Favoritos de los expertos de kanpro en Blogdecine http://www.blogdecine.com/usuario/ seleccionado por los expertos de kanpro http://www.blogdecine.com <![CDATA[Ciencia ficción: diez películas imprescindibles]]> http://www.blogdecine.com/reflexiones-de-cine/ciencia-ficcion-diez-peliculas-imprescindibles http://www.blogdecine.com/reflexiones-de-cine/ciencia-ficcion-diez-peliculas-imprescindibles Mon, 29 Sep 2008 09:51:00 +0000 seleccionado por los expertos de kanpro 2001cienciaficción.jpg

El pasado viernes llegó a nuestras carteleras ‘Babylon’, la película que ha dirigido Mathieu Kassovitz en suelo norteamericano y de la que justo antes de su estreno se puso a echar pestes. Una film que tendría que haber sido una nueva aportación al cien de ciencia ficción y se ha quedado en un vehículo para el lucimiento, o eso dicen, de su estrella principal: Vin Diesel. Pero de esta película ya hablaremos en su momento; ahora aprovechando la ocasión, vamos con una de esas listas que a todos gusta. Hoy toca las que, a mi juicio, son las diez mejores películas de ciencia ficción.

Y ojo, he dicho ciencia ficción, no fantasía, que no es lo mismo. Lo aclaro porque ‘La guerra de las galaxias’ no entra en la primera definición y sí en la segunda. Precisamente por eso no incluyo esa obra maestra de don George Lucas.

Pasen y disfruten, damas y caballeros:

Sin duda la obra más conocida de Stanley Kubrick, y una de las más influyentes de todos los tiempos. Kubrik y Arthur Clarke hicieron a la par película y libro, consultándose el uno al otro, y el resultado es sencillamente perfecto. Muchos le achacan su ritmo, o el no entender ciertas escenas, así como depender demasiado de la estética sesentera (!!!). Pocas películas han divido tanto a unos y otros (entre crítica y público), y servidor ya pasa de discutir sobre el tema, prefiero perderme en sus hipnóticas imáganes, y en visionarla cuantas más veces mejor. Momento a recordar: Evidentemente la elipsis que ni siquiera hace falta mencionar.

La obra más conocida de Ridley Scott, y eso que en el momento de su estreno fue menospreciada por casi todo el mundo. Ahora es una obra de culto, aunque los remontajes y nuevas versiones por parte de su director, al que podríamos considerar el inventor del término Director´s cut, empiezan a cansar un poco. Personalmente prefiero la primera versión de todas, en la que se oye una voz en off, grabada con muy pocas ganas por Harrison Ford, que se llevó a matar con Scott durante el rodaje. Esa versión se acerca más al cine negro de antaño. Años más tarde la suprimió, y añadió una escena, que en contra de lo que muchos creen, sí rodó para la película (nada de extraerlo de ‘Legend’) y el cambio fue mayúsculo, igual de impresionante. Momento a recordar: Evidentemente el del vídeo.

Basada libremente en La tempestad de William Shakespeare, todo un canto a la imaginación, lleno de aventuras, e incluso suspense. Anna Francis revolucionó a medio mundo por sus vestidos un tanto recortados para la época. Y podemos ver a una jovencísimo Leslie Nielsen en un papel serio. También supuso la primera aparición cinematográfica de un personaje de lo más carismático, Bobby el robot, que se adueña de la función enseguida. Momento a recordar: Cuando se descubre la identidad de la amenaza invisible.

A pesar de que toda la etapa muda de Fritz Lang es absolutamente indispensable para cualquier cinéfilo ‘Metrópolis’ es sin lugar a dudas su obra más importante. Recientemente se ha encontrado metraje inédito de la película, una media hora más o menos, que será añadida a lo ya visto, a todas luces, uno de los mejores trabajos jamás realizados. En el año 2026, el hijo del propietario de una gran ciudad se enamora de María, líder de los esclavizados que trabajan en subsuelo de la urbe, y que pronto se rebelarán. A destacar la aparición de un robot femenino que sirvió de inspiración a Lucas para su C3PO. Momento a recordar: La creación del robot.

Última película protagonizada por Natalie Wood, que falleció antes de finalizar el rodaje. Guión de Bruce Joel Rubin, ya por aquel entonces obsesionado por la vida del más allá. Douglas Trumbull realizó una joya del género, su segunda película como director tras la también inolvidable ‘Naves misteriosas’, aunque él siempre será recordado por su contribución al campo de los efectos visuales. La película influyó poderosamente en un título posterior algo más conocido: ‘Días extraños’. Momentos a recordar: Toda la parte final, llena de belleza, y musicalizada por un inspirado y primerizo James Horner.

Todo un clásico del que pronto nos llegará un remake con Keanu Reeves a la cabeza. Robert Wise realizó una de sus mejores películas, que aprovecha la Guerra Fría para lanzar una advertencia a la humanidad sobre el indiscriminado uso de la energía atómica, todo ello en boca de un pacífico extraterrestre, algo inaudito porque por aquel entonces en las películas, los extraterrestres eran representados como seres malignos. Memorable banda sonora de Bernard Herrmann y sobre todo Klaatu. Momento a recordar: La advertencia final.

