cuyos personajes son marionetas. De hecho la película comienza con un plano en picado (la cámara orientada hacia el suelo), en un suave movimiento giratorio para mostrarnos los árboles que son las puertas mágicas a los mundos misteriosos de las fiestas. La primera imagen (adornada por una voz en off de cuento de hadas) nos avisa de en qué nos estamos metiendo.

Es la fiesta de Halloween, que mientras para el resto del mundo resulta, en teoría, una fecha macabra y fantasmagórica, para los habitantes de esa ciudad, Halloween Town, es el día de más alegría y diversión del año. Y sus habitantes, por supuesto, son una galería de seres a cual más luctuoso y bizarro. No faltan las inevitables brujas, vampiros, el hombre lobo, la momia y otras criaturas fantasmagóricas. Pero el rey absoluto es Jack Skellington, una especie de Fred Astaire cadavérico, elegante y distinguido, que vendría a ser el animador número uno de Halloween. Sin embargo, a Jack algo le sucede. Siente un vacío en su interior.

Modesto y sensible, se escapa enseguida de la celebración por un Halloween tan genial. No tiene ganas de festejos. Y esto porque, según sus palabras, llevan muchos años haciendo lo mismo. No deja de resultar irónicamente genial, pues en teoría llevan haciéndolo varios centenares de años. Cuando Tim Burton ideó una especie de Grinch, u otras historias del Dr. Seuss pasadas por el tamiz de su propia sensibilidad, y escribió un poema para ser leído por Vincent Price, llegando a dibujar los bocetos principales, jamás imaginó que un día Michael McDowell y Caroline Thompson lo convertirían en un guión tan rico en caracteres, y que Danny Elfman crearía una magna BSO que diese unidad al conjunto de esta manera.

Porque enseguida ‘Pesadilla antes de Navidad’ abandona cualquier atisbo de predicibilidad y se adentra por meandros psicológicos y ramificaciones emocionales muy densos. Jack vagabundea por el bosque (con el gran tema ‘Jack’s Lament’) y habla desde sus anhelos más profundos. Halloween ya no le llena, y esa grieta, ese vacío, amenazan incluso con despojarle de identidad. El rey del miedo es un rey con pies de barro que no quiere ese título, y que siente el vértigo de poseerlo. En ese sentido, se aleja de todos los demás personajes. Es el único que no se contenta. Es un inconformista, un idealista. Los demás monstruos se contentan con lo que tienen, pero él no.

Esto es bueno y malo al mismo tiempo. Porque desear algo más siempre ofrece cosas nuevas, pero lo nuevo a menudo amenaza con transtornar tu propio mundo. Así sucede. En sus vagabundeos Jack encuentra el círculo de árboles que contienen las puertas a otros mundos, como el de la Navidad. Fascinado por la forma del árbol de navidad, entra en él y llega a la ciudad de la Navidad. De pronto, Halloween (que tiene un sol con forma de calabaza, como no podía ser de otra manera) encuentra un equivalente, su reflejo en el espejo. Ahora entendemos que la ciudad de Halloween es un paisaje emocional y moral, además de un mero fondo gótico. Y esto porque Jack alucina con la nueva ciudad, con su colorido, sus luces y su falta de miedo.

Allí no hay calaveras, ni sustos. Es otro rollo completamente distinto. El deseo de Jack de encontrar algo distinto y nuevo ha dado sus frutos, se siente eufórico. Y cuando ve, aunque de lejos, a Santa Claus, el ansia de entender de qué va eso de la Navidad se apodera de él. Aquí comienza realmente la historia. Y todo esto ha ido en paralelo con la historia, melancólica, de Sally, una especie de monstruo de frankenstein de trapo, que desearía librarse de su creador, el doctor Flinkenstein (tiene poca coña el nombre…) para vivir la vida a su aire. Pero no es como Jack, no tiene ganas de experimentos raros. Sin embargo siente devoción por él. Cuando Jack vuelve e intenta explicar a todos lo que es la Navidad (en opinión de quien esto escribe, la mejor secuencia de la película), Sally está allí y es importante su punto de vista, luego veremos por qué.

Resulta tremendamente interesante que cuanto más tiempo pasa desde que Jack estuvo en la ciudad de la Navidad, menos entiende el significado de lo que sintió en ese viaje. En la reunión en la que les habla de regalos y pasteles y calcetines rojos, todavía tiene una vaga noción de sus propios sentimientos al respecto, que poco después desaparece y empieza a trastornarle. Por supuesto, sus compañeros no entienden nada de lo que les dice, y transforman sus palabras, porque sólo entienden las cosas al ‘estilo Halloween’. Cuando les enseña un regalo se preguntan qué hay dentro, si es una cabeza putrefacta o algo parecido. ¿Cómo conseguiría Jack explicarles que la sorpresa y el afecto expresados en un regalo son lo importante? Finalmente les habla de Santa Claus (rebautizado como Santa Clavos) como el rey de la Navidad, emparejándole con él mismo como rey de Halloween, y todos se quedan con la boca abierta imaginando a un monstruo volador de color rojo intenso.

