Compartir
Publicidad
Ciencia-ficción: 'El amo del mundo' de William Witney
Críticas

Ciencia-ficción: 'El amo del mundo' de William Witney

Publicidad
Publicidad

La película más famosa en la que intervino la recientemente fallecida Mary Webster fue, sin duda alguna, ‘El amo del mundo’ (‘Master of the World’, William Witney, 1961). Un vehículo al servicio del gran actor Vincent Price en una de su mejores épocas, y cuyo interés reside en el hecho de un guion escrito por Richard Matheson, que adaptó para la ocasión dos novelas de Julio Verne: ‘Dueño del mundo’ y ‘Robur el conquistador’.

El escritor de New Jersey hizo el guion del film entre dos de sus más famosas aportaciones cinematográficas, los libretos para Roger Corman de las películas ‘La caída de la casa Usher’ (‘House of Usher’, 1960) y ‘El péndulo de la muerte’ (‘The Pit and the Pendulum’) que adaptan al cine al gran Edgar Alan Poe. Lo cierto es que resulta casi sorprendente que Matheson estuviese de tan baja inspiración entre dos relatos que son todo lo contrario. Por supuesto la pieza clave de toda película, el director, tuvo mucho que ver.

Materpfttheworldf2

William Witney es un director proveniente de la televisión, de hacer seriales —por ejemplo sobre Dick Tracy— a realizar películas de serie B, casi siempre westerns, en los años cuarenta estrenadas casi siempre en programas dobles. En 1961, en medio de varios episodios de diferentes series de televisión, llegó a dirigir tres películas: el western ‘The Long Rope’, la presente y el drama ‘The Cat Bueglar’. Witney era un todo terreno, y ‘El amo del mundo’ probablemente la película más importante que tuvo entre manos.

Sin embargo, y aunque parezca increíble, el film no es más que un producto fallido, lleno de apuntes interesantes —provenientes evidentemente del material del que parte— pero ridículo en muchos de sus aspectos. Sólo un muy efectivo Vincent Price merece la pena; por la misma razón de siempre en su filmografía: se cree al cien por cien lo que está haciendo. El actor es casi un oasis de calidad entre tanta mediocridad: mal ritmo, malas secuencias de acción, y un elenco bastante mediocre, en el que se encuentra un hierático Charles Bronson, recién salido de ‘Los siete magníficos’ (‘The Magnificent Seven’, John Sturges, 1960).

Masteroftheworldf3

El amo del desinterés

Ni uno sólo de los personajes poseen algún tipo de interés, mucho menos el de Mary Webster, simple partenaire femenina, dispuesta a gritar cuando la ocasión lo requiere, y que los dos machos jóvenes de la película se disputen su amor. El resto, que bien semeja una versión de ’20.000 leguas de viaje submarino’, pero en el aire, desaprovecha todas las posibilidades, debido, entre otras cosas, a un extraño montaje de Anthony Carreras, algo no esperado; esas terribles tomas que unen las escenas en el interior de la nave flotante y el exterior…

Al lado de la impecable labor de Price se puede destacar el universo de colores creado por Gilbert Warrington, director de fotografía procedente del silente en films tan estimables como ‘El legado tenebroso’ (‘The Cat and the Canary’, Paul Leni, 1927) o ‘El hombre que ríe’ (‘The Man Who Laughs’, Paul Leni, 1928). Aquí procura acercarse a lo que otro operadores de la productora AIP lograron, caso de Floyd Crosby, fotógrafo habitual de la casa en los films de Corman y similares.

Pero ni Price ni el trabajo de Warrington salvan al film de la más absoluta mediocridad. Ni siquiera la labor de alguien tan imaginativo como Matheson ofrece elementos rescatables. El escritor llegó incluso a pronunciarse sobre algunos aspectos del film, como por ejemplo considerar a Charles Bronson una mala decisión de casting. La AIP tenía planeado realizar una secuela, había diseños al respecto, pero jamás se hizo. Curiosamente ‘El amo del mundo’ es perfecta para hacer hoy uno de esos tan cuestionados —algunos absolutamente innecesarios— remakes.

Temas
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Inicio
Inicio

Ver más artículos