El segundo gran éxito de Steven Spielberg, el mismo año que su amigo Lucas estrenaba esa película que ya todos sabéis. Una historia adulta sobre el encuentro entre el ser humano y seres de otros planetas, éstos con una forma muy similar a la del siguiente extraterrestre en la filmografía del Rey Midas. Richard Dreyfuss repite con tito Steven, y hace acto de presencia nada más y nada menos que François Truffaut, quien se quedó totalmente impresionado y estresado por la forma de trabajar en los USA. Momento a recordar: Cuando terrestres y extraterrestres se comunican con una melodía ya mítica.

La única película que dirigió Saul Bass, conocido en el mundo del cine por sus títulos de crédito, habiendo colaborado con gente tan importante como Alfred Hitchcock u Otto Preminger, entre otros. La historia explica y demuestra como las hormigas serían las dueñas del mundo si estuvieran en igualdad de condiciones intelectuales con el ser humano. Planteada como un documental, aterra por lo convincente y realista que resulta, y merece especial mención el trabajo realizado con los insectos (nada de efectos visuales). Momento a recordar: Cualquiera en el que sale una hormiga.

Otra obra cumbre de la ciencia ficción, sin duda la mejor película del casi siempre aburrido Franklin J. Schaffner. Ejemplar muestra de cómo hacer creíble una historia prácticamente increíble, dotándola de unas dosis de espectacularidad que nada dañan el conjunto. Dio lugar a una saga, que fue decreciendo en interés, y también a una serie de televisión. Pocas veces el futuro del hombre fue tan desolador, y poca veces el mensaje llegó con tanta fuerza. Momento a recordar: ¿De verdad tengo que decirlo?

Doblete de Ridley Scott en la lista con la película que le dio fama mundial. Una claustrofóbica historia que presenta por primera vez a una mujer como heroína en este tipo de películas. Siete tripulantes de una nave espacial deberán enfrentarse a un visitante no deseado, en una historia llena de referencias clásicas tanto al cine (‘Queen of Blood’ de Curtis Harrington) como a la literatura (‘La línea de sombra’ de Joseph Conrad) y que fascina sobre todo por su perfecto acabado técnico. Momento a recordar: Sigourney Weaver quedándose en ropa interior en el aterrador clímax final.

Con lo que es imposible realizar una lista de sólo diez títulos, aunque más difícil me ha resultado la siguiente que publicaré próximamente.

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<![CDATA[Nagisa Oshima nos ha dejado]]> http://www.blogdecine.com/noticias/nagisa-oshima-nos-ha-dejado http://www.blogdecine.com/noticias/nagisa-oshima-nos-ha-dejado Tue, 15 Jan 2013 23:37:35 +0000 seleccionado por los expertos de kanpro oshimadead

Nagisa Oshima, uno de los realizadores japoneses más polémicos de dicha cinematografía a lo largo de su historia, ha fallecido en un hospital de Kanagawa, víctima de una neumonía. Su salud estaba muy débil desde que en 1996 había padecido una hemorragia cerebral. Tenía 80 años.

Oshima se formó en el mundo cinematográfico en Tokio, a donde se trasladó tras sus estudios de Derecho. Llegó a montar su propia productora, y tras realizar un corto debutó en la dirección de largometrajes con la muy poco conocida ‘Ai to kibô no machi’ (1959), tras la cual vendría ‘Historias crueles de juventud’ (‘Seishun zankoku monogatari’, 1960), en la que empiezan a apreciarse las características típicas de lo que sería su cine. Un cine que casi siempre escapaba a lo políticamente correcto, burlando la censura y con la polémica como base a la reflexión. Un film de Oshima no deja indiferente.

Sin duda los cuatro trabajos más conocidos del director fueron ‘El imperio de los sentidos’ (‘Ai no korîda’, 1976) —que provocó un escándalo muy sonado en el momento de su estreno, e incluso durante su rodaje que tuvo que concluirse fuera de Japón—, ‘El imperio de la pasión‘ (‘Ai no borei’, 1978), ‘Feliz Navidad, Mr. Lawrence’ (‘Merry Chrsitimas, Mr. Lawrence’, 1983) —su único film en inglés, y a juicio de quien esto firma, su mejor obra, con una banda sonora inolvidable de Ryûichi Sakamoto, coprotagonista del film David Bowie—, y ‘Max, mi amor’ (‘Max mon amour’, 1986).

Su última película data de 1999, y lleva por título ‘Gohatto’, protagonizada por el hoy muy popular Takeshi Kitano, un habitual en la filmografía del realizador.

Hasta siempre Nagisha.

Vía | El País

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<![CDATA['Prometheus', en el planeta de la demencia]]> http://www.blogdecine.com/criticas/prometheus-en-el-planeta-de-la-demencia http://www.blogdecine.com/criticas/prometheus-en-el-planeta-de-la-demencia Sat, 04 Aug 2012 13:34:57 +0000 seleccionado por los expertos de kanpro

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Un grupo de astronautas, liderado por la optimista antropóloga Elizabeth Shaw (Noomi Rapace) y su novio Charlie Holloway (Logan-Marshall-Green), llega a un planeta esperando encontrar todas las respuestas de la vida, guiados por un mensaje de un grupo de alienígenas antiguos que podría unir todos los saberes de la Humanidad. Patrocinados por Peter Weyland (Guy Pearce) y liderados por Meredith Vickers (Charlize Theron), la nave llega al planeta creyendo que han sido invitados por tal raza. Mientras tanto, algunos miembros de la tripulación demuestran tener sus propios intereses como el androide David (Michael Fassbender) y un misterio horrible se desvela ante sus ojos….