Comienza un largo segmento en el que Jack se esfuerza por averiguar el significado profundo de la Navidad. Incluso establece fórmulas matemáticas y aplica el método científico para conseguirlo. No deja de resultar paradójico que no haga lo mismo con el significado de Halloween, pues si lo hiciera encontraría iguales e insatisfactorios resultados, y es que la Navidad no puede estudiarse en un microscopio. Pero él es tenaz: disecciona un osito, observa al microscopio objetos navideños…Incluso intenta papiroflexia para obtener la forma de un copo de nieve…y le sale una araña gigante. Estos momentos sin diálogos, en paralelo a la nueva fuga de Sally (se lanza por la ventana…pero al ser de trapo no se hace daño y se vuelve a coser a sí misma), son casi cine mudo, y de una claridad narrativa e ingenio en los encuadres pocas veces visto en animación.

Obtenemos un nuevo plano en picado y girando en torno a los pedazos de Sally tras su caída. Y después de un montaje soberbio con la muñeca de trapo cosiéndose a sí misma, continúa la delicia de secuencia sin diálogos, y el precioso momento de la entrega de la cena (una raspa de sardina y una botella de vino que al abrirse deja escapar el halo de una mariposa) a Jack por parte de Sally. Este maravilloso personaje femenino es una especie de hechicera e incluso profetizadora, pues al poco de coger una ortiga, esta se transforma en un pequeño árbol de Navidad…para a continuación incendiarse, en un claro presagio de desastre. A partir de ese momento, el objetivo de Sally será evitar que las intenciones de Jack se hagan realidad. Pero Jack está obsesionado.

Porque Jack es una figura esencialmente existencial, cuya búsqueda de una respuesta, de un significado que alivie un vacío interior que crece día a día, le hará perder su identidad. Es decir, a una marioneta sin vida, le dotan de una riqueza psicológica inusitada. La vida que emana de Jack es absolutamente plausible. Nos identificamos con su desesperación silenciosa. Puede que queramos decir las advertencias que pronuncia Sally, pero en cuanto a la cuestión de quién somos y qué estamos destinados a hacer, desde luego nos sentimos como Jack.

Y no podemos dejar de sonreír, cómplices, cuando se convierte en un solitario incomprendido. “¡Qué horrible va a ser nuestra Navidad!”, dice contento el alcalde (una impagable marioneta, cuyo cabeza gira sobre sí mismo ofreciendo un rostro feliz y otro amargo, y que es, en sí mismo, una parábola) con su rostro alegre, a lo que Jack responde “¡No, qué feliz!”, lo que provoca que gire la cara del alcalde hacia su rostro amargo. ¿Cómo explicar mejor la metáfora y la ironía de esta historia que con este diálogo breve y veloz? También los músicos tienen su papel en esta fiesta, y Jack les pide que toquen notas navideñas, que en sus instrumentos suenan fúnebres y sombrías. Por fin, llegan los chicos del temible Oogie Boogie (en realidad, una especie de cruel hombre del saco), por nombre Lock, Shock y Barrel.

Que traigan a Santa Claus no es tan importante como el abandono total de Jack de su identidad anterior, y su apropiación de una ajena que no le cuadra en absoluto. Porque arrebatarle el gorro a Santa Claus (quien Jack esperaba que tuviera clavos en lugar de dedos), es el final del viaje en la equivocada dirección de negarse a sí mismo, y el principio del regreso es el clímax del desastre que provoca el suplantar a Santa durante la nochebuena, entregando regalos a cual más destructivo y peligroso. Pues Jack ha fundido en una sola fiesta la Navidad y Halloween. Y será recibido a cañonazos una vez se descubra su fraude.

Jack no puede entenderlo. Sobre todo, cómo ha sido tan estúpido y se ha valorado tan poco a sí mismo, a su capacidad para provocar el miedo…en el momento oportuno. Perdonándose a sí mismo (¿existe algo más difícil y poderoso?) se arranca las ropas calcinadas de Santa y vuelve a ser Jack, dispuesto a rescatar a Santa del único ser malvado de todo Halloween Town. Al menos tiene una última oportunidad, y es capaz de demostrar su verdadera habilidad derrotando a Oogie Boogie…para después maravillarse de cómo Santa Claus (muy enojado, por supuesto) sale volando con un dedo en la boca, dejando un reguero de estrellas. Contra todo pronóstico, todo ha sido solucionado, y el bonachón Santa les saluda volando en Navidad con un “Feliz Halloween’. A lo que los habitantes de ese paisaje moral, irresistible, fantasmagórico y acogedor que es Halloween Town responden con un “Feliz Navidad”.

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