Ridley Scott dirigió este mazacote de verano, con un guión que escribió primero Jon Spaiths y pulió después Damon Lindelof, sin que ninguno de los dos consiga convertirlo en una pieza imprescindible de narrativa y oigo ya a los divertidos lectores comentando las muy inexplicables decisiones de los personajes en medio de la película. La dirección de fotografía corrió a cargo de Dariusz Wolski, el inspiradísimo diseño de producción fue a cargo de Arthur Max y el montador habitual de Scott, Pietro Scalia, realiza otro trabajo eficiente. La música cargante de Marc Streinfeild es el elemento más tosco de la propuesta.

El cineasta Scott, tantas veces cuestionado y tantas veces viniendo de superproducciones hollywoodienses dirigidas con su habitual destreza pero carentes de las cotas de belleza que alcanzara hace dos décadas con sus tres primeras películas, bien merecería una revisión. Su montaje del ‘Reino de los cielos’ (Kingdom of Heaven, 2005) es una válida, relevante pieza de cine histórico moroso, reflexivo y tocado de una extraña belleza y su reivindicación entre lo mejor de su director no debería tardar tanto.


Ve el video en el sitio original.

Por supuesto, el hype nos ha dicho que esta película es una especie de nueva entrega, precuela, versión del universo expandido del mundo en el que transcurre ‘Alien: El Octavo Pasajero’ (Alien, 1979) del propio Scott y el equivocadísimo último plano se encarga así de certificar tal conexión. Hay un mural diseñado por HR Giger, creador de la criatura alienígena original, a modo de más adecuada coda, pero la mayor parte del tiempo, es otra versión de muy diversos materiales que ya han estado más o menos cerca del universo estético y argumental de Alien. Mi compañero Mikel Zorrilla explica así su disgusto y la relación con tal franquicia, que a mi me parece, a todas luces, irrelevante en tanto que el relato de esta película es familiar pero, a excepción de su último plano, se ocupa de un asunto bastante distinto al de un misterio con criatura a bordo.

Conviene rescatar aquí las palabras del guionista Dan O’Bannon para la creación de la primera entrega.: dijo que había imitado todas las películas de terror y ciencia ficción que había visto, respondiendo así a los quisquillosos que notaba los parecidos con la elegante, olvidada y magnífica ‘Terror en el espacio’ (Terror nello spazio, 1965) del maravilloso Mario Bava. El equipo de la película no descuida mandar un guiño estético en los trajes de los protagonistas, como bien recuerda ese explorador (sideral, incansable) del género que es John Tones, por cierto.

No puedo evitar sentir simpatía por la excelencia compositiva de Scott, ni dejar de admirar todas sus decisiones de puesta en escena, incluso su obligado interludio sangriento a costa del cuerpo es bienvenido como una hipérbole de insólita belleza. ¿Qué es la película? Una versión más o menos atea de ‘En las montañas de la locura’ de HP Lovecraft, con más o menos la misma idea central.: si hay Dioses ¿quien os ha dicho que sean bondadosos? ¿Es la vida una celebración positivista o es la vida, también, algo que se abre paso y devora y conviene y mata y crea? Este Dios castigador no es cristiano, es, peor, naturalmente malvado a nuestros ojos idiotas y humanos.

Lo de ateo va por la introducción de la película, que aunque recupere viejas ideas de la conspiración, se plantea la idea de unos Dioses creadores de vida con una intervención contraria: que el director Scott está detrás es algo que se hace notar, pese a que este humilde crítico desee ver la prometida versión de Del Toro del asunto. El resultado es encomiable, ocasionalmente hermoso, altamente entretenido: ninguno de los caracteres aquí tiene un perfil interesante, excepto el maravilloso androide David encarnado por un sobrenatural Michael Fassbender. No es casual que él sea el interesado en la creación, hete aquí Scott devuelto a la gracia de sus poderes y lanzando ideas tan atrevidas como extrañas en el panorama actual de producciones veraniegas.

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<![CDATA[¿Tuitear en el cine, majadería o necesidad? ]]> http://www.blogdecine.com/reflexiones-de-cine/tuitear-en-el-cine-majaderia-o-necesidad http://www.blogdecine.com/reflexiones-de-cine/tuitear-en-el-cine-majaderia-o-necesidad Sun, 25 Mar 2012 11:44:20 +0000 seleccionado por los expertos de kanpro Cine twitter

Creo que estaréis de acuerdo en que uno de los males que más incita a dejar de ir a una sala de cine a ver algunos de los últimos estrenos es el hecho de encontrarse con otros espectadores que pueden convertir en una tortura esa experiencia. Hay algunas personas muy radicales a las que incluso el mero hecho de que alguien esté comiendo algo les resulta poco menos que ofensivo, pero eso es algo inevitable si tenemos en cuenta que gran parte de los beneficios de las salas provienen de la venta de palomitas y similares.

Lo que cuesta más aceptar son situaciones como que haya personas comentando en voz alta lo que pasa en pantalla, que una pareja empiece a darse el lote cerca de ti (llegando incluso a salir un momento para conseguir un condón. Eso lo viví yo, os lo juro) o los adictos al móvil que ignoran los avisos pidiendo que los apaguen antes del comienzo de la proyección y atienden llamadas sin ninguna vergüenza a mitad de película. Y ojo con criticarlos, que a la salida del cine te pueden amenazar con darte una paliza por haberle tocado las narices al pedir que apagase el móvil (también lo viví). Es cierto que eso no sucede siempre, pero los días de (relativa) tranquilidad en una sala de cine pueden estar llegando a su fin.

Hace unos meses leí estupefacto un artículo que relataba la proliferación una iniciativa en USA que consistía en reservar butacas en cines, teatros, óperas (ahí incluso las regalaban), etc. Uno podría pensar que, bueno, era una cosa ocasional para relanzar negocios concretos o para revitalizar espectáculos algo caducos entre el público más joven, pero parece que las cosas son algo más complicadas.

La ballena de twitter

Según una reciente encuesta, más del 50% del público entre 18 y 34 años de USA cree que poder comentar la película en vivo y en directo a través de twitter o facebook mejoraría su experiencia, y a casi la mitad le gusta la idea de ir a unos cines en los que se permita realizar esta actividad. Con esos datos cuesta creer que iniciativas como las mencionadas más arriba no se propaguen a la velocidad de la luz, ya que posiblemente vean en esto una buena alternativa al 3D para poder aumentar el precio de las entradas (ya sea por dedicar salas en exclusiva o por la muy posible pérdida de espectadores en una sala normal). Yo ya me creo cualquier cosa.

Sobre la iniciativa en sí misma, ¿Cuántos de vosotros dejaríais de ir al cine si tuvieseis que soportar a alguien a vuestro lado usando en todo momento el móvil? Porque yo creo que ceder a esa tentación de forma muy puntual se puede aceptar, del mismo modo que puedes no apagar tu móvil (pero sí ponerlo en silencio) si estás esperando una llamada importante. Luego sales fuera de la sala para hablar y, aunque hayas causado alguna molestia, no creo que sea para tanto. El grave problema lleva cuando lo extiendes de forma generalizada y empiezas a tolerar el todo vale. Y es que, ¿cómo ibas a poner un límite a, por ejemplo, recibir llamadas? Porque habrá quien añada que comentar la película de forma hablada con alguien que esté fuera, que quizá ya haya visto la película, mejoraría aún más la experiencia de verla.

Obviamente, la alternativa de dedicar salas en exclusiva a esta actividad para un mal menor, pero tened en cuenta una cosa: En España hay no pocos estrenos que cuentan con una distribución limitada, valga por ejemplo el caso de ‘The Artist’ y lo mucho que tardó en poder verse en algunas ciudades. ¿Qué pasaría si alguna película que te interesa especialmente se estrenase sólo en una sala para tuiteadores? o ¿Cómo se decidiría exactamente cuáles son las butacas que forman parte de la sección de tuiteadores?. Personalmente, creo que twitter es un medio ideal para comentar tus impresiones en vivo (o casi) cuando estás viendo algo en tu casa (o la de un amigo), en especial si tiene una calidad ausente, pero la idea de generalizarlo en una sala de cine tiene muchos peligros como para verlo como una mera innovación más para salvar al cine, ¿no creéis?

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<![CDATA[Taquilla española | George Clooney derrota a Adam Sandler]]> http://www.blogdecine.com/noticias/taquilla-espanola-george-clooney-derrota-a-adam-sandler http://www.blogdecine.com/noticias/taquilla-espanola-george-clooney-derrota-a-adam-sandler Tue, 24 Jan 2012 15:03:10 +0000 seleccionado por los expertos de kanpro los-descendientes

taquilla

Sorpresa en la taquilla española. Tras dos semanas en lo más alto, ‘Sherlock Holmes: Juego de sombras’ (‘Sherlock Holmes: A Game of Shadows’) ha cedido el primer puesto al nuevo y premiado trabajo de Alexander Payne, ‘Los descendientes’ (‘The Descendants’), y no a ‘Jack y su gemela’ (‘Jack & Jill’), que parecía la opción más probable (y aterradora). Como podéis ver, la película protagonizada por George Clooney ha rozado los dos millones de euros en su estreno, mientras que la comedia con Adam Sandler (duplicado) y Santiago Segura (como colaboración especial) apenas ha superado el millón y eso que se proyectaba en 50 salas más. Decía cierto medio de comunicación que el cierre de Megaupload había provocado un rápido aumento de espectadores y de ganancias para los cines; ya se sospechaba que no había nada de cierto detrás de esa apresurada afirmación, pero hoy ha quedado confirmado, la taquilla española ingresó durante el pasado fin de semana un 18% menos que el año pasado. Esto encaja con las respuestas que estáis dando a la pregunta que os formulé ayer (¿irías más al cine si no pudieras descargar películas gratuitamente?).

Solo otra novedad ha conseguido colarse entre los diez títulos más taquilleros del pasado fin de semana en España. Se trata del thriller ‘Silencio en la nieve’ de Gerardo Herrero; la única representante española entre las más vistas (‘La chispa de la vida’ ya ha desaparecido) logra unas cifras muy decepcionantes, no llega a los 200.000 euros en 150 pantallas. Otro fiasco más del cine español, menos mal que ‘Chico y Rita’ ha logrado una nominación al Oscar, por ahí pueden maquillar. Por lo demás, llama mucho la atención la fuerte caída de lo nuevo de David Fincher, ‘Millennium: Los hombres que no amaban a las mujeres’ (‘The Girl with the Dragon Tattoo’), que pierde un 58% de recaudación en su segunda semana, y la subida de ‘The Artist’ pese a la lamentable distribución. Es una de las mejores películas de 2011 y una de las claras favoritas para triunfar en los Oscar tras ser premiada recientemente con 3 Globos de Oro (no olvidemos que compitió por la Palma de Oro en Cannes, donde Jean Dujardin se llevó el galardón al mejor actor).

PD: Este viernes se estrenan ‘J. Edgar’, ‘Albert Nobbs’, ‘Underworld: El despertar’, ‘Bajo amenaza’ (‘Trespass’) y ‘Arrugas’, entre otras. ¿Logrará Eastwood (“olvidado” en los Globos de Oro y los Oscar) el primer puesto o lo tiene imposible compitiendo con el trasero de Beckinsale en 3D?

Vía | TioOscar

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<![CDATA['Sherlock Holmes: Juego de sombras', una aventura]]> http://www.blogdecine.com/criticas/sherlock-holmes-juego-de-sombras-1 http://www.blogdecine.com/criticas/sherlock-holmes-juego-de-sombras-1 Sat, 21 Jan 2012 12:21:15 +0000 seleccionado por los expertos de kanpro Sherlock Holmes: Juego de sombras

En mi humilde opinión, el cine de aventuras tendría que ser aquel que nos haga desear pasar las peripecias que están viviendo sus protagonistas, envidiar sus destinos y misiones y anhelar dedicarnos a lo que ellos hacen. Provocarnos vivir vicariamente lo que no podemos saborear con nuestros propios cuerpos, trasladarnos a lugares y épocas oníricos y deslizarnos en una vorágine de sucesos que, a pesar de sus riesgos y desventajas, deseamos compartir… estoy segura de que hace unas décadas, eso era el cine para los espectadores de todas las edades. Y más adelante lo fue para las generaciones que vinimos después, durante nuestras infancias.

Según nos hacemos mayores, vamos comprendiendo que este séptimo arte que nos da tantas alegrías y decepciones ofrece otras maneras de disfrutarlo, ya pueda ser en un deleite estético, como en una reflexión intelectual, como en un goce emotivo, causado por compartir los sufrimientos o logros de sus personajes. Sin embargo, ninguna de estas opciones conlleva el deseo de convertirnos en esas personas o la traslación de nuestras inquietudes al otro lado de la pantalla. Solo el cine de aventuras que funciona de verdad lo consigue. Tan rara es la vez que esto se halla que, por mucho que me sirva para pasarlo como una enana, ya he dejado de buscarlo. Cuando lo encuentro sin esperarlo, sea como sea la película que me lo proporciona, me recreo y siento que estoy recibiendo aquello que ansiaba siempre que acudía al cine.

Las aventuras de Sherlock Holmes

Sherlock Holmes: Juego de sombras

Como habréis podido adivinar, toda esta consideración previa está incluida para decir que ‘Sherlock Holmes: Juego de sombras’ (‘Sherlock Holmes: Game of Shadows’, 2011), de Guy Ritchie, ha sido una de esas pocas películas que lo han conseguido conmigo. No la he apreciado como película de investigaciones, quizá tampoco como retrato de mi detective favorito, aunque sobre todo esto hablaré más adelante para matizarlo; pero sí me ha parecido magnífica en lo que se refiere a la posibilidad de hacerme vivir una aventura, de obligarme a pensar que mi vida es aburrida –y, creedme, mi vida puede no ser exultante, pero no es rutinaria– y a desear convertirme en una analista loca que corre, huye, salta y pega y que se cuela donde no ha sido invitada para pasar un buen rato y tocarles a unos cuantos las narices con la excusa de investigar asesinatos u otro tipo de delitos. Si para algunos eso no vale el precio de la entrada, entonces no los comprendo.

Sobre la anterior entrega comenté que me habían gustado mucho los personajes, pues me recordaban a House y a Wilson quienes a su vez se inspiran, como también había indicado ya, en Holmes y Watson. Me gustaba mucho el toma y daca que se produce entre el personaje de Robert Downey Jr. y el de Jude Law y la química que consiguen como pareja, que ya la quisieran para sí muchas películas de amor. Aquí me costó encontrar eso en los primeros compases, pero más adelante sí que lo aprecié. No es de extrañar que las tres mujeres protagonistas, Noomi Rapace, Rachel McAdams y Kelly Reilly tengan mucho menos peso o incluso se las relegue voluntariamente para que “no estorben”. El cameos de lujo de Stephen Fry, del que tanto esperaba, pues adoro a este actor y presentador, queda simpático, pero no aporta nada. Jared Harris, como Moriarty, normalito. Ya que se contaba con uno de esos antagonistas tan poderosos que casi podrían tener el carisma de un principal, habría cabido esperar más derroche en su interpretación.

Sherlock Holmes: Juego de sombras

Este Holmes al que se le acusa de no parecerse en nada al que creó Sir Arthur Conan Doyle, en realidad no difiere tanto del personaje loco, drogadicto, boxeador, maestro del disfraz y obsesivo de los relatos y novelas. A lo que puede que no recuerde a muchos es al Holmes que se ha marcado en sus mentes, ese Basil Rathbone cuyas hechuras se inspiraban, no ya en los escritos, sino en las ilustraciones que los acompañaban en la revista Strand. Así que me reitero en que no es tan infiel al original como se quiere hacer creer. En cuanto a si investiga o sigue pistas menos de lo que debería, cosa que había escuchado en boca de una conocida antes de ver la película, no estoy de acuerdo. El protagonista está constantemente deduciendo –o, como decía David Addison o Bruce Willis, en broma, en ‘Luz de luna’, “detectando“–, lo que ocurre es que lo hace sobre la marcha, sin necesidad de diálogos explicativos que detengan la acción. Y, si nos sorprenden las conclusiones pues no hemos sido capaces de seguir su hilo de deducciones, bienvenidos al universo Holmes, ya que eso era tal cual lo que ocurría en los relatos. La opción estética de Ritchie de los ralentís y cambios de emulsión puede gustar más o menos, ahí no entro, pero el proceso del investigador no es tan diferente al relatado por Conan Doyle.

Pues eso, que ‘Sherlock Holmes: Juego de sombras’ puede no ser una película para quien espere investigaciones detectivescas, que obviamente no está a la altura de la magistral serie ‘Sherlock’, de la BBC, ni cuenta con un guion enrevesado con una trama magistral cuyo desmadejamiento nos llene de asombro. Sin embargo, a mí me gustó porque me sirvió para dejarme arrastrar por la aventura y no pido más, de hecho, me parece ya mucho pedir.

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<![CDATA[George Lucas deja el cine]]> http://www.blogdecine.com/noticias/george-lucas-deja-el-cine http://www.blogdecine.com/noticias/george-lucas-deja-el-cine Wed, 18 Jan 2012 01:34:48 +0000 seleccionado por los expertos de kanpro george-lucas-se-enfada-y-no-respira

Me retiro. Abandono el negocio.

Son palabras de George Lucas. Deja el cine. El creador de ‘Star Wars’ e ‘Indiana Jones’ dice adiós al “negocio”. El motivo principal parece ser el desdén con el que ha sido tratado por parte de los directivos de los estudios de Hollywood, a los que presentó con entusiasmo su última producción, el drama bélico ‘Red Tails’. Todos los jefazos que asistieron al pase (Lucas comenta con amargura que alguno ni se presentó) le dieron la espalda. Así que el hombre, que confía ciegamente en esa historia, ha tenido que financiarla completamente de su bolsillo y dice que es la última en la que va a participar. A menos que salga adelante el proyecto de ‘Indiana Jones 5’, eso sí, dice que sería la única razón por la que volvería a implicarse en una película.

Ya os hablé de ‘Red Tails’ recientemente cuando vimos un vídeo de adelanto de 7 minutos. La dirige Anthony Hemingway (se rumorea que Lucas ha rodado no pocas escenas) y la protagonizan Terrence Howard, Cuba Gooding Jr., David Oyelowo y Bryan Cranston, entre otros; está ambientada en la II Guerra Mundial y se centra en el primer escuadrón de aviadores negros de la Historia. Lucas ha dicho que es lo más parecido a una nueva película de ‘Star Wars’ que veremos jamás. Habla en serio. A propósito de la saga galáctica, el cineasta se ha mostrado muy molesto con todos los fans que critican los continuos retoques que está haciendo a las seis películas, cada vez que se editan en DVD o Blu-ray, o se reestrenan en cines (recordemos que en febrero vuelve ‘La amenaza fantasma’ en 3D), subrayando que son suyas, que llevan su firma y tiene derecho a modificarlas como le plazca. Y que no va a hacer más: “¿Por qué iba a hacer otra, cuando todo el mundo me grita que soy una persona terrible?“.

En fin, ¿qué os parece esta decisión? ¿Una mala noticia u os alegráis? Yo estoy deseando ver ‘Red Tails’ (sin haberme gustado el tráiler…) y en cierta manera me entristece saber que no veré ninguna película más dirigida por él. Estando en contra de los cambios que ha realizado a la trilogía original de ‘Star Wars’ y manteniendo que los tres episodios que filmó desde 1999 hasta 2005 son los peores de la saga (‘El ataque de los clones’ es lamentable). Un último apunte, para relajar el ambiente. Si recordáis, Seth Rogen reveló tras mantener una reunión con Lucas que éste creía firmemente que el fin del mundo llegaría en 2012. ¿Estará pensando en retirarse para vivir en un refugio nuclear? O sea… ¿dentro de un frigorífico?

PD: El productor Rick McCallum ha hablado sobre la serie de televisión de ‘Star Wars’ que tienen en desarrollo. Básicamente, sería una especie de ‘Deadwood’ en el espacio, pero no pueden hacerla todavía porque cuesta demasiado dinero.

Vía | NYTimes

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<![CDATA[Godard son los padres]]> http://www.blogdecine.com/reflexiones-de-cine/godard-son-los-padres http://www.blogdecine.com/reflexiones-de-cine/godard-son-los-padres Sun, 01 Jan 2012 11:20:00 +0000 seleccionado por los expertos de kanpro

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La cinefilia, por si no lo sabéis, ha muerto. Lo que hay ahora es mero gozo industrial. Ahora lo que queda es mirar tráilers, esperar ediciones especiales y obtener coleccionables. La cinefilia, en cambio, se basa y se organiza en torno al redescubrimiento del pasado. Desde sus tiempos inciales, la cinefilia es releer, revisar, entender. Toda esa luz no queda arrojada para otra cosa que para el movimiento. La crítica, siempre, es en marcha. No hay una crítica certera; no hay voz crítica que no pueda matizar, ni rectificarse. En todo caso, si las cosas mueren, habrá que sacar las mismas de la tumba. Ahí van unos cuantos pensamientos sobre el poeta y cineasta francés, sobre su público, sobre nosotros, sobre estas cosas complicadas que llamamos recepción.

Godard son los padres.

Y nuestros padres (cinéfilos) nos dijeron que Jean-Luc Godard era obtuso y pedante y que François Truffaut es el mejor. Hay algo peor que repetir los errores de los padres y es heredar los prejuicios, prejuicios enteramente basados en un marco de experiencias y cultural absolutamente ajeno al nuestro. No hay que forzar la contemporaneidad, pero en cambio se puede forzar, y a borbotones, el anacronismo. Si nuestros padres tomaron como verdadero el prejuicio de que Truffaut fue siempre mejor, o peor, más humano ( ¿puede Godard ser acaso inhumano?), va siendo hora de levantarse y pensar. Por nuestra cuenta.

Godard es un intelectual.

Intelectual ha encontrado grandes derivados en el lenguaje del prejuicio, el lenguaje como una herramienta que reduce conceptos y básicamente define prejuicios en vez de ampliar significados. Intelectual es una palabra peligrosa actualmente porque, snif, implica una tensión, una tensión que se basa en una jerarquía. Entonces Godard es un intelectual, o lo que es peor, un moderno o un gafapasta. No sé que son las dos últimas cosas, ni me preocupa. Godard es efectivamente un intelectual. Y eso no es ningún problema.

Celebran sus películas ciegamente.

Otra mentira, heredada también. Ningún crítico riguroso, Jim Hoberman, Dave Kehr o Jonathan Rosenbaum a la cabeza, ninguno ha celebrado las películas de Godard ciegamente. ¿Quién puede hacerlo, de hecho? Su carrera es demasiado vasta como para adherirse a una religión que siga ciegamente sus películas. Algunas de sus películas son deleznables. Otras, en cambio, son obras maestras. Otras gozan de un olvido magnífico. Otras todavía cuentan con una incomprensión generalizada. Nadie celebra sus películas ciegamente.

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Sus películas son ininteligibles.

Ninguna obra de arte es una fábula para idiotas. Una fábula maneja una serie de símbolos relativamente fácil y le da al espectador una respuesta más o menos satisfactoria sobre los problemas vitales. Y el espectador vuelve a cosa, conforme. Con este criterio, nunca leeríamos El Proceso de Franz Kafka. O veríamos ‘Vértigo’ (id, 1958) de Hitchcock. Nunca. Las películas de Godard son poco convencionales, incluso todavía, estando su discípulo traidor y redneck Tarantino en la primera línea de la cinefilia. Las películas de Godard no son deliberadamente oscuras: son poéticas. La poesía carece de un solo significado. Los versos de Valéry no son una alegoría, llenas de referencias míticas y afortunadas metáforas. Los versos de Valéry son el misterio tras la metáfora: lo mismo, pues, con las películas de Godard.

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‘Al final de la escapada’ es su mejor película.

Es una obra maestra inicial, un golpe de frescura todavía, pero no puede ser su mejor película. Es tal vez su película más accesible, pero no la mejor. La mejor película de Godard es quizá el conjunto de ellas: su misma poética no está basada en entregar una obra maestra, acabada y simétrica, sino en fracasar muchas veces en proyectos de ambición desmesurada y extraña. La mejor película de Godard está en la primera, pero también en ‘Vivir su vida’ (Vivre sa vie, 1962), ‘El Desprecio’ (Le Mépris, 1963), ‘Pierrout le fou’ (id, 1965), ‘Masculin-Femenin’ (id, 1966), ‘La Chinoise’ (id, 1967), ‘Passion’ (id, 1982), ‘Histoire(s) du cinema’ (id, 1988) y ‘Film Socialisme’ (id, 2010).

Pero para cerrar este post, ahí va un consejo:

Fracasa otra vez. Fracasa mejor.

Palabras de Beckett. No puede mirar uno a Godard con muchos menos riesgos que los que él toma. No puede ser que mientras él lea y sea un poeta, sus espectadores pasen por prosaicos, por burdos. No es posible, no es ya ni siquiera algo menos que una necedad que mientras Godard fracasa, y no hay mejores fracasos artísticos que los que nacen del riesgo, e incluso hace una poética en marcha de ese fracaso, nosotros permanezcamos con discursos menos importantes, conformes con la dinámica establecida sobre como ver y pensar una película. No puede permitirse que las películas de Godard sean todavía más vivas, más curiosas que los espectadores de las mismas. Toda obra merece a sus mejores críticos, incluso nace de ellos.

Godard son y serán los padres hasta que no sea absolutamente nuestro.

Y ya va siendo hora.

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<![CDATA['Las aventuras de Tintín: El secreto del unicornio', el retorno a la aventura clásica]]> http://www.blogdecine.com/criticas/las-aventuras-de-tintin-el-secreto-del-unicornio-el-retorno-a-la-aventura-clasica http://www.blogdecine.com/criticas/las-aventuras-de-tintin-el-secreto-del-unicornio-el-retorno-a-la-aventura-clasica Wed, 23 Nov 2011 17:17:01 +0000 seleccionado por los expertos de kanpro tintincinef1.jpg

‘Las aventuras de tintín: El secreto del unicornio’ (‘The Adventures of Tintim’, Steven Spielberg, 2011) ha sido un estruendoso éxito en Europa, donde se ha estrenado dos meses antes que en su país de origen, al que llegará todavía dentro de un mes. Es evidente que Steven Spielberg y Peter Jackson han querido comprobar los resultados taquilleros en el continente donde el personaje de Tintín, creado por Hergé, tiene una mayor popularidad. El éxito era lógico, si tenemos en cuenta que el famoso personaje llevaba esperando una adaptación cinematográfica desde que Spielberg hizo ‘En busca del arca perdida’ (‘Raiders of the Lost Ark’, 1981), que fue comparada con las aventuras del joven reportero metido a detective aventurero. A ello hay que sumar que la película la dirige el director más popular de todos los tiempos, y también que es un film de animación, género de gran aceptación en los últimos años.

El resultado está a la altura de las expectativas, tratándose de un cineasta como el director de ‘Tiburón’ (‘Jaws’, 1975), ya no sólo porque demuestra una vez más que sigue siendo uno de los mejores narradores que ha dado el séptimo arte, sino porque su primera incursión en este tipo de cine ha resultado mejor de lo que muchos esperábamos. Debo reconocer que de todos los proyectos en los que se ha metido Spielberg, éste era el que menos me ha interesado a priori, pero una vez metido en materia, la magia se ha apoderado de la función. Y por magia me refiero a esa señal perfectamente identificable, pero prácticamente indefinible, que viste a las grandes películas, aquellas capaces de transportarnos a otro mundo, tal y como ocurre con el presente film, que sin ser una obra maestra —tampoco lo necesita— supone uno de los mejores entretenimientos del año.

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Spielberg ha sabido cómo enfrentarse a la ardua tarea de adaptar un personaje como Tintín. Aunque durante mucho tiempo se especuló con la posibilidad de una película en imagen real, no hay duda de que la opción finalmente elegida ha sido la mejor. La captura de movimiento como técnica, y una animación que recuerda a los originales de Hergé con la salvedad de que ahora estamos en el demandado mundo de la 3D y hay que adaptarse a ello. Una adaptación en la que evidentemente se apartan de la llamada línea clara que caracteriza las novelas gráficas de Tintín, y Spielberg se la juega tomando fragmentos de distintas aventuras unificándolos en uno solo, con lo que lleva al personaje a su terreno. Esto sin duda es lo que más habrá cabreado a los expertos o fans en Tintín, entre los que no me encuentro.

Pero como el arte siempre es cuestión de perspectiva, lo que sí soy es un fan del señor Spielberg —a Peter Jackson le tengo el justo aprecio por haber realizado una maravillosa trilogía—, y como tal debo considerarme más que satisfecho con ‘Las aventures de Tintín: El secreto del unicornio’, que nos devuelve a un Spielberg lleno de energía. La aventura, en el sentido más clásico del término, vuelve a apoderarse de la platea en pleno 2011. El director de ‘A.I.’ plantea su film como si de una nueva aventura de Indiana Jones se tratase, algo muy lógico dadas las comparaciones que el mismo Hergé hizo entre el arqueólogo y el reportero. Así, Spielberg maneja muy bien el tempo y el ritmo, y con una justa y concisa presentación de personajes y situaciones va directo al grano como nunca.

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Tanto Juan Luis como Mikel, mis compañeros en estas páginas, consideran que el trabajo de Spielberg se ha quedado a medias, que podría haber dado más de sí. No estoy del todo de acuerdo, si acaso hay cierto distanciamiento con los personajes por aquello de querer aspirar al realismo, algo que considero un error —Pixar y Ghibli son las pruebas palpables de que tal cosa no es necesaria, de que se puede empatar con personajes animados—, pero la película es un completo torrente de emoción, una montaña rusa de lo más efectiva, que no ofrece ni el más mínimo respiro al espectador, exactamente igual que en las cuatro películas sobre Indiana Jones. Y al igual que en ellas, Spielberg da una verdadera lección de lo que significa espectáculo, y no aparatosidad, y de cómo enlazar set piece tras set piece sin atropellamiento alguno. Si hay alguna que destaca sobre las demás es la ya famosa persecución en plano secuencia, con una planificación prodigiosa, y que muestra claramente lo que puede hacerse en el cine de animación.

Si bien Tintín no posee un carisma arrebatador —la misma impresión que me he llevado en los cómics— sí lo poseen dos personajes secundarios. Me refiero a Milú y a Haddock, quien revela una vez más a Andy Serkis como un genio en lo que hace. Con ambos personajes Spielberg demuestra su talento para la comedia, convirtiéndolos en las verdaderas estrellas de la función, por encima de Tintín, en cuyos rasgos además podemos reconocer a Jamie Bell en el que probablemente sea el mejor trabajo de su carrera. El resto de personajes no desmerecen, aunque no gozan de tanto lucimiento como los centrales, un precio a pagar en una película tan llena de acción. Porque si Spielberg se apodera con todo respeto del personaje de Hergé, también es capaz de moverse en otros terrenos de la aventura como ese flashback sobre el antepasado de Haddock, y que deja en evidencia —y en bragas, valga la vulgaridad— a la saga de ‘Piratas del caribe’. Otra lección de este hombre, que aún diciendo todo lo que ha dicho en el séptimo arte a través de sus películas, aún le queda mucho por decir. Ahora a esperar para ver si Peter Jackson es capaz de superar lo visto, y no me refiero a la técnica.

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